Qué hacer si sufres un bloqueo al escribir una novela

A veces sucede que sufres un bloqueo al escribir una novela. Es lo que algunos denominan el bloqueo del escritor y que, en el fondo, no es más que una parte más del proceso creativo. Una parte del proceso de escritura a la que todo escritor debería acostumbrarse y saber cómo gestionar.

El problema es que, cuando no sabes cómo continuar tu novela, te entra el pánico. Ayer la escritura fluía sin trabas y hoy te encuentras perdido, no sabes hacia dónde llevar tu novela. Así que te sientas a esperar a que la escritura fluya de nuevo.

Déjanos decirte que con una buena planificación de tu novela y de tu tiempo de escritura, se reducen drásticamente las posibilidades de que te quedes atascado.Por eso es una de las cinco causas por las que puedes sufrir un bloqueo de escritor que describimos (y solucionamos) en este post.

Pero incluso si a pesar de haber hecho un buen trabajo de planificación el bloqueo llega a ocurrir, quedarse esperando a que las musas te susurren al oído de nuevo es el peor error que puedes cometer.

Por eso te dejamos siete ideas para poner en marcha de nuevo tu novela cuando te quedes estancado.

1. Mata a un personaje

Sin duda es una manera drástica de poner en marcha de nuevo una novela que se ha detenido, pero funciona.

La muerte de un personaje es un evento crucial, un punto de inflexión. Y sin duda provocará una reacción en el protagonista.

Es de esa reacción de la que debes tirar para proseguir escribiendo. ¿Cómo reacciona el protagonista a esa muerte? ¿Y a la muerte en general? ¿Qué va a suceder a continuación? ¿Por qué ha muerto ese personaje? ¿Cómo afecta esa muerte al resto de personajes?

Como ves, una muerte abre infinitas posibilidades, repásalas todas y encontrarás el cabo para seguir desovillando tu historia.

Ahora bien, no puedes limitarte a matar a cualquier personaje al azar.

Plantéate si en tu novela existe un personaje cuya muerte podría beneficiar al libro más que proseguir narrando su vida. (Aquí te explicamos cuándo es buena idea matar a un personaje y cuándo es mejor que no lo hagas.) Después, busca una manera apropiada de hacer que muera y te habrás librado del bloqueo al escribir una novela.

2. Elimina un personaje

Esta opción para salir del bloqueo al escribir una novela es todavía más desgarradora que matar a un personaje porque significa eliminarlo por completo de la historia. Hacerlo desaparecer como si nunca hubiera existido. Sí, a pesar de todo el trabajo que te tomaste elaborando su ficha de personaje.

Puede ser que hayas construido un buen personaje, pero que no encaje en esa historia. Guarda su ficha, porque puede que más adelante merezca un puesto en una nueva novela.

Tal vez tenga demasiado protagonismo, o demasiado poco. Si tiene demasiado protagonismo, rompe el equilibrio porque ya hay un protagonista, y no es él. Si tiene demasiado poco, ¿para qué incluirlo? En ambos casos, sobra.

Piensa bien si alguno de tus personajes está obstruyendo la acción o no encaja en la novela. Si es así, que no te tiemble la mano: repasa desde el principio y borra cualquier rastro suyo.

3. Líbrate de esa escena

Sí, esa. Esa escena (o capítulo) que tienes en mente desde que empezaste a escribir la novela. Tal vez porque es una escena culminante o simplemente porque desarrolla una idea que deseas tratar en tu novela.

Esa escena ocupa tanto espacio en tu mente que te está impidiendo concentrarte en el resto de la historia.

Tienes que deshacerte de ella.

Y tienes dos opciones: aparcarla (pero de verdad) y esperar a que llegue su momento.

O escribirla por fin, materializarla, trabajar en ella hasta dejarla perfecta… Y luego aparcarla hasta que llegue el momento de incluirla allí donde debe estar.

Elige qué método prefieres, pero deshazte de esa escena.

4. Sé cruel

Para romper el bloqueo al escribir una novela, piensa en lo peor que le puede suceder a tu personaje y haz que le suceda.

Es cruel, pero es cien por cien efectivo. Ten por seguro que esta opción pondrá en marcha tu novela sí o sí.

Muchas veces tu escritura se atasca porque eres demasiado blando con tu protagonista. Le quieres como a un hijo y, como si fueras su madre, intentas que nada malo le suceda.

Pero si nada malo le sucede, ¿dónde está el conflicto? ¿Dónde las experiencias que le hagan crecer y madurar? ¿Cómo puede su historia resultarle interesante al lector?

Y aún peor: ¿cómo hacer que la novela avance si el protagonista no tiene nada a que enfrentarse?

No lo dudes, empieza a poner a tu protagonista en aprietos y verás como la escritura vuelve a fluir.

5. Revisa los objetivos de tu protagonista

Tu protagonista tiene que tener unos objetivos, algo que lograr. Es el deseo de alcanzar sus objetivos lo que le impulsa a actuar.

Pero a veces esos objetivos no están claros. O son demasiado banales.

