Las herramientas de inteligencia artificial para la creación asistida han llegado para quedarse. Muchos artistas, también escritores, las estÔn probando e incluso ya trabajan con ellas.
¿Es la irrupción a nivel usuario de estas herramientas de inteligencia artificial una amenaza para los escritores? ¿SerÔn bien acogidas por los lectores las obras que crean? El tiempo (a no tardar) irÔ dando la respuesta a estas preguntas.
Lo cierto es que la aparición de estas tecnologĆas supone un cambio disruptivo en nuestro concepto de la creatividad y el arte, y sin duda van a implicar cambios significativos en el modo de abordar la creación literaria asĆ como en el mercado editorial.
El de la inteligencia artificial y la escritura es un asunto muy complejo, con numerosas caras (y las que todavĆa permanecen ocultas e irĆ”n aflorando en el futuro) que invita a la reflexión. Ese es el objetivo de este artĆculo, proponer preguntas e ideas para, contigo, explorar este tema.
Creatividad computacional versus creatividad humana
Tal vez la parte mĆ”s difĆcil de asumir para la mente humana (o para nuestro orgullo de Homo sapiens) es que una Ā«mĆ”quinaĀ» puede no solo ser inteligente, sino tambiĆ©n ser creativa. Tener, por decirlo de algĆŗn modo, alma de artista.
TodavĆa muchos creen que la creatividad, el genio, el talento⦠son condiciones innatas, algo con lo que un ser humano es bendecido o no. La realidad es que creatividad, genio y talento no son sino fruto del conocimiento y del esfuerzo.
El proceso por el que nace una idea nueva y genial a menudo no es consciente, por eso se habla de inspiración, pero en realidad esa idea es fruto de la cultura, los conocimientos y las experiencias de la persona que la concibe. Cuanto mayores sean los conocimientos y la experiencia, mayor la probabilidad de que surja la chispa que genere una idea creativa.
Sin embargo, que el proceso que conduce a la idea creativa no sea consciente no significa que no sea reproducible. Lo es. Y la inteligencia artificial lo demuestra.
Cada dĆa, la creatividad computacional se afana en desarrollar softwares que presenten un comportamiento que serĆa considerado creativo en seres humanos. Al tiempo, la creatividad computacional tambiĆ©n permite comprender cómo funciona la creatividad humana y desarrollar programas para uso de los creadores. Esos programas vendrĆan a tener un papel semejante al de un colaborador, antes que el de una mera herramienta.
La ventaja de la IA
Si la creatividad es la suma de conocimiento, experiencias y cultura, entonces la inteligencia artificial juega con ventaja.
Adquirir conocimiento y cultura es algo que, a un ser humano, le exige una cantidad importante de aƱos. En lo que concierne a la narrativa, el escritor tiene que aprender cómo funciona un texto literario, cuĆ”les son sus elementos constitutivos y las muy diversas formas en que estos pueden combinarse entre sĆ; y, paralelamente, tiene que leer infinitas obras para ver esos elementos y esas combinaciones aplicados. De ese conocimiento y de esa cultura (en este caso literaria) surgirĆ” su obra, cuyo proceso de escritura suele ser tambiĆ©n lento y laborioso.
Pero lo que a un ser humano le lleva años de preparación, reflexión, estudio y prÔctica, una IA lo hace de manera casi inmediata. La inteligencia artificial se nutre de cantidades ingentes de datos, procesa (lee) obras literarias de todos los tiempos y de todos los géneros y extrae de ellas los patrones, estructuras y pautas que puede aplicar después a sus propias obras; también la forma óptima de emplear el lenguaje e, incluso, de «atrapar al lector». Nuestra pobre condición humana no puede competir contra esa potencia.
La ventaja del ser humano
Una ventaja conserva el ser humano, de momento, frente a la inteligencia artificial. Nuestra capacidad de reunir un bagaje de experiencias que, al final, nos conforman como individuos.
Un componente de la creatividad es, justamente, la experiencia. La experiencia propia y personal, el cĆŗmulo de vivencias que nos convierte en seres Ćŗnicos y nos da, a cada uno de nosotros, una manera peculiar de ver el mundo. Hemos hablado ya de ello al reflexionar sobre la mirada del escritor.
