Cómo crear antagonistas irresistibles

Muchas veces, al escribir nuestros relatos, no le otorgamos la importancia que merece; pero después del protagonista, el antagonista va a ser la fuerza activa más importante de nuestra historia. Por eso aquí te contamos cómo crear antagonistas.

El antagonista no tiene que ser necesariamente una persona. Podría ser el tiempo, las circunstancias, o ser el propio interior del protagonista. Pero, por lo general, el antagonista toma la forma de una persona. Y hacer que esa persona sea un personaje memorable y convincente es vital para el éxito de la historia.

Para poder decir que el antagonista cumple su papel, tiene que lograr suscitar las emociones del lector de forma tan solvente como lo hace el protagonista. Probablemente el lector no llegará a identificarse con un antagonista (como sí debe hacerlo con un protagonista bien trazado), pero tiene que poder comprender sus motivaciones.

Para crear antagonistas, debes saber cuáles son los tipos de personajes con los que puedes trabajar. Conocerlos te ayudará a elegir el que aporte más a tu historia.

1. Cómo crear antagonistas: el antagonista inmoral

Es la forma más popular, también la más básica, de antagonista. Es simplemente «el malo»,  un personaje que el lector no tendrá dificultad en odiar. Este antagonista se basa en crear un claro contraste con el héroe, trazándose las líneas maestras de ambos en blanco y negro.

Algunos ejemplos de este tipo de antagonistas son:

  • El hipócrita:

El hipócrita es un antagonista que finge bondad. Será el responsable de la mayoría de desgracias que aflijan al protagonista, pero fingirá inocencia e incluso acusará a otros. No obstante, el lector sabe de su maldad y de sus tretas, lo que permite que apoye aún más al héroe.

  • El psicópata:

Este antagonista es un pilar básico de las historias de terror. Es la encarnación básica del mal por el mal, puesto que su perversidad carece de objetivos o excusas. No desea redimirse, es sencillamente malo y, en ocasiones, un demente. Los asesinos en serie, los genocidas y los sádicos se engloban en esta categoría. Con este tipo de antagonista no solo conseguirás que el lector le aborrezca, además lograrás aterrorizarle.

  • Persona normal llevada a hacer cosas malas por una razón ilegítima:

Pero la mayoría de las malas personas de la vida real no son psicópatas ni personas totalmente malas. Son sencillamente gente normal que ha permitido que sus debilidades hagan aflorar lo peor de ellos. La lujuria, la codicia y el odio pueden conducir incluso a la gente común a hacer el mal. (En esta otra entrada hablamos sobre las distintas motivaciones que pueden empujar a un personaje a actuar). Este tipo de antagonista permite crear una personalidad matizada que otorga hondura a cualquier narración.

2. Cómo crear antagonistas: el antagonista moral

Pero es en el antagonista moral donde encontramos un antihéroe complejo. Este antagonista presenta más similitudes que contrastes con el protagonista, lo que le convierte en un personaje absolutamente convincente.

Se trata de un individuo que está haciendo lo correcto desde su punto de vista y, por lo general, por las razones correctas. Sin embargo, el desarrollo del conflicto lo llevará a enfrentarse con el protagonista.

Veamos también algunos ejemplos de este tipo que te pueden inspirar a la hora de crear antagonistas:

  • Una buena persona en el lugar equivocado:

No todas las historias van a relatar una batalla épica entre el bien y el mal. A veces el conflicto se basa simplemente en las diferencias entre personas buenas que tienen puntos de vista opuestos u opiniones contrarias, lo que las sitúa frente a frente en el campo de batalla.

Dos abogados que se enfrentan entre sí por causas en las que creen apasionadamente, dos equipos de fútbol que compiten en un campeonato, dos hombres tratando de conquistar a la misma mujer… ninguno de esos personajes es intrínsecamente malo. Precisamente, las historias de esta naturaleza ofrecen posibilidades interesantes para explorar la escala de grises (ni blanco, ni negro) de las relaciones y la moralidad.

  • El cruzado:

Es un personaje que cree firmemente que está haciendo lo correcto y luchando por una buena causa. El cruzado puede resultar un antagonista perfecto a pesar de su férrea rectitud.

Puede tratarse de alguien que cree que tiene que decidir entre el menor de dos males. O puede ser alguien a quien la pasión por una causa o el fanatismo cieguen. También puede suceder que el antagonista sea quien esté en lo correcto y sea el protagonista quien se equivoque.

