¿Es el bloqueo literario un mito?

Cuando hace unos meses hablamos de la mística del escritor incluimos el bloqueo literario como uno de los mitos en los que los autores creen a ciegas.

No queremos decir con esto que el bloqueo del escritor no exista. Existe, naturalmente, no tiene sentido negar lo que tantos escritores habéis experimentado alguna vez. El problema radica en el talante con el que el bloqueo se aborda.

Un escritor que se aferra a la mística del oficio tiende a pensar que el bloqueo literario es una especie de maldición bíblica, que llega de improviso y de improviso se va, sin que el autor tenga capacidad para hacer nada más allá de sufrirlo. Incluso, seamos sinceros, en ocasiones lo sufre con cierta complacencia, porque estar bloqueado es señal de que uno es escritor «de verdad» y padece los males propios del oficio.

Sin embargo, más que una situación incontrolable, el bloqueo literario es tan solo uno de los gajes del oficio de escritor. De nada sirve caer en el desánimo, lo preciso es aprender a lidiar con él. Debes ser consciente de que el bloqueo sucede por algo y hay ciertas cosas que puedes hacer para romperlo. De ese modo no solo lo superarás antes, sino que también lo sufrirás cada vez con menos frecuencia.

En el fondo, el bloqueo literario suele ser síntoma de que algo no funciona como debiera, en ti o en tu obra. Por eso lo ideal es que si te encuentras bloqueado en lugar de desesperarte, usarlo como excusa para abandonar el trabajo o lanzarte a contarlo en tus redes sociales a la caza de un poquito de conmiseración, te pares a indagar sobre su causa. Solo así podrías superarlo.

¿Qué es el bloqueo literario?

Definamos en primer lugar qué es el bloqueo del escritor.

En pocas palabras, el bloqueo literario es la incapacidad de escribir de forma productiva.

Y puede presentarse en dos formas:

Cuando estás completamente bloqueado y no se te ocurre nada que escribir.

Cuando estás parcialmente bloqueado. Puede escribir, pero lo que escribes no es satisfactorio o no termina de encajar con la obra en la que estás trabajando.

En otras palabras, el bloqueo literario impide al escritor llevar a cabo su trabajo: escribir. Y esa es una situación profundamente frustrante.

Ante un bloqueo, surge el temor a que el pozo de la inspiración se haya secado, que ya ninguna historia vuelva a surgir de ti nunca más, que hayas perdido la capacidad de construir realidades y personalidades con palabras.

Y no será porque no lo estés intentado. Te sientas frente al escritorio y tratas de retomar el trabajo donde el bloqueo te ha dejado estancado; intentas empezar de cero una nueva historia; te fuerzas a escribir algunas frases que te resultan huecas y poco atractivas… Nada brota de ti.

La situación empeora si dispones de poco tiempo para escribir, porque sientes que cada jornada de trabajo es una jornada perdida y que nunca lograrás culminar el proceso de escritura de la obra.

Sin embargo, un día todo vuelve a fluir. Joseph Conrad lo describe así en el prólogo a su novela Nostromo:

Lo que, sin embargo, me causó cierta preocupación, fue que, después de dar fin al último relato del volumen de Tifón, me pareció como si no quedase nada más en el mundo sobre lo que escribir. Ese sentimiento, extrañamente negativo a la vez que inquietante, duró algún tiempo; y entonces, al igual que con muchos de mis relatos más largos, la primera inspiración de Nostromo me vino en forma de una vaga anécdota carente por completo de detalles valiosos.

¿Qué causa el bloqueo literario?

El bloqueo literario puede ocurrir por diversas razones y puede variar de un día a otro. Puede que tengas una sesión de escritura fructífera el miércoles y que el jueves seas incapaz de hilar una frase. Puede acometerte al finalizar una obra. Puede ser breve o aquejarte durante semanas.

Lo importante es que tengas claro que sufrir un bloqueo no significa que no seas un buen escritor. Tampoco significa que nunca volverás a ser capaz de escribir. Debes verlo como un obstáculo temporal que vas a ser capaz de superar si mantienes una actitud positiva y actúas de manera racional.

El bloqueo no sucede por nada, como hemos dicho antes es un indicio de que algo no está bien en ti o en tu obra, y lo que debes hacer es pararte a analizar qué puede estar sucediendo, cuál es el origen del bloqueo.

Las palabras de Conrad nos sirven para comprender qué puede haber detrás de un bloqueo literario. El autor de Nostromo nos cuenta que acababa de finalizar Tifón, un volumen de relatos que incluye la novela corta que le da título. Probablemente habría que buscar en el cansancio el origen de ese «sentimiento extrañamente negativo a la vez que inquietante» que le llevó a pensar que ya no quedaba «nada más en el mundo sobre lo que escribir».

Tras el intenso trabajo intelectual de concebir, escribir, revisar y dar por buena una obra es normal que el cerebro exija algo de reposo y que, durante una temporada más o menos larga, quede como aletargado.

Pero el cansancio no tiene por qué sobrevenir únicamente cuando has culminado la escritura de una obra. También puede aparecer en mitad del proceso de escritura. Si tus sesiones de escritura son muy largas, si tienes otro trabajo o muchas responsabilidades familiares puede que el bloqueo no sea sino una advertencia de tu cerebro o de tu cuerpo. Pude que simplemente tengas fatiga mental o fatiga física. Nada que unos días de descanso no puedan solucionar.   

