La técnica Pomodoro para escritores

La técnica Pomodoro para escritores

Para ser escritor, necesitas tener el hábito de la escritura.

Esto pasa, además, por organizar tu agenda para que cada día, todos los días, tengas tiempo reservado para escribir.

Sin embargo, una vez que cumples esos dos requisitos es posible que te encuentres con un tercer problema: la falta de foco.

En tu horario diario hay un tiempo reservado para escribir. Y tú todos los días te sientas ante tu escritorio dispuesto a trabajar en tu novela o escribir un determinado número de palabras. Pero algo sucede y cuando el reloj marca el momento de dejar el trabajo te sorprende comprobar que apenas has avanzado.

¿Qué es lo que pasa?

A ver si te reconoces en alguno de estos supuestos:

  • Sientes que la escritura no fluye, así que abres el correo o te pones a mirar el móvil o a revisar las actualizaciones de tus redes sociales.
  • Paras un momento de escribir para consultar una palabra en el diccionario o buscar un dato en Google y acabas saltando de página en página. Para cuando te quieres dar cuenta has perdido más de un cuarto de hora.
  • Estás escribiendo a buen ritmo, pero te acuerdas de que tienes que responder a un correo importante o de que tienes pendiente la revisión del post que publicas al día siguiente, así que dejas de escribir para ponerte con esas tareas urgentes.
  • Tienes tantas cosas que hacer (escribir, documentarte, tareas del blog, reseñar el libro de un colega…) que no sabes por cuál empezar, así que saltas de una a otra sin terminar ninguna.

¿Te has sentido identificado con alguna de esas imágenes? ¿Con todas?

Sirva decir que mucho de lo anterior se soluciona con organización.

Presta atención a la organización

Una buena planificación te va a ayudar mucho a que sepas en cada momento lo que tienes que hacer y a que no tengas que correr apagando fuegos para hacer deprisa y a última hora tareas que podrías haber hecho en su debido momento.

Así que:

  • Márcate objetivos.
  • Distingue lo prioritario de lo urgente.
  • Haz una lista de tareas.
  • Asigna para cada una de las tareas un momento concreto en tu agenda.
  • Cíñete a tu agenda, no hagas concesiones.
  • No aplaces tareas ni las dejes para el último momento.

En este artículo te damos algunas ideas para una mejor organización de tu tiempo, pásate a leerlo.

Pero todo eso nos lleva de nuevo al punto de inicio:

Tienes una tarea apuntada en tu agenda. Te sientas para hacerla con muy buena disposición. Y la falta de foco hace que te desconcentres, te distraigas o acabes haciendo algo que ni siquiera estaba en la lista.

¿Cómo mantener el foco? ¿Cómo centrarse en esa tarea hasta darla por acabada?

Hay una técnica antigua pero muy efectiva, de la que probablemente ya hayas oído hablar: la técnica Pomodoro.

La técnica Pomodoro

La técnica Pomodoro consiste en usar un temporizador para trabajar en una tarea hasta que el periodo de tiempo marcado finaliza.

Tradicionalmente se usaba un temporizador de cocina de los que tiene forma de tomate, de ahí el nombre de la técnica. Pero hoy en día tienes aplicaciones online como esta llamada Tomato Timer.

  • Cómo funciona

La técnica Pomodoro funciona dividiendo el tiempo en bloques de veinticinco minutos. Cada uno de esos bloques se denomina pomodoro. Y, como si de una cuenta atrás se tratará, al terminar cada bloque de tiempo la alarma del temporizador suena.

Al final de cada uno de esos bloques de veinticinco minutos puedes hacer un descanso de cinco minutos, también cronometrados.

Y después de cuatro pomodoros, es decir, después de cuatro bloques de veinticinco minutos separados por sus preceptivos descansos, puedes hacer un descanso más largo. Este descanso largo será de diez minutos, también cronometrados.

Por tanto, el ciclo sería el siguiente:

25 minutos de trabajo
5 minutos de descanso
25 minutos de trabajo
5 minutos de descanso
25 minutos de trabajo
5 minutos de descanso
25 minutos de trabajo
10 minutos de descanso

Y empezaría un nuevo ciclo.

  • Por qué funciona

La técnica Pomodoro funciona porque logra que permanezcas veinticinco minutos enfocado en una única tarea, trabajando en ella de manera intensiva.

Saber que la alarma va a sonar te mantiene centrado, evita las distracciones y reduce la tentación de saltar a otra tarea.

Además, los descansos consiguen que te mantengas fresco y despejado, al permitir pequeñas pausas en las que es posible relajarse.

