Cómo escribir descripciones perfectas

Cómo escribir descripciones perfectas

Escribir es describir.

¿Cómo si no lograr situar al lector en el espacio al que queremos llevarle, cómo presentarle a nuestros personajes, cómo hacerle sentir lo que queremos que sienta?

Las descripciones revisten tanta importancia que les dedicamos un tema completo en el Curso de Novela. En el descubrirás cómo la importancia de las descripciones para dar cuerpo a tu novela y cómo escribirlas de manera efectiva.

Lo primero que debes saber, aunque seguro que lo intuyes, es que en una narración hay diferentes tipos de descripciones:

Cada tipo de descripción da para escribir un artículo completo sobre ella. De hecho, ya lo hemos hecho, así que te recomendamos leerlos. Hoy, sin embargo, vamos a darte algunas recomendaciones generales que puedas aplicar a tus descripciones de forma sencilla y sin importar de qué tipo de descripción se trate.

No trates de escribir descripciones perfectas en el primer borrador

La primera versión de un relato o del capítulo de una novela es un texto que todavía necesita bastante trabajo. Por eso recibe el nombre de borrador. De hecho, requiere tanto trabajo que hablamos de un «primer borrador», porque va a hacer un segundo y un tercero e incluso puede que un cuarto.

Por tanto, no tiene sentido intentar escribir un texto perfecto a la primera. A veces sale, pero en la mayoría de ocasiones no, así que no te desesperes y aprende a tolerar tus primeras versiones. También hemos hablado ya de eso, así que si quieres puedes echarle un ojo a esta otra entrada.

Por tanto escribe tu primer borrador y vuelve luego sobre él para mejorar aquellas descripciones que te parece que no están lo suficientemente trabajadas. Recuerda que se trata de crear sensaciones, también un cierto efecto estético, pero no de abrumar al lector.

Lo que nos lleva a la siguiente recomendación.

Menos es más

Eres escritor y tu imaginación está siempre al rojo vivo.

Cuando te pones a escribir, «ves» en tu cabeza la imagen completa y detallada de cada escena, como si fuese una película, y así la vuelcas al texto. Esta tendencia, que vemos con frecuencia en los alumnos de nuestros cursos de escritura, hace que atestes el texto de detalles y descripciones que la historia en realidad no necesita.

Sin embargo, el trabajo del lector es completar el texto, recrearlo. El escritor crea, el lector recrea. No le quites ese placer de crear junto a ti ahogándole con tus descripciones. No debes obcecarte en hacer que el lector «vea» todo exactamente como tú lo imaginas. Simplemente tienes que darle los detalles correctos para que pueda pintar crear una imagen (la suya) con tus palabras.

Las descripciones no son relleno

Lo siguiente que debes saber para escribir descripciones perfectas es que no son relleno.

Las descripciones forman parte de la trama y, como tal, deben contribuir a llevar la historia hacia su desenlace. Es decir, las descripciones deben aportar algo.

Tienen que permitir que el lector conozca mejor a un personaje, contribuir a crear una atmósfera, dar datos relevantes sobre el tiempo o el lugar en los que sucede la acción o tener un talante literario (es decir, hermosear el texto y convertirlo en un artefacto literario).

Por tanto, las descripciones no sirven para “alargar” tu historia y que el contador de palabras suba. No son la forma de alargar un capítulo que te ha quedado más corto que los demás o estirar una novela que te resulta algo corta.

Jamás las escribas con esa intención.

No escatimes las descripciones

Si, como hemos visto, menos es más y además las descripciones no pueden actuar como relleno, ¿debes
economizar las descripciones en tus textos?

Para nada.

Acabamos de decir que las descripciones forman parte de la trama, luego tienen que estar ahí. Lo importante es saber dónde debes situarlas.

Imagínate que en tu historia se alude el pueblo junto al mar donde el protagonista acostumbra a pasar sus vacaciones. Una simple alusión no es motivo para introducir una descripción del pueblo, su playa, el muelle de pescadores y los tranquilos paseos por los acantilados al atardecer.

Pero más adelante el protagonista, atribulado por sus problemas, decide pasar unos días allí para ordenar sus ideas. Entonces sí corresponde incluir la descripción del pueblo. Una descripción que dé idea de por qué ese lugar supone para el personaje un remanso de paz al que acudir en momentos difíciles.

Tampoco hace falta que describas algo (un lugar, una persona, un sentimiento) de una sola vez. Puedes ir incorporando pequeñas descripciones a lo largo del texto que, juntas, permitan que el lector se haga una imagen concreta de ese lugar, persona o sentimiento.

Usa todos los sentidos

Cuando trabajes sobre tu primer borrador te darás cuenta de que te has centrado principalmente en dos sentidos: la vista y el oído.

Tus descripciones se centrarán en lo que el protagonista ve y oye precisamente por esa tendencia a describir nuestras historias como si fuesen las escenas de una película. Una película no nos trasmite olores, texturas, sabores… De hecho, los cineastas se esfuerzan mucho para, a través de las imágenes, crear esas sensaciones. Pero tú tienes una herramienta poderosísima a tu alcance: las palabras.

De modo que dale más entidad a tus descripciones mencionando la rugosidad de una tela, el olor de una habitación, el calor de la superficie cerámica de una taza, el aroma polvoriento de unas cortinas…

Estudia a los grandes

¿Lo hemos dicho antes alguna vez? Ya sabes que sí: Si lees con atención, tienes un curso de escritura en cada libro.

Así que mientras lees estate atento a cómo usan las descripciones tus autores favoritos. Pueden ser prolijas, escuetas, líricas, parcas…

Atento a cómo describen a sus personajes, las estancias, los sentimientos, los paisajes. Cómo crean atmósferas y escenarios.

Toma nota y apóyate en ellos para aplicar lo que aprendas a tus textos. Así hallarás tu propio estilo.

Para ampliar tu aprendizaje sal de tu zona de confort y prueba autores, géneros, corrientes nuevas. Si siempre lees lo mismo nunca alcanzarás esa visión panorámica de la literatura y de la escritura que caracteriza a los mejores escritores.

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  • Maria dice:

    Me gustaría recibir aprendizaje para escribir. Mi sueño es escribir mi propio libro, pero antes quiero informar me para que el lector le guste. Quiero saber mas.

  • Haydée Solano dice:

    Estas son píldoras de conocimiento como ustedes bien saben hacerlo. Las tendré muy presentes cuando escriba. Gracias por esa ayuda. Saludos. Haydée

  • Master dice:

    Gracias por el post, entre este y todos los enlaces a los que manda (y los de esos también) creo que al fin podré empezar la secuela de mi novela que tanto he perseguido ultimamente.

  • Carmen De la Vega dice:

    Gracias por los consejos. Me han sido útiles para escribir y comentar

  • Me ha encantado este post 🙂 espero poderlo llevar a cabo en la nueva novela que tengo entre manos 🙂

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