¿Es necesario el marketing para vender tu libro?

Si tienes un libro en el mercado (autopublicado o no) y te interesa conseguir lectores y ventas seguramente conozcas ya algunos de los artículos que hemos recopilado en nuestro itinerario de marketing.

En esos artículos hablamos de construir una plataforma de autor potente, de crear una marca personal de escritor sólida, de conocer a tu lector ideal, de usar las redes sociales para cosechar visibilidad… Pero todo ello es algo que pone nerviosos a muchos escritores.

¿De verdad es necesario hacer todo eso?, os preguntáis. Y os echáis a temblar ante ese mundo desconocido sobre el que sabéis que deberíais aprender y ante la, en algunos casos, poco deseada exposición a la que os veréis sometidos.

¿Es necesario el marketing para vender un libro?

Muchos escritores os planteáis la cuestión de si el marketing es necesario y en vuestro fuero interno esperáis que la respuesta sea no. La realidad es que el marketing es necesario, pero, por supuesto, no es obligatorio.

Es decir, puedes publicar tu libro sin tener una web de autor ni hacer marketing ni organizar un lanzamiento. No hay nada que te obligue a hacerlo y la decisión sobre si implementar estrategias de marketing o no es enteramente tuya.

Ahora bien, sí es recomendable que conozcas y tengas en cuenta todas esas estrategias, porque hoy día tener una web bien montada como base para desarrollar un adecuado plan de marketing es una forma segura de promocionar tu libro para conseguir lectores y ventas.

Un momento, te estarás diciendo, pero es que yo no quiero autopublicar. Yo lo que quiero es encontrar una editorial que se encargue de mi libro, incluida su promoción. Así que no hace falta que aprenda marketing ni me ocupe de todo esto de llegar al lector.

Sí y no. En efecto, si publicas de forma tradicional la editorial se encargará de hacerle saber a los lectores que tu obra está disponible. Pero la realidad del panorama actual nos enseña que poder demostrar a editores y agentes que tienes una comunidad de lectores a tu alrededor te va a ayudar a abrir puertas. Es lógico, agentes y editores prefieren (en igualdad de condiciones) a un escritor del que saben que va a tener ventas que uno que es una apuesta a ciegas. Y, de hecho, esa es una de las consignas que se enseña en los másteres de edicición.

Por eso tener una buena marca personal y una plataforma de autor solvente es también una forma probada de conseguir que los editores se fijen en ti. Es sabido que muchas de las grandes editoriales buscan a sus nuevos fichajes entre los más vendidos de Amazon. Y, noticia, no se llega a ser de los más vendidos de Amazon por casualidad. Los escritores que lo logran saben mucho de una cosa. ¿Adivinas qué? Correcto: marketing.

De igual modo, si publicas con una editorial mediana o pequeña tus esfuerzos de marketing serán necesarios e incluso imprescindibles para que el libro coseche lectores. Los recursos de las editoriales menos grandes son limitados y cuanto más colabores en la promoción de tu obra, mejores resultados tendrá esta.

Por otro lado, no es menos cierto que los editores se ocupan de promocionar sus libros durante un periodo más o menos extenso después de su publicación. Después las acciones de marketing disminuyen e incluso desaparecen. Es comprensible, porque un editor siempre tiene novedades que promocionar y, como queda apuntado, sus recursos son limitados.

Pero, obviamente, tú deseas con toda lógica que tus obras estén en promoción constante. ¿Por qué no se ha de seguir vendiendo una novela que publicaste hace diez años?, ¿ha perdido su vigencia o su calidad? En absoluto. Los libros no tienen fecha de caducidad y si te ocupas adecuadamente de su promoción puedes seguir vendiéndolos igual que el primer día.

En definitiva, con el trabajo de promoción de tus libros pasa como con mantener la línea. Tú sabes que para estar en forma necesitas comer de forma saludable y hacer algo de ejercicio. Según lo interesado que estés en conservar la silueta decidirás sí quieres o no hacer los esfuerzos y sacrificios que ello exige. O si estás dispuesto a hacer algunas cosas (como hacer ejercicio), pero otras no (como renunciar a la cerveza).

Exactamente lo mismo sucede con el marketing: si quieres lectores y ventas deberías hacerlo. Pero la decisión es tuya. Puedes tener claro que renuncias a cualquier acción de marketing, incluso aunque el precio a pagar sea que tu libro pase desapercibido para los lectores. O puedes probar a empezar a hacer algunas acciones y no otras, en función de lo que sepas hacer o de lo que te resulte cómodo.

