Seis ventajas del narrador en tercera persona

Seis ventajas del narrador en tercera persona

Elegir el narrador que contará tu historia es tal vez una de las decisiones más delicadas que debes tomar cuando empiezas a escribir una novela.

Dependiendo del narrador que elijas, en primera, segunda o tercera persona, omnisciente, parcial, falible o testigo… la forma de plantear la trama, la información que podrás proporcionar en cada caso y cómo podrás proporcionarla variará (a veces de manera drástica).

Los escritores noveles, lo vemos con enorme frecuencia entre nuestros alumnos, suelen decantarse por un narrador en primera persona, del que hemos hablado ya en diversas ocasiones.

Por eso en el Curso de Novela te explicamos las características de todos los narradores, sus ventajas e inconvenientes. Con esa información te resultará más fácil decidir cuál es el mejor narrador para la obra que estás escribiendo.

El narrador en primera persona suele considerarse el narrador más sencillo de manejar, pero no es menos cierto que es un narrador que presenta algunas restricciones. Y estas restricciones pueden darte problemas cuando empieces a escribir.

Por eso insistimos tanto en la importancia de planificar antes y tomar estas importantes decisiones. Por ejemplo, contesta estas preguntas antes de elegir tu narrador.

Dado que el narrador en primera persona puede llegar a dar ciertos problemas y, además, parece la seña distintiva de los escritores primerizos, hoy queremos romper una lanza en favor del narrador en tercera persona. Tal vez te animes a usarlo en tu próxima novela.

El narrador en tercera persona

El narrador en tercera persona es aquel que cuenta la historia desde fuera.

Este narrador es alguien ajeno a la acción que cuenta lo que les sucede a los personajes. Conoce a los personajes, de hecho pude conocerlos de forma muy íntima y dar cuenta de sus más recónditos pensamientos; pero eso no significa que el narrador en tercera persona haya formado parte de la acción, como tampoco es uno de los personajes.

Puede ser un narrador omnisciente, es decir, un narrador que sabe absolutamente todo lo acontecido. Por eso se suele equiparar al narrador en tercera persona omnisciente con dios: un ser que lo ve todo, lo conoce todo y todo lo consigna.

Puede ser un narrador cuasi omnisciente. Este narrador ha renunciado a su «divinidad» y tiene ciertos límites a la hora de contar su historia. Puede acompañar a los personajes allá donde ellos estén (cosa que no siempre puede hacer, por ejemplo, un narrador en primera), pero no penetra en sus mentes ni dispone de explicaciones para cada acontecimiento, como sí lo hace el narrador omnisciente.

Ventajas de usar un narrador en tercera persona

A la luz de estas características del narrador en tercera persona podemos señalar algunas ventajas que elegirlo como tu narrador puede aportar a tu novela.

Hacer algo distinto

La primera ventaja de todas es hacer algo distinto. Si siempre usas un narrador en primera persona estás encasillando tu estilo y perdiendo la oportunidad de crecer como escritor.

Sal de tu zona de confort y prueba a usar un narrador en tercera persona. Puede significar un desafío que te ayude a mejorar; o al menos resultará un cambio que puede proporcionarte buenos ratos de escritura.

Mayor profundidad

Un narrador en primera persona es bastante limitado. No puede penetrar en los pensamientos de los otros personajes ni adentrarse en sus sentimientos. Solo puede saber al respecto lo que estos le dicen o limitarse a dar cuenta de sus especulaciones al respecto.

Es decir, solo sabe lo que ve y lo que le cuentan (que no tiene por qué ser cierto) y muchas veces su narración es tan solo una interpretación de la realidad. Por ejemplo, puede suponer que un personaje está disgustado, pero no saberlo con certeza.

Esto limita en parte el desarrollo de la psicología de los personajes, que siempre vemos filtrada, sesgada, desde el punto de vista de ese narrador limitado.

Sin embargo, un narrador en tercera persona, sobre todo si eliges un narrador omnisciente, puede conferir mayor hondura psicológica a tus personajes.

Tu narrador en tercera tendrá acceso a todo, desde los pensamientos más íntimos a los recuerdos más inconfesables, pasando por sus deseos, miedos y motivaciones.

Este narrador incluso tiene acceso a verdades que los propios personajes desconocen. Es decir, conoce al personaje como en realidad es, y no como el propio personaje se ve a sí mismo o como los demás le conocen.

Y todo esto puede ayudarte a construir personalidades complejas que den hondura a tu narración.

Si quieres escribir novelas de corte psicológico, o simplemente quieres penetrar en tus personajes como el escalpelo de un cirujano, elige un narrador en tercera persona.

