En nuestra sociedad hiperrĆ”pida, hiperactiva e hiperestimulada el aburrimiento ha sido proscrito. Nadie quiere aburrirse y todos hacemos cuanto estĆ” en nuestra mano para no hacerlo; hasta cuando vamos por la calle vamos mirando el móvil, porque caminar y contemplar el dĆa a dĆa que acontece a nuestro alrededor ya no nos parece lo bastante estimulante. Todos hemos desarrollado fobia al aburrimiento y en cuanto pensamos que vamos a estar expuestos a Ć©l, buscamos rĆ”pidamente una alternativa.
Sin embargo, el aburrimiento es un estado muy saludable, especialmente para quienes desarrollan actividades creativas, como lo es la escritura. El aburrimiento, lejos de ser un estado negativo, ofrece varias ventajas clave para el cerebro, principalmente al fomentar la creatividad, mejorar la productividad, promover la autorreflexión y contribuir al equilibrio mental.
El aburrimiento
Antes de examinar las ventajas que el aburrimiento tiene para la mente creativa, habrĆa que saber a quĆ© nos referimos cuando hablamos de aburrimiento.
El Diccionario de la RAE define aburrimiento como Ā«Cansancio del Ć”nimo originado por falta de estĆmulo o distracción, o por molestia reiteradaĀ». En esa definición podemos encontrar un matiz interesante: Ā«la falta de estĆmulo o distracciónĀ».
ĀæNos falta estĆmulo cuando caminamos por la calle, con su diversidad de gentes, con su variedad de ruidos, olores, colores?, Āæno es un estĆmulo suficiente la vida bullendo a nuestro alrededor? ĀæNos falta estĆmulo cuando salimos a dar un paseo o hacemos ejercicio y podrĆamos concentrarnos en las sensaciones de nuestro cuerpo y, de nuevo, en lo que sucede en el entorno? ĀæNos falta estĆmulo cuando nos sentamos en nuestro sofĆ” y tenemos nuestros recuerdos, nuestros proyectos y nuestras reflexiones como combustible para nuestra reflexión? Decididamente no.
Pero es muy probable que en todas esas situaciones el miedo a Ā«aburrirnosĀ» nos gane y busquemos un estĆmulo: el móvil, la televisión, una conversación trivial, un podcast⦠El estĆmulo de nuestro entorno y de nuestra vida interior ya no son suficiente para nosotros; nos hemos acostumbrado a estĆmulos mĆ”s excitantes (vĆdeos, series, podcasts, noticiasā¦) y los mĆ”s modestos que nos ofrecen el entorno y nuestro interior ya no nos parecen bastante. Somos yonquis del estĆmulo, y los necesitamos cada vez mĆ”s fuertes y cada vez en mĆ”s abundancia.
Sin embargo, como decĆamos, el aburrimiento no es un estado negativo. Por el contrario, es un estado de quietud que puede permitirnos desconectar, descansar, observar lo que sucede fuera (tan necesario para aguzar la mirada de escritor) y contemplar lo que sucede dentro. Nada de eso es desventajoso, y quizĆ” es mucho mejor que ver el enĆ©simo vĆdeo en TikTok. (ĀæBuscamos no aburrirnos o buscamos aturdirnos?).
Ventajas del aburrimiento para un escritor
Las ventajas del aburrimiento son muchas, de acuerdo con los estudios realizados por los neurocientĆficos: al fomentar la desconexión permite al cerebro descansar, lo que favorece la salud mental; disminuye el estado de excitación nerviosa y evita la saturación mental; mejora la productividad, porque recarga nuestras pilas y nos ayuda a trabajar mejor y mĆ”s concentrados⦠Pero hay tres ventajas del aburrimiento que parecen especialmente recomendables para los escritores porque estĆ”n claramente vinculadas al trabajo de creación.
