El momento es ahora

El momento es ahora

Hay una novela que siempre has querido escribir, pero que una y otra vez dejas a un lado para avanzar en otros asuntos a los que por una razón u otra has dado prioridad.

Tal vez en tu caso no se trate de una novela, sino de empezar a trabajar en tu plataforma de autor y en el marketing de tu libro.

Escribir una novela o trabajar el marketing son proyectos de mayor envergadura. Pero quizá también estés aplazando algunos otros proyectos menores como leer más o hacer más ejercicio para compensar la inevitable vida sedentaria de un escritor que pasa gran parte de su tiempo sentado ante un ordenador.

La pregunta que hoy queremos hacerte es: ¿a qué esperas?

Sí, ¿a qué estás esperando para empezar?

¿A qué esperas para empezar a escribir tu novela?

¿A qué esperas para comenzar a trabajar en tu plan de marketing?

¿A qué esperas para coger el primer libro de tu pila y leerlo?, ¿a calzarte las zapatillas y salir a caminar? ¿A qué esperas?

El momento es ahora

El momento es ahora. El día para empezar cualquier proyecto es hoy.

No mañana ni el lunes de la próxima semana. Hoy.

Fijar para más adelante el momento de comenzar un proyecto es, en realidad, aplazarlo sine die.

¿Por qué el lunes había de ser mejor día que hoy? ¿Por qué creemos que el momento idóneo para comenzar un proyecto es el primer día de la semana o el primer día del mes?

Fijar para más adelante el momento de comenzar un proyecto literario es, en realidad, aplazarlo sine die. Click to Tweet

En realidad, no hay nada que demuestre que los proyectos que comienzan en lunes o en día 1 tengan más probabilidades de llegar a su final. Somos nosotros los que albergamos esa creencia.

El quid de la cuestión está en lo que hay detrás de esa creencia.

Y lo que hay es aplazamiento, es decir, procrastinación.

Lo más probable es que de aquí al lunes queden algunos días. Y hasta principios de mes todavía pueden quedar muchos más. Decir que el lunes o que el día uno empiezas a escribir tu novela, a trabajar en tu web de escritor, a hacer ejercicio, a leer más, a comer sano, a… es solo una forma de aplazar. Es solo una excusa.

Lo que tienes que hacer es analizar por qué estás poniendo esa excusa inconsciente, por qué estás aplazando, por qué procrastinas.

Buscando los motivos

Si quieres empezar a escribir una novela el momento es ahora. Puedes empezar hoy mismo. Ahora mismo de hecho. Tan solo tienes que cerrar el navegador y abrir un documento de texto.

¿Qué te impulsa a decir «El lunes comienzo»?

En general, hay tres motivos que nos impulsan a fijar más adelante el momento de abordar definitivamente un proyecto, dejar de soñar con él y ponernos a trabajar para materializarlo.

1. No querer hacerlo

El primero es que, en realidad, no quieres llevar a cabo ese proyecto. No tienes una motivación real que te acicatee a empezar a trabajar con alegría y ganas.

Aunque parezca increíble este es un motivo real que se esconde detrás de muchos proyectos nonatos. Son proyectos ajenos, que otros nos meten en la cabeza, pero que no resuenan en nuestro corazón o para los que todavía no nos encontramos en el momento adecuado, el momento en el que podamos apreciar los beneficios de llevarlos a cabo.

Lo verás muy claro con un ejemplo.

Todos sabemos que debemos hacer ejercicio: nos lo dice el médico, nuestra familia y a todas horas en la televisión. Sin embargo, muchas personas siguen sin incorporar una rutina de ejercicio a su vida.

Se deciden a hacerlo el día en que tienen un problema de salud. Como comprenderás esa es, sin duda, una motivación poderosa.

Aunque en ocasiones la motivación llega antes y es una motivación interna. Esa motivación interna aparece un buen día como consecuencia de la acumulación de pequeños detonadores: quieres estar en forma, tener más energía, poder subir las escaleras sin fatigarte, perder algunos kilos… Y al final todo ello hace que des el paso.