Total ubicuidad

El narrador en tercera persona presenta una enorme ventaja con respecto al narrador en primera: tiene total ubicuidad.

Es decir, puede estar en todas partes y, por tanto, narrar todo lo que sucede.

Cuando usas un narrador en primera persona, a veces te encuentras con que es imposible que tu narrador presencie determinada escena (el encuentro entre dos amantes, por ejemplo) y por tanto se encuentre impedido para describirla. Solo puede imaginar lo que sucedió. O puede referir lo que uno de los amantes le contó (¿pero por qué un amante contaría su encuentro íntimo a una tercera persona?). Describir esa escena se complica…

A no ser que decidas usar un narrador en tercera persona.

Tú narrador puede contar el encuentro entre dos amantes, lo mismo que puede describir los pensamientos de un personaje que está a solas en lo alto de una montaña, igual que puede saltar de uno a otro por los invitados de una fiesta y describir lo que hacen y sienten cada uno de ellos.

Más sencillez

Usar un narrador en tercera persona, sobre todo si eliges un narrador omnisciente, es realmente fácil. No en vano es un narrador que viene usándose desde hace siglos en la literatura y es el que ya usaban nuestros ancestros cuando contaban historias alrededor de una hoguera.

Su fácil uso se deriva de las dos cualidades que acabamos de ver: lo sabe todo sobre los personajes y puede estar en todas partes.

El narrador en tercera persona es el «ojo que todo lo ve y la conciencia que todo lo sabe». Así que no tendrás problemas en que narre escenas en las que no participa o que se adentre en la mente o el alma de tus personajes.

Tener esa facilidad te puede ahorrar muchos dolores de cabeza cuando escribes.

Causa-efecto

Las buenas historias están basadas en la relación causa-efecto. Sucede una cosa y, como consecuencia, sucede otra… y así hasta el desenlace.

En la vida la relación causa-efecto también se da. Pero a nuestro nivel humano muchas veces no somos conscientes de ella. Vemos los efectos, pero las causas pueden quedar tan atrás en el tiempo que ya ni nos acordamos de ellas. Así que los efectos nos sorprenden y no sabemos a qué achacarlos.

O puede que queramos obviar las causas para no sentirnos culpables de los efectos (como cuando engordamos y no queremos reconocer que es porque comemos mal y no hacemos ejercicio).

Eso es exactamente lo que sucede con un narrador en primera.

Como el narrador en primera suele ser un personaje de la historia, es difícil que tenga la capacidad o el interés de seguir la línea de acciones y consecuencias en toda su magnitud.

Por su parte, el narrador en tercera persona, por su ubicuidad y omnisciencia, tiene la capacidad no solo de seguir, sino también de evidenciar, las fuerzas activas y reactivas que recorren la trama.

Es más, puede analizarlas y sacar conclusiones porque su punto de vista elevado le confiere una capacidad para hacerlo que no tiene el narrador en primera, que por lo general está demasiado inmerso en la acción para apreciar los matices.

Mayor objetividad

Por último, al narrador en tercera persona se le reconoce una mayor objetividad.

El narrador describe la acción, la historia, desde fuera. No está implicado en la misma, como sí lo está el narrador en primera, y por eso se le supone una mayor ecuanimidad para presentar no solo los actos, sino también a los actores.

Lo curioso de este narrador es que aunque a veces se muestre claramente parcial, al lector le cuesta más reconocerlo así porque acepta su voz como una voz de autoridad. «El narrador en tercera sabe lo que dice», piensa el lector, «y si dice una cosa es porque es así».

Por tanto, si quieres escribir una historia de manera objetiva, o quieres darle un barniz de objetividad, el narrador en tercera es tu narrador.

Ahora ya tienes claras algunas de las ventajas de elegir un narrador en tercera persona para tu próxima obra. Sal de tu zona de confort y atrévete con él. Verás lo sencillo que resulta.

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  • Ignacio dice:

    Muy buenas, he descubierto vuestra web en el mejor momento. Siempre tengo ideas que nunca pasan del primer capítulo, y ahora llevo un mes escribiendo todos los días gracias a vuestros consejos. Estoy aún en todo el planteamiento de una novela de fantasía, que ya sé la historia de principio a fin y la gran mayoría de hitos intermedios. Pero se me plantea una duda con el narrador. Tengo 4 hermanos protagonistas. Había pensado que cada capítulo fuera desde uno de los hermanos, ya que sus historias se separan. Había pensado en la tercera persona, pero que solo viera y sintiera lo que ve y siente el protagonista. ?es mejor esta tercera persona, o que fuera en primera persona? Pienso que puede ser más lioso si cada narrador cuenta su historia, porque tendría 4. Gracias por los consejos.