Estimula la creatividad
Cuando la mente estĆ” en calma, sin ser sometida a ningĆŗn estĆmulo o a estĆmulos de poca intensidad, tiende a divagar. El pensamiento salta de idea en idea sin rumbo fijo en un estado casi de ensoƱación. Pero en realidad ese estado mental es el que permite a nuestro cerebro explorar nuevas ideas y establecer conexiones novedosas entre conceptos que no parecen guardar relación aparente entre sĆ.
Es en ese estado de ensoñación que promueve el aburrimiento cuando se ponen en marcha las facultades imaginativas, la capacidad de relacionar cosas y hacer conexiones. Entonces aparecen las nuevas ideas. Pueden ser ideas para nuevas obras: un argumento, un personaje, una situación de partida o un final⦠Pero también pueden ser soluciones a las dificultades creativas con las que bregas en la obra en la que trabajas.
El aburrimiento es el estado ideal para llevar a cabo ese trabajo blando que tan importante es en la creación literaria. Porque un escritor no trabaja solo mientras escribe, mientras estĆ” sentado a su escritorio tecleando o rasgueando en el papel con su bolĆgrafo. Un escritor tambiĆ©n trabaja mientras piensa, mientras imagina, mientras reflexiona y toma decisiones sobre cómo organizar sus materiales. Le hemos dedicado un artĆculo completo al trabajo blando en el proceso creativo que puedes leer siguiendo este enlace.
Fomenta el autoconocimiento
Esos momentos de inactividad de los que huimos porque tememos aburrirnos son en realidad excelentes ocasiones para conectar con nuestras emociones, nuestros recuerdos, nuestras necesidades, nuestras esperanzas⦠Pueden ser momentos de introspección en los que reflexionar sobre quiĆ©nes somos, quĆ© hacemos en este mundo, repasar nuestras experiencias, evaluar nuestros proyectosā¦
Esa autorreflexión conduce a un mejor conocimiento de nosotros mismos y, por ende, del ser humano. Y si hay algo que un escritor necesita conocer es al género humano, esas callejuelas interiores de las que hablaba Galdós; pero ¿cómo conocerlas si no nos permitirnos recorrerlas, si tenemos miedo de perdernos en ellas?
La escritura es siempre un ejercicio de subjetivización de eso que llamamos realidad: contamos según somos, según vemos el mundo. Pero si no sabemos quiénes somos no puede darse ese proceso, y el producto de nuestra creación carecerÔ de la hondura que necesita la literatura para conmover, trascender y pervivir.
Tal vez el mayor miedo que se oculta detrƔs de nuestro temor al aburrimiento sea, precisamente, el miedo a enfrentarnos a nosotros mismos y mirar al abismo que nos devuelve la mirada.
Pascal dijo: Ā«Toda la desgracia de los hombres viene de una cosa, el no saber quedarse tranquilos en una habitaciónĀ». Y tambiĆ©n: Ā«Hay que conocerse a sĆ mismo: aunque ello no sirviera para encontrar la verdad, servirĆa por lo menos para arreglar la vida, y nada mĆ”s justo que estoĀ».
Mejora la concentración
Por último, el aburrimiento es también una forma de favorecer la concentración.
Al apartarnos de la sobreestimulación constante abrimos un espacio para la concentración. La pausa que permite el aburrimiento repone las reservas de atención y motivación del cerebro, de manera que después estamos mÔs receptivos para dedicar plena atención a tareas o ideas complejas que requieran concentración.
Y justamente concentración es una de las cosas que un escritor necesita para trabajar. La concentración consiste en fijar nuestra atención de manera sostenida en una tarea. Y es especialmente necesaria cuando esa tarea es una actividad cognitivamente exigente, como lo es la escritura. Aquà te hablamos de cómo la concentración puede mejorar tu escritura.
Aprender a aburrirse
Esperamos que las ventajas que aburrirte puede aportarte como escritor te hayan hecho pensar en el aburrimiento de otro modo, ya no como algo indeseable de lo que se debe huir a toda costa, sino como una oportunidad de descansar y desconectar, fantasear y conectar con las fuentes creativas y, por Ćŗltimo, estar en condiciones de desarrollar un trabajo concentrado sin excesivo esfuerzo.
