Periódicamente preguntamos a los escritores de nuestra comunidad quĆ© temas os interesa que tratemos en nuestros artĆculos, para ceƱirnos lo mĆ”s posible a aquellos asuntos que mejor se adapten a vuestras necesidades, dudas e inquietudes. En una de esas ocasiones un lector del blog nos contestó con gran sinceridad que Ć©l, personalmente, estaba sobresaturado de consejos de escritura, que sospechaba que no era el Ćŗnico que se sentĆa asĆ y que agradecerĆa saber a quĆ© consejos hacer caso y a cuĆ”les no porque, de tratar de seguirlos todos, caerĆa irremediablemente en el bloqueo.
Es una actitud por completo comprensible porque, de hecho, tiene toda la lógica del mundo. Al leer un blog con consejos de escritura pareciera que hay un millón de normas que acatar y de las que no te puedes apartar. Si ademĆ”s lees varios blogs (pero ninguno como el nuestro, ya lo sabes) puedes recibir ademĆ”s indicaciones contradictorias: Ā«Cuidado con los adjetivosĀ», Ā«Los adjetivos dan riqueza a un textoĀ»; Ā«Lo que importa es la acciónĀ», Ā«Dependiendo del tipo de obra el lector no espera solo acciónĀ»ā¦
En esas circunstancias es lógico que el lector corra el riesgo de sufrir un bloqueo, porque no sabrÔ qué recomendaciones implementar y cuÔles no. Y que, al final, prefiera no volver a leer nunca mÔs un solo consejo de escritura.
La propuesta de este lector da pie a varias reflexiones interesantes que hoy queremos compartir contigo, en la esperanza de que te ayuden si eres lector asiduo de blogs de escritura.
Aunque, antes de empezar, lo primero que tal vez convenga aclarar es que los consejos son solo eso: consejos. Y como tales eres tĆŗ quien debe decidir si los toma o los deja, si los aplica o no.
¿En qué se basan los consejos de escritura?
En principio los consejos de escritura deberĆan estar basados en el estudio sistemĆ”tico y profundo del acervo literario de nuestra cultura (e incluso de otras culturas). De ese estudio se extraen las Ā«buenas prĆ”cticasĀ» de los mejores autores, que pueden servir como guĆa para aquellos que comienzan a escribir o, simplemente, quieren mejorar su arte.
Son muchos āautores, pero tambiĆ©n crĆticos, filólogos, semiólogosā¦ā quienes se han dedicado al estudio de la narrativa y han examinado sus procesos creativos, sus formas y significados para extraer conclusiones, algunas generales, otras muy personales. Los consejos de escritura deberĆan brotar de esa labor y beber de esas fuentes.
Sin embargo, no siempre es asĆ. Con mucha frecuencia los consejos que se dan en webs y blogs de escritura suelen dejar de lado el necesario conocimiento del canon para enfocarse en consejos Ćŗtiles para escribir obras comerciales. Su objetivo es darte directrices para ayudarte a escribir obras que gusten a los editores y al gran pĆŗblico. O, lo que es lo mismo, best sellers.
Ya hemos hablado de que no hay una fórmula para escribir best sellers, porque estos son extraƱas disrupciones del mercado editorial. Pero como decĆamos mĆ”s arriba, y al igual que sucede con las obras de ficción no comercial, sĆ es posible encontrar ciertas caracterĆsticas comunes en ellos que un escritor puede intentar replicar.
De modo que, al buscar consejos de escritura, lo primero que debes distinguir es si estÔn enfocados a uno u otro tipo de ficción. ¿Buscan ayudarte a escribir una obra comercial o buscan ayudarte a escribir una obra literaria? Ninguna de estas dos opciones es peor que la otra, pero los consejos que recibirÔs serÔn distintos y pueden no encajarte o convenirte de acuerdo al tipo de obra que quieras escribir.
En Sinjania tratamos de que nuestros consejos se enfoquen en aquellas tƩcnicas y recursos que te permitirƔn escribir obras literarias perdurables, por eso en ocasiones verƔs que te recomendamos cosas diferentes a las que has podido leer en otros blogs.
Si tĆŗ buscas escribir narrativa comercial seguramente algunos de nuestros consejos y reflexiones te puedan ayudar, pero otros muchos no. Puede resultarte confuso que te demos indicaciones que son contrarias, o al menos disĆmiles, a otras muchas que has leĆdo. Ahora ya sabes el motivo.
