La fórmula para escribir un best seller

Escribir un best seller es el sueño dorado de un nutrido grupo de escritores.

Y es algo que resulta perfectamente lógico. Escribir un best seller implica un rápido reconocimiento de tu trabajo, que este sea leído por miles de lectores (tal vez millones, si tienes suerte) y, naturalmente, suele traer aparejados la fama y el dinero.

¿Quién en su sano juicio diría que no a todo eso? Por tal motivo, muchos escritores recorren la web, hacen cursos y leen libros en busca de la fórmula magistral para escribir un best seller. Como los antiguos alquimistas, imaginan que hay una piedra filosofal que permite transmutar cualquier metal en oro.

Hoy traemos malas noticias: no existe la fórmula para escribir un best seller. No hay ninguna piedra filosofal, y deberías desconfiar del que te la ofrezca.

Así que puedes abandonar hoy mismo la búsqueda de la receta mágica e infalible del best seller y, en su lugar, emplear ese tiempo en trabajar seriamente en tu obra. Aprende cuanto puedas para escribir mejor, practica la escritura a diario para mejorar día a día; y, si quieres, mantén la esperanza de que uno de tus libros se convierta en un superventas. Porque puede suceder, lo que pasa es que, si sucede, será por azar.

El idilio entre azar y best sellers

No existe una fórmula para escribir un best seller. Puedes estar seguro de ello porque, si la hubiera, Amazon o las grandes editoriales ya la tendrían y la estarían usando.

Sin embargo, Amazon y las grandes editoriales siguen dependiendo del factor azar. Un día, sin que se sepa por qué, un título destaca y empiezan a venderse miles de copias. Sin embargo, puede suceder (y a menudo sucede) que el siguiente libro del mismo autor ya no despierte el mismo interés ni genere las mismas ventas.

¿Por qué? No se sabe. Azar.

Guillermo Schavelzon explica que un análisis realizado hace unos años por los diarios The New York Times y Le Monde puso en evidencia que seis de los diez libros más vendidos de sus listas habían sido éxitos imprevistos. Aquellos títulos fueron contratados con anticipos bajos y publicados en primeras ediciones de pocos ejemplares porque los editores no apostaban fuerte por ellos. Los editores pensaban que iban a ser uno de tantos títulos que pasan sin pena ni demasiada gloria por las librerías.

Porque la realidad es que cerca de un 50% de los libros publicados son devueltos por las librerías a la editorial porque no se venden. Y un porcentaje todavía más alto, cercano al 90%, de entre los títulos publicados cada año nunca tendrá una segunda edición.

Por eso los editores son cautos y hacen tiradas pequeñas y ofrecen anticipos modestos a los autores (cuando ofrecen anticipos): saben que las probabilidades de que un libro se convierta en un best seller son no ya pocas, sino completamente fortuitas. No hay manera de prever qué títulos se convertirán en superventas, así que lo inteligente es no arriesgar demasiado.

Si hubiera manera de preverlo, lo más probable es que las editoriales jugasen sobre seguro y publicasen muchos menos títulos al año. Reducirían sus apuestas a los caballos vencedores y acotarían así el riesgo.

Pero, por mucho olfato que un editor tenga para elegir los libros con mejores posibilidades de convertirse en un best seller, casi nunca acierta. Porque, como hemos dicho, no hay una fórmula que el editor pueda reconocer, para descartar así aquellos libros que no están escritos de acuerdo a ella. Y porque, como también queda mencionado, el éxito de un libro suele ser imprevisible.

Las cuatro características del best seller

Así que podemos ir desglosando cuáles son las características de un best seller.

  • La primera es su imprevisibilidad. El best seller surge de manera impremeditada y, en la mayoría de las ocasiones, ni el autor que lo escribió ni el editor que lo publicó pudieron prever que ese título se convertiría en un superventas.
  • La segunda cualidad es que su éxito no es reproducible. Por supuesto, inmediatamente después de la aparición de un best seller se publican cientos de títulos de temática o género semejante que, aprovechando la estela dejada por el superventas original, lograrán ventas aceptables. Sin embargo, ya no serán capaces de replicar el éxito de su modelo a imitar. Ni siquiera el autor de un best seller tiene asegurado que su siguiente novela vaya a convertirse también en un éxito de ventas.
  • La tercera es su calidad literaria. Debiera ser lo contrario, pero un best seller, por lo general, está lleno de clichés, tópicos e ideas manidas. Y decimos que debiera ser lo contrario porque un libro que gusta a millones de lectores debería ser en principio un libro de una extraordinaria calidad literaria, tan indiscutible que concilia el gusto de la mayoría. Pero no es así, y esto se debe a la cuarta cualidad del best seller.
  • La cuarta cualidad que distingue al best seller es que su lector se engloba en la categoría de lector no habitual. Puede resultar paradójico, pero cuando un libro consigue miles de ventas es porque ha logrado atraer a personas que habitualmente no leen.