No tiene que ser todo de una vez

Esto último es un detalle importante que los autores no soléis tener en cuenta: no hace falta que os convirtáis en expertos en marketing en tres meses ni que, de golpe y porrazo, creéis una web con blog, perfiles en todas las redes sociales imaginables y un canal de YouTube.

Seguro que ya conoces la forma de comerse un elefante: bocado a bocado. Pensar en la enorme tarea de poner en marcha un buen plan de marketing resulta paralizante y es esa parálisis la que muchas veces os impide comenzar a actuar, pero en la vida casi nunca es precisa la decisión drástica del «todo o nada».

Al marketing se le puede ampliar el método Kaizen, del que ya hablamos en otro artículo, un método que busca la mejora continua. Hacer cada día un poquito es más sencillo y da mejores resultados que proponerse hacerlo todo de una vez. La resistencia, el miedo y la posibilidad de fracaso o abandono son menores.

De modo que aprende sin prisas algunas técnicas y estrategias de marketing. Nuestro Curso de Marketing para Escritores puede ayudarte a que adquieras de forma sencilla una visión global y tienes todo un año para ir poniendo en marcha las diversas estrategias que te enseña.

Luego solo tienes que ir paso a paso. Sin olvidar que no lo tienes que hacer todo: puede que haya acciones que, por el motivo que sea, no se adapten a ti. No pasa nada si las descartas. Se trata de sentirte cómodo con lo que haces y de adaptar tu plan de marketing a tus gustos, capacidades y recursos.

Por qué a los escritores no les gusta el marketing

Parece claro que a muchos escritores no les gusta el marketing.

En parte esa actitud viene de lo que acabamos de exponer: el marketing es un terreno desconocido y, como tal, asusta un poco adentrarse en él. Pensar en aprender un montón de cosas nuevas, ser novatos en una materia, siempre resulta poco atrayente (aunque, antes bien, debería ser ilusionante tener tantas cosas por descubrir).

También esta el punto que hemos tocado ya de creer que, en el pazo de un mes, tienes que tener todo funcionando: web, blog, perfiles en redes, lista de correo… Pero esto no es necesario. Tú eres quien marca el ritmo y quien decide qué y cuándo.

Además está la desconexión entre marketing y literatura, de la que ya hemos hablado en otras ocasiones: el arte no se vende; la escritura es genuina y el marketing una impostura; la escritura es un don con el que no se puede traficar. Si tú también albergas ideas como esas no te pierdas el artículo en el que te explicamos cómo enfocar el marketing para que se reconcilie con tu yo creador.

Pero todavía hay un miedo más que hace mella en los escritores: el miedo a la visibilidad.

Si haces marketing estarás llamando la atención sobre tu obra y sobre ti mismo. Y eso es algo que a muchos de vosotros os da escalofríos.

Lo cierto es que detrás de ese miedo a ser visible se suelen esconder otros: miedo a que tu obra no sea lo bastante buena y que los lectores lo descubran; miedo a vender, causado por esa relación insana que a menudo se tiene con el dinero; el síndrome del impostor…

Detente un momento a analizar de dónde procede en tu caso ese temor a ser visible, a que la gente os conozca a ti y a tu trabajo como escritor. Verás que si eres capaz de trabajar sobre ese miedo también vas a perderle el miedo al marketing.

En cualquier caso, el miedo a la visibilidad es casi siempre innecesario. Del mismo modo que no se crea un plan de marketing y una plataforma de escritor de un día para otro, tampoco se alcanza una buena visibilidad en poco tiempo.

Al contrario, trabajar la visibilidad es un proceso lento. De hecho es por ello por lo que te recomendamos empezar a trabajar en tu plan de marketing más pronto que tarde. Pero eso significa que la exposición será paulatina y podrás ir acostumbrándote a ella.

Podría pasar, pero lo más probable es que no te vayas a convertir en un escritor con miles de lectores de la noche a la mañana, de manera que vas a tener tiempo de acostumbrarte a tu visibilidad y aprender a gestionarla.

¿Tienes miedo al marketing?, ¿te parece que son muchas cosas que aprender al tiempo? ¿O tal vez tu temor provenga de la visibilidad?, ¿te has planteado alguna vez ir poco a poco, a tu propio ritmo y adaptando tus acciones a tu propia sensibilidad?

Este es un tema muy interesante del que nos encantará saber tu opinión en los comentarios.

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