Las tres claves de una mejor escritura

Las tres claves de una mejor escritura

Tu sueño es convertirte en escritor.

No solo eso, tu anhelo más profundo es convertirte en un escritor excelente. Llegar hasta donde han llegado los escritores a los que admiras. Esos que, cuando lees sus obras, te hacen vibrar, te sorprenden, te divierten, te emocionan…

Y, ¿por qué no decirlo?, también te gustaría alcanzar la posteridad. Que dentro de muchos años, siglos tal vez, haya lectores que todavía se identifiquen con tus personajes y se deleiten con la calidad de tu prosa.

Es un sueño enorme, un sueño hermoso. Y puede convertirse en realidad.

Pero para que un sueño se haga realidad hay que empezar a andar el camino que conduce hasta él. Dar el primer paso.

No te agobies por estar al principio del camino. Todos los autores geniales a los que admiras estuvieron también ahí un día. Por el contrario, este es un momento ilusionante, es el principio de todo. Probablemente un día eches la vista atrás para recordar estos momentos con nostalgia y una enorme satisfacción por el camino recorrido y los logros alcanzados.

Ahora bien, escritores noveles hay muchos, sin embargo, no todos logran alcanzar el objetivo de mejorar su escritura hasta cumplir el objetivo de escribir buenos libros que alcancen la aceptación de los lectores.

¿Qué diferencia al ilusionado escritor novel del reconocido escritor profesional?

El hábito de la escritura no es suficiente

El primer punto de corte es la perseverancia.

Para escribir cada vez mejor necesitas escribir todos los días. Si no tienes el hábito de la escritura sencillamente tienes poco que hacer.

No se puede mejorar en algo que no se practica. Esa es una verdad que se aplica a cualquier arte o disciplina, desde la cocina al deporte. Y, por supuesto, también a la escritura.

No obstante, la perseverancia no lo es todo.

Tal vez tú mismo sientas que, a pesar de que escribes a diario, tu escritura se encuentra estancada y no percibes ningún progreso. ¿Por qué?

Porque necesitas tres elementos más que son claves para alcanzar una mejor escritura: foco, feedback y guía. En seguida hablamos de cada uno de ellos.

Atención, esto no quiere decir que el hábito de la escritura no sea importante. Lo es y mucho, es la base de todo.

Si quieres ser el escritor que te has propuesto, la escritura tiene que formar parte de tu día a día. Si todavía no tienes formado el hábito o eres de los que esperas a la inspiración, lo primero que debes empezar a hacer es trabajar ese aspecto.

Establece ya el hábito de la escritura.

Foco, feedback y guía

Hemos dicho que el hábito de la escritura no es suficiente. Ojalá, pero en la escritura, como en cualquier otra disciplina, no basta con practicar.

Comparemos la escritura con la cocina.

La mayoría de nosotros cocinamos a diario, ¿nos convierte a todos esa práctica continuada en buenos cocineros? Por desgracia, no.

Por supuesto hay algunos platos que dominamos y que nos quedan riquísimos. Pero ¿qué harías si quisieras progresar en la cocina?

Lo primero de todo buscar algunos platos nuevos, un poquito más complicados que los que haces habitualmente. Ese sería el foco.

Después buscarías varias recetas de esos platos, para saber los ingredientes y cómo elaborarlos. Esa sería la guía.

Por último, darías a probar tus nuevos platos a alguien para que te diera su opinión. Ese sería el feedback.

Y con foco, feedback y guía podrías seguir progresando en la cocina hasta convertirte en un gran cocinero.

Pues eso mismo sucede con la escritura.

1. Foco

La primera clave de una mejor escritura es el foco.

Para escribir cada vez mejor y llegar a convertirte en un buen escritor necesitas enfocarte en lo que deseas. No te distraigas, no corras detrás de cada novedad, trabaja cada día con seriedad y tesón en mejorar tus capacidades y tus habilidades.

El foco abarca varios aspectos importantes.

Como queda dicho, implica trabajar con constancia, a diario. También fijarse objetivos y fechas límite.

Pero también implica la práctica intencional. Es decir, escribir con la vocación de hacerlo cada vez mejor. Lo que implica escribir de una manera consciente.

Este es el primer punto en el que falláis numerosos escritores primerizos. Escribís a diario, pero os falta la consciencia sobre vuestra propia escritura y eso puede conducir a una falta de progreso real.

Es como si cocinases todos los días el mismo plato. Seguro que te saldría perfecto, pero en realidad habrías progresado muy poco como cocinero.

