7 cosas que debes saber al crear mundos imaginarios para tus historias fantásticas

Uno de los aspectos más destacados de escribir fantasía o ciencia ficción tiene que ver con crear mundos imaginarios.

Ahí es donde los escritores soléis poner toda la carne en el asador mientras planeáis vuestras novelas o relatos de sci-fi o fantasy. Y esa es una de las cosas que los lectores valoran más cuando está bien hecha.

Crear mundos imaginarios solventes, lógicos y maravillosos es importante, pero nada sencillo. Por eso hoy te damos algunas ideas al respecto, para que sorprendas y encandiles a tus lectores con los mundos de ficción que brotan de tu mente.

1. Un mundo imaginario no es solo una tierra

Cuando hablamos de mundos imaginarios no nos referimos simplemente a su aspecto físico o geográfico. Por ejemplo, un planeta muy lejano con dos lunas en el que no hay océanos y la temperatura es de 50º centígrados.  O un reino pacífico situado en medio de una tierra boscosa habitado por criaturas peludas.

Sin duda esos aspectos son muy, muy importantes. Pero como siempre, debes pensar también en los detalles porque ellos configurarán tu historia mucho más que lo escarpado del terreno o la ausencia de agua.

Nos referimos a detalles como la organización social: ¿es una monarquía o algo parecido a una comuna?; las costumbres, la economía: ¿usan dinero, cuál es su moneda, se sirven del trueque?; la fauna y la flora, la moda y la ropa, las materias primas que usan, la organización familiar, etc.

2. El mundo debe servir a la historia y no la historia al mundo

Con frecuencia los escritores novatos de escritura fantástica caen en el error de conceder importancia al mundo sobre su historia.

La novela recoge todos los aspectos imaginables de un mundo o una sociedad fantásticos y los describe prolijamente, Sin duda el escritor se lo ha pasado estupendo imaginando, desarrollando y recreando su mundo y lo ha volcado íntegro en su novela.

Pero ha olvidado el pequeño detalle de incluir una historia que atraiga e interese al lector. Ya sabes: personajes atractivos (y no meramente la descripción de su piel verde y el uso de la telequinesis), un buen conflicto, un clímax y un desenlace.

Por el contrario, todos esos detalles del mundo deben servir a la historia que cuentas, potenciarla, darle un contexto, contribuir a crear obstáculos que el protagonista deba superar… Es decir, trabajar a favor de la trama y no a costa de la trama.

3. No estás escribiendo una enciclopedia sobre tu mundo imaginario

Este punto se relaciona estrechamente con el anterior.

Sí, has trabajado mucho imaginando todos los aspectos de esa tierra de fantasía que ha brotado de tu mente. Y la tentación de ponerlo todo en tu historia es demasiado fuerte, pero ¡alto! Corres el riesgo de convertir tu novela en una aburrida enciclopedia.

Nadie quiere leer datos y datos sobre un mundo imaginario, por mucho que tú los consideres apasionantes. No conviertas tu libro en una enciclopedia y usa los mil detalles que has creado para tu mundo para dar contexto y realce a tu historia.

Este es uno de los tres problemas a los que puede conducirte un exceso de worldbuilding, no te pierdas los otros.

4. Tienes que dar toda la información necesaria

El lugar fantástico donde se desarrolla una trama de ciencia ficción o fantasía es determinante.

Así que, sin caer en el enciclopedismo, sí que debes dar toda la información necesaria para que la historia se comprenda. Puedes extenderte lo que consideres necesario. El truco está en hacerlo interesante y en introducir los datos que necesitas dar en los momentos adecuados dentro de la trama.

 5. Todos los aspectos del mundo que crees deben estar justificados

Cuando incluyas en tu narración cualquiera de los aspectos que has ideado para tu mundo imaginario, debes hacerlo por algo.

Si la raza a la que pertenece el protagonista es telequinética, esa cualidad debe jugar un papel en la historia. Apuntar ese detalle porque sí, porque te parece divertido u original, es un error.

6. Huye de los clichés

Creas todo un mundo de fantasía que contraviene muchos de los parámetros de nuestro mundo real… para luego caer en los tópicos de siempre: damiselas en apuros, inocentes y hospitalarios salvajes, héroes masculinos, etc.

Los estereotipos demuestran pereza mental y, lo que es peor, arruinan tu historia porque la convierten de manera automática en la misma historia de siempre a la que solo se le ha cambiado el decorado.

7. También necesitas documentarte

Aunque todos los aspectos relevantes de tu mundo de fantasía vayan a salir de tu mente, antes de ponerte a escribir también debes documentarte.

Aprende un poco sobre diferentes tipos de organización social, sobre los ritos de distintas religiones, sobre cómo otras culturas construyen sus viviendas, sobre la vida en diferentes climas, etc.

