Ser escritor es ser lector

La primera y máxima aspiración de todo escritor es ser leído. O tal vez la primera sea escribir, pero la segunda es ser leído.

Querer ser leído es una aspiración legítima, que inspira un cosquilleo donde se mezclan el miedo y la ilusión.

Pero para ser leído, primero hay que leer.

Ser escritor es ser lector

Ser escritor es ante todo ser lector.

Stephen King dice: «Si quieres ser escritor, debes hacer dos cosas por encima de todo: leer mucho y escribir mucho.» E insiste: «Si no tienes tiempo para leer, no tendrás ni el tiempo ni las herramientas para escribir.» Por eso propone dedicar entre cuatro y seis horas diarias a leer y escribir.

Sí, has leído bien: entre cuatro y seis horas diarias a escribir y leer. ¿Te parece mucho tiempo? Pues cuatro horas era la media que pasábamos los españoles ante la pantalla de la televisión en 2012. Hoy día, si sumamos las pantallas de los móviles, probablemente sean más horas.

Leer forma parte del oficio de escribir

Te guste o no te guste, leer forma parte del oficio de escribir.

Porque para ser escritor hay que estar siempre abierto al aprendizaje. Y los libros son el mejor vehículo del conocimiento.

  • La lectura te ayudará a entender los fundamentos de la escritura, aquellos aspectos relacionados con la ortografía y la gramática y que son elementales para escribir un texto aceptable.
  • Lo mejor es que los aprenderás de manera divertida: mientras acompañas a tu personaje favorito o sigues el devenir de una historia de intriga apasionante, tu cerebro irá memorizando sin que te des cuenta dónde deben ponerse las comas, qué palabras llevan tilde, cuándo se usa la be y cuándo la uve…
  • Mientras lees también mejorarás tu vocabulario y harás tuyos los elementos de estilo que te ayudarán a refinar tu escritura.
  • Leer una novela es recibir una clase sobre cómo desarrollar argumentos, crear tramas y estructuras solventes, manejar el ritmo, dosificar la información, elaborar personajes creíbles y narrar de manera ágil.
  • Incluso aunque el libro sea malo, podrás aprender algo de él, porque verás de manera práctica qué errores no debes cometer. Ya sabes, no hay libro tan malo del que no se pueda aprender algo bueno.

Leer para ampliar tus horizontes

La realidad es que llegarás a ser tan buen escritor como buen lector seas.

Cuanto mayor sea tu bagaje lector, más y mejores serán tus referentes. Tus perspectivas se expandirán y ampliaras tus horizontes. En la lectura encontrarás el germen de ideas más originales que alumbrarán mejores obras.

Si no lees te estás limitando, te estás quedando pequeño encerrado en la pobreza de las pocas cosas nuevas que podemos aprender cada día si no nos asomamos a los libros. Cada vez que abres un libro, empujas tus fronteras un poco más allá y abres ante ti nuevos paisajes y panoramas que podrás incluir en tus obras.

Un escritor debe tener un amplio conocimiento del mundo y de la experiencia humana. Solo así podrá reflejar los problemas que preocupan al ser humano en sus textos. Necesitarías un millón de vidas para adquirir ese conocimiento por tu experiencia directa, pero solo necesitas unas pocas horas para acabar un libro.

¿Te imaginas los millones de libros que hay ahí fuera y que podrían servirte de inspiración? Dedicar tu tiempo a leerlos es un placer que además dará frutos ya que hay pocas actividades tan satisfactorias y productivas como leer.

Aprender a leerte a ti mismo

Todavía hay una razón más para que empieces a leer más hoy mismo. Tal vez la razón más importante.

Solo si lees a menudo aprenderás a leerte a ti mismo.

Conocer tu propia escritura es fundamental. Leyéndote a ti mismo serás consciente de tus errores y podrás subsanarlos. Leyéndote a ti mismo detectarás cuáles son los puntos fuertes de tu narrativa que debes tratar de poner en juego. Leyéndote a ti mismo avanzarás más rápido en tu carrera de escritor.

Pero para ser capaz de leerte a ti mismo con ecuanimidad y justicia tienes que haber desarrollado antes el sentido crítico que te permita valorar un texto según determinados valores narrativos y estéticos. Obviamente, ese sentido crítico se desarrolla leyendo.

Cómo leer más

Pero no te estamos contando nada que no sepas. Leer más es la espinita clavada de muchos que quieren ser escritores.

Por eso te vamos a dar algunos consejos que puedes poner en práctica desde hoy mismo.