Y, sobre todo, la técnica Pomodoro va a ayudarte a que articules mejor tu tiempo. Tendrás tareas que duren un único pomodoro, como revisar y contestar tu correo. Otras que duren un par de pomodoros, como localizar ciertos datos para tu novela. Y otras que duren un ciclo entero de cuatro pomodoros (o más), como escribir.

En general, la técnica Pomodoro logrará que te mantengas motivado, porque verás que cumples con tus tareas pendientes y que avanzas en tu trabajo.

Limitará las distracciones, porque sabes que durante cada bloque de veinticinco minutos solo puedes atender a una única tarea.

Y te proporcionará un mejor seguimiento de tus proyectos, porque sabes cuánto tiempo has empleado en ellos y eso te permitirá calcular cuánto más te falta para finalizarlos.

Cómo usar la técnica Pomodoro aplicada a tu trabajo de escritor

La técnica Pomodoro no solo es una técnica de gestión del tiempo realmente efectiva, además, como has visto, es una técnica muy fácil de aplicar.

Pero permítenos darte algunos consejos para mejorar su eficacia si vas a adoptar esta técnica como escritor.

  • Haz una lista de tareas

Lo primero de todo debes hacer una lista de tareas pendientes.

Sé exhaustivo y anota todo de una manera pormenorizada.

En tu lista debería aparecer la escritura, pero también las tareas relativas a documentación, preparación previa o revisión, las tareas relacionadas con tu blog y las tareas relacionadas con el marketing de tus libros.

Lo ideal es que tengas una agenda en la que asignes fechas concretas para determinadas tareas, mientras que otras (como escribir) serán tareas que haces todos los días, rutinarias.

Confecciona una lista de tareas para cada día de la semana (o para cada sesión de trabajo, si no puedes ocuparte de tu trabajo de escritor a diario) y anótala en tu agenda.

Así cada día sabrás el trabajo que tienes por delante. Harás cada cosa en su momento y no habrá tareas que queden pendientes y que tengas que terminar haciendo de manera urgente.

  • Adapta la lista al tiempo disponible

Si hoy solo vas a disponer de tiempo para un par de pomodoros, no hagas una lista larguísima de tareas.

Adapta tu lista al tiempo del que puedas disponer.

Un inciso: si te parece que, en general, tienes poco tiempo para dedicar a la escritura y tareas asociadas, tal vez sea el momento de que aprendas a organizarte mejor para disponer del tiempo que necesitas.

Tratar de abarcar más de lo que en realidad vas a poder hacer solo sirve para que queden tareas pendientes. Y ya sabes lo que sucede con ellas: o quedan pendientes sine die, o acaban por ocupar el tiempo previsto para otras tareas, que a su vez quedarán pendientes.

Ajustar la lista a tu tiempo te impedirá caer en ese círculo vicioso de la improductividad.

En tu lista incluye las tareas que tenías previstas en tu agenda para ese día, pero reserva siempre al menos un par de pomodoros para dedicarte a la tarea neta de escribir.

Otra opción es dedicar sesiones de trabajo íntegramente a tareas de tu carrera de escritor (gestionar tu correo, programar las publicaciones de tus redes sociales, buscar información…). Y reservar sesiones completas de al menos un ciclo completo de pomodoros a escribir.

Es decir, tu semana de trabajo podría parecerse a esto:

LunesMartesMiércoles…
25’ trabajoRevisar correo y redes socialesEscribir post nuevoPreparar imagen post
5’ descanso
25’ trabajoBuscar datos población Cuenca en 1900Escribir post nuevoProgramar redes sociales
5’ descanso
25’ trabajoEscribirEscribirEscribir
5’ descanso
25’ trabajoEscribirEscribirEscribir
10’ descanso

O bien a esto otro:

LunesMartesMiércoles…
25’ trabajoRevisar correo y redes socialesPreparar imagen postEscribir
5’ descanso
25’ trabajoBuscar datos población Cuenca en 1900Programar redes socialesEscribir
5’ descanso
25’ trabajoEscribir post nuevoPreparar reseñaEscribir
5’ descanso
25’ trabajoEscribir post nuevoPreparar reseñaEscribir
10’ descanso

Ambas opciones son buenas, se trata de encontrar la que mejor se adapte a ti.

Hay escritores que prefieren aliñar la escritura con otras tareas, que les sirven de distracción y descanso mental. Mientras otros prefieren hacer largas sesiones de escritura, que les permiten entrar en una isla de creatividad.

  • Agrupa tareas relacionadas

Una manera muy sencilla de ser más productivo y hacer que el tiempo rinda más es agrupar tareas relacionadas.

