Seis claves para llevar adelante tus propósitos de escritura

Septiembre propone un reinicio. El contador se pone a cero y, tal vez más que en Año Nuevo, los proyectos y buenos propósitos menudean. Para los escritores, como es lógico, no pueden faltar los propósitos de escritura: escribir más, escribir mejor, terminar (o empezar) esa novela, ser más constante con tu blog de escritor…

Los buenos propósitos son muchos, pero es común que, por distintos motivos, acabemos abandonándolos y no logremos cruzar la línea de llegada de nuestros objetivos. Seguro que a ti también te ha pasado en alguna ocasión. Esto sucede porque no enfocamos de manera adecuada los propósitos.

Al igual que las historias se dividen en planteamiento, desarrollo y desenlace, de la misma manera los propósitos bien planteados tienen tres partes: primero, debes elegir una meta u objetivo. En segundo lugar, tienes que pensar cuáles son aquellas acciones concretas que te llevarán a alcanzar dicho objetivo. Por último, debes trazar un plan sencillo basado en esas acciones y ponerlas en práctica de manera intencional.

Para cumplir ese esquema en tres partes, te damos seis claves que, esperamos, te ayuden a llevar adelante tus propósitos de escritura para la temporada 2021/2022.

1. Elige mejor objetivos pequeños y constantes

Uno de los motivos por los que nuestros propósitos se desvanecen con el tiempo es que nos marcamos objetivos demasiado grandes (y por lo general no lo suficientemente definidos). «Escribir una novela», «publicar un libro», «mejorar mi estilo», «vender más libros» son objetivos ambiciosos, pero es poco probable que los alcances si no los divides en bocados más pequeños que puedas masticar mejor.

Cuando un objetivo es muy grande tiende a abrumarnos. Tampoco sabemos muy bien qué debemos hacer para alcanzarlo, así que al final pasa el tiempo sin que hayamos avanzado en su consecución.

Por tanto, aunque tengas objetivos grandes y ambiciosos, acostúmbrate a dividirlos en objetivos más pequeños y manejables. No pienses en escribir una novela, piensa en escribir mil palabras todos los días. No te plantees publicar tu libro, plantéate enviar tu original cada día a un posible editor. No te propongas vender más libros, proponte vender un tanto por ciento más cada mes.

En el curso Cómo ser un escritor más productivo aprenderás a marcar tus objetivos para los próximos meses, pero a hacerlo de la forma correcta para asegurarte de que los alcanzas.

Y es que la clave para llevar adelante tus propósitos de escritura no consiste en fijarse grandes metras, sino en perseverar y ser constante en las pequeñas acciones del día a día. Es el trabajo cotidiano y tenaz el que alcanza resultados, del mismo modo que la gota de agua horada la roca.

Así que empieza por anotar tus propósitos de escritura para esta temporada. Por ejemplo, tus propósitos podrían ser:

  • Escribir todos los días mil palabras.
  • Publicar un nuevo post en tu blog de escritor cada quince días.
  • Practicar aquellas técnicas o recursos de escritura que se te dan peor.

Valga esto a título de ejemplo, te animamos a que tú confecciones tu propia lista. Pero asegúrate de que son propósitos manejables que podrás cumplir sin hacer grandes cambios en tu vida o en tu personalidad. Si tus objetivos implican cambiar tu rutina de cabo a rabo o darte la vuelta como un calcetín, ten por seguro que no lo lograrás, porque lograr esos cambios ya es un objetivo en sí mismo.

2. Sé responsable

Hemos dicho que son la constancia y la tenacidad las que te permiten alcanzar tus objetivos y llevar adelante tus propósitos de escritura.

La constancia, la tenacidad y la persistencia son cualidades que se entrenan. Puedes desarrollarlas, aunque ahora mismo estén un poco atrofiadas o incluso sientas que tú no las tienes. Pero para hacerlo necesitas ser responsable.

Tienes que asumir la responsabilidad tanto de tus objetivos como de tus actos y ser consciente de que nadie va a hacer por ti aquello que tú no hagas. No hay hadas madrinas que cumplan los sueños, solo existe el trabajo diario. Aplícate a él.

