Por qué refinar tu idea antes de empezar a escribir

Por qué refinar tu idea antes de empezar a escribir

Si sigues nuestro blog ya sabrás que en Sinjania somos fervientes partidarios del trabajo de planificación previo antes de empezar a escribir.

Da igual si se trata de una novela o de un relato (aunque el trabajo preliminar es especialmente recomendable en el caso de narraciones largas), refinar tu idea antes de empezar a escribir, separar el grano de la paja y pensar bien qué quieres contar y cómo es algo, nos atreveríamos a decir, imprescindible.

Cuando recomendamos crear esquemas, pensar estructuras, decidir líneas de acción, pensar el final, profundizar en el conflicto… algunos pensáis que ese trabajo, además de aburrido, es una pérdida de tiempo. Y os lanzáis a escribir.

Bueno, a lo mejor os da resultado y tiempo después tenéis una estupenda novela entre las manos. Pero, por nuestra experiencia, esas ganas de empezar ya y dejar que la historia surja sola, por sí misma, casi nunca da buenos resultados. Antes bien suele acabar en bloqueos, abandonos y frustración. Sobre todo en el caso de escritores noveles.

Los escritores con más tablas y experiencia, que no solo conocen bien los recursos y técnicas a su alcance, sino que además han profundizado en su propio proceso de escritura, tienen más margen para la improvisación y pueden ahorrarse parte del trabajo previo. Aun así, muchos de ellos siguen preparando esquemas, resúmenes y fichas antes de empezar a escribir. Por algo será.

Si quieres saber más sobre cómo plantear ese trabajo previo dale un repasito al blog y encontrarás un montón de artículos que te ayudarán a organizarte. Si no siempre tienes las hojas de trabajo que acompañan a nuestro fantástico manual La trama. Todo lo que necesitas saber para crear tramas más eficaces.

Hoy vamos a centrarnos en las ventajas que presenta el dedicar un poco de tiempo y trabajo a refinar la idea tras tu historia antes de empezar a escribir. Esperamos convencerte así de sus bondades.

Vas a pasar mucho tiempo trabajando en tu historia

Escribir, sobre todo obras largas como novelas, es un trabajo arduo, complejo y delicado que va a ocupar un gran espacio de tiempo. No queremos asustarte, también es un trabajo enriquecedor y divertido. Pero está claro que el proceso de escribir una novela lleva tiempo.

Escribir, revisar, reescribir, corregir…

Y luego, contactar editores y enviar originales. O preparar la maqueta, diseñar la portada, subir el libro a las plataformas de venta.

Por no mencionar las labores de marketing y promoción.

La realidad es que la historia que ahora quieres empezar a escribir va a ser tu compañera durante un largo tiempo de duro trabajo. Por no mencionar que esa novela formará parte del conjunto de tu obra literaria, junto con las demás que escribas. Será tu legado.

Viéndolo desde esa perspectiva, pensado que esa historia que ahora tienes tantas ganas de empezar a escribir (incluso ganas de tenerla ya terminada entre tus manos) es en realidad un proyecto a largo plazo; y que será un jalón en tu camino literario; y que quedará para la posteridad, ¿no crees que merece la pena planear todo bien?

¿Qué representan unas pocas semanas de trabajo previo en comparación con algo que probablemente vas a tardar meses, tal vez incluso años, en terminar? ¿Y en comparación con algo que formará parte durante años de tu trayectoria vital y profesional?

Nada.

Refinar tu idea antes de empezar a escribir mejorará la calidad de tu obra

Lo mejor de invertir un poco de tiempo en refinar tu idea antes de empezar a escribir es que la calidad final de tu obra se va a ver claramente beneficiada.

La improvisación casi nunca da buenos resultados y cuando se trata de escribir, suele dar lugar a tramas porosas, escenas mal trabajadas, personajes poco desarrollados o conflictos banales.

El trabajo previo te permite sopesar cada opción para elegir la mejor y descartar aquellas ideas que van a acabar por conducirte a un callejón sin salida.

Si dedicas algo de tiempo a pensar en el conflicto que plantea tu historia, podrás descubrir todas sus facetas y pensar maneras interesantes de presentarlo para darle más relieve.

Lo mismo sucede con el final. Puede que ese desenlace que has pensado en un primer momento resulte artificioso o poco creíble. Repensar tus opciones te ayudará a elegir mejor.

Cuando has dedicado tiempo a crear un buen esquema previo y tienes las ideas claras sobre los aspectos principales de la historia que vas a empezar a escribir te será más fácil concentrarte en otros aspectos importantes de una obra literaria como el estilo o el uso del lenguaje.

En resumen, tu obra tendrá una mayor calidad.

