Seis funciones de los personajes secundarios

Sobre la importancia de los personajes como uno de los elementos fundamentales de la trama ya hemos hablado en muchas otras ocasiones. Pero, al hacerlo, nos referimos siempre a los personajes principales, a los protagonistas. Hoy queremos hablar de los personajes secundarios, y aportar algunas ideas que puedan ayudarte a desarrollar los tuyos con solvencia y profundidad.

Qué son los personajes secundarios

Los personajes secundarios podrían definirse como aquellos que están de algún modo subordinados al personaje principal. Aunque son partícipes de la historia que se narra (e incluso aunque a veces ellos mismos actúan como narradores) e intervienen en ella de manera directa o indirecta, no la protagonizan.

Los personajes secundarios juegan un papel importante en la historia, por lo que aparecen en múltiples escenas, pero no son el foco principal de la trama; sin embargo, estos personajes también pueden ser el epicentro de sus propias tramas secundarias. En resumen, los personajes secundarios son parte integral de la historia.

Los personajes secundarios no son, no obstante, aquellos que habitan en la periferia de la historia y que aparecen puntualmente en una o dos escenas, como el camarero que sirve la cena, un taxista o un amigo del protagonista con el que se cruza una vez. Estos personajes son los conocidos como personajes terciarios.

El papel de los personajes secundarios en la trama

Ahora que tenemos claro lo que es un personaje secundario veamos algunas de las funciones que realizan en la trama.

1. Se relacionan con el conflicto

Siempre decimos que el conflicto es el motor de la historia, la energía que la alimenta. Por eso también los personajes secundarios se relacionan con el conflicto, actuando como parte de las fuerzas positivas o negativas que el conflicto desata y que luchan una y otra vez por equilibrarse a lo largo de la trama.

Sabemos que identificar adecuadamente el conflicto es una de las cosas que más os cuesta. Por eso, si quieres aprenderlo todo sobre él (y sobre el resto de los elementos que componen una novela) para escribir obras sólidas que te ganen el reconocimiento de los lectores, no te puedes perder el Curso de Novela. El curso que necesitas para convertirte en un experto en narratología.

Los personajes secundarios a menudo apoyan al protagonista e impulsan la historia actuando como encarnaciones de las fuerzas positivas que juegan a favor de que el personaje principal alcance sus objetivos o supere el conflicto. Tal es el caso del rol del compañero o el mentor en las novelas de fantasía.

Otras veces los personajes secundarios dan vida al conflicto, proponiendo obstáculos que el protagonista debe intentar superar; o bien siendo ellos mismos la personificación de dicho conflicto, en las novelas en las que existe un antagonista.

Pero, como dijimos cuando hablamos sobre el villano, en muchas novelas no existe esa figura: no hay un único personaje antagónico que se enfrente al protagonista; sino que pueden ser varios personajes secundarios los que representen las fuerzas negativas del conflicto que se oponen una y otra vez al protagonista.   

2. Encarnan el objetivo del protagonista

En algunas novelas, los personajes secundarios personifican el objetivo del protagonista, esa meta o aspiración que anhela ser colmada. Tal es el caso de las novelas románticas, donde un personaje secundario da vida al interés amoroso del protagonista, aquella persona cuyo amor desea conquistar.

Aunque esta función de los personajes secundarios suele relacionarse con el amor, no tiene que circunscribirse siempre al amor romántico o de pareja. Por ejemplo, en la novela La carretera, de Cormac McCarthy, el objetivo del padre es resguardar a su hijo, darle alimento y una cierta sensación de seguridad, pero también inculcarle valores, a pesar de vivir en un entorno extremadamente inhóspito.

3. Apoyan el desarrollo del protagonista

Otra función de los personajes secundarios es contribuir a construir al personaje principal, a presentar su historia y las facetas de su carácter para que el lector pueda conocerlo y, por tanto, comprenderlo.

Por ejemplo, un personaje secundario puede ayudar a construir el contexto del protagonista. No olvidemos que somos quienes somos, en parte, debido a las personas que nos rodean. Y otro tanto les sucede a los personajes. Quizá tu personaje es una persona insegura porque tuvo un padre autoritario que no le permitió tomar sus propias decisiones, o el abandono de su primer amor ha hecho que desconfíe de las personas.

De igual modo, los personajes secundarios pueden contribuir a caracterizar al personaje principal por contraste. Así, puedes subrayar el carácter inconformista de tu protagonista haciendo que tenga un hermano o un amigo que siempre acata las normas y hace lo que se espera de él.