Tienes que ser responsable para hacer cada día aquello que te has propuesto: escribir, contactar con editoriales, trabajar en tu web de autor, leer más… Cuando el cansancio, la pereza, el desánimo o la indiferencia hagan acto de presencia es la responsabilidad la que debe entrar en juego. Tú ya actúas con responsabilidad en muchas áreas de tu vida, y haces lo que tienes que hacer en cada momento: actúa igual en lo relativo a tus propósitos de escritura.

Puedes reforzar esa responsabilidad con gestos concretos. Por ejemplo:

  • Crea un horario en el que reserves tiempo de calidad para emplear en la escritura.
  • Usa una alarma como recordatorio de que la hora de ponerse a escrbir ha llegado.
  • Lleva un diario o agenda en el que anotes tus progresos, lo que haces cada día, lo que planeas hacer en las siguientes semanas.  

3. Sé amable contigo

Muchas veces lo que te frena a la hora de llevar adelante tus propósitos de escritura es que, precisamente, ya te has marcado objetivos en otras ocasiones y no has llegado a alcanzarlos. «Tus buenos propósitos no sirven de nada, no sé para qué te molestas en pensar en ellos y hacer planes. Sabes que no lo vas a lograr, como siempre», así o parecido suena la regañina que te echas.

Ese tipo de pensamientos son muy habituales, todos los tenemos. Son ellos los que logran en gran parte que nos quedemos paralizados y, una vez más, no alcancemos nuestros propósitos. Ya hemos hablado de los pensamientos negativos del escritor y de cómo ponerles coto, no te lo pierdas.

Al tiempo, probablemente también te estés enfrentando al síndrome del impostor. Una vocecilla en tu interior te dice que tú no eres escritor ni lo serás nunca, y que por tanto no tiene sentido que te tomes en serio tus propósitos de escritura. También hemos hablado ya sobre el síndrome del impostor.

Para alcanzar tus propósitos de escritura tienes que tratar de bajarle el volumen a esa vocecilla insidiosa que te habla sin cesar para repetirte que no puedes, no sabes, no eres quién. Aprende a ser amable contigo mismo. Estas son algunas acciones que puedes poner en práctica:

  • No te machaques, no te hables mal. No te hables de un modo en el que no hablarías a otra persona, por temor a ofenderla o lastimarla.
  • Date recompensas. Márcate pequeños hitos y date una recompensa cuando los alcances.
  • Celebra tus logros. Hay muchas cosas que haces bien, y habrá más ahora que vas a trabajar con más foco en tus propósitos de escritura. Celebra cada meta que alcances.
  • Perdónate tus errores y traspiés. Has cometido fallos, te has equivocado. Todos lo hacemos porque somos falibles seres humanos. Perdónate y piensa en dónde has fallado para no volver a caer en el mismo error en el futuro.
  • Únete a grupos de escritores con los que compartir experiencias y sentirte motivado. Compartir con otros nuestros anhelos y esperanzas, pero también el simple día a día, con sus asperezas y sus dulzuras va a ayudarte a perseverar.

4. Trabaja en la parte de la escritura que te resulte más difícil

Uno de los propósitos de escritura que debe estar en tu lista, sí o sí, es mejorar tu escritura. Ese propósito deberá estar siempre, incluso cuando te hayas convertido en un escritor laureado con una exitosa carrera a tus espaldas. Y es que siempre hay algo que aprender, algo que mejorar.

Si además estás comenzando en la escritura, es probable que haya elementos del texto narrativo que necesites practicar o que haya recursos y técnicas que no manejas del todo bien. Pueden ser los personajes, cuyo cambio y desarrollo nunca te resulta satisfactorio, pueden ser las descripciones o los fragmentos narrativos, o tal vez son los diálogos.

