Tres consejos para no abandonar tu novela

Empiezas a escribir una novela con una gran ilusión. Pero llega un momento en el que te quedas bloqueado, por más vueltas que le des no sabes por dónde continuar, es como si la historia se hubiera desdibujado. También puede suceder que no te bloquees y sigas escribiendo, pero sintiendo que has perdido la conexión con la historia, que ahora te parece banal y pobremente desarrollada. Cuidado, porque en ambos casos corres el riesgo de abandonar tu novela.

¿Por qué tanta gente abandona su novela? ¿Por qué tantos proyectos quedan inconclusos? ¿Por qué tantas obras inacabadas duermen el sueño de los justos en un cajón (o en la memoria de un ordenador)?

Sigue leyendo y te desvelaremos los tres motivos por los que se suele abandonar una novela. Además te daremos algunas ideas para superar el bache y continuar escribiendo hasta poner la palabra fin.

1. Solo se piensa en el principio

El primer motivo por el que se suele abandonar una novela es, sencillamente, porque solo se ha pensado en su principio.

Tienes una situación de partida, tienes un personaje y te lanzas a escribir. No has desarrollado mucho la idea más allá de sus líneas iniciales, no te has parado a pensar en el conflicto ni sabes cómo se desarrollará el personaje.

Con esos mimbres, lo más que puedes escribir es el planteamiento de tu novela. Lo más probable es que llegado al desarrollo tengas que detenerte: el bloqueo ha llegado.

Si, pese a todo, perseveras y prosigues escribiendo será solo para comprobar que únicamente se te ocurren ideas manidas y que la historia que estás escribiendo resulta pobre y predecible.

¿Por qué sucede esto?

Sencillamente, porque con frecuencia los escritores novatos olvidáis que después de la idea, de la primera frase y aun del primer capítulo hay mucho trabajo por hacer. La idea tiene que ir más allá y es a ti, que eres el escritor, a quien toca decidir cómo vas a desarrollarla en todos sus matices, en todos sus detalles.

De modo que, cuando se tiene una idea germinal, ponerse de inmediato a escribir es la manera más segura de acabar por abandonar la novela. Si quieres asegurarte de no dejar inacabada tu obra lo que tienes que hacer es una buena planificación.

La planificación te ayuda no solo a madurar tu idea, para que vayas más allá del planteamiento y decidas también cuál será su desarrollo y cuál su desenlace. También te ayuda a identificar el conflicto y conocer todas sus facetas, para tenerlas en cuenta y ver cómo añadirlas al argumento. Te permite pensar en el personaje, decidiendo no solo quién es, sino sobre todo cómo va a reaccionar a las fuerzas del conflicto y, en consecuencia, en quién se va a convertir.

En resumen, la fase de planificación es un periodo de intensa reflexión que te ayuda a conocer cada recoveco de tu historia y a tomar las mejores decisiones para desarrollarla de forma plena (porque escribir es tomar decisiones). También te permite identificar los posibles problemas para resolverlos por anticipado y que no sean causa de bloqueos cuando comiences a escribir.

Si tú quieres aprender a planificar con solvencia, necesitas nuestro Curso de Novela. Gracias a sus hojas de trabajo aprenderás cómo hacer un buen plan previo que luego puedas replicar en cada nueva obra que escribas. Además tienes la opción de tener una profesora que te guíe en todo el proceso, para que te resulte más sencillo.

La solución

Ya la imaginas: planifica.

La planificación es tan importante como la revisión. Una buena fase de planificación es la vacuna más eficaz para no abandonar una novela.

2. Falta de conocimientos

La ausencia de una buena base de conocimientos sobre narratología es también causa frecuente de novelas inconclusas.

Tal vez te haya sucedido que empiezas a escribir con gran ilusión, pero, llegado cierto momento, te desencantas. Te parece que la historia es insulsa, los personajes son planos, el narrador carece de fuerza y todo el conjunto resulta previsible y deslucido.