En otras ocasiones el bloqueo literario no tiene una causa tan fácil de diagnosticar. Es cuando se relaciona con los pensamientos limitantes del escritor.

Puede tener que ver con la duda inherente a todo autor acerca de si ciertamente está dotado para escribir. Esa duda puede llevar a la parálisis, porque cuando uno duda de sí mismo y de su vocación no tiene sentido continuar con el trabajo emprendido.

Puede tener que ver con una falta de motivación. En ocasiones sucede que, sencillamente, uno no tiene ganas de trabajar. De nuevo puede influir el cansancio, también las distracciones o las preocupaciones del día a día. Por eso es importante saber cómo mantenerse motivado para escribir.

Puede tener que ver con un exceso de autocrítica y perfeccionismo. En ese caso el bloqueo deriva de la sensación de que tu trabajo no es lo bastante bueno, de que no estás a la altura. La realidad es que el perfeccionismo no es una cualidad positiva, al contrario de lo que se suele pensar.

En cada uno de los enlaces anteriores examinamos los factores enumerados que pueden desencadenar un bloqueo. Lee con atención los artículos para aprender a reconocer esas situaciones que pueden conducirte a un bloqueo literario o ser la causa del que ahora sufres. Es muy importante ser capaz de poner nombre a lo que te sucede, porque solo así podrás neutralizarlo y superarlo.

Por último, hay dos causas más que pueden provocar un bloqueo literario: tu calidad como escritor y tu rutina de trabajo.

Hemos hablado mucho sobre la importancia de tener una buena rutina de trabajo. Cuando tus hábitos de escritura son desordenados o inexistentes, el bloqueo puede aflorar. La causa es que no te estás dando el espacio, el tiempo, la tranquilidad y el estado de ánimo propicios para escribir. Así es normal que la escritura no fluya.

Más atención merece lo relacionado con tu calidad como escritor. Es decir, tu capacidad para hacer tu trabajo.

Cuando no se tiene experiencia y, en especial, cuando no se tienen suficientes conocimientos es normal que el trabajo acabe por atascarse.

En este contexto, el bloqueo puede surgir porque la historia en la que estás trabajando no es muy buena. Un escritor debe ser capaz de juzgar si la idea que quiere desarrollar tiene potencial para convertirse en una obra interesante, de lo contrario puede acabar enfangado en medio de una historia que no tiene un conflicto claro o suficiente atractivo narrativo.

Un secreto: en realidad no hay malas historias, todo depende de la capacidad del escritor para desarrollarlas. Lo que se relaciona a su vez de nuevo con los conocimientos.

Porque si no tienes los conocimientos precisos para llevar a buen término tu trabajo es muy probable que en algún momento te quedes estancado. Necesitas conocer los elementos, la teoría y las técnicas de la ficción. Saber cómo se desarrolla la praxis de la escritura, conocer la anatomía de un texto literario y valorar la eficacia estética de los recursos que empleas.

Es decir, necesitas saber cómo conducir con mano firme tu trabajo desde la concepción de la idea a su revisión final, pasando por la planificación, la escritura y la reescritura. (Justo todo lo que aprenderás en nuestro Curso de Novela, que puedes comenzar hoy mismo).

Cuando sabes lo que tienes que hacer es más difícil que el bloqueo llegue a instalarse.

No uses el bloqueo como excusa

Por último, un consejo: no uses el bloqueo como excusa.

Si crees que estás bloqueado lo primero que debes hacer es comprobar que no te estás contando el cuento de que sufres un bloqueo como excusa para no ponerte a trabajar. Los presuntos bloqueos literarios y la «falta de inspiración» son dos de las excusas favoritas de los escritores para no ponerse a trabajar.

Si tu bloqueo es cierto, si de verdad la escritura ha dejado de fluir, entonces repasa los puntos anteriores en busca de su causa. Tal vez estés cansado, tal vez lo que te frena es el perfeccionismo, la falta de motivación o algún pensamiento limitante. O incluso lo que sucede es que no tienes la preparación necesaria para llevar a cabo tu obra.

Aquí tienes algunas otras causas del bloqueo del escritor.

¿Has sufrido alguna vez un bloqueo literario?, ¿cómo te hizo sentir? ¿Te paraste a analizar sus causas?, ¿cómo lo superaste? Participa en la tertulia de los comentarios, seguro que tu experiencia puede ayudar a otros escritores miembros de la comunidad.

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  • Tengo que escribir la continuación de mi novela. A muchos les gusto la obra, sin embargo con el tiempo me di cuenta que quiero profundizar mi estilo. Esto me bloqueo. Por otra parte al empezar a escribir, me saca de este mundo, vivo con la cabeza en la obra y aparecen las contracturas y mareos. Tal vez ya sea grande. Muchas gracias por el articulo. Me hace sentir que no estoy solo en este apasionante mundo de la ficción. Esta pagina me ayudo mucho hace unos años cuando me inicie. Un abrazo a todos desde Argentina.

  • Muy interesantes, y ciertas las explicaciones .Seguiré los consejos para continuar mi propósito de escribir.

  • Gracias. Conceptos muy claros.Los tendré muy en cuenta.En mi caso no se si es bloqueo o falta de rutinas para escribir, o empeño en dedicarme a un género que me cuesta más.Gracias

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