Puede suceder que, debido a la dificultad que te suponen, tiendas a evitarlos. En tus textos repites una y otra vez aquellas cosas que dominas y se te dan bien, pero rehúyes esas otras que sabes que te van a suponer un quebradero de cabeza. Sin embargo, ya hemos hablado de que escribir no consiste únicamente en disfrutar, también hay que luchar, a veces a brazo partido, con aquellas cosas que se te resisten. Solo así es posible la mejora.

Por eso te recomendamos, como parte de tus propósitos de escritura para esta temporada, que repases tus últimos textos e identifiques aquellos aspectos que más te cuestan o bien que nunca hayas utilizado, como un determinado tipo de narrador o mejorar las descripciones de personajes. Elige tres de ellos y proponte practicarlos durante los próximos meses. Puedes incorporarlos a las obras en las que trabajes o puedes hacer ejercicios específicos para practicarlos y soltarte en su manejo.

Además, procura mejorar tus conocimientos a nivel teórico sobre esos recursos y técnicas leyendo libros o artículos sobre ellos o haciendo un curso de escritura. Conocer bien la teoría es una manera de mejorar en la práctica. Y, por supuesto, estate atento a cómo los usan los autores de los libros que lees. Ya sabes que leer es el mejor curso de escritura que puedes tomar.

5. Afina tu proceso de escritura

Escribir o terminar una novela es uno de los propósitos de escritura más habituales. Y es que muchos autores no lográis terminar vuestros proyectos, los abandonáis a medio camino para comenzar con otro, sufrís bloqueos o directamente sois incapaces de comenzar a trabajar en vuestra idea.

Nuestra experiencia de más de diez años trabajando con autores nos enseña que a menudo todo ello es fruto de no tener un proceso de escritura definido y afinado: no se planifica, o se hace de forma incorrecta, se mezclan las fases de escritura y revisión o no se deja reposar el texto. Un proceso de escritura bien estructurado es una herramienta casi infalible para pasar de la idea al texto sin problemas (que no sin esfuerzo).

En este artículo te damos las claves para desarrollar un proceso de escritura eficaz. Tómalas solo como una orientación, pues lo ideal es que tú desarrolles tu propio proceso, el que te sirva a ti de acuerdo a tus costumbres y lo que has comprobado que te funciona.   

6. Dale prioridad a tus propósitos de escritura

Recuerda las tres fases que mencionamos al principio para lograr alcanzar tus propósitos de escritura: elegir tu objetivo, pensar las acciones concretas que te llevarán a alcanzarlo y ponerlas en práctica de manera intencional.

Pero para poner en práctica las acciones concretas que te llevarán a tu objetivo es necesario que les des prioridad.

¿Estás resuelto a escribir mil palabras diarias?, ¿a terminar tu novela?, ¿a crear por fin tu web de escritor? Pues haz de las acciones para lograrlo una prioridad. Asígnales un tiempo y no permitas que nada ni nadie te impida dedicarte a ellas.

Somos conscientes de que llevamos vidas ajetreadas y de que son muchas las obligaciones a las que atender. Pero no es menos cierto que empleamos mucho tiempo en actividades de las que podríamos prescindir.

Puede que sea difícil de aceptar, pero la compañera de la priorización es la renuncia. Sí, es más que probable que si estás determinado a alcanzar tus propósitos de escritura te veas obligado a renunciar a algunas cosas, incluso cosas que te gustan.

Tal vez tengas que renunciar a ver series. Tal vez tengas que salir menos con tus amigos. Tal vez tengas que desengancharte un poco de las redes sociales. Tú mejor que nadie sabes cuáles son esas actividades que se llevan tu tiempo, pero que no siendo prioritarias podrías dejar de hacer cada día sin que tu vida se pusiera del revés.

Pero si de verdad escribir es tu pasión, esa renuncia te va a sentar bien, porque estarás rescatando tiempo para hacer algo que amas y, además, en un tiempo empezarás a ver tus progresos y a alcanzar tus metas. ¿Se te ocurre algo mejor?

¿Cuáles son tus propósitos de escritura para este año? Hacerlos públicos es una manera de reforzar el compromiso para alcanzarlos, por lo que te invitamos a compartirlos en los comentarios.

