Los tres pilares de una marca personal de escritor potente

Los tres pilares de una marca personal de escritor potente

Como escritor eres una marca. Pero una marca personal.

Lo eres desde luego si te ocupas activamente del marketing de tus libros. Pero incluso cuando piensas que eso del marketing no va contigo, también tienes una marca personal.

Y tu marca personal afecta a todo lo que haces, vendas libros o no. Por eso deberías tenerla muy en cuenta.

Vayamos por partes: ¿qué es una marca? Una marca es, obviamente, el nombre de una empresa o de un producto. Pero si te paras a pensarlo, una marca no es solo un nombre o el producto tras él; una marca es también un logotipo, una serie de cualidades y lo que piensan de ella las personas.

Si te decimos Volkswagen, en seguida piensas en coches de gama media, pero de calidad. Se te viene a la cabeza el logo circular con la W en medio. Puedes pensar en el icónico Volkswagen Golf. Pero seguro que también te acuerdas del fraude en los límites de las emisiones, que nos hacen pensar que a la marca le importan muy poco el medioambiente y la salud.

De igual manera, todas las personas tenemos asociada una marca. Si no somos personas públicas nuestra marca la conocen relativamente pocas personas: nuestra familia y amigos, los compañeros de trabajo, los vecinos… Y seguro que te importa que todas esas personas tengan una buena impresión de ti. Por eso siempre procuras acordarte de felicitar a tu abuela por su cumpleaños, saludar en el ascensor y llegar puntual al trabajo.

Cuando eres escritor tu marca llega más lejos, porque la conocen tus lectores, los críticos y reseñistas, libreros, bibliotecarios, editores, periodistas… Y tu interés en que tu marca personal de escritor sea una buena marca, asociada a cosas positivas, es mayor, ya que esperas que todas esas personas reciban con agrado tu trabajo e incluso que lo recomienden.

Por otro lado, tu marca personal de escritor se asocia a tu imagen, a la portada de tus libros, a tu web, a lo que el lector siente cuando lee tus novelas, a las opiniones que aparecen en las reseñas…

Tu marca personal de escritor existe incluso aunque no le prestes atención. Pero si quieres tener más lectores, publicar en editoriales reconocidas y vender más libros debes cuidarla con verdadero mimo.

Vamos a darte algunas sugerencias de cómo trabajar y potenciar la tuya.

Los tres pilares de una marca personal de escritor potente

La marca personal de un escritor se asienta en tres puntos que tú puedes cuidar, pero en último extremo también será el lector el que juzgue tu marca y la apruebe o la condene.

Esos tres puntos en los que se asienta la marca personal son la percepción, la experiencia y la reputación.

1. La importancia de la percepción

La marca personal se relaciona con cómo te percibe la gente.

Así que lo primero que debes preguntarte es cómo quieres ser percibido.

Esa percepción es lo que determina la realidad de tu marca. No importa que tú digas que eres el nuevo Edgar Allan Poe, si el lector no te percibe como tal, de nada servirá.

Fíjate en como la percepción puede determinar la relación con tu lector potencial: si tú te presentas de una manera y el lector ve que esa presentación no concuerda con la realidad, lo más probable es que no vuelva a leer ninguno de tus libros.

Pero, como es obvio, tú juegas un papel fundamental en cómo eres percibido. Tus acciones, tus palabras, tu imagen… transmiten determinadas ideas. Por eso es preciso que prestes atención a qué es lo que tu imagen transmite.

En cómo eres percibido juega un papel importante lo externo. Ojalá no fuera así, pero en gran medida juzgamos por las apariencias. En español tenemos un refrán que transmite esa idea muy claramente: «Así te veo, maragato, así te trato».

