Cuatro errores básicos que están arruinando el marketing de tu libro

Hay cuatro errores que pueden estropear el marketing de un libro.

Son errores básicos y, por lo general, tienen su origen en el hecho de que, como escritor, no te estás ocupando de la promoción de tu obra como debieras.

Reconócelo, tú ves el marketing como una carga. Y lo ves así por tres razones:

  • Para ti es un trabajo extra para el que no encuentras tiempo, porque tal como llevas tu día a día bastante haces con poder sacar algunos momentos para escribir (y a fin de cuentas ese es tu verdadero trabajo como escritor).
  • Pensar en hacer marketing te pone nervioso. Es un mundo que no conoces y todo te parece muy complicado. Manejar una plataforma de blogging, crear una lista de correo, incluso automatizar tus publicaciones en redes sociales te parecen tareas que escapan a tus posibilidades.
  • La idea de vender no te gusta. Consideras que el marketing tiene algo de engaño o de coacción y que no casa nada con una actividad artística como la escritura.

Pero la realidad es que tienes muy pocos lectores.

Y, te guste o no, cuando llega el momento de lanzar tu libro te encuentras en la necesidad de hacer promoción.

En ese instante, los tres factores que acabamos de mencionar se unen y te encuentras con que no sabes lo que tienes que hacer, no tienes experiencia en desarrollar acciones de marketing.

Como no has invertido tiempo antes, no tienes ante quien promocionar tu libro: no tienes un blog con lectores ni tampoco una lista de correo a la que anunciar que tu nuevo libro ya está disponible.

Y te da vergüenza intentar vender tu libro, porque en tu interior albergas la idea de que vender es algo feo.

A pesar de todo lo intentas y pruebas a realizar algunas acciones en los días previos y posteriores a la publicación de tu libro: una o dos entradas anunciándolo en tu blog, ese blog en el que hace meses que no escribes nada; algunas publicaciones en redes sociales y una serie de correos a blogs literarios donde esperas que reseñen tu libro.

¿El resultado?

No consigues nada.

No consigues nuevos lectores, no aumentan tus ventas y tu libro pasa desapercibido para bloggers y revistas literarias.

Lo único que consigues es estresarte, sentir que has perdido tu tiempo y tener la descorazonadora sensación de que el marketing es algo demasiado complejo, algo que no sirve para nada y, en cualquier caso, algo que tú no puedes hacer.

Sin embargo, hacer buen marketing es algo mucho más sencillo de lo que crees. Y desde luego está a tu alcance. Solo necesitas algo de tiempo y un breve periodo de aprendizaje.

Y no cometer ninguno de los siguientes cuatro errores.

1. No haber definido previamente tus objetivos

Para que el marketing de un libro funcione, lo primero que tienes que hacer es definir tus objetivos.

¿Qué objetivo persigues? Llegar a tu lector ideal (recuerda que no todo el mundo lo es); aumentar las ventas de tu libro; tener más visitas en tu web; conseguir más suscriptores para tu lista de correos, etc.

Con los objetivos claros será el momento de elegir las estrategias para alcanzarlos.

Sin embargo, por lo general se hace al revés: se elige una estrategia y se pone en marcha sin haber definido qué se espera alcanzar con ella. Y, a veces, se eligen después los objetivos.

Pero, al hacerlo en el orden incorrecto, los objetivos que se marcan cuando ya se tiene una estrategia en marcha suelen estar equivocados.

Lo vemos con un ejemplo:

Decides abrir un blog porque has leído en numerosos lugares que es una forma de hacer marketing. Empiezas a escribir artículos sin haberte marcado objetivos para ese blog. Y al final, te marcas un objetivo equivocado: publicar un nuevo post todas las semanas.

El orden correcto sería marcarse primero el objetivo. Por ejemplo, llegar a tu lector ideal.

Después, pensar una estrategia para lograr ese objetivo. Por ejemplo, tener un blog donde publiques contenidos que atraigan e interesen a tu lector ideal.

Por último, sería el momento de desarrollar esa estrategia (escribir y publicar contenidos con frecuencia) y monitorizar sus resultados para ver que de verdad estás llegando a tus objetivos.

Elegir bien las estrategias es un punto importante del que hablamos a continuación.

2. Elegir mal las estrategias

Como hemos visto el primer error que puede arruinar el marketing de un libro es no marcarse objetivos.

Porque sin un objetivo claro, es imposible que sepas qué estrategias te conviene desarrollar.