También puedes unirte a nuestra comunidad de escritores. Todas las semanas te haremos llegar nuestros nuevos artículos con reflexiones sobre escritura para ayudarte a desentrañar lo que significa (para ti) ser escritor.


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  • Ser escritor no es una tarea fácil, es un trabajo solitario, es un trabajo de actor haciendo varios papeles a la vez, el del personaje bueno, el del malo, el de no tan bueno, y el de no tan malo, adentrarse en el pensamiento de cada uno, adivinar sus intimidades, fortalezas y debilidades. A mí personalmente me encanta ese juego, es como estar actuando en un escenario. Es un rompecabezas difícil de armar, pero cuando se logra ese objetivo después de tener años la mente en llama, de haber vivido pura adrenalina, cuando llegamos al fin, ese momento mágico es inenarrable, el hijo literario ha tomado forma, y ya está listo para desplegar sus alas. Para llegar solo hace falta trabajo, constancia y dedicación.

  • Pues… para comenzar y sin muchos objetivos, tomaré el compromiso de escribir 1 000 palabras al día, cosa que no es nada fácil. La pregunta inmediata sería: Sobre qué o cual tema. ¿De lo que sea cada vez que me siente a escribir? Bueno, lo primero será comenzar a hacerlo antes que ponerme trabas. Creo que en el camino hallaré «n» ideas. ¡Gracias por el artículo más que interesante! Aunque a decir verdad, me pareció demasiado amplio. Quizá dosificado sea mejor asimilado. La solución será releerlo y releerlo.

  • Hola:

    ¡Que bien teneros de vuelta! Espero que haya sido un verano satisfactorio para todos.
    Me ha encantando el artículo, y me ha venido genial para estar segura de mi plan de accion. Mis propósitos para esta nueva temporada son los siguientes: terminar el taller de escritura creativa en el que estoy desde Junio; hacer una exhaustiva corrección de mi manuscrito con todo lo aprendido y autopublicarla.
    La he enviado a varias editoriales y, excepto coediciones, no me han ofrecido nada, así que he decidido tirarme a la piscina y ser mi propia editora. Deseadme suerte. Un beso para todos

  • Para quien ama la escritura no es difícil escribir 1.000 o más palabras diarias. Creo que más allá de la disciplina y la pasión, a vces hay otras razones que impiden ese fluir de las ideas. Yo escribo hace muchos años, inicié con poesía y pequeños escritos literarios en mi época estudiantil, escritos que fueron publicados y reconocidos en su momento. Posteriormente mi quehacer profesional como investigadora y académica me llevó a escribir en forma permanente pero con otros temas y enfoques diferentes, más enmarcados en lo pedagógico. También estos escritos ya con otros objetivos fueron publicados. Por mi actividad permanentemente tenía que producir documentos institucionales. Y ahora que estoy en otra etapa de mi vida y quiero retomar géneros que abandoné como la poesía y la narrativa me siento insegura. Y aunque escribo diariamente, porque escribir es mi pasión, es una forma de vida, hay algo que me impide ese cierre final para enviar a una editorial y publicar …..

  • Me cuesta decir que mi necesidad de escribir, nació durante el peor período de la pandemia. Aquellas cuatro semanas entre Marzo y Abril de 2020, me permitió tener tiempo para recordar y pensar. De ese tiempo que me encontré sin proponérmelo, nació mi necesidad de plasmar una historia que convertí en un libro en septiembre de 2020. Ahora lo único que le pide uno a la vida, por lo menos en mi caso, es tiempo, tiempo para escribir, porque esa parte de mí que surgió de los peores momentos, ahora se tiene que conformar con el tiempo que sobra de restar trabajo, obligaciones, atención a la familia y tantas otras cosas. Ahora cada segundo que puedo dedicar a escribir, es un regalo, regalo que disfruto como un niño.

  • En febrero de este año compré vuestro curso «Cómo escribir una novela» y estoy en ese proceso…mi propósito de este año es terminarla. Me encantaría conocer algún grupo de escritores para tener una comunidad en la que apoyarme.

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