  • El primer consejo para leer más es, simplemente, ponerse a leer. Coge uno de los libros que se acumulan sobre tu mesilla de noche, quítale el polvo y empieza a leer. Deja de perder el tiempo en internet leyendo cómo hacer lo que deberías estar haciendo.
  • Acostúmbrate a llevar tu libro contigo y lee en los tiempos muertos: mientras vas al trabajo, mientras esperas a que llegue el profesor, mientras tu hijo está en clase de natación…
  • Piensa bien en qué cosas pierdes un tiempo que podrías estar dedicando a la lectura: compartiendo memes en Facebook, charlando por whatsapp, viendo la tele, pasando la tarde en un centro comercial, etc. Suma esas horas, puede que te salgan más de las que piensas. Ahora calcula cuantas páginas (incluso libros) podrías haber leído en ese tiempo. La próxima vez que vayas a mirar «solo un momento» Facebook, recuerda los cálculos que acabas de hacer.
  • Apúntate a un club de lectura. Es una manera de compartir la afición y el entusiasmo por los libros con otras personas como tú. Además, te comprometerás a leer un libro para una fecha fija, lo que siempre es motivador.
  • Márcate objetivos. Sí, como con la escritura, márcate objetivos de lecturas. Leer cincuenta páginas todos los días o acabar un libro antes de una fecha límite.

Cómo leer mejor

A medida que leas más, leerás mejor.

Te atreverás con esas lecturas consideradas difíciles y que, como dicen aquí, su presunta dificultad no es más que una manera de justificar nuestra pereza o nuestro esnobismo.

Tu instinto crítico se irá afinando. Aprenderás a reconocer aciertos y errores, desarrollarás tu sentido crítico y aprenderás a reconocer aquellos elementos que convierten un libro en una obra maestra.

Leer cada vez mejor es un proceso que requiere tiempo y práctica, pero el Curso de Crítica Literaria puede ayudarte a acelerar el proceso. Échale un vistazo.

«Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído.»»

Jorge Luis Borges

3 COMENTARIOS

CATEGORÍAS: Crítica literaria

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  • Vale, oído el consejo. Una cosita, dentro de las cuatro horas cuenta como lectura, leer informes, el diario, revistas, blogs. artículos para documentarte, etc ? Porque sino cuenta, tendría que dejar de dormir, puesto que sólo dedico a un libro. lo que es un libro estrictamente una media hora diaria.Y las redes sociales no las puedo dejar, Ohhhh, me acabo de conectar. Llevo sólo una década de retraso ;).
    Otra cosita, yo creo, en mi modesta opinión, vosotros sabéis más por supuesto, que para escribir no puedes leer cualquier libro. No soy ninguna experta, pero hay libros realmente malos con los que desaprendes, Y luego hay otros que son buenísimos, que por lo que sea, resulta que va y un experto te dice que es un bodrio de libro. Yo me leí uno en que el narrador te llevaba al huerto, es decir, que el asesino ni te lo podías imaginar, algo del estilo como la película «sospechosos habituales», para mí fue buenísimo, porque ni la mente màs retorcida se lo podía llegar a pensar. Final más que sorprendente, en cambio va y dos o tres expertos (?)me dicen que el narrador ha traicionado al lector y que la novela es muy mala. En fin, que según el punto de vista, aprendo o desaprendo…Thanks !

    • Sentimos decírtelo, Airún, pero las cuatro horas de lectura son de lectura de libros de narrativa. Puedes incluir algún ensayo ya sea sobre escritura, bien sobre otros temas de tu interés (también para documentarte). Pero blogs y revistas no cuentan.

      Cuando hablamos de que leer te eneseña a escribir es precisamente porque leyendo narrativa aprendes (casi de manea inconsciente) diversas formas de manejar la trama, los personajes, diferentes enfoques de un mismo argumento, etc. Incluso si el libro es malo vas a aprender, porque verás claramente cosas que no funcionan y que, en conscuencia, tú deberías evitar en tus novelas.

      A nosotros nos gusta recomendar leer aquellos libros sancionados como relevantes para la literatura universal, no meramente los bestseller o premios de turno. Y es que los best seller muchas veces aplican fórmulas comerciales que, sin tener nada de malo, pueden limitar mucho a alguien que está escribiendo. Hay muchos libros que no siguen los esquemas de las novelas que han triunfado en los últimos años, pero que son excelentes a nivel literario. Como escritores nos conviene conocerlas, porque necesitamos un amplio bagaje. Luego ya es decisión de cada uno escribir de manera más o menos comercial; así como va en cuestión de gustos el que una novela, por sancionada que haya sido, nos guste o no.

      Tal ven en ese libro que comentas, si ese final sorprendente no estaba sembrado a lo largo de la historia previa, si no había indicios (aunque fuera muy bien ocultos) que hicieran que el desenlace se desprendiera como una consecuencia lógica de todo lo anterior, efectivamente sería un final que traiciona al lector. La información debe dosificarse, no guardársela intencionadamente para golpear con ella al lector al llegar al final en un gesto de «¿A que no te lo esperabas?».

      Un placer tenerte por aquí.

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