    • sinjania dice:

      Hola, Ignacio:

      Todo lo que comentas es factible. Puedes usar un narrador en tercera limitado que cuente cada capítulo desde el punto de vista de uno de los hermanos.

      También puedes usar cuatro narradores en primera persona. No tiene por qué ser lioso. Por si no lo has visto, en este artículo hablamos sobre cómo usar varios narradores: https://www.sinjania.com/como-usar-varios-narradores/

      Si tienes dudas, el narrador en tercera omnisciente es siempre la mejor opción porque te va a facilitar la labor.

      Pero esta es una decisión que solo tú puedes tomar.

      Saludos.

  • AyS dice:

    Gracias por el consejo!!! Yo soy un escritor verdaderamente principiante, y he hecho mis primeras novelas con 1 persona porque me resulta mas comodo estar metido en la historia, mas identificado. Sin embargo, los consejos de este articulo son muy ciertos y los llevare a la paractica. Gracias sinjania!

  • Hola Sinjania!

    Tienen razón en que hay que probar todas las voces. En mi novelita me decidí por un narrador en primer persona porque me dijeron que era más apropiado para un novel. Me he percatado que mis cuentos en este estilo son quienes más lectores tienen. Lo cual quiere decir que me viene bien. Me siento con más soltura formar parte de la historia. Por supuesto hay limitaciones que hay que saber sortear. No quiero decir que deba de encasillarme. Sin duda probaré la segunda y tercera persona. Me gusta su objetividad y la manera de explicar cada tema. Agradezco infinitamente sus consejos.

    Saludos!

    Les dejo un cap. de mi novela:http://letrasarteyoriginalidad.blogspot.mx/2017/08/el-rostro-oculto-de-marilyn.html

    • sinjania dice:

      Hola, José:

      Gracias por compartir tu experiencia y el primera capítulo de tu novela. Mucha suerte con ella.

      Saludos.

  • Juan Pérez dice:

    Mirad amigos de Sinjania, los escritores, mal o bien, sabemos poner sujeto, verbo y predicado. Lo que no sabemos, o mejor, lo que no tenemos son direcciones de DISTRIBUIDORES que apuesten por los que autoeditamos. Todos vuestros consejos son un brindis al sol.

    • sinjania dice:

      Hola, Juan:

      Como tenemos la inmensa fortuna de que nos lean miles de personas cada día, nos gusta prestar orientación a los escritores en diferentes puntos del proceso de escritura así como de su carrera. Por eso consideramos que este artículo es pertinente.

      En cuanto a la distribución de autopublicados, en este artículo hablamos un poquito de ella: https://www.sinjania.com/publicacion-distribucion-venta-libros/

      Las grandes distribuidoras no parecen (todavía) interesadas en los autores autopublicados. Pero la realidad es que tampoco los escritores autopublicados están preparados para la gran distribución. Estas empresas (incluso las de tamaño mediano) piden un plan editorial que incluya no un único libro, sino los próximos libros que serán publicados (incluidas sinopsis y portadas).

      Sucede que las distribuidoras funcionan según el esquema de la edición tradicional, donde había una editorial con un proyecto de catálogo. Es difícil que un escritor autopublicado tenga un proyecto de catálogo y una previsión de títulos a futuro. Puede tener ideas para próximas novelas, pero una distribuidora es una empresa y quiere cosas tangibles, no proyectos.

      Por otro lado, no podemos publicar un lista de distribuidoras especializadas en autopublicados porque, sencillamente, no existen (todavía). Y muchas de las que se anuncian como tal no lo son, como explica Mariana Eguaras en este artículo: https://marianaeguaras.com/falsa-distribucion-de-libros-en-editoriales-de-autoedicion-o-de-coedicion/

      Seguro que todo esto cambiará con el tiempo, hace poco tiempo relativamente del boom de la autoedición.

      Los autores autopublicados tenéis que ser conscientes de que sois outsiders del mundo editorial tradicional y tenéis que aprender a moveros en los márgenes del mismo. A buscar vuestras oportunidades y a abrir nuevos caminos.

      Un saludo.

  • Alexander dice:

    Muy buena comparación.
    Ojalá y puedan hacer un post referente al narrador en segunda persona y su comparación con la primera y tercera.

  • Luis Gonzalez dice:

    ¡Genial! ¡Muchas gracias!

    Tus indicaciones son claras, didácticas y sumamente útiles.

    Un afectuoso saludo desde el sur de la República Agentina.

  • Yo me siento más cómoda con el narrador en tercera persona que con cualquier otro, y estoy totalmente de acuerdo contigo en que da más juego y te permite licencias que otros no. Gracias por el aporte.

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