Cómo planificar escenas (una ayuda para afrontar NaNoWriMo)

A una semana de que suene el pistoletazo de salida de NaNoWriMo muchos de vosotros estáis esbozando los argumentos de vuestras novelas, tratando de acotarlos y definirlos para que, cuando llegue el momento de comenzar a escribir, la trama y los personajes os resulten lo bastante conocidos.

Sin duda esa es la manera correcta de abordar la escritura, no solo de cara a participar en el NaNo, sino en general siempre que se desee escribir una historia.

Ya sabes que, si estás algo perdido y no sabes por dónde comenzar a planificar ni cómo abordar el trabajo, tenemos un Curso de Novela que te ayuda a hacerlo.

Es un curso en vídeo que repasa uno a uno los elementos básicos de una novela, para que tengas todo claro antes de comenzar a escribir; y en el que trabajarás en profundidad la estructura, para que preparares un esqueleto fuerte para la tuya.

Cuando hablamos de escribir, lo inmediato es pensar en trasladar a palabras esas imágenes que el proyector de tu cerebro hace moverse en la pantalla de tu imaginación: el personaje entra en una sala, una panorámica horizontal nos muestra los detalles de la habitación, el personaje habla e imaginas sus palabras.

Es decir, cuando hablamos de escribir, lo inmediato es imaginarse escribiendo escenas.

Por eso hoy, y para que escribir durante NaNoWriMo te resulte sencillo, vamos a hablar de cómo planificar escenas.

Nota aclaratoria antes de comenzar a planificar escenas

Antes de comenzar, una pequeña advertencia: Se suele considerar que la escena es la piedra angular de una obra literaria, su unidad mínima. Así, una novela estaría compuesta por un determinado número de escenas (que a su vez se agruparían en capítulos), que irían siguiendo los avatares del protagonista desde el planteamiento hasta el final.

Sin embargo, esto no es exactamente así. Una escena es una unidad narrativa, sin duda, pero no es la única de la que dispones para contar tu historia. Cuando engarzas escena tras escena como si tu narrador fuera una cámara que registra todos los movimientos de tu personaje, la novela suele resultar poco literaria y falta de recursos en lo formal, además de quedarse en lo superficial al no profundizar en los personajes y en el conflicto debido a que, precisamente, se limita a describir la acción externa.

Por eso es tan conveniente que conozcas los diferentes tipos de escenas que hay, así como el resto de los recursos de los que dispones para contar tu historia con brillantez y solvencia. Si son temas que te interesan, en el Curso de Novela puedes aprenderlos.

En resumen, con las escenas sucede como con los diálogos: así como es necesario saber cuándo presentar una determinada información a través del diálogo, también hay que saber cuándo representar determinada información a través de una escena; debes aprender a discernir qué momentos determinantes de la acción deben ser representados de este modo.

Por eso es tan importante haber preparado la estructura general de la novela y conocer bien a los personajes antes de comenzar a esbozar escenas. Pero una vez tengas esas cosas elementales claras, puedes comenzar a planificar escenas.

Cómo planificar una escena paso a paso

Planificar es un proceso muy personal y seguramente no hay dos autores que lo hagan de una misma manera. Aunque nuestro Curso de Novela tiene hojas de trabajo pensadas para ayudarte a crear un plan previo sólido, nuestra recomendación a los alumnos es siempre la misma: adapta las hojas y esquemas a tus necesidades y a las características de la obra en la que estás trabajando.

Esa misma recomendación es valedera en esta ocasión: los pasos que te vamos a indicar son orientativos. Si nunca has hecho trabajo previo, lo más probable es que necesites seguirlos de manera más férrea. Pero en futuras ocasiones, o si ya acostumbras a hacer esquemas preliminares, tómate libertad para adaptarlos a tu propio proceso de trabajo.

Paso uno: Determina qué puntos de la novela deben ser representados como escenas

Hemos dicho que convertir tu novela en una sucesión ininterrumpida de escenas puede ser un grave error. Por eso lo primero que tienes que hacer es precisar qué puntos de tu novela merecen ser representados como escenas.

Se trata de discernir aquellos momentos que tienen una mayor carga dramática o que suponen una acción determinante.

Hacerlo no resulta complicado.

La semana pasada te recomendábamos como parte del trabajo de preparar NaNoWriMo crear una estructura básica que dividiera tu historia en planteamiento, desarrollo y desenlace para, de este modo, tener una imagen de conjunto de la obra y de cada una de sus partes esenciales.  

Basta con que escribas un resumen detallado para cada una de esas partes. Ese resumen te servirá luego para determinar qué acontecimientos relevantes deben ser escritos como escenas.

Repasando tu resumen estructural serás capaz de discernir aquellos momentos determinantes de la trama que conviene narrar en detalle, pegándote a la acción para que el lector pueda representársela (pero sin olvidarte de darle relevancia al paisaje psicológico y emocional de los personajes).

Haz una lista con todas las escenas que consideras que debes desarrollar, para así tener claro los esquemas que deberás preparar.

No olvides que puede que más adelante decidas agregar algunas escenas más o eliminar varias de las que ahora has incluido en la lista. No pasa nada, el trabajo creativo es así y debes acostumbrarte a ser flexible. Lo bueno es que ya sabrás cómo planificar escenas y tendrás incluso experiencia práctica para hacerlo.