De momento, las inteligencias artificiales no tienen autoconciencia y, por tanto, no pueden adquirir una personalidad. No pueden desarrollar nada parecido a una mirada artĆstica propia y personal. Y como dijo Lawrence Durrell:
El tema del arte es la vida misma. [ā¦] Un artista es tan solo alguien que excava, desentierra y profundiza en partes de la experiencia accesibles a cualquiera en todas partes, pero Ć©l las exhibe como una especie de espantapĆ”jaros para mostrar a todo el mundo lo que es posible hacer con ellas.
No obstante, no hay que perder de vida que hay quienes apuestan por que la inteligencia artificial serĆ” capaz de llegar a la autoconciencia por sĆ misma. Y que dotada no solo de software avanzado, sino tambiĆ©n con distintas clases de sensores que le permitan interactuar con el entorno, podrĆa llegar a desarrollar algo parecido a la experiencia humana. Otros creen que las mĆ”quinas no tienen conciencia y posiblemente nunca tendrĆ”n pensamiento consciente.
Los seres humanos todavĆa conservamos otra ventaja: nuestros sesgos y prejuicios.
En principio, la inteligencia artificial ha sido desarrollada y entrenada de modo que no tenga los sesgos y prejuicios que nos caracterizan como seres humanos. Se supone que una IA no es racista, ni sexista, ni prefiere el helado de chocolate al de vainilla. Sus obras deberĆan ser, en principio, perfectamente asĆ©pticas y polĆticamente correctas.
Pero eso puede restarle mucho jugo a las obras que escriba. Una inteligencia artificial serĆa quizĆ” incapaz de crear un personaje como el Humbert Humbert de Lolita o el Patrick Bateman de American Psycho. Los seres humanos somos, por desgracia, sumamente imperfectos. Y nos gusta toparnos con esa imperfección cuando leemos, porque precisamente de ella surgen los conflictos y ellos son los que alimentan la literatura.
La democratización de la creatividad
La inteligencia artificial puede ser creativa. Cada vez mƔs.
Por tanto, debemos asumir que se usarĆ”, tambiĆ©n, para producir obras literarias. Ya se estĆ” usando, pero el editor Manuel Pimental vaticina que pronto se publicarĆ”n obras escritas por inteligencias artificiales (aunque todavĆa bajo pseudónimo humano); que una inteligencia artificial podrĆa dirigir una colección, y aplicarse para seleccionar Ā«los mejores autores y los temas mĆ”s adecuadosĀ»; y que incluso, si las IA llegan a desarrollar autoconciencia y, con ella, voluntad propia, una inteligencia artificial podrĆa llegar a tener su propia editorial.
En su artĆculo Ā«Inteligencia Artificial: escritores y editoresĀ», publicado en The Objective, Manuel Pimentel hace un repaso completo y muy interesante sobre lo que la adopción de la inteligencia artificial por parte del mundo del libro y el sector editorial puede suponer. Encuentras el artĆculo al otro lado de este enlace.
Muchos consideran que la inteligencia artificial serƔ solo una herramienta mƔs para los creadores, igual que un diccionario o un ordenador, y que, simplemente, los escritores la incorporarƔn a su proceso creativo.
Ahora bien, la incorporación de esa nueva y poderosa herramienta tendrÔ consecuencias y es probable que cambié la forma de hacer y entender la literatura (al menos la escrita a partir de las primeras décadas del siglo XXI). No olvidemos que en las últimas obras de Henry James es posible detectar un cambio por el hecho, tan aparentemente insustancial, de dejar de escribir a mano como consecuencia de una tendinitis y comenzar a dictar sus textos.
Pero el hecho de que el uso de la inteligencia artificial como herramienta de creación asistida se extienda implica un cambio mÔs: la democratización de la creatividad.
Como hemos dicho, la creatividad no es tan comĆŗn. Necesita un largo entrenamiento y ser alimentada, algo que no todos hacemos con la nuestra. Pero parece que a partir de ahora ser una persona creativa ya no serĆ” un requisito indispensable para, por ejemplo, escribir. La IA volverĆ” la creatividad algo posible (accesible) para todo el mundo y escribir como los grandes estarĆ” al alcance de todos, o al menos de muchos.
Pero eso suscita otra pregunta: si todo el mundo puede crear obras excepcionales o, al menos, interesantes, ¿qué valor tendrÔ el arte?, ¿perderÔn las obras maestras, al menos las escritas a partir del boom de la inteligencia artificial, su aura de excepcionalidad?, ¿cómo nos relacionaremos con ellas?