En ese momento empiezas a dudar de la historia, también empiezas a dudar de ti mismo. Es probable que decidas que la novela en la que trabajas no merece la pena y la abandones. Y tal vez decidas que lo de escribir no es lo tuyo y renuncies. Una verdadera lástima.

¿Por qué sucede esto?

Porque con frecuencia los escritores principiantes subestimáis la necesidad de formaros. Tenéis la idea ingenua de que contar una historia es solo eso: tener un argumento y lanzarse a escribir.

Sin embargo, hay mucho más. Escoger una estructura u otra puede hacer que tu novela presente caras diferentes. Conocer todas las posibilidades que ofrecen los distintos narradores para elegir bien el tuyo puede hacer que la voz de tu novela resulte aburrida o fascinante. Confundir el conflicto puede conducir a que presentes obstáculos anodinos a tus personajes. E incluso no saber cómo plantear adecuadamente a tus protagonistas puede hacer que te centres en detalles secundarios, dejando los aspectos interesantes de su carácter por desarrollar.

La solución

Dedica parte de tu tiempo a formarte. Es algo verdaderamente imprescindible si quieres escribir buenas obras.

Ya te hemos hablado del Curso de Novela, que puedes empezar hoy mismo y en el que tienes veinte módulos en vídeo que te enseñarán cuanto necesitas sobre el personaje, el narrador, el conflicto, la trama, la estructura, los diálogos, el uso del lenguaje… Además de ideas sobre cómo afrontar el proceso de escritura o las fases de revisión o documentación.

Otra excelente manera de formarse es leyendo. De hecho, aunque hagas nuestro Curso de Novela o leas manuales sobre escritura creativa, nada exime a un escritor de leer, de leer mucho y bueno (al menos cincuenta libros al año). Leer es la manera más segura y divertida de conocer cómo otros autores han empleado todos esos recursos que hacen grande una novela para explorar las posibilidades a la hora de aplicarlos en tus propias obras.  

3. Falla la mentalidad

Pocas veces se habla de esta realidad, pero escribir es un trabajo duro y es preciso tener una mentalidad adecuada para afrontarlo.

Escribir exige preparación, concentración, conocimientos. Te obliga continuamente a tomar decisiones. Pone a prueba tus capacidades intelectuales. Lleva mucho tiempo. A menudo los resultados no son los que se quisieran y toca eliminar, reescribir, volver a pensar…

Y muchos escritores que dan sus primeros pasos no están preparados para todo ello.

¿Por qué sucede esto?

Desconocer o minusvalorar la enorme prueba que supone escribir una novela hace que muchas personas se lancen a ello llevadas por el ímpetu inicial.

Hay una fuerte mística que considera la escritura una experiencia extática, que sucede casi al margen del escritor, como si este fuese un médium. Y sin duda en la escritura puede haber algo de ello (ya hablamos de ello aquí), pero la realidad es que es una labor exigente que te puede llevar al límite y lo mejor es que estés preparado para afrontarlo.

Cuando además no se ha hecho un buen trabajo de planificación previo y no se tienen los conocimientos necesarios sobre los elementos que intervienen en una obra literaria ni sobre cómo manejarlos, la falta de mentalidad puede resultar fatal y llevarte a abandonar tu novela.

La solución

La solución es que tomes conciencia de lo importante que es mantener una buena mentalidad a la hora de escribir una novela, tal como te contamos en este otro artículo que no te puedes perder.

Un buen método para hacerlo es leer autobiografías o diarios de escritores para conocer la exigencia del proceso de escritura. Nada mejor que conocer la experiencia de quienes ya han recorrido el camino que ahora quieres recorrer tú.