Te animamos a empezar a hacer espacio al aburrimiento en tu vida.
Se tolerante con los estĆmulos de baja intensidad, como los que se tienen cuando se camina por la calle, se hace ejercicio o se realizan las tareas domĆ©sticas. No es necesario Ā«entretenerĀ» esos momentos aƱadiendo otros estĆmulos, como mĆŗsica o podcast; deja los auriculares en casa.
Tampoco busques entretener las esperas, en una cola, mientras llega tu autobús, en la sala de espera del médico. Deja el móvil y entrena tu mirada de escritor observando lo que pasa a tu alrededor: observa, escucha, imagina.
ConcĆ©dete todos los dĆas al menos quince minutos de aburrimiento, si es posible en soledad. Guarda silencio, no busques ninguna distracción, aleja tus dispositivos, apaga la televisión y la radio. Deja que tu mente divague, imagine, recuerde y fantasee.
Con esta prĆ”ctica empezarĆ”s a sentirte cada vez mĆ”s cómodo con el aburrimiento. Y quizĆ” puedas ir aumentando el tiempo que le das en tu dĆa a dĆa. Te sentirĆ”s mejor y, ademĆ”s, escribirĆ”s mejor.
En primer lugar, dĆ©jame decirte, Natalia, que esta frase me ha parecido brillante: āSomos yonquis del estĆmulo y los necesitamos cada vez mĆ”s fuertes y cada vez en mĆ”s abundancia.ā
En cuanto al aburrimiento, tengo el concepto difuso y olvidado. En mi caso, hace aƱales que no me aburro. Me explico mejor: en mi infancia y juventud, hace un par de milenios, si encaja, sĆ© lo que era aburrirse, y era que no tenĆas nada que hacer para pasar el rato. SĆ, de tareas habĆa; siempre las hay. Pero hablamos de algo divertido, de algo que te llene, y esto, cuando el alma de una persona es aĆŗn inmadura e inconsciente, es lo que provoca los bostezos. Pero un dĆa, sin apenas darte cuenta, llega la plenitud en forma de pareja, hijos, trabajo intenso y extenso, hipoteca y el resto de trampas que nos hemos inventado en esta divertidĆsima sociedad que nos hemos dado y de la que nadie se siente responsable⦠Bueno, esto serĆa otra historia. El caso es que llevo mucho sin aburrirme, pero por otra causa, y no es otra que ya descubrĆ, ha tiempo, que debĆa combatir el estrĆ©s y la locura cotidiana con espacios cerrados a cal y canto: ir en bici, pasear y meditar, jugar al ajedrez, al dominó y leer; sobre todo, leer⦠Con eso llegó el pensar en la creación de historias o la simple contemplación del mundo que nos rodea⦠¿Esto me hace mĆ”s bueno? ĀæMejor escritor? No, ni hablar, no es eso. Me hace persona; ni mejor ni peor, pero sĆ una que no se aburre y que tiene claras y meridianas el orden de prioridades necesarias para habitar este lamentable y aburridĆsimo mundoā¦
Como siempre, un placer leer tus posts, Natalia.
”Un abrazo!
El aburrimiento. Cómo me ha gustado este artĆculo. Hace poco , una persona me dijo que tenĆa que aprender a aburrirme. Recuerdo que me sentĆa mal por el simplemente hecho de no hacer nada. Poco a poco lo fui canalizando y ahora el aburrimiento no es mĆ”s que una parte esencial en nuestra vida ,cómo dices en el artĆculo, y aprendĆ a utilizarlo. La palabra resulta abrumadora y desgarradora pero de lo que he aprendido de ella es que siempre se sacan cosas positivas de las negativas. Sólo necesitamos muchas veces a pararnos a pensar.
Gracias, Chechu, por compartir tu experiencia con el aburrimiento. Es verdad que no sabemos aburrirnos y tenemos que aprender, ”y entonces vemos que aburrirse es divertido!
Un abrazo.