Reto de lectura para 2020

En Cartas a un joven novelista, Mario Vargas Llosa da el siguiente consejo:

[…] en vista de esas perentorias exigencias de consejos prácticos de su carta, le doy este: ya que no se puede ser un novelista sin tener un estilo coherente y necesario, busque y encuentre su estilo. Lea muchísimo, porque es imposible tener un lenguaje rico, desenvuelto, sin leer abundante y buena literatura […]

Leer debería ser la actividad principal de un escritor, incluso por delante de la propia escritura; y en especial de un escritor en formación.

¿Por qué es tan importante la lectura para la formación del escritor y para el posterior desarrollo de una obra rica?

El primer motivo ya te lo ha apuntado Vargas Llosa al principio de este artículo: «es imposible tener un lenguaje rico, desenvuelto, sin leer abundante y buena literatura». No se es un buen escritor si no se posee ese tipo de lenguaje.

Leer te ayuda además a construir tu propia obra.

Ninguna obra artística, tampoco literaria, se construye desde cero. Lo quieras o no, la tradición literaria empapa tu obra. Según el filósofo Hans-Georg Gadamer:

La creación contemporánea está cada vez más a la sombra del gran pasado del arte que nos rodea como presente.

De modo que leer (mucho) te permite ampliar tu conocimiento sobre la tradición literaria y artística, amen de sobre muchos otros temas. Así, de la tradición literaria podrás tomar elementos técnicos y formales y nuevos recursos con los que construir tu propia obra.

Si además llevas un diario de lecturas, como te recomendamos en este otro artículo, podrás crear tu propio arsenal de técnicas y recursos del que echar mano cuando lo necesites.

Al mismo tiempo, el conocimiento del acervo literario universal va a servirte para juzgar tu propia obra al compararla con el resto de las obras que componen dicho acervo.

Sabemos que hay autores que cometen el error de no leer. Alegan no querer verse influenciados por las obras de otros escritores. Sin embargo, esa suerte de ceguera autoinfligida no solo les impide acceder al conocimiento y la experiencia acumulados durante siglos de literatura, además les limita a la hora de valorar su obra con conocimiento.

Estos autores pueden creer, por ejemplo, que su obra toca un tema novedoso, o que lo han tratado con originalidad o que han usado un recurso de una manera diferente. Pero como no tienen el suficiente dominio de lo que han hecho y hacen esos otros escritores a los que no leen, en realidad no pueden saber si ese tema ya ha sido tratado o si de verdad son originales en el uso de recursos y técnicas.

Por desgracia, los lectores duchos (y los críticos) que sí dominan la tradición literaria sabrán juzgar la obra de esos autores con criterio y valorar su originalidad y el talento de su autor a la luz del trabajo de otros escritores de todos los tiempos.

En resumen, la obra literaria se percibe sobre el fondo de las otras obras literarias. Y sobre ese fondo se difumina o resalta.

Si las razones anteriores te han convencido y quieres leer más para mejorar tu escritura y tu conocimiento de la narrativa y la literatura, te proponemos nuestro ya habitual reto de lectura.

Leer cincuenta libros en un año

Leer cincuenta libros en un año.

¿Te parecen muchos? Flaubert decía que aquel que quisiera ser escritor debería haber leído antes quince mil libros.  

¿Por qué cincuenta? Porque un año tiene cincuenta y dos semanas, de modo que de esta manera se establece una velocidad de crucero de un libro a la semana. Con un par de semanas extra por si eliges alguna obra especialmente larga o, simplemente, te tomas un respiro. (¿Se puede respirar sin leer?).

Además este año es bisiesto, así que tienes un día más para disfrutar de buenas lecturas.

Ahora bien, recuerda que esto es un reto y puede que si tu media de títulos leídos por años es baja, cincuenta te parezca una cifra inalcanzable. No hay problema, rebaja el número, pero busca un incremento respecto a tu media de lectura de 2019. No te pases de ambicioso, si te pones una cifra inasumible no la vas a alcanzar, lo que solo servirá para frustrarte. Pero rétate, ponte una cifra que te haga sudar un poquito.

Si eres de los que funciona mejor con recompensas, date una.