Muchas son las preguntas con las que hoy podemos cerrar este artĆculo: ĀæquĆ© opinas tĆŗ de la inteligencia artificial?, ĀæestĆ”s abierto a usarla como un asistente a tu propia creatividad? ĀæQuĆ© te parece el hecho de que escribir una buena obra pueda estar al alcance de cualquiera? ĀæLeerĆas obras escritas por una inteligencia artificial?, Āælo harĆas una vez por curiosidad o estarĆas abierto a ese Ā«gĆ©neroĀ» de literatura?
Participa con tu opinión en los comentarios y, si todavĆa no formas parte de ella, Ćŗnete a nuestra comunidad de escritores humanos (de momento). Tienes el formulario aquĆ debajo. Todos los jueves te haremos llegar nuevos artĆculos como este a tu buzón de correo.
Por ahora dudo mucho que con la IA se pueda crear una atmosfera Borgiana como para escribir Ā«La loterĆa de babiloniaĀ» o algo Ā«macondianoĀ», por decirlo de algĆŗn modo que algunas personas me entenderan.
Yo estoy comenzando mi primera novela y me refuerzo de la IA y de apps hechas para construir una trama. Con ello he aprendido mucho, de hecho, conocà este blog viendo videos de YouTube, que en su tiempo fueron una revolución el que se aprenda de tutoriales; me han ayudado mucho.
Con respecto a usar la IA, se me ha hecho fÔcil el poder conseguir una retroalimentación de mis escritos y me ha ayudado a ver cosas que se me pasan por alto, asà que he aprendido mÔs rÔpido al identificar mis errores de esta forma. Otra cosa que me ayuda es que puedo chatear sobre mi novela sin aburrir a nadie y siento que no pierdo la motivación, aunque el factor humano que no tiene la IA aún es necesario. Asà que cuando tenga mi borrador no dudaré en recurrir a una persona para su revisión.
Les darĆ© mi opinión sobre el tema. La inteligencia artificial, queramoslo o no, ha llegado para quedarse, en lo que a mĆ respecta, solo puedo utilizar las versiones libres de costo. Es algo magnĆfico como herramienta, con ellas he podido avanzar mĆ”s rĆ”pido. No hay quien lea y procese tan rĆ”pido lo que escribes y te de sus sugerencias, muchas son adecuadas, aunque los ejemplos que pone, a mĆ no me gustan, le faltan emoción, y para mĆ un texto que no logre llevar la mente a otro lugar o a quĆ© se te erice la piel, ese no es un buen texto, aunque gramaticalmente estĆ© bien escrito y optimizado. No dudo que en el futuro mejore y mucho, pero en este momento, si puedo considerarla como excelentes herramientas, pero no buenas creadoras de textos literarios.
Tengo dos preguntas:
(sobre todo ahora que pasaron dos meses desde que posteaste)
1.- Dices que las sugerencias «muchas son adecuadas, aunque los ejemplos que pone, a mà no me gustan, le faltan emoción» Entonces ¿Son adecuadas o les falta emoción? Mi experiencia es lo segundo. Y no me asombra, me parece concordante con lo que una IA generativa puede hacer.
2.- Dices «No dudo que en el futuro mejore y mucho» ¿En que basas tu impresión de que va a mejorar?
Gracias y saludos desde el sur
Pienso que siempre habrƔ personas que valorarƔn y preferirƔn las obras literarias certificadas como orgƔnicas.
En realidad, yo he comenzado ya usar la IA, en algunos casos, para pedir inofrmacion que no tengo a la mano, y de manera rapida la tengo gracias a IA, pero cuando me ha ayudado a re-escribir un texto, no me agrada su manera de escribirlo…me parece muy exagerado…algo que yo narro en 10 renglones, IA lo hace mas rapido, pero en 20 renglones…
Ojo. Como fuente de información GPT 3 es malĆsimo. Un solo ejemplo: En Uruguay nuestro heroe nacional JosĆ© Artigas se fue a otro paĆs en 1820 y murió allĆ en 1850. Me escribĆa cuentos donde Artigas habĆa vuelto luego de la independencia del Uruguay en 1830 y morĆa aquĆ. Le tuve que decir especĆficamente que eso estaba mal y darle todos los datos para que ADMITIERA que se equivocaba.