  • Persona normal llevada a hacer cosas malas por una razón legítima:

En ocasiones, incluso las personas esencialmente buenas terminan haciendo cosas malas porque creen que no tienen otra opción.

Un personaje que roba un banco para pagar la operación de su esposa puede ser un héroe por propio derecho; pero también puede ser un antagonista atractivo en oposición al detective protagonista que debe capturarle.

A la hora de crear antagonistas, estos deben ser tan creíbles como el héroe. Las posibilidades a la hora de crear un personaje antagonista son tan vastas como puedan serlo para crear un protagonista. Así que cuanto más tiempo dediques a la creación del personaje que se opondrá a tu héroe, más fuerte y convincente será tu historia.

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  1. hola,

    llevo un tiempo pensando si debería hacer que mi antagonista pase a ser un aliado de mi protagonista, así que me gustaría saber si tienen algún consejo para saber cuando es bueno hacer que un antagonista se pase al bando del protagonista.

    1. Hola, Maxi:

      Antagonista y protagonista pueden volverse aliados si ambos comparten objetivos comunes, y siempre y cuando ese viraje del antagonista se construya de forma paulatina y solvente. Es decir, el antagonista no puede cambiar de la noche a la mañana y, sobre todo, debería tener una buena razón para que lo haga.

      Saludos.

  2. Hola,

    Yo tengo un personaje que es un villano, en este caso me ha sido dificil desarrollar la trama porque este villano abusa sexualmente del protagonista y tiene un antecedente de fijarse en muchachos jóvenes, lo que si, es que no he encontrado mucho material para formar mejor estas escenas, si asi se pudiera decir…

    Lo que si es que mi protagonista esta en la depresión, angustia y miedo… Y yo no se como enfrentarlos, o que castigo se le puede dar al villano, estoy muy atascada y no encuentro un final.

    1. Tal vez podrías pensar en el contexto donde sucede tu idea, de esa manera se abren posibilidades: podría tu protagonista buscar justicia ya fuera por la ley o por mano propia (junto a la carga emocional que suponen dichas posibilidades) y de esta manera «enfrentarse» al villano.

  3. Me gustó mucho su guía para entender la estructura básica que hace compleja la personalidad de un excelente antagonista. Lo cuál les agradezco demasiado.

  4. No sé si es tarde para preguntar, aunque he visto un comentario de 2018 datado de hace apenas un mes, pero me gustaría preguntar exactamente lo mismo que el comentario reciente: Tengo una, bueno, un personaje. No sabría si catalogarla de villana, pero efectivamente va a suponer un obstáculo a futuro en el camino de mi protagonista.

    Resulta que es un personaje cuyas principales características son: La pérdida de una figura paterna a manos de la otra, el rechazo social por parte de su propia comunidad y la necesidad del saber como medio para resolver sus problemas. Además, es tramposa.

    Lo que pasa es que su «villanía» vendría a partir de una amenaza que podría destruir algo que ella ama, tal como en el pasado. Su comunidad rechaza los medios que propone (doblegar el mal cerniente aprendiendo a dominar dicho mal en lugar de combatirlo) y no encuentra otra que liderar por la fuerza susodicha comunidad (lo que incluye sangre y muerte, por desgracia).

    Mi protagonista empieza siendo una desconocida que se adentra en dicha comunidad y termina entablando una amistad muy fuerte con la «villana», y durante un tiempo viven aventuras juntas con un objetivo común, un objetivo sencillo. Pero cuando descubren el pastel ambas toman posiciones distintas que las llevará a confrontación, pero nunca llegan a odiarse ni tenerse repudio, simplemente a elegir bando.

    Mis preguntas son: ¿Qué clase de personaje es mi villana? ¿Qué consejos me darías para desenlazar la trama? ¿Como crees que deberían lidiar un personaje con el otro? ¿Crees que el concepto tiene potencial?

    Gracias ^^

    1. Hola, Onmuya:

      Por lo que cuentas, tu personaje encajaría tal vez en la categoría «Persona normal llevada a hacer cosas malas por una razón legítima».

      Tu villana quiere ayudar a su comunidad, lo que es legítimo, pero lo hará mediante la coacción y la violencia.

      Como su razón es legítima y no hace el mal por el mal, sin duda puede mantener hasta cierto punto una relación amigable con la protagonista. Bien es cierto que, como señalas, cada una toma una posición, pertenece a un bando. Por tanto es posible que bsquen derrotarse, pero sin causarse mal.