4. Protagonizan tramas secundarias

En ocasiones, los personajes secundarios pueden ser el centro de alguna trama secundaria, actuando como protagonista de esa línea argumental.

Las tramas secundarias son aquellas tramas menores que suceden simultáneamente a la trama principal y, a veces, se corresponden justamente con el afán de los personajes secundarios de alcanzar sus propios objetivos o superar sus propios obstáculos (al margen de los del protagonista y la trama principal).

Te contamos más sobre las tramas secundarias en este otro artículo.

5. Representan ciertas ideas relacionadas con el tema

El tema es la idea principal o el significado subyacente que un autor explora en una obra. Se relaciona con el aprendizaje que el lector puede sacar tras concluir la lectura. No es el argumento, aunque se relaciona con él y lo trasciende.

Una de las formas de representar el tema de la novela es a través de los personajes secundarios. Como sucede con el conflicto, los personajes pueden representar una idea convirtiéndola en algo tan concreto como una persona.

Por ejemplo, en su novela Los hijos muertos, Ana María Matute utiliza a su personaje Isabel como una forma de representar lo estático, la costumbre, el inmovilismo… contra los que se debaten varios de los personajes de la novela.

De este modo, los personajes secundarios no solo juegan un papel estructural en la trama, en cuanto propiciadores del conflicto o apoyos del protagonista, sino que también pueden jugar un papel simbólico.

6. Pueden actuar como narradores

Por último, los personajes secundarios pueden actuar en ocasiones como narradores. Tal es el caso del llamado narrador testigo, que narra los avatares que le han sucedido a otro (el protagonista), que él conoce por haber participado en ellos (como testigo).

Cómo trabajar los personajes secundarios

Los personajes secundarios son importantes porque agregan capas a nuestra historia. Cuando leemos, sin duda queremos saber qué les sucede a los personajes principales, pero también queremos verlos como parte de un mundo más amplio. Los personajes secundarios ayudan a construir un entorno ficticio más complejo.

Los buenos personajes secundarios deben tener las mismas características que los protagonistas: un arco de personaje claro, rasgos de personalidad reconocibles y actuar de modo coherente tanto con respecto a quiénes son como a lo que sucede a su alrededor.

Como los personajes principales, son el producto de sus experiencias vitales, y esto condiciona cómo interactúan con el mundo que los rodea y con los otros personajes. De modo que es importante que les des una biografía, una historia propias.

Ahora bien, ¿debe ser la biografía de tus personajes precisada al detalle? No, igual que en el caso del protagonista, no es necesario detenerse a idear detalles secundarios e irrelevantes. Basta con imaginar aquellos rasgos de tus personajes que se relacionen única y exclusivamente con el papel que van a jugar en la trama. Si tu personaje no va a comer un helado, no es necesario que pienses cuál es su sabor favorito. Y si esta regla es válida para los protagonistas, también lo es —y con más razón— para los personajes secundarios.

Lo importante es que los personajes secundarios cumplan un papel, que tengan un propósito dentro de la historia. Deben estar conectados con la trama principal, aunque esa trama no girará en torno a ellos, como lo hace con el protagonista. En resumen, los personajes secundarios deben ser necesarios.

¿Te habías parado a pensar alguna vez en las diversas funciones que cumplen los personajes secundarios? ¿Cómo trabajas tú los tuyos? Comparte tus experiencias y consejos, esos trucos que nunca te fallan, en los comentarios.

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  • Excelente artículo! Si bien al principio de la historia que voy escribiendo los personajes secundarios aparecían naturalmente, poco después me di cuenta de lo útil que es encontrar su función. Y digo encontrar en vez de buscar porque este tipo de personajes que aparece ligado a la historia ya cumple un papel, lo veamos claro o no. Y el hecho de reflexionar sobre ella nos permite aprovecharlos mejor. Personalmente, me divierte mucho crear personajes y suelo hacer fichas muy extensas para los protagonistas. Para los personajes secundarios uso fichas similares, aunque más breves.

  • Yo suelo hacerle una pequeña historia aparte del protagonista para darle algo de profundidad, claro que el único que Lee eso soy para entender como son de forma desligada del protagonista o antes de empezar la historia. Desde gustos y cosas que les han marcado o afectado en algunos de sus rasgo de personalidad y decisiones.

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