No le veo inconveniente al hecho de usar una IA como herramienta para crear una historia, a veces nos hallamos sumidos en un caos de ideas y este tipo de herramientas puede dar un empujón necesario. Hace poco me hallaba atrapada en una secuencia donde habĆa de presentar una escena acaecida tras la explosión de una bomba y soslayando los tabĆŗes que tienen las IA logrĆ© que me describiera una escena bastante aceptable, a la que aƱadĆ mi visión personal
Se hacen tontos solos, eso no es literatura y no debe valorarse como tal.
Muy interesante, yo hace un tiempo que llevo usando la IA para crear historias. Yo solo le doy parĆ”metros y les doy voz. No les cambio nada del texto. Muchas tienen incongruencias en la historia o tienen un final obvio. La gran mayorĆa terminan con una moraleja ya que estas inteligencias tienen unos filtros morales. No pueden hablar de todos los temas. Hay que buscar algunas apps con menos filtros morales para algĆŗn que otro tema tabĆŗ.
Si queréis escuchar algo pongo aquà el enlace de Spotify donde estÔn estÔs historias generadas por inteligencia artificial.
Saludos.
https://open.spotify.com/show/7wUd5y0MTvhBHBDEoyaWBY?si=uZ67er-HRmK46T5z8W9weQ
Es vomitivamente WOKE.
Es tan progre que hasta se han hecho memes de lo distinto que evalĆŗa a Biden y a Trump.
Y todos los filtros que tienen hacen muy difĆcil escribir varias cosas.
[…] Os dejo un artĆculo de la web de Sinjania, que me resultó interesante leer sobre este tema. –https://www.sinjania.com/inteligencia-artificial-y-escritura/-escritura/ […]
A mi me da un poco de vƩrtigo el tema.Los escritos realizados por la IA llegarƔn a ser como los alimentos procesados, aparentes pero sin sustancia y quizƔs algo nocivos para la inteligencia humana. Creo que todo acto lleva su tiempo, desarrollo, detenimiento y la IA se saltarƔ todos esos pasos.
QuĆ© buena analogĆa, Malena. No es lo mismo hacer un caldo en casa que el que se compra en un brick.
Abrazos.
Me encantó tu comentario. Muchas gracias.
Los humanos, a parte de las experiencias, poseemos algo que las mƔquinas nunca tendrƔn, son las emociones y los sentimientos, y la escritura se nutre tambiƩn de ellos.
Ā”Hola! Entiendo que la creatividad pueda ser la suma de conocimiento, experiencias y cultura, pero no creo que sea lo Ćŗnico. Actualmente soy escritora, aunque de joven hice mis pinitos, fue con cuarenta y pico aƱos cuando me decidĆ a escribir libros. Pero con diecisiete o dieciocho decidĆ que lo mĆo era el arte, en concreto la decoración. La estudiĆ© y trabajĆ© en ese mundo muchos aƱos, pero habĆa algo latente en mĆ que me guiaba al dibujo.
Un compaƱero de colegio, hablo de cuando tenĆamos diez, once aƱos, se pasaba las clases dibujando cómics. Era muy bueno y su experiencia era mĆ”s bien limitada en cuanto a edad.
Somos lo que comemos (me refiero a la cultura, en forma de libros, pelĆculas, pintura, televisión…), pero sigo creyendo que portamos algo en los genes que nos hace ser Ćŗnicos y diferentes.
Hola, Rosa:
Nadie discute la individualidad de las personas, eso estÔ fuera de toda duda. Y en esa individualidad puede haber una inclinación o preferencia por ciertos desempeños: el dibujo, la escritura o las matemÔticas. Pero esa inclinación, sin estudio, esfuerzo y dedicación jamÔs florecerÔ.
Evidentemente, si no existe esa inclinación primera una persona no se dedicarĆ” a un determinado campo, precisamente por el mucho esfuerzo que conlleva (nadie dedica ese esfuerzo a algo que no le gusta, o serĆa muy infeliz).
Saludos.
QuizÔs en el futuro pase como con ciertos productos: existe la producción en serie pero el producto artesanal es mÔs apreciado y valorado.
QuizÔs haya obras generadas por IA para distracción y disfrute de los que se comen los libros pero luego haya un público que prefiera «un libro artesanal» escrito como por siglos se ha hecho.