Ambos situaciones pueden conducir a que sufras un bloqueo al escribir una novela.

Así que, para desobstruir tu historia, revisa los objetivos de tu protagonista.

Asegúrate de que están claros y son coherentes. Y sobre todo, cerciórate de que alcanzarlos supone para el protagonista un verdadero reto, de que le obligan a poner en juego todas sus habilidades.

6. Asegúrate de tener un clímax y un final

Con mucha, mucha frecuencia vas a sufrrir un bloqueo al escribir una novela porque no has hecho el trabajo previo de planificación.

Si no has pensado cuál va a ser el clímax y cuál va ser el final de tu novela, no sabes hacia dónde hacer avanzar la acción. Así que es normal que acabes por quedarte parado.

Es algo básico, pero infalible.

Piensa en el momento culminante de tu historia (cuando la madre recupera a su hijo, cuando los amantes se reúnen, cuando el piloto supera su miedo a volar).

Y luego piensa en el final.

Sabiendo hacia dónde vas resulta más difícil que te quedes parado en mitad del camino sin saber por dónde continuar.

7. Olvídate de la perfección

Quieres hacerlo todo tan bien que es el mismo deseo de perfección el que te bloquea.

Te asalta la duda de si todo lo que has escrito merece la pena. De si merece la pena continuar. Te sorprendes a ti mismo modificando escenas o cambiando el verbo de una frase.

¡Déjalo!

De momento simplemente escribe. Sigue hacia adelante.

Después llegará el momento de reescribir, corregir y revisar. Puedes cambiarlo todo, pero primero tienes que haber acabado la novela. Si te detienes a cada página para releer todo desde el principio, jamás lograrás nada.

Además, recuerda: escribir basura es bueno.

Esperamos que estas ideas para volver a poner en marcha tu novela cuando te quedes atascado te ayuden.

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Otros artículos:

  • Me ha sido muy útil solo que al principio mate al personaje ya y solo me quedan 3 personajes pero voy a probar ser dura con la protagonista 😉

    • Hola, Victoria:

      Si estás blqueada, tal vez el bloqueo provenga de que no has articulado previamente un plan de por dónde quieres conducir tu historia.

      Si has matado a un personaje sin tener una idea clara de cómo esa muerte iba a aportar a la trama y al desarrollo del conflicto o te propones ahora ser dura con la protagonista es que no tienes muy bien definidos los matices de la historia. Y eso es con harta frecuencia fuente de bloqueos. Cuidado con ello.

      Un saludo.

  • En mi propia opinión es difícil matar a un personaje la verdad es que ya eh eliminé a 2 y solo me quedan dos que son inseparables, sería algo muy negativo, porque ya no tienen propósito de vivir separados. Y si lo hago dañaría todo el argumento principal, eliminé todo del relleno, pues aún sigo preguntando si es buena idea matar a los 2 únicos que tengo
    Aparte ellos dos sufren de algo, uno no tiene familia y otro no tiene una madre
    También no siento un propósito de motivación del propio protagonista
    No hay villano claro, me atasque en el desarrollo
    Muchas gracias

  • Aquí mi duda sería qué hacer cuando tienes claros los objetivos de tu personaje y ya planificaste toda la historia, sabes qué va a suceder en cada capítulo pero estas atascado en una escena porque no sabes cómo transicionar a ella desde otra. Llevo tres sesiones sin saber qué hacer, y no quiero eliminarla porque revela parte importante de cómo es la vida de mi protagonista y cuáles son sus motivaciones. Ya traté continuar con otra escena que va más adelante pero tampoco he podido avanzar mayor cosa porque me frustra no tener esa terminada. No sé qué hacer, honestamente 🙁

    • Hola, Valerie:

      Las transiciones entre escenas tienen su aquel, por eso hablamos de ellas detenidamente en el Curso de Novela.

      Asegúrate de que la escena inmediatamente anterior está bien cerrada y da las claves precisas para que el lector se ubique en la nueva escena. Comprueba también que esa escena debe ir ahí, y no antes o después.

      Saludos.

  • Pienso como vosotros; la clave está en la planificación. Si tienes todos los puntos fuertes atados desde un principio, después se trata de fluir en un camino que conoces y hacia un destino diseñado. Así no hay bloqueos.

  • Una entrada muy útil 🙂 Al menos en mi caso, cuando me bloqueo es por el motivo 5. Hay que tener muy claro cuál es el conflicto, qué deseo tiene tu protagonista y, lo más importante, tener un buen antagonista que esté a la altura. Cuando el protagonista consigue todo a la primera sin dificultades y nada le planta cara notas que a ese relato le falta «algo», chispa, pero cuesta identificarlo hasta que no lo analizas con calma desde el punto de vista técnico. A mí me funciona, así que espero que a alguien le resulte útil mi comentario.

    ¡Un saludo y seguid así!

    • Gracias, Meritxell, por compartir tu experiencia.

      Es que sin un objetivo que alcanzar u obstáculo que superar (sean estos de la índole que sean) no hay historia. Así que, si la novela no avanza, conviene revisarlos.

      Saludos.

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