Paso dos: Profundiza en la escena

Una vez tienes tu lista de escenas determinantes, es hora de empezar a trabajar en cada una por separado. Para ello debes detenerte a reflexionar en cada una de las escenas que has incluido en ella.

Para descifrar la escena, plantéate estas preguntas:

  • ¿Por qué sucede la escena? La escena sucede como consecuencia de algo que ha pasado antes.
  • ¿Qué consecuencias tendrá? La escena generará a su vez determinadas consecuencias que deberás consignar más adelante en la novela. Como ves, estas dos simples preguntas te van a ayudar a reforzar la línea causal de tu novela.
  • ¿Cómo se manifiesta el conflicto en ella? El conflicto debe estar latente a lo largo de toda la novela, de modo que en las escenas clave debe mostrarse, ya sea de manera implícita o explícita. Busca obstáculos que representen el conflicto y sitúalos dentro de tus escenas principales.
  • ¿Qué siente (emoción) y piensa (razón) él protagonista ante lo que sucede? Se trata de decidir cómo vas a mostrarle al lector lo que acontece dentro de tu personaje.
  • ¿Qué decisión va a tomar el protagonista al respecto de lo acontecido? Estas dos últimas preguntas permiten que el arco dramático del personaje se vaya desarrollando escena a escena de forma solvente.

Paso tres: Resume la escena

Después de contestar a las preguntas anteriores tendrás mucho más clara la esencia de tu escena y podrás resumirla.

Como ves, la escena no es meramente «lo que pasa», lo externo, la acción. La escena se engarza como una perla en un collar gracias a la línea causal (lo que sucede antes y lo que sucede después), sirve para poner el conflicto de manifiesto y, sobre todo, permite que el lector conozca mejor al personaje al mostrar no solo sus reacciones, sino también sus reflexiones y sentimientos.

Con esto en mente, ya sabes que el resumen de tu escena no debe limitarse a describir la acción. No basta con un resumen del tipo:

«Juanjo recibe la visita de Marcos, que le indica la posibilidad de un nuevo trabajo en Segovia».

Para que tu resumen recoja todos los datos importantes de la escena debería ser algo como:

«Juanjo recibe la visita de Marcos, que le indica la posibilidad de un nuevo trabajo en Segovia. Juanjo se muestra amable, pero en realidad está molesto porque no quiere deberle a Marcos un favor. Tampoco le hace gracia que el trabajo implique dejar Madrid, no solo porque no se quiere mudar, sino porque sospecha que la intención de Marcos es alejarlo de Noelia. Juanjo le pide a Marcos tiempo para pensárselo, aunque en el fondo sabe que no le queda otro remedio que aceptar el trabajo».

Este resumen nos muestra que esta escena se produce porque Juanjo se ha quedado sin trabajo y su consecuencia será que acepte el nuevo puesto y se marche de Madrid a Segovia. El conflicto se esconde en tener que dejar atrás a Noelia.

Además vemos al personaje en sus dos caras: la cara pública que le ofrece a Marcos, agradecido por su interés y como despreocupado al pedir tiempo para meditar la decisión; pero también la cara oculta, que esconde molestia por la injerencia de Marcos en sus asuntos, celos porque piensa que lo quiere alejar de Noelia y la certeza de que debe aceptar el puesto porque su situación no le permite estar sin trabajo.

Paso cuatro: Consigna otros datos importantes

Para que a la hora de ponerte a escribir el trabajo fluya, el momento de planificar escenas debe ocuparse también de esos otros detalles que, aunque secundarios, tienen gran importancia para que la novela resulte comprensible y coherente.

Anota datos como:

  • Personajes que intervienen en la escena.
  • Momento cronológico en el que sucede.
  • Lugar en el que se desarrolla.

Tener claros esos detalles te ayudará a que la línea cronológica de la novela sea fácilmente comprensible. También a dar las coordenadas espaciales del lugar donde se desarrolla la escena, para que el lector pueda representarse el escenario en el que los personajes se mueven.

Te sorprendería saber en cuántas novelas de las que examinamos para comentar con sus autores sus fallos y darles ideas para solucionarlos, la línea cronológica es confusa y cuesta discernir qué sucede antes y qué después. Y cuántas suceden en un vacío inmaculado sin que sepamos si los personajes están en la calle, en un parque, en su casa o en un café.

Hay escritores que optan también por usar códigos de colores para resaltar la importancia de las escenas, o códigos alfanuméricos para ubicarlas en el conjunto de la obra. Si quieres ser preciso y escrupuloso, puedes hacerlo.

Pero no olvides que esa organización es secundaria. Un plan de escenas, por mas que uses códigos de colores, resaltados y señales, no será efectivo si no has sabido identificar qué partes de tu novela merecen ser reflejadas como escenas y si no has profundizado adecuadamente en cada una de ellas para determinar causas y consecuencias, conflictos y cómo afectan los sucesos al personaje.

De modo que céntrate en lo principal y, si te sobran tiempo y energías o acostumbras a ser una persona muy meticulosa, crea sistemas y códigos que te faciliten el trabajo.

Planificar bien las escenas es básico a la hora de escribir, pero hay mil otros elementos que debes conocer y saber manejar. Si te interesa descubrirlos, únete a nuestra comunidad de escritores: todas las semanas te enviaremos nuevos artículos directamente a tu bandeja de entrada. Deja tu correo aquí debajo y estarás dentro.

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