También debes prepararte para luchar contra los pensamientos negativos que te van a acechar durante todo el proceso. En más de una ocasión te va a asaltar la idea de que no eres capaz, de que lo que estás escribiendo es una basura. Vas a compararte con los demás (y salir malparado en la comparación). Te vas a poner etiquetas, nunca positivas. Vas a hacer falsos pronósticos, para vaticinar que nadie querrá editar tu novela, que nadie la querrá leer…

De modo que debes concentrarte en neutralizar esa actitud para no permitir que dinamite tus propósitos y te conduzca a no acabar tu novela.

Para lograrlo tus mejores armas serán tu compromiso y tu motivación.

El compromiso te dará la constancia, la paciencia y la fuerza de voluntad necesarias para dar cada día un paso más hacia tu meta: concluir tu novela.

El entusiasmo que sientes cuando empiezas a trabajar en tu obra no dura para siempre. Y cuando acaba es cuando le toca al turno al compromiso. Si no hay compromiso, solo habrás llegado hasta donde te haya llevado el entusiasmo. Y, créenos, esa es solo una pequeña distancia del largo camino que hay que recorrer para escribir una novela.

Por otro lado, debes tener presente que pasar por fases de desánimo es perfectamente normal (aunque ciertamente doloroso y frustrante). Cuando sientes tu ánimo flojear es el momento de recordarte por qué escribes.

Por supuesto buscas lectores, reconocimiento, poder vivir de lo que amas… Y todo eso son motivaciones perfectamente válidas. Pero en momentos de duda debes conectar con esa motivación más profunda e íntima que te llevó a escribir.

Antes de querer publicar y vender tus libros, antes de soñar con que algún día te leyeran miles de personas hubo un día en que comenzaste a escribir. Lo hiciste porque tenías que dar salida a algo que hay dentro de ti. La necesidad de escribir es para ti casi una pulsión a la que necesitas dar vía libre.

La escritura da sentido a tu vida y es algo que disfrutas en cuerpo y alma.

Es con esa motivación con la que debes conectar cuando sientas que corres el riesgo de abandonar tu novela.

¿Has abandonado alguna vez una obra en la que estuvieras trabajando o te has sentido tentado de hacerlo? ¿Qué crees que fallaba en tu caso? ¿Tienes algún buen consejo para ayudar a otros escritores a que mantengan su compromiso y su motivación? Tu experiencia es bienvenida en los comentarios.

Si no quieres correr el riesgo de abandonar tu novela y te interesa aprender más sobre técnica literaria y mentalidad del escritor, tu lugar está en nuestra comunidad. Suscríbete dejando aquí debajo tu nombre y tu correo.

14 comentARIOs


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  1. Estimados amigos, ante todo, reitero mi agradecimiento por los útiles artículos qque están compartiendo. En cuanto al presente tema, deboconfesar que sí tengo varios proyectos iniciados y por una u otra razón están durmiendo en el disco duro. Algunos porque llegué a un punto donde no he encontrado la manera de continuar; otros por dar prioridad a alguna idea que surge de pronto y me dedico a ella. Pretextos debe haber tantos como pretendientes a escritores. Tengo mucho escrito que, ahora con los consejos y recomendaciones que ustedes y otros escritores comparten, he ido mejorando, eliminando vicios de escritura; corrigiendo formas de literature; eliminar repeticiones o situaciones no necesarias para la historia. Confieso que siempre, durante 60 años he escrito, digamos por instinto, sin planeación alguna; hasta fechas recientes que, siguiendo alguna enseñanza, me puse a planear una historia; misma que dadas las condiciones de encierro que temenos en estas semanas y para motivar a mis hijos, les he sugerido que entre todos le demos forma a dicho proyecto, espero lograrlo.
    Reciban un saludo cordial y deseos de que pronto termine esta pandemia y nos deje las menores pérdidas posibles.