Por ejemplo, si esta semana tienes que hacer varias tareas relacionadas con tu blog, no las desperdigues en diferentes días. Agrúpalas todas para hacer en una misma sesión de trabajo. Aprovecha que estás en tu gestor de contendidos para subir y programar el último post, moderar comentarios y actualizar los plug in.

O, por ejemplo, toma nota de los datos que necesitas recabar para la ambientación de tu novela y luego dedica un par de pomodoros de una sesión de trabajo para localizarlos.

Como ves, esto implica algo de organización previa para saber qué tareas vas a tener que hacer durante la semana y dedicar algo de reflexión para agrupar las que consideres que están relacionadas. El momento ideal para hacer esto es durante el fin de semana: el domingo por la mañana o el viernes a última hora si prefieres descansar sábado y domingo.

  • Sin interrupciones

Gran parte de la efectividad de la técnica Pomodoro se basa en que hace que te centres en una única tarea.

Si durante un bloque de veinticinco minutos, un pomodoro, saltas de tarea en tarea, esta técnica no funcionará. Y es que, aunque creas que estás siendo más productivo, en realidad la multitarea es muy ineficaz porque divide tu atención.

De modo que durante cada pomodoro debes centrarte en una única tarea hasta que la finalices. Solo cuando la hayas terminado puedes pasar a la siguiente. Verás que gratificante resulta concluir lo que empiezas.

Si durante el pomodoro surgen interrupciones, o situaciones susceptibles de convertirse en interrupciones, mantenlas bajo control.

Por ejemplo, si necesitas consultar el significado de una palabra, toma nota para hacerlo en otro momento. O si necesitas recopilar algún dato. O si te acuerdas de que tienes que mandar un correo… Anótalo todo para no olvidarlo, pero no te pongas a hacerlo en ese momento.

Ya sabes, lo importante es mantener el foco en la tarea que estás haciendo en ese momento.

  • Gestiona bien los descansos

Al acabar cada bloque de veinticinco minutos la alarma del temporizador sonará. Puede que en ese momento estés muy metido en la tarea y sientas la tentación de saltarte el descanso. No lo hagas.

Si continuas sin respetar el descanso, en algún momento del siguiente pomodoro el cansancio hará irrupción y te encontrarás interrumpiendo el trabajo o cambiando de tarea para «despejarte».

Tu cerebro necesita descanso, dáselo.

A veces puede ser suficiente con cambiar de actividad. Puedes invertir los cinco minutos de pausa en hacer alguna pequeña tarea, como revisar la agenda o hacer una llamada de teléfono. Eso sí, no te excedas de los cinco minutos estipulados. Cuando la alarma vuelva a sonar, es hora de volver al trabajo.

Por otro lado, si has tenido una sesión de trabajo muy fructífera y te encuentras con que has realizado todas las tareas de tu lista, pero aún te sobra tiempo, no caigas en la tentación de empezar con las tareas programadas para el día siguiente.

Deja el trabajo y descansa. Incluso puedes darte una pequeña recompensa por haber sido tan productivo ese día.

Como hemos dicho, el cerebro necesita descanso. Después de un día de intensa labor, merece relajarse, no que le pongas más deberes. Date una ducha, haz ejercicio, lee o escucha música. En una palabra, relájate.

Eso es lo bueno de la productividad: un día bien gestionado da para mucho.

Si quieres ser un escritor más productivo, tu lugar está en nuestra comunidad de escritores. Únete a ella para recibir más consejos y técnicas que te ayuden a convertirte en un escritor de alto rendimiento. Deja abajo tu correo y estarás dentro.

  • Musicbeat dice:

    Me gustó mucho este artículo. Sé que me ayudará. Gracias. ?

  • Josué dice:

    Ya tenía las bases de esta técnica, pero me dieron detalles que me hacían falta para aplicarla de manera perfecta. Gracias.

    • sinjania dice:

      Hola, Josué:

      Lo cierto es que la técnica Pomodoro es muy efectiva, ¿verdad?. Y muy sencilla de poner en práctica.

      Saludos.

  • […] para escribir, pero si para leer. ¡Un montón! Me han llegado por correo el de Neus Arques y el de Sinjania y voy a ponerme con ellos en un […]

  • ¡Hola! Ya conocía esta técnica de otros blogs, pero me ha gustado mucho lo que proponéis para distribuir el tiempo. Es fantástico y justo lo que necesito. Tiendo a ser bastante organizada con el tiempo porque siempre tengo muy poco libre y un millón de cosas por hacer, pero lo de los bloques me parece algo genial. ¡Ya estoy deseando ponerlo en práctica, a ver qué tal!

    ¡Saludos!

  • Jorge dice:

    Desconocía esta técnica y me ha parecido una propuesta genial.
    Muchas gracias.

  • >