Pero una vez fijas tus objetivos, elegir bien las estrategias que te llevarán a ellos es fundamental.

En el anterior ejemplo, como el objetivo era llegar a tu lector ideal optaste por la estrategia de crear un blog.

Pero imagina que en realidad tú no tienes tiempo para llevar un blog.

Porque llevar un blog implica, en primer lugar, crearlo (elegir plataforma, tema, organización interna, etc.). Después escribir artículos con una frecuencia de, al menos, una vez a la semana. También hay que buscar imágenes, moderar comentarios, contestar correos. Y dar difusión a tus entradas nuevas en las redes sociales.

Eso suma muchas horas de trabajo a tu ya de por sí apretada agenta.

Pero podrías haber elegido otra estrategia, como contactar con blogs literarios e intentar que lean y reseñen tu nuevo libro.

El tiempo a dedicar en esta estrategia sería menor porque bastaría con localizar una lista de blogs literarios y proponerte cada día enviar un correo a cada uno de ellos. Después de haber comprobado, eso sí, que leen y reseñan libros de tu género y que admiten el envío de ejemplares.

Con cinco minutos para localizar la lista y otros diez minutos diarios para enviar tu correo, sería sufriente.

Lo que nos enseña este ejemplo es que para elegir bien las estrategias que vayas a desarrollar no solo tienes que atender a tus objetivos, sino también a tus recursos.

Baraja los diferentes caminos que puedes seguir para llegar a tus objetivos y luego valora cuánto tiempo, dinero o conocimientos implica cada uno de ellos.

Con eso claro serás capaz de elegir las estrategias que mejor se adapten tanto a tus objetivos como a tus recursos.

3. No tener un plan

Una vez que tienes tus objetivos y has definido tus estrategias, es hora de que traces un plan para poner en marcha cada una de ellas.

Piensa que lo más probable es que tengas más de un objetivo.

No solo vas a querer llegar a tu lector ideal, vas a querer además que se una a tu lista de correo. Y además vas a querer que compre tus libros.

Y por cada objetivo puede ser que tengas varias estrategias.

Para llegar a tu lector ideal puede que hayas decidido crear un blog, pero también contactar con bloggers y revistas literarias en busca de reseñas y recomendaciones.

Por eso cada estrategia debe tener su plan.

Un plan es lo que te permite saber en todo momento lo que tienes que hacer. Así te aseguras de aprovechar bien el tiempo y de no perderte en un maremágnum de acciones y tareas por hacer.

El plan es lo que coordina las diferentes acciones que debes poner en práctica para llevar a cabo una determinada estrategia.

Por ejemplo, si tu objetivo es aumentar el número de suscriptores de tu lista de correo, tu estrategia puede ser escribir un relato protagonizado por el personaje de tu novela que los lectores se puedan descargar gratis a cambio de sus direcciones de correo.

Tu plan sería entonces:

  • Escribir el relato.
  • Diseñar una portada.
  • Convertirlo en un documento descargable.
  • Preparar los cajetines de suscripción en los que el lector interesado dejará su correo.
  • Preparar una landing page para ofrecer la descarga de ese relato.
  • Preparar el correo mediante el cual enviarás ese relato a tus suscriptores y un segundo correo dándoles las gracias por su interés y presentándoles tu novela.
  • Monitorizar los resultados para medir con precisión si te acercas o no al objetivo que te habías propuesto.

A su vez, este plan se imbricará dentro de tu plan de marketing general.

Como ya hemos dicho, lo más probable es que para aumentar tu lista de correo no estés siguiendo solo esta estrategia, sino también realizando campañas en Facebook o una campaña de guestposting.

Y además tendrás otros planes orientados a conseguir otros objetivos, como aumentar tu visibilidad o conseguir más visitas en tu web.

De ahí la importancia de trazar planes pormenorizados cuyas acciones y tareas deberás plasmar en tu agenda, dándoles así un tiempo determinado en que deberán ser hechas.

Lo que enlaza con el último error que puedes cometer cuando trabajas en el marketing de un libro.

4. No hacer nada

Este es el cuarto y principal error que da al traste con el marketing de un libro: no hacer nada.

Por lo general se relaciona con todo lo que hemos comentado al principio del artículo.

Los escritores alegáis falta de tiempo, falta de conocimientos y falta de recursos económicos como argumentos de por qué no estáis haciendo marketing. También os da mucha vergüenza vender.

Así que dedica ahora mismo un momento a pensar cuáles son las excusas que tú pones para no hacer nada para promocionar tus libros.

