Cómo contactar con editoriales

Con tu libro finalizado, llega el emocionante momento de la publicación. Por fin tu obra va a salir al encuentro del lector.

Sin embargo, para muchos escritores este es un periodo de gran incertidumbre. Desconocen cuáles son las opciones de las que disponen para publicar un libro y tampoco saben qué pasos deben dar a continuación.

Sobre tus opciones para publicar hablamos largo y tendido en este artículo, te recomendamos leerlo en primer lugar.

Sin embargo, muchos escritores están seguros de su opción: la edición tradicional.

Quieren confiar en un editor que se encargue de su libro, desde la maquetación y el diseño de cubierta a la puesta en librerías, pasando por la corrección y las ventas.

Si la edición tradicional es tu opción, seguro que te interesa saber cuáles son los pasos que debes dar para contactar con editoriales con esperanzas de éxito.

El paso previo para contactar con editoriales

Lo primero que tienes que hacer para contactar con editoriales es localizar aquellas a las que vas a enviar tu libro.

Por lo común los escritores matáis mosquitos a cañonazos, así que solventáis este paso de manera contundente: buscáis en internet una lista de editoriales y os lanzáis a enviar correos adjuntando vuestros originales a diestro y siniestro.

La idea detrás de esa estrategia es que, cuantos más editores vean tu obra, más posibilidades tenéis. Sin embargo, no es así.

Así no

Para comenzar, en esa lista puede haber editoriales que ni siquiera acepten originales. No importa que tú les envíes el tuyo, tampoco importa que estés seguro de que tu novela es una obra maestra que va a llamar la atención de cualquier editor. Las cosas no funcionan así y si una editorial no tiene abierto el proceso de recepción de originales no se van a tomar la molestia de echar un vistazo a tu manuscrito. Puede que ni lean tu correo más allá de las dos primeras líneas. El resultado: habrás perdido el tiempo.

Aquí tienes una lista de editoriales españolas que sí aceptan originales.

Para seguir, en esa lista puede haber editoriales que no son de tu género o en cuyo catálogo no encaja tu novela. Si has escrito una novela romántica y la editorial solo edita steampunk, enviándoles tu original solo conseguirás, de nuevo, una cosa: perder el tiempo.

El tiempo es el recurso más valioso del que disponemos, seguro que prefieres invertirlo mejor. El rato que pierdes enviando tu libro indiscriminadamente a todas las editoriales que encuentras es tiempo que podrías aprovechar escribiendo, trabajando en tu plataforma de autor o, todavía mejor en este caso, contactando con editoriales de la manera correcta.

Así sí

En lugar de buscar una lista de editoriales en internet, céntrate en localizar obras que por su género, su temática o su argumento sean similares a la tuya. Puedes hacerlo buscando en librerías online como Casa del Libro. Cuando localices este tipo de obras, verifica qué editoriales las han publicado: con ellas construirás tu propia lista preliminar de editoriales.

A continuación, deberás buscar una por una esas editoriales. Busca su web, consulta su catálogo y, esto es importante, comprueba que aceptan manuscritos. Puedes aprovechar además para buscar opiniones de otros autores que hayan publicado con ellas. Si son favorables, perfecto. Si no lo son, tal vez te convenga descartarlas.

Aprovecha la búsqueda en la web para tratar de localizar una persona de contacto a la que hacerle llegar tus correos. Es mucho más efectivo que mandarlo a un correo genérico como info@editorial.com. Aquí la red social LinkedIn puede resultarte de gran ayuda.

Como ves este proceso es un poco más laborioso, pero te asegura mejores resultados.

El protocolo para contactar con editoriales

Ahora ya tienes tu lista personalizada de editoriales en las que has incluido solo aquellas que acepten el envío de originales y en las que tu libro puede encajar. Incluso tienes el contacto de algún miembro del equipo de la editorial al que poder enviarle directamente la información de tu libro.

Es una lista mucho más depurada, que te permite enfocarte de manera más eficiente en aquellas editoriales con las que sí vas a tener una oportunidad real de publicar.