Lo mejor es que cuando sucede, rara vez hay vuelta atrás. Podrás estar unos meses sin hacer ejercicio, pero lo más probable es que vuelvas a tu rutina más tarde o más temprano porque, una vez conoces los beneficios, la motivación es siempre grande.

Algo semejante sucede con trabajar tu marca personal y tu plataforma de escritor.

Sabes que deberías hacerlo, lo has leído en mil y un blogs (incluido este), pero tú no encuentras motivación suficiente.

¿Cuándo aparece esa motivación? Cuando publicas tu primer libro. Entonces sí que comprendes la necesidad de tener una audiencia a la que dirigirte, una web a la que conducirla y una historia sobre ti que contarles.

Y, como en el caso de hacer ejercicio, una vez has comenzado a hacer buen marketing y aprecias sus resultados, ya nunca dejarás de hacerlo.

Pero, como ves, la motivación tiene que ser interior. Si tu proyecto no es tuyo, sino algo que otros te dicen que deberías hacer, siempre encontrarás excusas (camufladas como buenas razones) para no empezar a trabajar en él.

Así que, lo primero de todo deberías preguntarte: «¿De verdad quiero hacer esto?» «¿Por qué quiero hacerlo?»

A lo mejor tú no quieres escribir una novela. A lo mejor ni siquiera quieres ser escritor. A lo mejor no quieres vender tus libros.

2. Falta de tiempo

El tiempo, la eterna cuestión.

La realidad es que el día tiene veinticuatro horas. Y las tiene para todo el mundo. Tus días no son más cortos que los del resto de la población.

Pero la falta de hábitos, la procrastinación, la improvisación y, en general, la falta de una adecuada organización hacen que para algunos todas las horas del día no sean suficientes.

Si hoy no tienes tiempo, ¿el lunes lo vas a tener? Sabes que no.

Ahora bien, sí lo tendrías si haces una labor de organización efectiva. Si te paras a analizar tus horarios y tu agenda, si localizas tus ladrones de tiempo y te marcas unas nuevas rutinas en las que hagas espacio para llevar a cabo tu proyecto de escritura: trabajar en tu novela, trabajar en tu carrera.

Y esa labor de organización puedes hacerla hoy mismo y empezar a trabajar en tu proyecto de inmediato. No esperes al lunes.

Otra cuestión es que a veces empleamos el tiempo en hacer otras cosas que también nos apasionan. Si te encanta hacer scrap y pasas tus tardes en ello, escribir una novela tal vez implique que abandones tu otra pasión. O que debas dividir tu tiempo entre tus dos amores.

En ocasiones toca elegir. A veces vas a tener que dejar de lado algunas cosas. Pueden ser cosas que en realidad no te aportan nada, pero también pueden ser cosas que te gustan.

Por último, somos conscientes de que algunos de vosotros tenéis ciertamente vidas complicadas: tenéis hijos, un trabajo, responsabilidades familiares… En ese caso es posible que ese «el lunes que viene empiezo» sea de verdad imposible de hacer realidad.

Si de verdad ahora mismo no puedes asumir comenzar con un nuevo proyecto, analiza tu agenda y piensa cuándo puede ser un buen momento. Tal vez debas esperar a que acabe el curso escolar, a que tus hijos sean un poco más mayores o a que el traslado que estás esperando en el trabajo se haga efectivo.

Ese será el momento. Hasta entonces no desesperes.

3. No saber por dónde comenzar

Hemos dejado para el final uno de los motivos más recurrentes para aplazar el momento de abordar un proyecto. Y lo hemos hecho porque este es un motivo peligroso, ya que a menudo se esconde detrás de los otros dos.

Tú alegas falta de tiempo; o dices que estás harto de leer que deberías hacer marketing, pero que eso no va contigo. Pero lo que en realidad sucede es que no sabes por dónde comenzar.