¿Tiempo? ¿Conocimientos? ¿Dinero? ¿Crees que el marketing no funciona?

Deja de ponerte excusas.

Si alegas falta de tiempo, organízate mejor. Fórmate en aquellas herramientas o estrategias que necesites dominar bien para hacer marketing. El dinero no es problema, ya que hoy día hay un montón de estrategias que puedes poner en marcha sin dinero o con muy poco presupuesto.

Pero hay otro motivo para no hacer nada por la promoción de tu obra: se llama «parálisis por análisis».

Y si estás leyendo este post quizá sea tu caso.

Antes de empezar a definir objetivos, elegir estrategias y diseñar planes quieres saberlo todo. Tenerlo todo controlado. Quieres crear un plan de marketing perfecto, detallado casi día a día.

Y mientras lo haces, pasa el tiempo sin que realices ni una sola acción.

Si te reconoces en este caso recuerda que poner en marcha un plan imperfecto es mejor que diseñar un plan perfecto que solo está en tu cabeza.

No olvides que haciendo es como se logran cosas. Se adquiere experiencia. Se cometen fallos de los que aprender y se tienen éxitos que poder replicar.

Así que empieza hoy mismo a trabajar en el marketing de tu libro.

Piensa un objetivo. Elige una estrategia. Y detalla el plan para ponerla en práctica.

Hoy habrás dado el primer paso y mañana harás la primera acción de tu plan.

Es así de sencillo y tú puedes hacerlo.

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Otros artículos:

  • Hola!
    La verdad es que me llamo mucho la atención esta publicación pues he tenido algunas ideas pero no sé si me puedan servir.
    Una de ellas era abrir una página en Facebook e ir publicando mi libro poco a poco para así poder llegar a más lectores pero la verdad no sé si es una buena idea. Tal vez debería buscar una editorial o autooublicar todo el libro.

  • ¡Hola! Me ha llamado bastante la atención esta publicación. Precisamente ando atravesando este problema, y preguntándome qué debo hacer.

    Hace poco publiqué un libro en un blog que le hice. Descarga gratuita, diagramado, con portada, contraportada, imagen de lanzamiento, e incluso una canción que le compuse, y una amiga (mi diseñadora) se encargó de hacerle la presentación para YouTube. El problema es uno: No está llegando. Pocas descargas, etc, y tengo una tormenta de preguntas en mi cabeza sobre qué está fallando. Qué debo hacer. Tengo un objetivo, que es que lo conozcan. Para algo es descarga gratis; simplemente que lo descarguen, lo lean, comenten, escuchen la canción. Darme a conocer. Es mi meta por ahora. Tengo tiempo, y se lo dedico a investigar, compartir en las redes y demás. Conozco la importancia del marketing, y sé que se debe utilizar, y que es una gran herramienta. Pero algo falla. Así que me suscribiré a las entradas y me sentaré con calma a leer las recomendaciones que dan, porque justamente, tengo que aprender. Y tratar de identificar el error. O lo que me está haciendo falta. Pongamos que dinero es una, porque teniéndolo, pagara publicidad.

    Un gran saludo.

    • Hola, Sevenlevs:

      Tienes que tener claro que un blog necesita tráfico. Y que al principio ese tráfico es muy bajo. Así que tus estrategias en un primer momento deberían enfocarse en aumentar las visitas a tu blog.

      Eso sí, sin perder de vista que debes enfocarte en tu lector ideal. No vale aumentar visitas indiscriminadamente.

      Saludos.

  • Estoy especialmente de acuerdo con el punto 4. Las personas aprendemos de nuestros errores y para saber cómo movernos en el mundillo de la literatura, primero tenemos que intentar movernos por él. Yo he probado varias cosas, me he equivocado, he aprendido, me he vuelto a equivocar y seguiré aprendiendo y equivocándome durante el resto de mi vida (cosa que acaba consolando mucho cuando has tropezado varias veces). Pero admito que a mí lo que es dedicar tiempo a la elaboración de la portada de un relato, de una simple poesía, o llevar mi propio blog personal es algo que me encanta y creo que lo hago más por mí, que por auténtica necesidad (que tampoco es que me falte, pero bueno). También escoger slogans, decidir qué colores casan con el escrito para jugar con ellos en la promoción, buscar palabras determinadas…, aunque es un trabajo duro, que necesita su tiempo y entiendo que no a todo el mundo le gusta realizar estas tareas y el hecho de que no sean pocas, cuanto menos, abruma. Pero si algo me han enseñado mis tropiezos (varios de ellos bien retratados en este artículo, pero también muchos otros diversos) es que un escritor DEBE aprender algo de marketing, pues tarde o temprano se va a ver en la situación de vender su obra.