El siguiente paso es contactar con esas editoriales. Pero tienes que hacerlo bien.

Debes saber que existe un protocolo no escrito que te conviene cumplir en el momento de contactar con editoriales. Si sigues ese protocolo te asegurarás de que tu obra sea bien recibida por los editores. Y si es bien recibida, lo más probable es que también sea mejor valorada. Porque la primera impresión cuenta.

¿Por qué es importante seguir dicho protocolo? Pues porque los editores reciben un gran número de correos de escritores que desean publicar cada día. Si tú has hecho las cosas bien y les facilitas la labor, estarás sumando puntos a tu favor.

De hecho, ante la avalancha diaria de correos y originales, los editores necesitan poner puntos de corte. Uno de ellos es, en muchos casos, el grado de profesionalidad que demuestra el escritor en su comunicación con ellos.

Así que si quieres que el éxito culmine tu búsqueda de editorial, lo mejor es que te ciñas al protocolo.

Por cierto, que este protocolo es igualmente adecuado a la hora de contactar con agencias literarias.

Los dos elementos para contactar con editoriales

Dos son los elementos que necesitas para contactar con editoriales: una carta de presentación y una propuesta editorial.

El objetivo de carta y propuesta es presentarte a ti en cuanto escritor, al igual que presentar la obra que postulas a la edición. Ambos documentos van a permitir que el editor haga un primer examen de tus cualidades y de las de tu obra.

Por cierto, estos documentos te servirán igualmente si lo que deseas es contactar con agencias literarias para que representen tu obra.

La carta de presentación incluirá tus datos de contacto además de aquellos otros que juzgues relevantes sobre tu carrera de escritor, así como un brevísimo resumen del argumento de tu obra.

La propuesta editorial se centra exclusivamente en la obra e incluye algo tan importante como algunas páginas de muestra que permitirán al editor juzgar tu escritura y el conjunto de la obra, para valorar si encaja en sus criterios y en su catálogo.

Vamos a ver cada uno de estos elementos por separado.

La carta de presentación

La carta de presentación debe ser muy concisa. No te vayas por los cerros de Úbeda ni te pongas literario: se trata de una comunicación comercial.

Sobra decir que debe estar correctamente redactada, sin faltas de ortografía. Si el editor se lleva la impresión que eres incapaz de escribir un correo, no confiará en tu capacidad para haber escrito un libro.

La carta de presentación debe:

  • Ser breve: Como queda dicho, no te enrolles. Ve al grano y di quién eres tú y de qué trata tu obra.
  • Contar quién eres: Aprovecha para dar todos los datos que consideres que pueden ayudar al editor a hacerse una imagen de tu trayectoria hasta el momento: tu formación literaria, premios que has recibido, otras obras publicadas… En la carta de presentación no hace falta que detengas mucho a este respecto.
  • Proporcionar tus datos de contacto: Que no se te olvide algo tan fundamental como dar tus datos de contacto: tu email y tu número de teléfono. Puedes además incluir enlaces a tus perfiles en redes sociales. A muchos profesionales les resulta práctico contactar a través de Twitter o Facebook. Además, muchos editores no van a poder resistir la tentación de cotillear tus perfiles: si ven que tienes una comunidad de lectores activa a tu alrededor, su interés en ti aumentará de manera drástica. (Por eso es tan importante trabajar en tu plataforma de autor).
  • Incluir una breve presentación de tu obra, centrada en su temática y su argumento. Por supuesto, escribe estás líneas de manera persuasiva, se trata de despertar el interés del editor y que quiera leer tu propuesta editorial.

¿Te acuerdas de la labor de investigación que te recomendamos hacer para confeccionar tu propia lista de editoriales con las que contactar? Pues ahora va a ser tu as en la manga.

En primer lugar, porque te va a permitir dirigir tu carta de presentación a una persona concreta, con nombre y apellidos.

En segundo lugar porque, como has estudiado un poquito sobre la editorial, conoces su catálogo y puedes citar algunos de sus títulos publicados. Si relacionas tu obra con alguno de ellos el editor verá más claro que tu original encaja con su línea editorial y estará más dispuesto a llevar vuestra relación más allá de este primer contacto.