Pero esto suscita todavĆa una reflexión mĆ”s: Āæes que las obras comerciales no pueden ser obras imperecederas? Pueden, y algunas lo serĆ”n. De hecho algunas ya lo son, hay obras que fueron Ć©xitos comerciales hace dĆ©cadas (e incluso siglos) que han ingresado por derecho propio en el canon y que hoy continĆŗan siendo leĆdas y aclamadas por aquellos que Harold Bloom define como Ā«lectores criteriososĀ». Pero probablemente muchas de las obras comerciales que hoy se escriben, la gran mayorĆa, caerĆ”n en el olvido puede que tan solo unos aƱos despuĆ©s de ser publicadas.
La relación entre un escritor y los consejos de escritura
La relación entre un escritor y los consejos de escritura también da lugar a numerosas reflexiones.
La primera tiene que ver con aquellos escritores que se niegan a recibir consejos de escritura. No quieren que nadie, de ninguna manera, interfiera en su obra y temen que atender a indicaciones externas pueda desvirtuar su idea.
Lo que estos escritores pierden de vista es que un escritor, como cualquier otro profesional, tiene que aprender las tƩcnicas del oficio. Puede, por supuesto, aprender por el mƩtodo de ensayo y error, o puede abrirse a la experiencia de aquellos otros que ya han recorrido el camino hacia el Parnaso antes que Ʃl y usarla para acelerar su propio proceso de aprendizaje.
Una cosa es cierta: un escritor que sea un buen lector, con un amplio bagaje de lecturas a sus espaldas, puede prescindir en cierta manera de ese aprendizaje. Lectura tras lectura ha interiorizado, casi de forma subconsciente, las técnicas, recursos, estilos, estructuras y modos de hacer y de ellos brotarÔ de forma natural su propia obra. Pero incluso a este lector/autor le puede ser de gran ayuda acercarse a la explicación teórica de esas técnicas que él ya conoce de modo experiencial. Hacerlo iluminarÔ y pondrÔ de relieve cosas que él sabia de forma intuitiva y que ahora ve esclarecidas negro sobre blanco.
De acuerdo con eso, los llamados consejos de escritura son una forma de recibir conocimiento que te explica posibles formas de hacer, eventuales maneras de abordar la obra y de usar los diferentes elementos que tienes para construirla. Lo cual no significa que debas seguir esos consejos a rajatabla o que lo que explican sea la Ćŗnica forma correcta de hacer las cosas (huye de quienes te aseguren que la forma que ellos te indican es la Ćŗnica buena).
Antes bien, lo que debes hacer es reflexionar sobre si ese consejo es vĆ”lido o aplicable para la obra en la que estĆ”s trabajando. ĀæEncaja con ella?, Āæencaja contigo? Si lo que quieres es escribir una novela psicológica que describa la travesĆa interna de tu personaje, Āænecesitas sembrar la historia de escenas de acción?, Āæes necesario insertar numerosos puntos de giro? Probablemente no. ĀæDebes por tanto hacer caso de un consejo que te asegure que para Ā«engancharĀ» al lector necesitas acción y muchos puntos de giro?
Precisamente, cuando se dan consejos de escritura o se explican algunas tĆ©cnicas de narratologĆa se corre el riesgo de que quien los recibe, el escritor, los tome por artĆculos de fe, por la Ćŗnica manera adecuada de escribir. Si por ejemplo se explica que el diĆ”logo es una herramienta versĆ”til que permite presentar información de forma Ć”gil y que ademĆ”s permite que el lector conozca la voz de los personajes sin intermediaciones, el escritor puede suponer que la mejor manera de presentar toda la historia es a travĆ©s del diĆ”logo. Y eso serĆa un error.
De modo que ten presente, cuando leas o recibas consejos de escritura, que las técnicas y elementos que se te explican son solo recursos de los que puedes disponer, pero que tienes que saber cómo y cuÔndo aplicar en tu obra. Tienes que verlo como las herramientas de un artesano: si alguien te explica cómo usar una lezna no quiere decir que debas usarla siempre, solo en aquellos momentos en los que esa herramienta, y no otra, te permita crear un determinado efecto que es el que tú buscas. También hemos hablado ya de esto.
¿Cómo se sabe cuÔndo se debe aplicar una herramienta y no otra? Leyendo
Para saber discriminar cuĆ”ndo y cómo usar un determinado recurso es necesario ser un buen lector, porque al verlo explicado en el artĆculo de un blog enseguida se te ocurrirĆ” una obra en la que lo has visto aplicado. O bien mientras lees tĆŗ mismo serĆ”s capaz de detectarlo. La lectura forma parte indisoluble de la formación de un escritor, dedĆcale todo el tiempo que puedas. ĀæQuĆ© tal estas recomendaciones de lectura?
