Dos recomendaciones útiles para preparar NaNoWriMo

Dentro de un par de semanas comenzará NaNoWriMo, el reto de escritura por antonomasia.

NaNoWriMo es el acrónimo de National Novel Writing Month, un evento de escritura que se desarrolla desde 1999 todos los años durante el mes de noviembre y que plantea el reto de escribir cincuenta mil palabras de una nueva novela a lo largo de treinta días. Es decir, escribir 1667 palabras por día.

Si eres escritor (o si quieres serlo) debes participar en la experiencia de NaNoWriMo al menos una vez en la vida.

Por un lado, finalizarás el mes habiendo escrito cincuenta mil palabras de una novela. Esto no quiere decir que hayas escrito una novela, si quieres hacer las cosas bien todavía te quedará trabajo por realizar. Pero, sin duda, habrás dado un importante paso adelante y el sueño de finalizar tu novela estará mucho más cerca de hacerse realidad.

Además, y esto es para nosotros lo más importante, estos treinta días de escritura intensiva te van a enseñar muchísimo sobre ti como escritor. Estos treinta días de trabajo contrarreloj harán emerger talentos ocultos, miedos disimulados, patrones de conducta, rasgos de estilo, fortalezas y debilidades.

Al concluir el mes de noviembre, si te has tomado el reto en serio (e incluso aunque no hayas logrado alcanzar la cifra de cincuenta mil palabras escritas) te conocerás mucho mejor y estarás en una nueva y mejor disposición para afrontar tanto la escritura como tu carrera de escritor.

Si la idea de participar en este reto te parece interesante y te planteas unirte a la edición de 2019, déjanos hacerte un par de recomendaciones.

Organízate para escribir

Como ya hemos mencionado este reto no va de escribir una novela, va de alcanzar una cifra determinada de palabras escritas en un mes; o de escribir una cifra dada al día. En el fondo es un reto de productividad.

Por tanto, tan importante como tener ciertas nociones sobre la historia que vas a escribir (de lo que hablaremos después) es abordar el reto con la mentalidad adecuada.

En primer lugar es preciso que te organices para escribir.

Necesitas establecer una rutina de escritura para los treinta días del mes de noviembre. Comienza por repasar tu calendario para cerciorarte del tiempo del que podrás disponer cada día para escribir. Si ya tienes claras las fechas en las que te va a resultar complicado sacar tiempo para el reto, podrás distribuir la cuota de palabras de esa sesión entre las restantes y así mantenerte al día del conteo general.

De esta forma podrás crearte un horario en el que estipules cuánto tiempo (dos horas, tres) vas a dedicar cada día a escribir y a qué hora (a medio día, antes de acostarte). Puedes confeccionar ese horario cada domingo para la semana siguiente, así te resultará fácil ver qué compromisos tienes esa semana y organizarte con eficacia.

Para estar cien por cien seguro de que cada día cumples tu cuota de 1667 palabras, también debes programar sesiones de escritura fructíferas. En este artículo te contamos cómo hacerlo.

Te aseguramos que vas a disfrutar un montón de las jornadas de escritura de NaNoWriMo. Al escribir tantos días de seguido entras en «modo escritura» y te adentras en la historia de una manera que no es posible alcanzar cuando trabajas en tu obra de forma esporádica.

Sin embargo, no es menos cierto que se trata de un reto exigente que va a ponerte a prueba si tienes una naturaleza procrastinadora. Vas a tener que echar mano de tu motivación para resistir el inevitable cansancio de los últimos días del reto, vas a tener que saber lidiar con los miedos e inseguridades que van a brotar a lo largo del mes («¿esta historia es buena?», «¿tengo talento?», ¿merecen la pena tantos desvelos?») y vas a tener que poner a prueba toda tu pericia para resolver las complicaciones narrativas que se puedan presentar.

Aun así el esfuerzo merece la pena.

Haz un poco de trabajo previo

Hemos mencionado las «complicaciones narrativas» y es que casi con seguridad alguna se va a dar. Sobre todo si no has hecho un poco del preceptivo trabajo previo que toda novela demanda antes de abordar la fase de escritura.

Por eso nuestra segunda recomendación es que emplees estos últimos días de octubre en pensar un poco cómo vas a desarrollar tu historia.