Por último, en la carta de presentación debes preguntar al editor si desea recibir tu propuesta editorial. Si su respuesta es afirmativa, será el momento de hacérsela llegar.

La propuesta editorial

La propuesta editorial es, como ya hemos mencionado, el primer contacto que el editor tendrá con el texto de tu obra.

Hay autores que prefieren enviarla directamente junto a la carta de presentación, aunque lo apropiado, según el protocolo, es enviarla solo si el editor ha respondido afirmativamente a tu propuesta de hacérsela llegar.

De nuevo es muy importante cuidar la presentación: atención a las erratas, faltas de ortografía, interlineados, tipo y tamaño de letra, etc. Tu imagen está en juego y la imagen que los demás se hacen de ti puede impulsar o frenar tu carrera de escritor.

La propuesta editorial deberá incluir:

  • Tu nombre (puede ser tu pseudónimo, si escribes bajo uno) y el título del libro. En ocasiones el editor puede proponer cambiar el título de una obra, pero en cualquier caso tú debes darle uno. Aquí tienes algunas ideas para elegir el título de una novela.
  • Un índice. Especialmente cuando se trata de una obra de no ficción.
  • Una sinopsis del argumento de la novela. Esta sinopsis debe ofrecerle al editor una perspectiva general de la obra que le permita comprender de qué trata y evaluar si los personajes, la trama y el conflicto merecen una lectura completa del manuscrito.
  • Una muestra de escritura, que no supere las quince páginas. De nuevo encárgate de que esta muestra resulte perfecta. Sométela a una buena corrección de estilo y ortotipográfica. Hay editores que descartan una obra solo porque el original tiene faltas de ortografía.
  • Una valoración de la obra que la sitúe dentro del panorama literario del momento, entroncándola con obras o tendencias afines; al tiempo, dicha valoración debe poner de manifiesto aquellos aspectos del texto que lo convierten en un texto único, original y diferente a otros publicados.
  • Una orientación sobre a qué tipo de lectores va dirigida la obra, quiénes son sus lectores potenciales: franja de edad, géneros que suelen leer, etc. Esta orientación y la valoración de la obra del punto anterior puedes conseguirlas contratando un informe de lectura.
  • Información relevante sobre ti como autor y sobre tu actividad literaria: formación, premios recibidos, otras obras publicadas, extractos de reseñas y críticas que muestren la acogida de tus obras por parte del público lector, etc.
  • Posibilidad de colaborar en la promoción del libro. Los editores valorarán que puedas echarles una mano a la hora de promocionar tu obra si se deciden a publicarla, de hecho, a veces este punto es clave para decantar la balanza a tu favor. Este es el momento de alardear de tu plataforma de autor; aprovecha también si tienes contactos en medios de comunicación, círculos literarios, librerías o bibliotecas.

Si sigues este sencillo protocolo a la hora de presentar tu original a los editores, aumentarán las posibilidades de que seas publicado.

No obstante, una vez hecho este trabajo, toca armarse de paciencia. En ocasiones la respuesta afirmativa de una editorial tarda meses en llegar. Esto es así porque el proceso de leer, valorar y, finalmente, aceptar o descartar una obra lleva tiempo y, dependiendo del tamaño de la editorial, puede implicar a varias personas.

Por desgracia, algunas veces no llega ninguna respuesta: pasado un tiempo, puedes considerar esa falta de respuesta como un «silencio administrativo» que enmascara una negativa.

Pero un día llegará la respuesta afirmativa: una editorial acepta publicar tu obra. Entonces habrá llegado el momento de firmar el contrato de edición, pero esa es ya otra historia.

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  • Siempre leo que sólo hay que enviar una muestra de escritura, sin embargo mirando en webs de varias editoriales he leído que piden el manuscrito completo. En ese caso, imagino que es mejor seguir los criterios que ellos te marcan para la recepción de originales. Entiendo que, cuando no especifican, es cuando debe enviarse sólo una muestra. ¿O no es así?

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