La escritura consciente

La escritura consciente implica:

Ser honesto contigo mismo. Valora tus textos con ecuanimidad. No te engañes pensando que eres mejor escritor de lo que en realidad eres. Tampoco pensando que eres peor.

Conocer tus defectos y virtudes. Cuando eres honesto sabes cuáles son tus defectos y deberías trabajar para ponerles remedio. Pero también sabes cuáles son tus virtudes, por lo que tu objetivo debería ser que toda tu escritura alcance el mismo nivel que aquello que mejor haces.

Puede que seas un genio captando el habla coloquial en tus diálogos, eso que Céline denominaba «la musiquita», pero que a tus personajes les falte desarrollo. Si es así, deberías trabajar en mejorar tus personajes hasta que estén al nivel de tus diálogos.

Ser inconformista. La escritura consciente significa conocer tus propios límites y trabajar cada día para superarlos. La escritura consciente te empuja a salir de tu zona de confort. ¿Nunca has escrito una novela con varios narradores?, ¿por qué no pruebas? ¿Siempre escribes el mismo género?, ¿por qué no exploras otros terrenos?

La práctica intencional

Solo la escritura consciente puede conducir a una práctica intencional, que es el único camino posible para desarrollar una mejor escritura.

La práctica intencional se basa en algo tan sencillo como exigirte llegar allí donde hoy no llegas y esforzarte por conseguirlo.

Es cuando el cocinero de nuestro ejemplo decide que va a aprender a hacer pato strogonoff.

Por supuesto, tanto la escritura consciente como la práctica intencional implican tener unos conocimientos suficientes sobre narrativa y técnicas de escritura. Si no sabes nada sobre el arco dramático del personaje es difícil que puedas comprender que la mayoría de tus personajes no lo desarrollan. Y eso impedirá que puedas trabajar de forma precisa para mejorar ese aspecto concreto de tu escritura.

2. Feedback

Es difícil que, como escritor, en especial si eres un escritor novel, seas consciente de todo aquello que resulta brillante en tu escritura. Como tampoco podrás saber cuáles son tus puntos de mejora, lo que resulta todavía más importante de cara a lograr una mejor escritura.

Más adelante, cuando se sumen años y experiencia (y muchas lecturas, además), tu instinto se afinará. Pero en un primer momento es importante que el escritor principiante cuente con otros que lean sus historias y le proporcionen una crítica sincera.

Debes estar abierto a la crítica. Recibirla con desapasionamiento y valorar honestamente si puede estar acertando en algo y qué puedes hacer tú para mejorar los posibles defectos que el crítico haya encontrado en tu obra.

Ojo, no nos referimos exclusivamente a la crítica de carácter más profesional. Hablamos también de las sugerencias y comentarios que recibas de familiares, amigos, otros escritores, lectores cero… Siempre hay posibilidad de aprender y mejorar, no la desaproveches.

3. Guía

Pero además de todo lo anterior, si de verdad quieres alcanzar una mejor escritura, necesitas además guía. La mejor práctica de escritura incluye una orientación experta.

Contar con un maestro con experiencia, un mentor que te guíe puede acelerar exponencialmente tu progreso y ayudarte a alcanzar tu meta de escribir mejor mucho antes de lo que la alcanzarías tú solo.

Un maestro posee los conocimientos sobre narratología y técnicas literarias precisos. Eso hace no solo que pueda transmitírtelos, para que tú también los tengas, sino que además le permite juzgar tus textos según estos baremos y ver qué les falta o que les sobra. En consecuencia, podrá darte una opinión fundamentada y orientarte sobre cómo resolver los problemas que encuentre en tus textos.

Con esa información precisa te resultará mucho más sencillo avanzar por el camino de la escritura, potenciar tu estilo, resolver esas dudas que te acechan y desarrollar de manera efectiva todo tu potencial.

Cuando cuentas con un guía, simplemente existe un antes y un después en tu escritura.

Mantén el foco, desarrolla una escritura consciente y trabaja en la práctica intencional uniéndote a nuestra comunidad de escritores. Vamos a mandarte a tu correo contenidos útiles para que alcances tu mejor escritura. Solo tienes que dejarnos tu dirección y empezamos.

  • Arnoldo José dice:

    Muy interesante, Sinjania!

  • Muy buenos consejos compañero, con trabajo, esfuerzo y dedicación podemos alcanzar todas las metas que nos propongamos. ¡Suerte en el camino a todos esos escritores y escritoras! Que ardan las llamas con la misma intensidad como lo hicieron en mi libro.

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