  • Las portadas de tus libros, tanto como sus interiores, juegan un papel en tu percepción. Puedes decir maravillas de tu última novela, si su portada es descuidada el lector no va a recibir una buena impresión de ella. Su percepción no será buena y probablemente no se decida a leerla (menos todavía a comprarla).
  • Tu web de escritor también es importante. De hecho, tu página web de escritor es la herramienta más importante con la que cuentas para construir y transmitir tu marca personal. A ella es a donde acudirá el lector para saber más sobre ti y sobre tu obra y si tiene un aspecto amateur estarás torpedeando la percepción que de ti se haga el lector. Ocúpate de que tu web tenga un diseño profesional, que sus textos estén cuidados y transmitan con acierto tu mensaje de marketing.
  • El precio de tus libros. Aunque no te lo parezca, el precio de tus libros también contribuye a crear la percepción que los demás tienen de ti. Diversos estudios de economía conductual han demostrado que percibimos que las cosas baratas son peores y tienen menos calidad que las más caras. Es lo que sucede con los medicamentos genéricos, como son más baratos pensamos que su eficacia es menor. De modo que si estás poniendo precios bajos a tus libros puede ser que lo que estés logrando es que el lector te perciba como un escritor de poca calidad.

2. El factor de la experiencia

El siguiente aspecto que contribuye a crear tu marca personal de escritor es la experiencia real que el lector tenga contigo.

Debes tener presente que esa experiencia empieza mucho antes de que el lector lea el libro. Esa experiencia empieza con la primera referencia que el lector tenga de ti. Puede ser una reseña en un blog, puede ser ver tu libro en Amazon, puede ser leer un artículo de tu blog.

Y esa experiencia prosigue mientras revisa tu web, compra tu libro (incluye por tanto el proceso de compra) y, por fin, lo lee.

Todos esos factores forman parte de la experiencia del lector y debes cuidarlos, porque aunque no creas que el proceso de compra de tu web o lo que opina un bloguero de tu libro estén relacionados con tu marca personal, como ves en realidad sí lo están.

Ahora imagina que un lector llega a tu web y le conquistas gracias al aspecto profesional de la misma. La portada de tu libro es un primor y lo que cuentas sobre él en la página de venta convencería hasta un no lector de que tiene que leer esa novela ya. Así que lo compra.

Pero la novela es infumable. Está mal trabajada, plagada de inconsistencias y casualidades, sus personajes no resultan creíbles ni atractivos y el final es un completo fiasco. Para colmo, nunca ha sido corregida y está llena de erratas.

Acabas de dar al traste con la experiencia del lector. Lo más probable es que nunca te dé una segunda oportunidad. Pero lo peor es que su mala experiencia contribuye a tu reputación.

3. La meta de la reputación

Si quieres desarrollar una carrera exitosa como escritor, tu reputación debe preocuparte.

Y tu reputación la construyen, en gran medida, tus lectores.  A través de cómo te perciben (percepción) y de cómo ha sido su relación contigo y con tu obra (experiencia).

Si cuidas percepción y experiencia es muy difícil que tengas una mala reputación.

Y una buena reputación es la que contribuye al boca a boca, a que tus libros sean recomendados, leídos, reseñados.

En resumen, se trata de asegurarte de que la reputación que tienes es la que tú quieres tener. La que está alineada con tus objetivos.

No puedes dejar tu reputación en manos del azar, por eso no debes dejar tu marca personal de escritor en manos del azar.

Las tres cosas que tú debes cuidar para construir tu marca personal

Pareciera que la marca personal no está en realidad en tus manos, ¿verdad?, sino en la de los demás: en la de los lectores (sobre todo en la de ellos), los críticos, los blogueros…

Para nada es así. Tu marca personal depende de ti al menos en un 95%.

Ya hemos visto que tienes mucho que decir sobre cómo te percibe la gente y sobre cómo es su experiencia contigo; haciendo cuanto esté en tu mano para que ambas, percepción y experiencia, sean exquisitas.

Pero vamos a ser más concretos. Para trabajar tu marca personal tienes que prestar atención a tres cosas: tu mensaje, tu apariencia y tu obra.

1. Tu mensaje

Tu mensaje es aquello que comunicas, tanto sobre ti como sobre tu trabajo.

El mensaje no se puede impostar, o no para siempre. Si finges y tratas de hacerte pasar por quien en realidad no eres, antes o después se te puede caer la careta.

Tiene que ser auténtico, estar basado en tus verdaderas cualidades y aspiraciones, en tus creencias y opiniones. Tu autenticidad será el núcleo de tu mensaje, pero también tu rasgo distintivo, lo que te diferencie para el lector de otros escritores.

