Cómo organizar tus ideas de escritura

Cómo organizar tus ideas de escritura

Muchos de los que contactáis con nosotros (gracias por vuestra confianza) y gran parte de los alumnos de nuestros cursos de escritura nos confesáis problemas de productividad. La mayoría de esos problemas se derivan de una mala organización, porque la mayoría sentís la escritura como un impulso al que os cuesta o no queréis ponerle cauces. Por eso hoy vamos a hablar de cómo organizar las ideas de escritura.

Organizar las ideas de escritura es una de las maneras más sencillas y eficaces de aumentar la productividad, el primer paso hacia una mejor organización, una forma de aprovechar mejor el tiempo y un recurso inmejorable para disponer siempre de ideas frescas de las que echar manos en momentos de baja creatividad.

Nos referimos a esas ideas que te asaltan de pronto, mientras lees, al escuchar una conversación, viendo una película o por una anécdota que te ha contado un amigo. De pronto una chispa salta en tu cabeza y tu instinto te dice: «ahí hay una historia». Sabes que podrías transformar esa idea en una novela, en un relato, hacer algo interesante con ella.

Pero muchas veces esa idea como viene se va. Cuando vas a echar mano de ella se ha borrado de tu cabeza. Maldita falta de memoria.

Algunos escritores suelen apuntar esas ideas en un papel suelto que muchas veces se pierde, se dispersa entre los otros mil papeles que abarrotan su escritorio e incluso acaba en la lavadora porque quedó olvidado en un bolsillo.

Los más avispados acostumbran a llevar una libreta o cuaderno consigo (o usan una aplicación en su teléfono móvil) para recoger todas esas ideas. Esa es la mejor opción y te recomendamos encarecidamente que la sigas.

¿Por qué?

Porque esas ideas, esos fogonazos, son el germen de buenas historias de las que echar mano. Entre ellas está el argumento de tu nueva novela, de otro relato, de un microrrelato… No conservarlas es un error.

Además, más tarde o más temprano puede asaltarte un periodo de sequía creativa. Una de esas fases en las que ni una idea brota de ti. ¿Sabes por qué suceden esas etapas de sequía? Precisamente porque no te has ocupado de recopilar y organizar las ideas de escritura. Los escritores bien organizados son como ardillas que almacenan ideas para las épocas de escasez.

Los escritores organizados nunca se quedan sin ideas porque tienen un depósito de ellas, un almacén del que echan mano cuando lo necesitan. Y mientras tú te devanas durante semanas los sesos en busca de algo de inspiración, ellos están desarrollando las ideas que en su día guardaron. Por eso son escritores más productivos.

Ahora que ya sabes lo mucho que te puede ayudar organizar las ideas de escritura que rondan dispersas en tu cabeza y cientos de papeles que abarrotan tu cartera y tu escritorio, vamos a explicarte cómo puedes hacerlo.

Paso uno: ten siempre a mano una forma de anotar esas ideas

Tradicionalmente se ha recomendado a los escritores llevar consigo un cuaderno donde apuntar esas ideas que de pronto te asaltan. Por supuesto, sigue siendo una excelente opción.

Pero si decimos “siempre a mano”, ¿qué se te viene a la cabeza? ¿Qué objeto tenemos todos hoy siempre en nuestra mano, a nuestro lado en la mesa de trabajo e incluso sobre el reposabrazos del sofá mientras leemos o vemos la tele? Exacto, el teléfono móvil.

Así que aprovéchate de las aplicaciones móviles. Busca aplicaciones que te permitan organizar la información en libretas o carpetas (como Evernote) y dedica una de esas carpetas a almacenar todas tus ideas de escritura.

No tengas varias carpetas, porque ese es el primer paso para que tus ideas se empiecen a diseminar donde luego no recordarás y el día en que las necesites tendrás que empezar a buscarlas a lo largo y ancho de tu sistema de carpetas.

Periódicamente puedes volcar lo que hayas ido reuniendo en tu aplicación en un documento de texto. Puedes llamarlo “Ideas para escribir”.

Paso dos: destina un lugar para desarrollar esas ideas

Como hemos dicho, las ideas de nuevas historias surgen de la manera más insospechada.

Por algo que lees, algo que ves, algo que oyes. Porque te pones a imaginar “¿Qué pasaría si…?”. Porque de pronto un título buenísimo surge en tu cabeza. Porque hay una idea o un tema que te interesa abordar.

Entre todas esas ideas que te asaltan (y que aplicadamente estás anotando en tu aplicación), hay alguna que te ronda con más fuerza. No se te va de la cabeza, le das vueltas y más vueltas. Y al hacerlo nuevas ideas van surgiendo a su alrededor.

¿Qué pasaría si se cumplen los pronósticos y el nivel del mar sube debido a la fusión de los polos causada por el cambio climático?

Habría que dar un nuevo emplazamiento a ciudades enteras. ¿Cómo se sentirían sus habitantes? ¿Y dónde se ubicarían las nuevas ciudades? ¿Cómo se construirían? ¿Qué pasaría con los edificios históricos de ciudades centenarias, podrían reubicarse en otro sitio, dónde? ¿Habría conflictos sociales? ¿Cómo se resolverían?

Por una sola idea, un montón más de nuevas situaciones, argumentos y planteamientos empieza a bullir en tu cabeza. Ya no es un fogonazo, sino que líneas argumentales enteras, personajes, escenas e incluso diálogos se agolpan en tu imaginación.