Estoy realmente saturado
Tampoco hay que perder de vista que realmente puedes estar ya saturado de consejos de escritura.
Si de verdad te sientes asà puede ser que ya no necesites leer/aprender mÔs sobre escritura, al menos no a ese nivel inicial. Un escritor vive en proceso de formación continua, pero tal vez has alcanzado un punto en el que los consejos bÔsicos que se comparten en los blogs ya no son suficientes para ti.
EstÔs saturado porque te hablan (hablamos) una y otra vez de cosas que tú ya sabes. Ya no hay descubrimiento, ya no hay revelación. Ya no hay, en una palabra, verdadero aprendizaje. Para ti ha llegado el momento de buscar conocimientos mÔs profundos, tal vez haciendo un curso de escritura; tal vez volando solo y dedicÔndote a leer buena literatura o aquellas reflexiones sobre la escritura, la literatura y las vueltas del oficio que los grandes autores han recogido en sus obras, diarios y correspondencia.
El conocimiento es como una escalera. Cuando mediante el aprendizaje y la prƔctica llegas a dominar ciertos aspectos, necesitas abrirte a otros que se encuentran en un peldaƱo superior.
¿Te sientes tú saturado de consejos de escritura?, ¿por qué piensas que puede ser? ¿Sueles tomarlos a rajatabla o te das libertad para interpretarlos y adaptarlos a tu obra?
Todas las semanas publicamos nuevas reflexiones sobre lo que significa escribir y ser escritor, como una forma de invitarte a ti mismo a que reflexiones a tu vez y te des tus propias respuestas. Si te interesa conocerlas, únete a la comunidad de escritores y no te pierdas ninguna. Puedes dejar aquà debajo tu nombre y tu correo y estarÔs dentro.
Cuanto me alegra encontrar sitios web tan instructivos. Encantada de sumarme a vuestro colectivo de lectores y escritores.
hoy en mi redacción matinal, diciĆ©ndome escribĆa: me corresponde aceptarme que aprendĆ, ya soy un novicio leedor/escribidor, estoy en el oficio. recibo con mucho entusiasmo el aventón, gracias.
Me encantan vuestros artĆculos. Yo suelo leer los consejos, dejarlos en reposo y aplicarlos como esas herramientas del artesano que tan bien habĆ©is explicado. Aunque cuando son consejos contradictorios muchas veces me cuesta hacerlo. Un saludo y gracias por el artĆculo.
Siempre que leo un artĆculo de vuestro blog me parece ir un poco mĆ”s allĆ” de los tĆpicos consejos y recomendaciones que se dan por ahĆ a los aspirantes a escritor. La mayorĆa de blogs, en mi opinión, pecan de dogmĆ”ticos. Otros, bastantes, se conforman con describir tĆ©cnicas que podemos encontrar en cualquier buen manual. En cambio, aquĆ en Sinjania hay espacio para la reflexión, para que se vayan aposentando los temas que tratĆ”is sobre mis propios textos, para distinguir esas sutiles diferencias que, sumadas, con cariƱo y paciencia, van significando grandes diferencias en la escalera de mi aprendizaje. No sĆ© cómo lo conseguĆs, pero muchas gracias, Sinjania.
Ā”Hola! De consejos de escritura no me canso, cuando son buenos. De lo que me canso, es de leer que todos los escritores (ya no tengo el sĆndrome del impostor) deberĆamos tener una pĆ”gina web y escribir un blog. A ver, a mĆ me gusta escribir y disfruto con ello. Soy una lectora voraz desde que tengo uso de razón, pero no me considero capaz de escribir un blog para enseƱarle a escribir a otras personas, para eso estĆ” Sinjania.
Un saludo: Rosa Reboredo
Hola, Rosa:
Mucho cuidado con eso, porque cuando se habla (hablamos) de la conveniencia de tener un blog no se pretende decir que este tenga que ser un blog de escritura, un blog donde el autor enseƱe a escribir a otras personas. El blog es una herramienta de marketing, pero un escritor que se dedique a impartir lecciones de escritura estarĆ” haciendo muy mal marketing. ĀæPor quĆ©? Porque no se estarĆ” dirigiendo a su pĆŗblico objetivo ālos lectoresā, sino a un pĆŗblico que probablemente estĆ© poco interesado en leer sus obras: personas que quieren aprender a escribir.
Tenemos un artĆculo que habla de ello. Se titula Ā«Por quĆ© un blog de escritura no es un blog de escritorĀ». Si te interesa puedes leerlo aquĆ: https://www.sinjania.com/blog-de-escritura/
Saludos.