      Si necesitas ayuda con tu novela y echas en falta alguien a quien poder hacerle estas preguntas para que resuelva tus dudas y te ayude a tomar las mejores decisiones para tu obra, échale un ojo al Curso de Novela.

      Saludos.

  5. Hola, Mí nombre es Mario y tengo una historia muy compleja y leei este artículo para tener algunas respuestas claras
    Realmente me ayudó en algunas cosas y quería decirle que haces un excelente trabajo

  6. Tengo un antagonista que intenta acabar con la humanidad debido a todo el mal causado por estos a la naturaleza (en el contexto de mi historia el es el creador de la propia naturaleza) purificando al planeta y librandolo de la plaga que es la humanidad para el
    El protagonista intenta detenerlo a pesar de saber lo que a hecho la humanidad con esta y lo que podría hacer en un futuro
    Mi duda es; como podría ser catalogado mi antagonista?

    1. Hola, Luz:

      Si tu antagonista ha creado la naturaleza y tiene la capacidad para exterminar a la humandidad, tu antagonista es dios. Es una historia semejante a la del Diluvio Universal. Y, contra dios, el protagonista tiene poco que hacer. Es decir, podrá tratar de convencerle, pero desde luego no de vencerle.

      Saludos.

  7. Yo tengo un antagonista llamado Blade, que no solo es el antagonista, si no el hermano del protagonista, la envidia lo lleva aaliarse a los malos y se enfrenta a su hermano, sin embargo, no es del todo malo, pues es incapaz de matar a su hermano, como puedo darle mas profundidad a su personalidad?

    1. Hola, Christian:

      Dale a tu antagonistas sus propias motivaciones y sus propios objetivos. Obviamente deben resultar opuestos a los del protagonista, o al menos hacer que por su causa el antagonista se oponga al protagonista.

      Saludos.

  8. Hola, yo quería pedir una opinión también, en el comienzo de la trama de mi historia presentó al protagonista y las cosas que lo motivan a seguir su camino, sin embargo al conflicto lo introduzco ya avanzada la historia (decisión personal al no querer caer en el cliché de arruinarle la vida a mi personaje en el primer capítulo). Quiero mostrarlo como una persona con ambiciones y motivaciónes corrientes para más tarde presentarle el conflicto que le va a torcer el camino, y el antagonista inclusive más adelante, bastante más adelante.
    En fin, tengo miedo de aburrir en los primeros capítulos de mi historia, y tampoco estoy seguro de que sea adecuado presentar varios personajes secundarios y antagonistas tan adelantado el relato. Que puedo hacer?

    1. Hola, Julián:

      Se trata de una cuestión de orden. Es decir, debes alterar la secuencia en que has presentado los acontecimientos.

      Sitúa el comienzo de la historia más cerca de donde el conflicto hace su aparición. Y lo que iba antes, ponlo más adelante (puedes usar flashbacks para hacerlo). Lo mismo respecto a los personajes secundarios.

      Es decir, se trata de crear un orden más atractivo que evite un largo planteamiento en el que no sucede nada.

      Saludos.

  9. Tengo claras las motivaciones de mi antagonista, pero estoy teniendo problemas en desarrollarlo porque me cuesta pensar como él, es decir, pensar cómo habla, cómo se comporta ante los demás. Esto sólo me pasa con él, no con el resto de los personajes. Es un aristócrata del siglo XVI bastante déspota, pero a la hora de tratar de escribir sus diálogos, o realizar una descripción acerca de él, me quedo en blanco. ¿Qué puedo hacer?

      1. Gracias Sinjania. Ya leí el artículo que me recomendaste y creo que será muy divertido llevar a cabo los ejercicios. Será interesante pasar un día completo con mi antagonista.

  10. Tengo bien definidos a mis protagonistas, ellos serán sus mismos antagonistas. Quiero saber como crear un buen conflicto que realice ese cambio.

    1. Hola, Em:

      En principio el conflicto ya lo deberías tener claro, al tiempo que los protagonistas.

      ¿A qué se enfrentan para que digas que ellos mismos son sus antagonistas? Eso a lo que se enfrentan es el conflicto.

      Piensa bien las diferentes formas en que ese conflicto puede presentarse, sus diferentes caras o aspectos y trabaja desde ahí.

      Un saludo.

    1. Hola, Josafat.

      Una trama siempre es necesaria. Está ahí incluso aunque tú no te ocupes de ella, porque la trama es cómo cuentas la historia. Dónde empiezas a contar la historia, cómo la terminas, qué información das y cuándo, cómo ordenas la historia y manejas el tiempo, etc.