Debes tener claro:

  • El personaje. Cuidado, porque no siempre el mejor protagonista es el más obvio. Analiza bien el elenco de tu novela para descubrir al personaje que puede darle una mayor significación a la historia. Después estudia su arco dramático para tomar nota de cómo se enfrentará a los acontecimientos y de cómo estos le harán cambiar.
  • El narrador. En primera, en tercera o incluso en segunda persona. Omnisciente, testigo, no fiable, homodiegético… Hay muchas opciones, pero solo una es la que se ajusta a tu historia como anillo al dedo. Equivocarse con el narrador implica muchas horas de reescritura, así que elige bien el tuyo.
  • La estructura. Los escritores soléis preocuparos mucho por la división en capítulos de vuestra novela, pero no tanto por la estructura básica, que es la que precisamente le va a dar consistencia. La estructura básica es tan sencilla como dividir tu historia en planteamiento, desarrollo y desenlace. Necesitas tener una imagen de conjunto de esas tres partes, además de una visión concreta de cada una de ellas.
  • El desenlace. Sucede con harta frecuencia que se comienza a escribir una novela sin tener ni idea de cómo se va a finalizar. Ingenuamente se cree que el final se aparecerá como una epifanía en algún momento mientras se escribe. Por desgracia no suele ser así. Y si no conoces el final, ¿cómo sabrás hacia dónde debes hacer avanzar la acción? Por cierto, no todas las novelas necesitan un final sorprendente, puedes quitarte esa presión de encima.

Si estás interesado (como deberías) en hacer yn trabajo previo exhaustivo que te ayude a conocer tu historia antes de comenzar a escribir las cincuenta mil palabras del reto de NaNoWriMo, no puedes perderte el Curso de Novela.

Un curso en vídeo en el que repasarás uno a uno los elementos básicos de una novela, para que tengas todo claro antes de comenzar a escribir; y en el que también trabajarás en profundidad la estructura, para que preparares un esqueleto fuerte para la tuya.

Por qué debes seguir estas recomendaciones para preparar NaNoWriMo

Te hemos dicho que NaNoWriMo es un reto de productividad. Que consiste simplemente en escribir cincuenta mil palabras en treinta días y, en principio, solo implica tener la constancia de escribir algo más de mil seiscientas palabras al día. Entonces, ¿para qué es necesario el trabajo previo?, ¿importa tanto conocer la historia?, ¿no puedes lanzarte a escribir y ya?

Desde luego, puedes hacerlo. Pero no te lo aconsejamos porque esa es la manera más segura de fracasar y no completar el reto.

Escribir durante treinta días sin fallar ni uno ya es una tarea dura de por sí, sobre todo cuando pasado el primer tercio del mes el cansancio empieza a hacer mella.

No solo tendrás que vencer el cansancio, también tendrás que luchar con esa tendencia generalizada a dejar las cosas para otro momento (ya sabes, «mañana me pongo al día») y con la realidad cotidiana, que con los compromisos y obligaciones diarios y las urgencias de última hora se va a poner en tu contra para que te cueste encontrar el momento idóneo para escribir cada día.

Por no entrar en las trampas de los pensamientos negativos y limitantes, las dudas, la desmotivación, los miedos y las distracciones.

Con todo eso en tu contra para superar el reto, sería un grave error enfrentarse además a la posibilidad de un bloqueo.

Y sucede muy a menudo: Tienes una idea para escribir una novela, en realidad es poco más que el germen, pero el impulso de empezar de inmediato a ponerla en palabras es tan fuerte que no te puedes resistir a comenzar a escribir. Sin embargo, a los pocos días o páginas te quedas parado, ¿por dónde continuar?

Lo que pasa es que con frecuencia no se tiene más que una idea para el planteamiento. Y una vez se ha contado, ya no hay nada más. A lo sumo habrás escrito el 25% de tu novela y estarás todavía muy, muy lejos del desenlace.

No tener claro más que el planteamiento es uno de los mayores motivos de abandono del NaNoWriMo. Escribiendo al ritmo de mil seiscientas palabras al día en seguida alcanzarás el momento en el que ya has contado el estado de cosas inicial y toca entrar en materia desarrollando el conflicto. Y ahí tendrás que detenerte porque, sencillamente, no sabrás cómo seguir.

No te arriesgues a no superar el reto.

Una última advertencia

Al acabar noviembre no tendrás una novela finalizada. Tendrás cincuenta mil palabras escritas, que no es poco.

Una novela es un todo consistente, tiene un planteamiento, un desarrollo y un final bien engarzados. El personaje y el conflicto se desarrollan juntos hasta que uno cambia y el otro se extingue. La cronología debe ser clara y la línea causal coherente. Y un largo etcétera de elementos y recursos que deben estar tan perfectamente ajustados como la maquinaria de un reloj.

Si sigues los consejos que te acabamos de dar para preparar NaNoWriMo, puede que al concluir el reto tengas un buen primer borrador sobre el que seguir trabajando.

Pero puede suceder que ni siquiera hayas terminado tu primer borrador: puede que tu novela necesite algunos miles de palabras más. Tendrás que seguir escribiendo hasta concluir su desenlace, pero ahora que has visto a qué ritmo eres capaz de escribir y con una parte tan significativa del trabajo ya hecha no te faltarán ganas de continuar adelante.

En este artículo te contamos el trabajo que te restará por hacer cuando NaNoWriMo finalice: cotejar el borrador con tus esquemas para apreciar desviaciones significativas, arreglar lagunas argumentales y fallos en la cronología, detectar partes sobrantes o faltantes…

Pero esa es otra historia que comenzará el 1 de diciembre. Ahora ¡a por NaNoWriMo!

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