También te servirá aprender Historia. Por ejemplo, si vas a escribir sobre cómo un cambio tecnológico afecta a una sociedad, tienes ejemplos históricos en los que inspirarte: el ferrocarril, la energía atómica o la electricidad.

Si vas a escribir sobre la falta de un recurso crítico, también ha sucedido, como es el caso de la falta de agua por grandes sequías en algunos países de África o la falta de abastecimiento de determinados productos durante las guerras mundiales del siglo pasado.

Como ves, documentarte un poco puede ser una fuente riquísima de inspiración a la hora de recrear tus mundos fantásticos.

¿Quieres más trucos y recursos de escritura? Deja abajo tu correo electrónico para unirte hoy msimo a nuestra comunidad de escritores. Todas las semanas tendrás nuevos y útiles contenidos en tu buzón.

14 COMENTARIOS


__CONFIG_colors_palette__{"active_palette":0,"config":{"colors":{"62516":{"name":"Main Accent","parent":-1}},"gradients":[]},"palettes":[{"name":"Default Palette","value":{"colors":{"62516":{"val":"var(--tcb-skin-color-0)"}},"gradients":[]},"original":{"colors":{"62516":{"val":"rgb(19, 114, 211)","hsl":{"h":210,"s":0.83,"l":0.45}}},"gradients":[]}}]}__CONFIG_colors_palette__
__CONFIG_colors_palette__{"active_palette":0,"config":{"colors":{"89b00":{"name":"Main Accent","parent":-1},"f4f63":{"name":"Accent Dark","parent":"89b00","lock":{"saturation":1}}},"gradients":[]},"palettes":[{"name":"Default","value":{"colors":{"89b00":{"val":"var(--tcb-skin-color-0)"},"f4f63":{"val":"rgb(28, 40, 49)","hsl_parent_dependency":{"h":206,"l":0.15,"s":0.27}}},"gradients":[]},"original":{"colors":{"89b00":{"val":"rgb(19, 114, 211)","hsl":{"h":210,"s":0.83,"l":0.45,"a":1}},"f4f63":{"val":"rgb(12, 17, 21)","hsl_parent_dependency":{"h":206,"s":0.27,"l":0.06,"a":1}}},"gradients":[]}}]}__CONFIG_colors_palette__
« ARTÍCULO ANTERIOR
__CONFIG_colors_palette__{"active_palette":0,"config":{"colors":{"89b00":{"name":"Main Accent","parent":-1},"f4f63":{"name":"Accent Dark","parent":"89b00","lock":{"saturation":1}}},"gradients":[]},"palettes":[{"name":"Default","value":{"colors":{"89b00":{"val":"var(--tcb-skin-color-0)"},"f4f63":{"val":"rgb(28, 40, 49)","hsl_parent_dependency":{"h":206,"l":0.15,"s":0.27}}},"gradients":[]},"original":{"colors":{"89b00":{"val":"rgb(19, 114, 211)","hsl":{"h":210,"s":0.83,"l":0.45,"a":1}},"f4f63":{"val":"rgb(12, 17, 21)","hsl_parent_dependency":{"h":206,"s":0.27,"l":0.06,"a":1}}},"gradients":[]}}]}__CONFIG_colors_palette__
SIGUIENTE ARTÍCULO »

Otros artículos:

  • Me esta ayudando mucho, soy nuevo y tengo una idea de crear mi mundo fantástico y estoy buscando algunas consejos, y aquí encontré uno.Muchas gracias

  • Me gustaría ser parte de un grupo humano que comparte el gusto por la lectura y sobre todo por la escritura, quisiera probar escribiendo mi propia historia, siempre ha ha estado en mi mente y ha ido creciendo amedida de los años, creo que es tiempo de dar el siguiente paso.

  • Muchas gracias, sus artículos siempre me son de gran ayuda como guía para intentar escribir esta novela que tengo en la cabeza rondando hace cuatro años. Sin embargo, creo que la inclusión de datos no siempre tiene que ser mala, ¿o sí? De hecho, una de las características notables de El Señor de los Anillos es la incorporación de detalles que enriquecen a la historia, a pesar de que no fueren vitales en la trama y que en verdad no dejan de asombrar, aunque sí es cierto que no entorpecen el ritmo de la historia.

  • Como siempre, gracias por los consejos que ofrecéis a los novatos como yo.

    Este artículo en concreto me viene de perlas para el mundo fantástico que estoy empezando a crear.

  • {"email":"Email address invalid","url":"Website address invalid","required":"Required field missing"}
    >
     
    Gracias por compartir este contenido.
    Puedes seguirnos en las redes para estar al tanto con los próximos artículos:
    Comparte esto con quien quieras