Cómo aplicar el método Kaizen para escribir por fin tu novela

Cuando llega enero los buenos propósitos menudean. El contador se pone a cero y todos nos sentimos con ganas de cumplir, esta vez sí, nuestros objetivos. Puede que el año pasado no leyeras todo lo que te habías propuesto y 2019 terminó sin que tú lograrás escribir tu novela, pero 2020 está apenas estrenado y todo resulta posible.

En efecto: todo resulta posible; no permitas que nadie, ni siquiera esa voz interior que a menudo te paraliza, te diga lo contrario. Ahora bien, si quieres obtener resultados diferentes a los del año pasado no puedes empeñarte en continuar haciendo las cosas de la misma manera.

La realidad nos demuestra sin cesar que aplicar un mismo método conduce una y otra vez a resultados semejantes. Si este año quieres conseguir algo que nunca hasta ahora habías logrado es hora de que busques nuevas maneras de hacer.

De modo que si te has propuesto que, sí o sí, en 2020 vas a escribir una novela, hay un método que puede ayudarte a lograrlo: el método Kaizen.

El método Kaizen

Escribir una novela es un ambicioso proyecto. Implica conocimientos, esfuerzo y tiempo. Sin el resultado combinado de esos tres factores es muy difícil llevar el objetivo de terminar una novela a buen puerto.

El método Kaizen, de origen japonés, suele aplicarse en entornos de empresa e industriales con el objetivo de mejorar los procesos de trabajo. No obstante, el método Kaizen es perfectamente aplicable a cualquier aspecto del día a día y también a trabajos de índole creativa como la escritura.

El objetivo de este método consiste en buscar la mejora continua. Es decir, este método propone dar todos los días un pequeño paso que nos acerque al cumplimiento de nuestro objetivo.

Porque precisamente lo que a menudo nos arredra es el tamaño de nuestros objetivos. Cuando te planteas una meta ambiciosa de inmediato los pensamientos negativos entran en juego para tratar de disuadirte: no vas a ser capaz, no tienes los conocimientos necesarios, te falta tiempo, qué van a pensar los demás…

Pero ¿qué sucede si lo que te propones es un objetivo pequeñito, algo que sepas que puedes hacer sin problema?

Si lo piensas, escribir una novela es sin duda un gran objetivo, pero escribir todos los días durante cinco minutos es una tarea perfectamente asumible, incluso para los procrastinadores natos o aquellos que tenéis muchas obligaciones.

Esa es la magia del método Kaizen: que ayuda a vencer el miedo.

Vencer el miedo

Como hemos visto, el problema con nuestros objetivos es que nos los marcamos tan ambiciosos —coincidirás con nosotros en que escribir una novela es un objetivo ambicioso— que de inmediato entra en juego el miedo.

Ya hemos hablado del miedo en otros artículos y lo hemos definido como lo que te mantiene en tu zona de confort.

Tu zona de confort es la que ocupas ahora: deseas escribir una novela. Pero tu cerebro sabe que para lograrlo deberás realizar algunos cambios: probablemente tengas que adquirir nuevos conocimientos, modificar tu rutina para encontrar tiempo para escribir, tal vez pedir ayuda… El problema es que tu cerebro odia los cambios porque los considera peligrosos.

Por supuesto, no se trata de peligros graves, tu cerebro solo busca mantenerte a salvo del fracaso, de la crítica, de la frustración… No quiere que sufras, así que te mantiene a salvo mediante el miedo.

Lo bueno del método Kaizen es que mantiene el miedo alejado porque te propone objetivos tan pequeños que la luz de alarma no se encenderá en tu cerebro. De este modo te puedes poner en marcha y, gracias a la mejora continua, conseguir tu meta casi sin darte cuenta.

Pequeños pasos

La efectividad del método Kaizen radica en que te propone dar un pequeño paso detrás de otro.

De modo que para alcanzar la meta de escribir una novela este año lo que debes hacer es dividir el trabajo en fragmentos más pequeños que te resulten más sencillos de ejecutar. Por ejemplo, un proceso de escritura efectivo se divide en varias fases: planificación, documentación, escritura, revisión…

Puedes comenzar por tomar la primera de esas fases y dividirla a su vez en partes más pequeñas. Así, la fase de planificación puede dividirse en la elaboración de esquemas y fichas (de escenas, de personajes, de capítulos). Una buena manera de enfocar el trabajo sería proponerte realizar uno de estos esquemas por día.

Más adelante, cuando alcances la fase de escritura puedes proponerte escribir veinte o treinta minutos al día. O bien fijarte una cuota humilde: unas trescientas palabras diarias.

La idea es empezar con un nivel de autoexigencia tan bajo que resulte sencillo alcanzar la constancia que necesitas para perseverar. Aunque, naturalmente, una vez superado este primer reto puedes aumentar paulatinamente el trabajo que realizas cada vez. Lo que debes perseguir es acercarte cada día a ese objetivo mayor cuya consecución, de no dividirlo en bocados más pequeños, podría atragantarte.

Escribir una novela es un reto que puede resultar paralizante, pero hacer cada día un esquema o escribir durante veinte minutos ya no lo es tanto. Sin embargo, la realidad es que dando cada día un paso tan pequeño que apenas tengas que pensar en él lograrás, por acumulación, recorrer la totalidad del camino.