Ese es el momento de darle su propio espacio. Tienes dos opciones:

  • Un cuaderno

Compra un cuaderno para desarrollar con mayor profundidad todas las ideas que complementan a tu idea original.

En este momento, escribir a mano te puede ayudar a desarrollar con mayor detenimiento la urdimbre de tu historia. Cuando lo hacemos a mano, escribimos más despacio, lo que te da más tiempo para pensar bien y madurar tus ideas, desechando las que sean más flojas y eligiendo las mejores.

Te recomendamos un cuaderno por historia, para no mezclar y saber en todo momento dónde está cada cosa. Guarda a buen recaudo tus cuadernos en tu lugar de escritura.

  • Un documento de texto

Si eres un entusiasta de lo digital, puedes hacer lo mismo con un documento de texto.

Crea un documento y ponle un título significativo, que te permita reconocer de qué trata. En nuestro ejemplo podría ser “Historia sobre la subida del mar”. Si se te ocurre un título preliminar para la historia o relato, úsalo.

Crea además una carpeta donde reúnas todos esos documentos para tenerlos siempre localizados. Puedes llamarla precisamente “Ideas en desarrollo”.

En muchas ocasiones no te vas a poner de inmediato a escribir esa historia, tal vez porque estás trabajando en otra o porque todavía tienes muchos puntos que aclarar antes de decidirte a convertirla en tu próxima novela. Pero te conviene conservar a buen recaudo los bosquejos que has ido creando y saber dónde localizarlos cuando quieras añadir algo más o simplemente cuando andes en busca de inspiración para escribir algo nuevo. En ese momento estarás contento de poder coger tu cuaderno o abrir tu ordenador.

Paso tres: organiza tus escritos en curso

Cuando una de tus ideas alcanza la suficiente madurez y te vas a poner a trabajar en ella en serio, debes organizarte muy bien para no dispersarte. Lo mejor es que diseñes un sistema de organización. Te damos algunas ideas, toma las que mejor te parezcan, piensa tus propias soluciones y crea un sistema totalmente adaptado a tu manera de trabajar que te funcione.

  1. Si te gusta escribir a mano, usa el cuaderno que inauguraste para esa historia para seguir desarrollando tu idea: anota el esquema de la novela, prepara fichas de personajes, crea una estructura preliminar de capítulos y escenas, etc.
  2. Si trabajas en digital, ten una carpeta que se llame “Escritos en curso”. Dentro de ella, deberías tener una subcarpeta por cada obra en la que estés trabajando en ese momento (trabajando en serio, no meramente anotando esbozos).
  3. Saca de tu carpeta “Ideas para desarrollar” el documento de la historia en la que vas a trabajar y pásalo a “Escritos en curso”, asignándole una subcarpeta con su nombre. En nuestro ejemplo, sería una subcarpeta a la que nombraríamos “Historia sobre la subida del mar”. En ella guarda todos los documentos que prepares mientras desarrollas tu historia: esquemas, fichas, escenas eliminadas, hojas de trabajo… y por supuesto, el documento en el que has empezado a escribir tu historia. También en esta carpeta deberás guardar los diferentes borradores cuando comiences el trabajo de reescritura y revisión.
  4. Muchos escritores trabajan en papel y en digital de manera paralela. En ese caso, dedica una carpeta física o una caja para reunir todos los documentos que generes en formato papel. Etiquétala para distinguirla de otras carpetas y tenla a mano en tu escritorio.

Organizar las ideas de escritura es uno de los pasos para escribir más y mejor. Otra de las maneras de conseguirlo es unirte hoy mismo a nuestra comunidad de escritores. Deja abajo tu correo para recibir todas las semanas útiles correos llenos de ideas inspiradoras.

  • Airún dice:

    Muy interesante y práctico todo lo que decís. La verdad es que yo voy con hojas sueltas por el bolso que escribo a veces de cualquier manera en un banco.
    Os diré que yo lo que hago antes de empezar a escribir sobre algo, incluso antes de tener la idea, es un briefing de una media hoja. Allí pongo sobré qué me gustaría escribir,, sobre si tengo las habilidades necesarias para hacerlo o qué herramientas o cursos me faltan, también pongo para qué y para quién.
    Porque a veces queremos escribir sobre algo que no le interesa a casi nadie, y está bien que interseccione lo que queremos escribir con lo que la gente quiere leer.
    Por último pongo cuáles son las claves del éxito para que ese objetivo que he puesto se consiga.
    Y a partir de ahí hago cosas para que me vengan las ideas : Camino, escucho música, nado, leo, …

  • Jaume dice:

    Uno de mis grandes problemas es justamente ese. Hoy temporadas en las que tengo muchas ideas, las voy anotando en cuadernos o, si son especialmente interesantes, empiezo a escribirlas… Muchas se quedan a medias.
    Creo que me habéis iluminado con las carpetas con los documentos “en proceso”. De esta forma no se me mezclan. Muy buenas ideas y grandes consejos, muchas gracias.
    Un saludo!

    • sinjania dice:

      Gracias por pasarte, Jaume.

      Lo cierto es que a la mayoría de los escritores les cuesta ser organizados. Saltan de una idea a otra siguiendo sus impulsos, pero esa es la mejor manera de no avanzar en ninguna. Un poco de organización es buena y aunque muchos piensan que coarta su creatividad, en realidad puede llegar a potenciarla.

  • Ludmila dice:

    Hola Sinjania! Me pareció muy interesante esta entrada..la verdad. Espero que me sirva y que pueda ponerlo en práctica. Saludos.

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