¿Por dónde se empieza a hacer marketing?, ¿que pasos hay que dar?, ¿qué va primero?

¿Y para escribir una novela? ¿Cómo conviertes las ideas difusas que revolotean en tu cabeza en personajes, palabras, un narrador?

Es el no saber cuáles deben ser tus primeros pasos lo que te paraliza. Y en lugar de buscar respuesta a tus preguntas, simplemente aplazas el momento de empezar. El lunes ya te va bien. Pero el lunes nunca llega.

Si para ponerte en marcha hay algo que necesitas saber, apréndelo. Este blog está lleno de consejos prácticos que te ayudarán a empezar a trabajar en tu novela. También los encuentras para sentar las bases de tu plataforma de autor y comenzar a hacer buen marketing. De hecho, tenemos cursos para escritores especializados en ambas cosas.

Además, al hecho de no saber por dónde comenzar se une el temor de no hacerlo bien. «¿Y si mi idea es mala y escribo una novela pésima?» «¿Y si abro un blog y nadie lo lee?»

Un poco de miedo no es malo. Es el indicador de que nos estamos moviendo, de que estamos saliendo de nuestra zona de confort. No dejes que el miedo te frene.

Además, perderás el miedo cuando te pongas manos a la obra. A medida que avances verás que aprendes cosas nuevas, que eres capaz, que superas los obstáculos y eso te hará sentir empoderado y muy motivado.

Cómo lograr que, de verdad, el momento sea ahora

De acuerdo, quieres que el momento sea ahora, hoy mismo, ya.

Y aun así titubeas: «Me lo pienso de aquí al lunes».

No dejes que la procrastinación gane la partida. Coge los tres motivos por los que la gente suele aplazar el momento de comenzar su proyecto y dales la vuelta. Conviértelos en motivos de acción, no de inacción.

Para ayudarte, te damos una pequeña hoja de ruta.

  1. Analiza tu objetivo. ¿Qué es lo que quieres lograr? A veces tenemos las ideas poco claras y eso es lo que nos impide actuar. ¿Quieres escribir una novela? A lo mejor lo tuyo es el relato y preferirías trabajar en una antología.
  2. Analiza tus motivos. Piensa en por qué quieres hacer eso que, hasta ahora, ha tenido que esperar hasta un lunes sin fecha. ¿Es algo que de verdad deseas? ¿Es algo que no deseas, pero que sabes que tienes que hacer? Conectar con tu motivación interior te va a dar poderosas razones para no aplazar más el momento de abordar ese proyecto. Por ejemplo, puede que tu proyecto de empezar a hacer marketing no se deba a una motivación personal, sino que sea una de esas cosas que hay que hacer. Pero sí puede entroncar con tu deseo de que tu obra llegue a los lectores, lo que es una motivación muy potente para un escritor.
  3. Traza el camino. Reflexiona sobre los pasos que debes dar para poner en marcha tu proyecto. Como hemos dicho, tal vez tienes que aprender algunas cosas para poder llevarlo a cabo. O es necesario que hagas A antes de poder hacer B (por ejemplo, hacer el plan previo antes de comenzar a escribir una novela, o construir tu web antes de empezar a hacer acciones de marketing). Cuando sepas cuál es el primer paso que tienes que dar simplemente tendrás que darlo.
  4. Divide en acciones menores. Seguro que has oído el adagio «¿Cómo te comerías un elefante? Bocado a bocado» Eso es justamente lo que te enseñamos a hacer en el curso Cómo ser un escritor más productivo. No a comer elefantes, sino a gestionar tus proyectos de manera inteligente y efectiva. Hacer hoy mismo una pequeña acción no asusta tanto como pensar en llevar a cabo todo un proyecto. Coger la idea para tu novela y dividirla en planteamiento, desarrollo y desenlace es algo que puedes hacer ya. Abrir una cuenta en WordPress también. Son cosas tan diminutas que no merece la pena esperar al lunes.

Recuerda: empieza hoy. Ahora. Ya.

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