      Es decir, puede no haber una voluntad por parte del escritor de organizar la trama de una determinada manera (aunque la trama es tan importante que nosostros resomendamos siempre cudarla muy mucho), pero siempre habrá trama.

      En cuanto al antagonista, es la fuerza que se opone al protagonista. No tiene por qué ser otro personaje, pero tiene que haber algo que se oponga al protagonista y de dónde surja el conflicto.

      Saludos.

  11. Hola, una pregunta como puedo crear conflictos que transformen a mi protagonista en el antagonista y al reves con mi antagonista, o al menos transformarlo de maquiavelico a redimido en una misma historia?

    a ver si me explico, me gustaría que mi protagonista se contagie del aura del antagonista y lo mismo al revés intercambiando sus roles, es posible? hay algún método para crear tramas de este tipo?

    1. Hola, Elías:

      Para hacer eso la clave está tanto en el conflicto y los obstáculos que van a afrontar los personajes como en el arco dramático de cada uno de ellos.

      Tienes que lograr que las experiencias por las que van a atravesar les vayan transformando. Obviamente esta transformación debe ser paulatina, sutil; aunque puede haber también un acontecimiento determinante que haga al bueno volverse malo y al malo volverse bueno. Ojo, no el mismo acontecimiento para ambos, sino que cada uno experimente un momento de catarsis que catalice los pequeños cambios que han sufrido hasta ese momento.

      Saludos.

  12. ¿No puede el antagonista ser alguien completamente bueno? Como el mejor amigo que siempre acompaña al protagonista o el perro fiel, no sé, algo así.
    ¿O esos son personajes secundarios?(Un ejemplo, Jake, de Finn y Jake).

    P.D: Saludos

    1. Hola, Valeria:

      El antagonista puede ser alguien bueno, pero tiene que oponerse al protagonista. Es decir, tiene que ponerse en su camino para impedirle alcanzar sus objetivos, tiene que ser una fuerza del conflicto.

      Ahora bien, como decíamos, el antagonista puede ser bueno y puede opornerse al protagonista por buenos motivos. Imagina una madre que impide a su hijo hacer algo, ella piensa que actúa por su bien, pero puede que no sea así.

      Lo que debes tener presente es que hay gradación. Un antagonista no tiene por qué ser un villano tipo Cruella de Vil. Como tampoco el protagonista tiene por qué ser un santurrón. Los mejores personajes (protagonistas o antagonistas) son aquellos que tienen luces y sombras, porque esos son los verdaderamente humanos.

      Graicas por pasarte.

      Saludos.

  13. Quiero que mi antagonista no sea malo… que tenga confusión en su interior, pero eso me bloquea a encontrar nuevos conflictos ¿Qué puedo hacer?

    1. Hola, Guada:

      Parece que lo que quieres es construir un antagonista moral: alguien que actúa mal, pero no por maldad sino, como indicas, porque está confuso.

      El conflicto vendrá de que el protagonista quiere una cosa y el antagonista su contraria. Así que el antagonista «entorpece» el camino del protagonista. No importa si lo hace «por que está confundido», el caso es que lo hace. Así que solo tienes que pensar en las distintas maneras en que el antagonista va a oponerse al protagonista.

      Lo que sucede es que este tipo de antagonista tiene un desarrollo más rico, porque (como el protagonista), tendrá sus dudas, sus claros y sus sombras, un motivo que le lleva a actuar así… y tal vez en algún momento comprenda que ha obrado mal.

      Saludo.

  14. pues yo quiero que mi antagonista sea el protagonista últimamente he visto historias donde esto es asi hay una serie que veo y me gusta mucho porque el villano es el pilar de todo y tiene razones para hacer lo que hace pero la chica buena obviamente no lo ve asi sin embargo a mi me parece interesante como resolver un conflicto asi ya que estoy escribiendo un fic y asi sea mala mi protagonista en este caso quiero que sea feliz al final claro que antes se va a divertir haciendo maldades

    1. Hola, Edith:

      Si es antagonista no puede ser protagonista. Puedes, por supuesto, construir un protagonista malvado (como el de American Psycho). O puedes darle relevancia a tu antagonista, dándole una buena motivación y objetivos que el lector pueda comprender, aunque seguramente no compartir.

      De hecho, todos los antagonistas deberían cumplir estas normas, en cuanto personajes, para darle más enjundia a los argumentos.

      Saludos.

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