Siete ideas para escribir una novela

Ya tienes el motivo para empezar a escribir una novela. Le has dado muchas vueltas y tienes claro cuál será el argumento y quiénes serán sus protagonistas.

Pero, por buenos que sean argumento y personajes, la novela fallará si no tienes unas buenas ideas para la trama que la diferencien de otros libros. Si no compones un armazón que sostenga de manera firme y hermosa las diferentes partes de la historia.

La trama es un aspecto fundamental en cualquier novela. Por ello, en el Curso de Novela le dedicamos dos completos temas que te enseñan a trabajarla en su conjunto, pero también elemento a elemento para hacer que la acción avance sin trabas y con coherencia.

Tienes que empezar a trabajar en ella desde el principio. A continuación te damos algunas ideas que te servirán para empezar a tejer el tapiz de tu historia.

Siete ideas para escribir una novela

1) El protagonista debe tener una motivación clara

La motivación puede ser sutil, como asumir la muerte de su padre; o evidente, como salvar el mundo. En este artículo te hablamos de los tipos de motivación que puede tener un personaje.

Sin embargo, el objetivo que persigue el protagonista debe quedar claro para el lector. Y no solo eso, tiene que ser consistente. Esa consistencia se consigue logrando que el protagonista se implique por completo en la consecución de su meta. Ten presente que, si el protagonista no parece implicado, ¿cómo esperar que el lector lo esté?

2) La motivación del protagonista debe aparecer pronto

La motivación de la que hablábamos en el apartado anterior debe quedar clara lo antes posible. No esperes a la mitad de la novela para contar entonces cuál es el objetivo del protagonista (de hecho, si el motivo que impulsa al personaje principal no aparece pronto, es difícil que el lector te haya acompañado hasta la mitad de la novela). No obstante, ten presente que el objetivo del personaje puede variar a lo largo de la historia: en las novelas de Ian Fleming, James Bond busca primero localizar la bomba; cuando la encuentra, es el deseo de capturar a Blofeld lo que lo mueve.

3) Gradación

La intensidad con la que el protagonista conoce y asume sus objetivos y el deseo de alcanzar los mismos debe ser gradual. Para esbozar la trama a nivel de objetivos, estos deben quedar claros para el lector desde un principio. El protagonista debe recorrer un camino que le conduzca a la completa comprensión de cuál es su meta. De este modo, el lector deseará acompañar al personaje en ese descubrimiento tanto como en las acciones que emprenda para llegar a ella.

4) Movimiento continuo

Cada capítulo, e incluso cada escena, deben contener un cambio. La situación puede mejorar para el protagonista o puede empeorar, pero al concluir el capítulo ha tenido que ocurrir un cambio en las circunstancias del personaje (de otro modo, puedes eliminar ese capítulo). Ese cambio no tiene por qué suponer una variación material o física, puede ser un cambio psicológico o emocional: el protagonista de pronto comprende algo, cambian sus sentimientos o su actitud.

5) Sin tiempos muertos

Precisamente porque la narración debe avanzar no debemos caer en la tentación de rellenar los huecos de nuestra historia con «paja». Las ideas para la trama pueden ser ilimitadas, pero cada línea debe aportar algo, así sea una descripción, una reflexión o un diálogo. También puedes construir subtramas interesantes y vigorosas, pero asegúrate de concluirlas al final, de otro modo son solo eso: relleno.

6) Estructura

Ten presente las estructuras clásicas de la novela y desarrolla según ellas tu historia.

En el famoso análisis de Campbell de los arquetipos de la historia, se suele identificar:

  1. La invitación: donde se le pide al protagonista que asuma un reto;
  2. La negativa: el protagonista se niega;
  3. La aceptación: algo sucede que obliga al protagonista a cambiar de idea;
  4. La aventura: el protagonista trata de cumplir el desafío;
  5. El fracaso: todo parece salir mal y, entonces,
  6. El triunfo: cuando todo parecía perdido, el protagonista alcanza el éxito.

Aquí te damos otro esquema en el que puedes basar tu novela.

7) Personajes

La mayoría de las novelas tienen un único protagonista (esta suele ser la mejor opción para los escritores principiantes). Si deseas incluir más, debes asegurarte de dar a cada uno de ellos suficiente peso en la historia, un carácter y unos objetivos propios y de no abandonar ninguno a lo largo de la historia. En esta entrada te explicamos algunos de los errores que se suelen cometer cuando multiplicamos el número de protagonistas.

Si quieres más ideas sobre cómo hacer una novela, aquí las tienes.

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