    Incluso aunque tratemos de publicar con editoriales, hay muchas que nos pedirán un plan de marketing de nuestra novela. Y aunque no, cuanto mejor sepamos jugar nuestras fichas en una carta de presentación, más posibilidades tendremos de que nuestra obra llame la atención de «el lector ideal». A veces, el azar puede ser determinante, pero cuanto más allanemos el camino a este, más posibilidades tendremos de que su efecto tenga consecuencias positivas. Mucho se habla, de la suerte que tuvieron algunos autores de que tal o Pascual leyeran su libro y decidiera editarlo (como de J.K. Rowling, o de Laura Gallego al ganar su primer premio). Pero se habla mucho menos del trabajo previo que tuvieron que realizar, los nervios que tuvieron que soportar, la cantidad de desilusiones o veces que llegaron a imprimir (o reescribir a máquina, según los tiempos) para que el azar se fijara en ellos. Además, lo realmente divertido de todo esto es que son tareas para personas creativas, con imaginación y cierto nivel de inventiva. Para escribir un libro que merezca invertir todo este tiempo, se supone que el escritor/a que lo ha realizado tiene estas cualidades.

    Que todo es relativo, lo sé, pero mirar las cosas con la perspectiva adecuada es importante; a veces no nos damos cuenta de lo mucho que disfrutamos de algo hasta que lo probamos. Si has escrito un libro que quieres publicar, ¿cómo no vas a disfrutar de tener un monólogo bien ensayado y dejar a la gente con ganas de leerlo? ¿O de mirar esos banners que tanto te ha costado hacer y darte cuenta de lo chulos que quedan en la cabecera de tu facebook? Además, cuando uno realmente se lo trabaja, el placer siempre es mucho mayor. Hoy en día hay muchísimas facilidades, pero también más competencia, por lo que los escritores necesitamos ser, además, emprendedores (y ojo, porque hablamos de literatura, pero esto afecta prácticamente a cualquier trabajo elaborado).

    • Hola, Jonathan.

      Muchas gracias por compartir tu visión. Estamos totalmente de acuerdo. Desde que saber marketing es obligado a la enorme satisfacción que produce el trabajo bien hecho.

      Un saludo.

  • A diferencia de las opiniones que estoy leyendo en este post, a mí sí me parece útil. A veces parecen obvias las cosas que estamos haciendo mal, como lo de «no hacer nada», también es fácil quejarse de que por mucho que no hayamos estudiado marketing no podemos emprender una buena campaña para nuestro libro. Claro que no vamos a hacer la misma publicidad que un profesional y es difícil quitarse la vergüenza, pero seguro que no se consigue si no se intenta. Respecto a la utilidad del artículo, lo he encontrado más útil que otros post, puesto que ya facilita un ejemplo de una estrategia de marketing. A veces el concepto «estrategia» que lo encontramos en muchos de vuestro artículos es demasiado general y hace difícil al lector comprender todo lo que abarca. Pues bien, precisamente en este post presenta un buen ejemplo de ello.
    Enhorabuena por vuestra página, el blog y vuestros cursos claro, son un buena muestra de eficiencia de lo que intentáis explicar con vuestras lecciones.
    Un saludo.

    • Hola, Pilar:

      Nos gusta saber que el post te ha parecido útil. Tomamos buena nota de lo que nos comentas para tratar de ser más específicos y daros consejos concretos que podáis poner en práctica.

      Un saludo.

    • Es cierto que en Sinjania a veces nos dan una visión demasiado genérica pero… ¡tampoco nos pueden dar todo el trabajo hecho! Vamos, que si un escritor/a quiere crear un blog es necesario que tire de su inventiva para ello. De lo contrario, todos los blogs serían iguales. Yo me doy cuenta de que cada vez necesito entrar menos en esta página ya que tengo muchos conceptos asimilados (aunque sigo entrando y leyendo pues nunca está de más refrescar la memoria) y creo que en parte se debe a que le doy vueltas a lo que dicen los artículos: intento responder todas las preguntas y seguir todos los pasos (aunque de una forma algo improvisada) en mi cabeza conforme leo el artículo. Los ejemplos están bien, pero siento que nos vuelven un poco vagos y ese es precisamente un error muy común que no se cansa de señalar este artículo.