Las cinco eses del método Kaizen

Ya conoces los rudimentos del método Kaizen para escribir una novela. Se trata de dividir el trabajo en porciones tan pequeñas que no haya excusa que te frene a la hora de trabajar en tu objetivo un poquito cada día.

Ahora bien, la efectividad del método Kaizen se basa también en aplicar el orden y la disciplina al trabajo, que se representan en las conocidas como «cinco eses».

Seiri (Planificación)

Si tu objetivo es escribir una novela en 2020 lo primero de todo es planificar cómo lo vas a hacer.

Hemos dicho que la idea es hacerlo poco a poco, pero para ello necesitas conocer todo el proceso de escritura de una novela: sus fases, las dificultades con las que es posible que te encuentres, los diversos métodos de trabajo que puedes aplicar.

Necesitas conocer todo el trabajo que implica escribir una novela para poder dividirlo en elementos más pequeños en los que trabajar día a día.

Este es el momento de que aprendas cómo se escribe una novela. Nuestro curso online en vídeo puede ayudarte a ello.

Seiton (Organización)

Una vez que sabes cómo racionarás el trabajo, llega el momento de organizarlo.

Esta organización incluye no solo decidir qué harás cada día, sino también organizar todos los materiales de tu novela: ideas, esquemas, fichas, documentación, borradores… Incluso debes organizar esa colección de artículos sobre escritura creativa que atesoras. O, mejor todavía, puedes hacer nuestro Curso de Novela y tener todos los conocimientos que necesitas para escribir tu gran obra bien explicados y organizados en un único lugar.

La organización también incumbe a tu rutina de escritura: debes planear en qué momento y en qué lugar escribirás, disponer los materiales que necesites para hacerlo, liberar tiempo para poder escribir, etc.

Seiso (Limpieza)

No puede haber organización sin limpieza.

Mantén en orden tu espacio de trabajo físico: tu despacho o la habitación en la que acostumbres a trabajar, también tu escritorio; y haz extensivo el orden y la limpieza al entorno digital: la bandeja de tu correo electrónico, el escritorio de tu ordenador y muy especialmente las carpetas en las que archivas todos los documentos relativos a tu novela.

Pero haz extensiva la limpieza a tus rutinas y hábitos. Procura mantener la agenda despejada para disponer del tiempo para hacer ese poquito diario. Haz lo posible igualmente por eliminar también malos hábitos y distracciones.

Seiketsu (Normalización)

Lo de trabajar todos los días un poquito en pos del cumplimiento de tu objetivo de escribir una novela al principio te resultará extraño. Pero verás que en unas pocas semanas dominarás el método y este se convertirá en una segunda naturaleza para ti.

Lo irás incorporando a tu día a día y desarrollando rutinas cada vez más efectivas. Es decir, lo irás normalizando y adaptando a ti. Sabrás qué te funciona y qué no, el horario en que eres más productivo o qué debes hacer antes y qué después para trabajar con eficacia. Así desarrollarás un método de trabajo perfectamente efectivo y totalmente adaptado a ti.

Pero la normalización no solo se refiere a esto. También debes normalizar tu nuevo yo. Porque serás la persona que está escribiendo una novela. Serás, por fin, la persona que cumple sus objetivos y alcanza sus metas. Tendrás un argumento importante para rebatir esa vocecilla que se empeña en decirte que tú nunca consigues lo que te propones, que siempre abandonas, que tus sueños no se pueden hacer realidad.

Verás lo grato que resulta ser el que hace lo que se propone. Descubrirás que ya nada te puede frenar, porque además puedes aplicar el método Kaizen a cualquier faceta de tu vida, no solo a la escritura.

Shitsuke (Mejora continua)

Trabajar todos los días en tu novela durante un espacio de tiempo breve es sencillo. No hay lugar para las excusas, no hay que buscar la perfección: solo hay que hacer.

Con el tiempo te darás cuenta de que puedes aumentar el tiempo o la dificultad. También verás que has aprendido algunas cosas de tus errores y que tu método de escritura es cada vez más efectivo. Además, al echar la vista atrás verás que ya has recorrido una parte del camino, de pronto habrás escrito varios miles de palabras y estarás más cerca de poder dar por terminada tu novela.

A eso se refiere la mejora continua del método Kaizen, porque cuando repites algo sin cesar te encontrarás con que cada vez lo haces mejor.

Como ves no hay motivo para que este año no cumplas tu objetivo de escribir una novela. Las excusas del tiempo o de la dificultad quedan anuladas con el método Kaizen, solo tienes que crear una ficha, escribir un puñado de palabras, revisar algunas líneas… Nada que no puedas asumir.

Y si necesitas ayuda, no te pierdas el Curso de Novela.

¿Conocías el método Kaizen? ¿Ves viable aplicarlo a tu novela? ¿Te parece inasumible hacer todos los días un poquito? ¿A que ya no hay excusas?

5 comentARIOs


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  1. Estimados amigos de Sinjania:

    Una vez más, gracias por vuestra preciada entrada. No defraudáis en absoluto a la hora de aportar consejos de valor a quienes hemos decidido aventurarnos en las procelosas aguas de la escritura. Conforme leía sobre el método que proponéis no dejaba de venirme a la memoria el famoso aforismo latino «divide y vencerás», tan provechoso como olvidado a la hora de acometer un proyecto extraordinariamente ambicioso como el de la construcción coherente de una historia y su posterior transcripción al papel. Creo que es de gran utilidad para los amigos de la improvisación y la espontaneidad creativa. Un saludo y gracias.

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