Esta cuarta y última cualidad requiere una explicación algo más detallada, porque a primera vista resulta un contrasentido: los libros más vendidos lo son porque los compran personas que habitualmente no leen libros.

Hemos dicho que el factor azar juega un papel destacado en la aparición de un best seller, volviéndola así impredecible. De pronto un libro atrae la atención de eso que se ha dado en llamar «el gran publico», se pone de moda y lo compran miles de no lectores. Es decir, la compra de best sellers no responde al impulso que lleva a un lector habitual a comprar un libro (ya conoce al autor o ha recibido una recomendación de alguien de confianza), sino que responde a otras motivaciones: estar al día, leer lo que todos leen, sentir que ellos también invierten en cultura y apropiarse de un poquito de la pátina que todavía tiene la cultura (pese a quien pese…)

Ahora bien, la persona que compra un best seller no es un lector habitual, no lee ni compra libros de manera usual. Así que la compra de ese best seller tal vez sea la única inversión en libros que haga en un largo periodo de tiempo.

La aparición de un best seller es fortuita, sucede porque un libro atrae a un montón de personas que habitualmente no compran libros. Y eso crea una enorme distorsión porque, por desgracia, son muchas más las personas que no leen de manera frecuente que las que sí.

En España hay en torno a un 40% de personas que no lee (casi la mitad de la población). Frente a un 29,6% que declara comprar entre 6 y 20 libros al año y tan solo el 8,3% que compra más de 20 libros al año. Esto explica que cuando una parte importante de ese 40% de personas que habitualmente no compra libros se abalanza y concentra sobre un único título, este se convierta en un superventas.

Hablamos de lectura habitual, de no lectores y de cifras de compra de libros en este artículo.

Es tu turno

Ahora ya lo sabes: no existe una fórmula para escribir un best seller. Puedes dejar de buscarla. Borra de tu carpeta de favoritos todos esos posts y vídeos que habías guardado donde te cuentan cómo escribir un superventas. Si además te dicen que puedes hacerlo en un par de meses, peor todavía.

Lo que sí sabemos del best seller es que surge de manera imprevisible y que su éxito no es reproducible.

De hecho, sabemos dos cosas más que son las que más pueden interesarte como escritor:

La primera, que su calidad literaria es menor, porque los best seller suelen estar plagados de tópicos y clichés. Es por eso por lo que gustan a los lectores no habituales, que están menos avezados para distinguir y apreciar la solidez de una trama, el desarrollo de un personaje o la originalidad de la prosa.

La segunda, que quienes compran bes tsellers no son lectores fieles. Ni siquiera son lectores. Compran este título, pero mañana ya no vuelven a invertir dinero en libros y, dentro de un tiempo, tal vez compren el siguiente best seller de turno, que probablemente será ya de otro autor y otra temática.

Por tanto, la primera pregunta que deberías hacerte es: ¿Es esa la literatura que yo quiero escribir? ¿Una literatura plana, fácil, tópica?

Y la segunda pregunta que debes plantearte es: ¿Es ese el lector que yo quiero? ¿Alguien para quien la lectura y la literatura no son una parte fundamental e indispensable de su vida, sino un fenómeno pasajero?

Como siempre, no hay una respuesta mala (aunque nosotros tenemos nuestra favorita). Puede que tú quieras escribir ese tipo de literatura y tener ese tipo de lector. Es perfectamente respetable: cruzamos los dedos para que el indispensable factor azar te favorezca.

Pero, después de todo, puede que tú no quieras escribir ese tipo de literatura ni tener ese tipo de lectores. Entonces solo te queda seguir aprendiendo, seguir mejorando, desarrollar tu propia poética.

Este es un tema de cierta relevancia y nos gustaría que compartieras tus reflexiones al respecto en los comentarios. ¿Sueñas con escribir un best seller o tú concibes la literatura de otra manera? ¿Crees que puede haber éxito sin best sellers para un escritor?

Nosotros estamos convencidos de que no escribir un best seller no significa que no puedas tener éxito, lectores y dinero, todo ello fruto de tu trabajo como escritor. Como siempre, todo pasa por ser un buen escritor y gestionar tu carrera con inteligencia.

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