Tienes que administrar bien lo que eres, aquello de ti que deseas mostrar y potenciar, porque en ello se basa tu autenticidad. Y para ello, como es lógico, tienes que conocerte muy bien a ti mismo. Pero también tienes que tener muy claro lo que pretendes conseguir a corto, medio y largo plazo.

Además de autenticidad, tu mensaje tiene que tener congruencia. No puedes tener hoy un mensaje y mañana otro distinto.

Por eso a los autores que se equivocan en su posicionamiento y se sitúan ante un público equivocado les cuesta tanto rectificar el rumbo.

Lo ves claramente con aquellos escritores que crean un blog de escritura en lugar de un blog de escritor. Una vez se han reputado como expertos en escritura cuesta mucho dar un golpe de timón para atraerse a una audiencia interesada en las obras de ficción que escriben. Su mensaje deja de ser congruente para quienes hasta ese momento les seguían.

Tu mensaje se condensa en lo que se denomina mensaje de marketing. Que tiene que estar muy bien afinado con tu marca personal de escritor, pero también perfectamente alineado con tu lector ideal.

2. Tu apariencia

Tu apariencia forma parte indisoluble de tu marca personal de escritor.

Ya hemos hablado de ella y sabes que afecta a casi todo. No se trata solo de tu peinado o tu manera de vestir (que el lector puede conocer por las imágenes de tu web o de tus redes sociales). Se trata del diseño de tus libros y también del de tu web.

Tu apariencia tiene que concordar contigo como una portada concuerda con el argumento del libro. Pero, como una portada, también tiene que ser atractiva, profesional y cuidada.

Tu apariencia, además, se relaciona con tu mensaje, de manera que también tiene que ser auténtica y coherente. Por ejemplo, si quieres tener una apariencia desenfadada, no escribas textos serios y rimbombantes en tu web.

3. Tu obra

Por último, tu marca personal de escritor está estrechamente ligada a tu obra.

Hablamos de tu obra en un sentido lato: es decir, el conjunto de tu obra literaria, las obras que has escrito.

Si escribes novela juvenil tu marca personal debe ser fresca. Si escribes novela romántica debe ser femenina. Si eres un escritor más literario debes tener una marca con cierto aire intelectual.

Pero, además, tu obra eres tú, lo que haces y cómo lo haces.

Si quieres que se te considere como un escritor profesional, debes actuar con profesionalidad.

Cuida de que cada uno de tus libros sean lo más perfectos posibles a todos los niveles. Como obras literarias en sí, pero también como productos culturales. Es decir, da lo mejor de ti en su escritura, y luego cuida su diseño exterior e interior, asegúrate de que han tenido una corrección profesional, etc.

Tener una página web es hoy casi obligatorio para cualquier profesional que se precie. Encárgate de que la tuya transmita una buena impresión a los lectores. Hay muchos escritores con webs que los sitúan en la escala de los aficionados, y eso no contribuye ni a su percepción ni a su reputación. No seas tú uno de ellos.

Trabajar bien tu marca personal es elemental. De hecho, es básico a la hora de hacer marketing. No puedes hacer buen marketing, del que da resultados y vende libros, si tu marca personal no está perfectamente afinada.

Para ello tienes que pararte a reflexionar sobre quién eres y sobre dónde quieres estar en el plazo de unos años. También sobre quién es tu lector ideal.

Sobre esa base construirás tu mensaje de marketing y, luego, cada una de las acciones y estrategias enfocadas a ganar visibilidad y lectores y a conseguir ventas de tus libros.

Todo ello lo trabajarás en el Curso de Marketing Online. Dentro de muy poquito habrá una nueva convocatoria. Si no te la quieres perder, únete a la lista de espera y te avisaremos en cuanto se abra el proceso de inscripción.

  • Marino Bustamante dice:

    Me parece muy interesante estas estrategias, pero necesito conocer el contenido. Podrían enviármelo?
    Gracias.

    • sinjania dice:

      Hola, Marino:

      Discúlpanos, pero no entendemos a qué contenido te refieres. Por favor, indícanoslo para que podamos ayudarte.

      Saludos.

  • >
    Gracias por compartir este contenido.
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