  2. Hola. Equipo de Sinjania, os agradezco todos los artículos recibidos. Me ayudan muchísimo. Y en lo referido a éste, por si a alguien le sirve de ayuda, a mi también me han mordido la inseguridad, el desánimo y el miedo. Contra todo ello lo que se me ocurrió hacer fue pensar que yo no necesito vender libros para vivir, con lo cual me da igual si se publican o no y en caso de que sí, tampoco importaría si se venden bien o mal. En segundo lugar, recuerdo que yo escribo porque me apasiona, y eso ya es motivo suficiente para continuar. No me gustaría dejar mi novela sin acabar porque prefiero llegar al final aunque nunca vea la luz, que dejarla inacabada. Es una cuestión de realización personal. Y si pienso en que no es mi obligación hacerlo, me relajo de tal manera que se me va pasando la crisis y me vuelven los ánimos. Otra idea que me ha funcionado es la de relajarme un poco durante un tiempo, marcándome un límite, por supuesto, para luego retomar cuando ya no esté tan agobiada. Porque si me empeño en luchar contra mí misma y obligarme, sólo consigo sentir más frustración. Unos días de abandono para realizar otras facetas de mi vida que también son importantes, es una estrategia que a mí me está funcionando. Porque, desde luego, yo prefiero llegar al final un poco tarde, que no llegar jamás. Espero que a alguien le sirva el comentario. Un saludo a todos.

  3. Pues sobre todo los pensamientos negativos son los que más me atacan. El miedo me ataca sin compasión pero creo que somos más fuertes que ese miedo. Saludos y gracias.

  4. Algo que me motiva a seguir escribiendo son mis personajes, siento el compromiso de darles un final, de no dejarlos al aire sin una conclusión (aunque en realidad la historia sigue aunque no esté escrita), pero eso que se quería contar y que me llevó a comenzar a teclear, debe ser contado. Se los debo a ellos.

  5. ¿Es posible que me identificara con todos los puntos?….cuanta realidad, a veces pensamos que escribir es simple, creo que en la escuela no te explican cuan importante es esto, ni siquiera a la hora de presentar un ensayo. Creo que es el primer articulo que leo de ustedes pero ya me siento super atrapada por este sitio. Gracias por una interesante reflexión.

  6. Un problema bastante comun es la falta de ideas; pero con planificacion, no solo se corrige. Me explico: Al comenzar una obra literaria, es recomendable no solo una buena planificacion, sino tambien un conjunto de elementos que aporten valor a la obra y permitan volverla mas rica en contenido. Asi, al momento de escribir a nadie le faltaran ideas para escribir. Por ejemplo: Si te gusta la novela historica, busca contenido relacionado a tus gustos personales u influencias. No solo digas: «Oye, chamo, tengo la idea de un caballero templario. Esta genial para una novela», y cuando vallas a investigar sobre la tematica de la novela, al instante, te detengas porque no te gustan los caballeros, ni la historia. Lo mismo sucede a menudo con la fantasia, la ciencia ficcion, etc. Por eso, antes de planificar, haz una introspeccion sobre lo que deseas contarte y despues planificalo completamente; veras que en ese momento, nada te detendra. Saludos y buen articulo.

  7. Gracias, en verdad este post me hace sentir acompañada. He pasado por eso muchas veces, empiezo emocionada y conforme pasa el tiempo todo se va desvaneciendo pero ahora ya se que enfoque tomar. Mil gracias

  8. Bueno, mi duda serìa, ¡còmo puedo hacer para retomar la escritura aùn cuando mi tiempo es corto y que ademàs (entre la escuela y entre el trabajo llego sùper cansada y sin energìa para escribir?:). Espero me puedan ayudar. Saludos.

    1. Podrias planear pequeñas sesiones para escribir en tu hogar. Nada exagerado; diez o veinte minutos para escribir… Pueden ser cien palabras o mas. Depende de tu energia, tiempo y el esfuerzo que le pongas al trabajo. Lanzarte a realizar algo colosal con poco tiempo, es malo porque te sobreesfuerzas y matas a la creatividad, sin embargo, agarrar unos minutos y una calcular un estimado de plabras, pueden ayudarte a crearte el habito de la escritura. Espero que mi respuesta haya sido de tu agrado. Saludos.

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