Refinar tu idea antes de empezar a escribir te ahorrará tiempo

Tienes una buena idea para una novela. En tu mente hilvanas, un poco por encima, una trama y te lanzas a escribir. Hay agujeros en tu historia, pero piensas en que a medida que avances en la escritura tendrás las cosas más claras y esos huecos se rellenarán.

Avanzas en tu obra hasta llegar al primero de esos agujeros… Y no se te ocurre cómo resolver el problema que te planteas.

En medio de tu camino hay un enorme precipicio que no sabes cómo sortear.

Y te quedas parado.

Y pasa el tiempo mientras tú barajas las diferentes opciones.

Por fin encuentras una posible forma de unir los dos cabos de la historia y continuar.

Pero para hacerlo tienes que reescribir una parte del trabajo que ya tenías hecho.

Has perdido tiempo mientras pensabas cómo resolver el dilema. Y vas a perder más tiempo rehaciendo el trabajo que ya tenías hecho.

En un proyecto como escribir una novela, que ya de por sí supone una gran inversión de tiempo, contratiempos como el anterior solo consiguen que se alarguen en el tiempo. Algo que no te gustará que pase.

Pero es que además corres el riesgo de abandonar en uno de estos momentos de indecisión y dejar inconclusa tu obra.

O tal vez no abandones ahora, pero lo hagas más adelante: cuando te topes con el siguiente agujero de la trama o el cansancio haga mella en ti.

Un poco de trabajo previo bien orientado te pone a salvo de estas funestas posibilidades.

Tu historia ya ha sido escrita más de una vez

Se suele decir que solo hay dos temas, el amor y la muerte.

Por eso seguramente la historia que quieres escribir ya ha sido escrita. Más de una vez.

Sin embargo, los lectores no quieren leer una y otra vez las mismas historias.

Por tanto, antes de emprender el largo camino de escribir una novela deberías tomarte el tiempo para pensar cómo vas a planear tu historia para que no sea una historia trillada.

Esto, que puede parecer un terrible escollo, es en realidad una enorme oportunidad.

Escribir es un reto, que empieza por concebir la historia de forma que no caiga en el cliché ni en lo trillado. Buscar nuevos enfoques, personajes diferentes, nuevas facetas del conflicto…

Hay dos cosas que van a ayudarte en este proceso de refinar tu idea para darle un aire nuevo y original, incluso aunque todavía trate los temas eternos del amor o la muerte.

La primera es, seguro que ya lo has adivinado, dedicar tiempo antes de empezar a escribir a crear un esbozo previo, el esquema de una estructura robusta que sostenga una trama interesante y singular.

La segunda es leer.

Leer te ayudará a conocer las diferentes formas en que otros autores han abordado ideas semejantes a la tuya. Eso te ayudará a encontrar tu propio camino para contar la historia que quieres contar como solo tú puedes hacerlo.

Una vez que hayas refinado tu idea, llegará la hora de convertirla en una novela. En este artículo te comtamos cómo hacerlo paso a paso.

Si quieres refinar tu historia antes de empezar a escribir y aprender más sobre cómo mejorar tu escritura únete ahora a nuestra creciente comunidad de escritores. Solo tienes que dejar abajo tu correo.

  • […] Cuando te decidas a empezar a trabajar en una idea, no te lances a escribir sin más. Analiza primero si es una historia que merece ser contada y qué opciones pueden ser las más intere…. […]

  • Arnoldo De la Hoz dice:

    Muchas gracias por la información, Sinjania.

  • willy dice:

    tengo una duda es una buena idea escribir en primera persona como un diario pero con diálogos como si el lector sea el mismo quien habla en los diálogos o en tercera persona

    • sinjania dice:

      Hola, Willy:

      Perdónanos, pero no entendemos bien lo que pretendes: ¿escribir en primera persona y que el narrador entable diálogos con el lector?

      Por supuesto es factible. No hay malas ideas. Lo importante es cómo se ejecutan.

      El narrador tiene que encajar con la historia, tiene que ser alguien que pueda contarla. Un narrador omnisciente que lo sabe todo y puede contarlo (en tercera persona). El protagonista al que le sucedieron los hechos (en primera). Alguien que los presenció (en primera, pero en ese caso no podrá saber todo), etc.

      Según las necesidades de la historia, deberás elegir al narrador. O si eliges el narrador primero, deberás amoldar la historia a él.

      Saludos.

  • Alex dice:

    Esta puede ser tal vez la verdad mas absoluta en el mundo de los escritores. La gente piensa que un escritor es un genio que se saca ideas increíbles de la cabeza y las pone sobre el papel. Yo mismo pensé así una vez. Poca gente comprende el tremendo trabajo de planificación que hay detrás. Me alegro mucho de estar entre gente que no solo lo comprende, sino que escribe sobre ello.

    Seguid así!
    Un abrazo

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