Puede que pase como en la mĆŗsica, que uno disfruta de escuchar una canción que se ha producido tocando unos cuantos botoncitos (como pasa con la mĆŗsica Dance o urbana) pero eso no le reste mĆ©rito ni valor a la mĆŗsica tocada completamente en directo y sin artificios ni herramientas digitales (como serĆa el caso del Jazz o Folk).
Enhorabuena por el artĆculo, que aborda este tema de actualidad tan delicado y conflictivo mientras se estĆ” produciendo.
SĆ, nosotros tambiĆ©n pensamos que por ahĆ pueden ir los tiros.
Ā”Pobre la existencia futura del escritor! ”¿Por quĆ© Dios nos habrĆ” hecho tan imperfectos?! ĀæNo habrĆ” tenido siquiera un milisegundo para incluir en nuestro cerebro un poco de Inteligencia Artificial? Por suerte estamos nosotros para reparar esa falencia. Tuvimos que crear la IA como partner nuestra para por fin transitar la vida con algo de alivio. Sólo nos falta adicionar a nuestras mĆ”quinas la experiencia de los sentidos: AsĆ la vista, el olfato, la audición, el gusto y el tacto artificiales, sumados al sentido comĆŗn artificial, nos quitarĆ”n el agobio de dirigir el mundo… Ā”Ah!… Me falta agregar lo de los sentimientos y emociones, pero lo dejo para otro comentario.
Os copio un relato que escribĆ hace poco sobre este asunto de la IA. Se explica por sĆ solo.
EL RARO
Todo apuntaba a su Ć©xito, no tenĆa dudas.
HabĆa estado esperando este momento durante muchos aƱos, dĆ©cadas, y por fin lo tenĆa al alcance de la mano.
Descargó el aplicativo y leyó casi todo lo que encontró sobre la nueva tecnologĆa. Durante una semana lo puso en prĆ”ctica, lo forzó para comprobar que estaba hecho a su medida.
Ā”Eureka! Ya no quedarĆa como un imbĆ©cil delante de clientes, proveedores y colegas.
Todo lo dejó en manos del Chat, que resultaba infalible e ilimitado.
«Mercado, expansión, Oriente Medio, soluciones, financiación», fueron algunas de las variables que introdujo en el sistema, y se echó a dormir.
Tras los aplausos despuĆ©s de la impecable presentación llegó la fiesta. Zapatos brillantes, camisas almidonadas y grandes sonrisas nĆveas deambulaban por el patio entre canapĆ©s y copas de champĆ”n.
Ćl estaba orgulloso y sacaba pecho. Se sentĆa seguro entre iguales.
Entre tanto traje gris, la comidilla fue el trabajo del «raro». Todos se mofaban de la falta de homogeneidad, de lo rudimentario del diseño, de lo visceral de su exposición.
Un tenue zumbido, que fue creciendo, llegó a la cabeza de los Ā«igualesĀ». Tanto aumentaba el ruido que se volvió ensordecedor. Empezaron a resquebrajarse por dentro. Se habĆan abandonado al servicio de la IA y tras la fina capa de barniz nada quedaba. Sólo redundancias inocuas rellenaban sus proyectos.
El colofón del trabajo del «raro» no dejaba de martillearles el cerebro, hasta convertir en muecas sus estúpidas sonrisas. Un silencio se hizo en la sala, y la frase, que bloqueaba sus mentes, terminó por deslumbrarlos:
«No os conforméis, sed creativos»
Jaime Sabater
Hola, amigos de Sinjania,por mera curiosidad abrĆ el ChatGPT, se me ocurrió pedir un cuento policiaco, le proporcionĆ© los nombres de mis personajes, cargos y caracterĆsticas generales. En unos pocos segundos me paso 7 capĆtulos y propuso un multiasesino. Pero son textos planos, sin expresión alguna y donde yo tengo que dar vida a cada personaje y describir escenarios, climas y demĆ”s. Tal vez mi inexperiencia sea la culpable de ello. No obstante, yo prefiero la pluma o computadora, la hoja en blanco y dejar volar la imaginación. Mi larga vida me ha nutrido de personajes, usos, costumbres, climas y paisajes diferentes, eso y la lectura me son mĆ”s placenteros que esperar que una mĆ”quina haga mi trabajo, en tanto yo me marchito sentado en la mecedora. Definito, NO a la inteligencia artificial para obras literarias o artĆsticas de cualquier tipo. PodrĆ” la IA hacer un perfecto jarro de barro, pero nunca igualarĆ” a una pieza de pastillaje elaborada por manos que aprendieron de sus padres y antepasados. Tal vez porque yo nacĆ cuando hasta el telĆ©fono era algo inexistente en casa y que conocĆ la computadora alrededor de los 50 aƱos, es que no termino de comprender eso de la IA.