El año pasado una seguidora del blog nos propuso lo siguiente:

Mete dinero en una hucha por cada libro leído y reinviértelo al año siguiente en libros. Puedes crear diferentes «tarifas» y asignar más dinero a los libros más largos o arduos.

Ya sabes que invertir dinero en libros es casi casi una obligación para un escritor.

A continuación tienes nuestras cincuenta propuestas de lectura. Aunque, por supuesto, pueden leer cincuenta títulos de tu elección.

  1. Un libro publicado en 2020.
  2. Una antología de relatos.
  3. Un libro de una escritora francesa.
  4. El libro favorito de tu pareja.
  5. Un libro publicado entre 2010 y 2019.
  6. Un libro con un número en el título.
  7. Un libro que tu escritor favorito haya recomendado.
  8. Un libro cuyo protagonista sufra una enfermedad.
  9. Un libro que tenga una sola palabra en el título.
  10. Un libro que haya ganado un premio extranjero, como el Pulitzer o el Goncourt.
  11. Un clásico del siglo XX.
  12. El libro que más tiempo lleve en tu pila o en tu lista de lecturas pendientes.
  13. Un libro autopublicado por su autor.
  14. Un libro que lleve la palabra «calle» en el título.
  15. Un libro de Isaak Dinesen.
  16. Un libro donde se use la técnica del collage.
  17. Un libro de más de mil páginas.
  18. Un libro cuya acción transcurra en la selva.
  19. Una novela coral.
  20. Un libro protagonizado por una aviadora.
  21. Una antología poética.
  22. Un libro de un autor que haya sido galardonado con el Premio Nacional de las Letras Españolas.
  23. Un libro de George Gissing.
  24. Un libro que te gustó cuando te lo mandaron en clase de Literatura en el instituto.
  25. Un libro publicado bajo pseudónimo.
  26. Un libro publicado por una editorial independiente.
  27. Un libro de filosofía.
  28. Un libro escrito en el siglo XVI.
  29. Un libro narrado por un animal.
  30. La autobiografía de un personaje ilustre (no valen famosos de la tele).
  31. Un libro de Ramón María del Valle-Inclán.
  32. Un libro basado en hechos reales.
  33. Un libro que pertenezca a la corriente denominada «realismo mágico».
  34. Un libro que tenga como telón de fondo el descubrimiento de América.
  35. Un libro publicado en 1920.
  36. Un libro de un autor uruguayo.
  37. Un clásico latino.
  38. Un libro sobre escritura creativa.
  39. Un libro del que se haya hecho una película.
  40. Un libro que no te gustó cuando te lo mandaron en clase de Literatura en el instituto.
  41. Un libro que ya hayas leído.
  42. Un libro protagonizado por un gato.
  43. Un libro protagonizado por un escritor.
  44. Un libro que hayas sido incapaz de terminar (pero esta vez debes llegar hasta el final).
  45. Un libro recomendado por tu bibliotecario o tu librero.
  46. Un libro que transcurra durante el invierno.
  47. Un clásico del siglo XIX.
  48. Un libro con varios narradores.
  49. Un libro comprado al azar (o cogido al azar en una biblioteca).
  50. Un libro de no ficción.

Si ya has participado antes en el reto, ya conoces las reglas. Si no, te las explicamos: se trata de leer más, así que no vale escoger un libro que cubra dos de las propuestas. Por ejemplo, la novela Soy un gato, de Natsume Sōseki responde al número 42 (un libro protagonizado por un gato) al tiempo que al 29 (un libro narrado por un animal). Sin embargo, solo valdría para cubrir uno de los dos puntos.

Y si quieres aprender a leer mejor, a examinar en profundidad un libro para que cada obra que leas sea para ti como una clase de escritura, no te pierdas el Curso de Crítica Literaria.

También te animamos a que dejes en los comentarios tu lista de lecturas para este 2020, incluso aunque no hagas el reto. O que compartas tus avances si te animas a hacerlo.

Deja un comentario:

23 comments
Añade un comentario
Gracias por compartir este contenido.
Puedes seguirnos en las redes para estar al tanto con los próximos artículos:

Comparte esto con quien quieras