      En vez de más ejemplos, mi sugerencia para Sinjania sería repetir menos las mismas cosas en un mismo artículo. Me da a mí que es para remarcar más las cosas, pero esto lo que hace es alargar innecesariamente los artículos (y, teniendo en cuenta que cada vez que entro me leo varios, es algo que agradecería).

      • Hola, Jonathan:

        Muchas gracias por leernos. Y gracias también por dejar de leernos: por sentir que algo has aprendido y que ya no te hacemos falta. Ese es exactamente el objetivo.

        Tomamos nota de tu sugerencia de no ser cansinos. 😉

        Un saludo.

  • La de veces que he comentado qué pasa con la Distribución. Ni una idea. Ni una estrategia. Nada de Nada.
    ¿Es que no sabéis qué es la Distribución para un autoeditor?

  • Los errores que cometemos no se nos pasan desapercibidos, a mí por ejemplo me da vergüenza vender sí, hay muchos libros vendiéndose que le puedo decir a la gente para que crea que el mio merece su tiempo, algo más que «es mi libro y lo he escrito muy bien te lo digo yo que soy su autor».
    Ya no hablaré de falta de tiempo sino de cansancio y estrés del día a día, el trabajo y las circunstancias que podemos atravesar y que que no te dejan pensar con claridad para escribir en el blog algo decente y útil. Leo varios blog de escritura y la mayoría presenta un tono «no estás haciendo esto ¿de verdad? ¿Y te llamas escritor?» El otro tono es «haz esto o lo otro y venderás como churros» como si todos los métodos se adaptasen igual a todos los libros y autores. Cuando conozco gente que escribe que le funcionó determinado método y otro lo puso en práctica y ni los mocos. Luego no todos sabemos como hacer determinada cosa que sí quremos hacer pero cada vez que lo intentamos fallamos porque no sabemos cómo se hace.
    Los independientes hacemos muchas cosas mal y otras bien. Que hace falta trabajo y esfuerzo ¡por supuesto! Pero por mucha ganas que le pongas si no sabes de albañilería no haces un casa y lo mismo pasa con la publicidad. Muchos autores independientes ponen mucho esfuerzo y no obtienen tanto como algunos blogs dicen que van a tener. Creo que algunas cosas dan resultados genereales otras no funcionan con todo el mundo igual y el mundo literario, como muchas otras cosas, es más complejo que «tú ponle empeño e invierte y ganarás mucho» algunos autores incluso fueron estafados hoy otros se han hecho famosos despues de años en las sombras porque su libro dio en la mano o en el momento adecuado y no significa que no pusiera empeño el resto de años que ni se sabía quién era.
    No critico el artículo me parece útil pero decir lo que hacemos mal siempre es menos útil que decir así esta mal pero esta es una forma de hacerlo bien o de intentar mejorar.
    Esto es solo una opinión no una crítica.
    Un saludo.

    • Hola, Estel:

      Aunque el artículo habla de errores, en realidad está dando consejos prácticos para que pongais en marcha un marketing eficaz.

      El marketing no es más que una serie de estrategias, y funciona siempre, no importa si se venden libros, coches, cursos o leche. Cuando no funciona es porque no se hace bien. Y no se hace bien cuando se falla en lo básico, que es lo que explicamos aquí.

      Muchos autores no hacen marketing, o solo lo hacen de forma esporádica. Y el marketing funciona por acumulación. Y otros intentan hacerlo pero sin tener claros los objetivos, elegir bien sus estrategias, etc.

      Otra cosa es el factor tiempo o el cansancio, ahí entra en juego la organización y la motivación. Pero si cuando te pones a escribir para tu blog «las circunstancias no te dejan pensar con claridad para escribir en el blog algo decente y útil» es que no tienes un buen plan detrás. A lo mejor no tienes claro quién es tu lector ideal, seguramente no tengas un calendario de publicaciones, y lo más probable es que no hayas reservado el tiempo suficiente para escribir un buen post.

      Conociendo bien a tu lector ideal también serás capaz de decirle el motivo por el que debe leer tu libro más allá de «Porque lo he escrito yo y es muy buen libro».

      Así que, como ves, la mayoría de los problemas se relacionan con no manejar los rudimentos del marketing. Y por suerte eso tiene fácil solución, porque se pueden aprender.

      Esto no pretende ser una regañina en plan «¿No estás haciendo esto? ¡Muy mal!». Pretende tan solo mostrar los errores básicos y dar unas pautas para que, quien lo desee, las pruebe.

      Saludos.

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