Les mando un humano y cƔlido abrazo.
Gracias por los debates y herramientas que nos aportas. Veo el arte no solo como una herramienta que busca crear belleza, sino como una potente fuerza de transformación de la realidad, cuya potencia reside precisamente en la energĆa que nosotros ponemos en Ć©l, con nuestro tiempo y atención. Todo lo que carezca de la energĆa humana serĆ” estĆ©ril en este sentido, mucho mĆ”s teniendo en cuenta que la mirada de una IA cercenara la realidad en función de una idea de moralidad, por cierto, definida por quiĆ©n?Las ideas que nos llegan a travĆ©s de las musas llegan a nosotros porque como humanos tenemos esa capacidad de recibirlas, una IA solo puede imitar aquello que ya existe, o hacer una miscelĆ”nea con todo ello para que parezca algo nuevo o distinto. Y tampoco podrĆ” aportar esa percepción Ćŗnica de la que goza el humano forjada en base a lo experimentado y procesado por cada uno de nosotros. Tal como lo veo no deberĆamos permitirnos delegar la responsabilidad de la creación. Cada cosa debe ocupar su lugar. Nuestro cerebro tiene mucha mĆ”s utilidad para sacar conclusiones de los datos recibidos y extraer de ellos nuevas formas que para almacenarlos. Como almacĆ©n la tecnologĆa es nuestro apoyo, mucho mĆ”s fiable que nuestra memoria, ese es el lugar que le corresponde y el que debemos darle.
Ā«TodavĆa muchos creen que la creatividad, el genio, el talento⦠son condiciones innatas, algo con lo que un ser humano es bendecido o no. La realidad es que creatividad, genio y talento no son sino fruto del conocimiento y del esfuerzoĀ». Categóricamente puedo decirles que esa afirmación es FALSA. EstĆ” probado que el talento y la genialidad existen, y es innata. Soy mĆŗsico y puedo atestiguar que con el talento se nace. NingĆŗn esfuerzo extraordinario, ni los conocimientos que puedas adquirir por dĆ©cadas, te hacen un Mozart o un Picasso. Y eso sucede en todas las facetas del arte, incluyendo la literatura.
Puedo querer dedicarme a cantar opera, por ejemplo, adquirir todos los conocimientos teóricos, y poner todo mi esfuerzo en ello, pero si la voz no me da, jamÔs cantaré bien.
Hola, Reinaldo:
También hay estudios que apoyan nuestra visión. Por ejemplo este del sociólogo Daniel Chambliss: https://fermatslibrary.com/s/the-mundanity-of-excellence-an-ethnographic-report-on-stratification-and-olympic-swimmers
Chambliss dice que creer en el talento es el modo en que nos excusamos ante nosotros mismos por no alcanzar nuestros logros, a la vez que lo utilizamos para rebajar los logros ajenos. Si alguien lo consigue es porque tenĆa una ventaja que nosotros no tenemos: el talento. Si nosotros no lo conseguimos no es porque no hayamos hecho lo necesario, es que nos falta de serie el talento.
Saludos.
Chambliss desde su perspectiva sociológica, hace una aseveración que deja de lado a la ciencia. El talento, la genialidad, y obviamente el virtuosismo, dependen enteramente del entramado de conexiones neuronales que tenemos en el cerebro. Un niƱo que ha nacido con esas capacidades puede superar en logros, y en muy poco tiempo, a un adulto que ha dedicado su vida entera a aprender. En la mĆŗsica, por ejemplo, existe algo que se llama el oĆdo absoluto, una condición rara y fascinante con la que muy pocos tienen la fortuna de nacer. Si todo dependiera del conocimiento teórico y del esfuerzo, el mundo estarĆa lleno de Mozarts, Beethovens, Picassos y ChĆ©jovs. Pero sabemos que entre los 8 mil millones de personas que poblamos el planeta, estos genios son, por su talento innato, escasos e irrepetibles. Para Uds debe ser claro que de los miles que ayudan a formar cada aƱo, seguramente muy pocos han trascendido como buenos escritores.
Pero la ciencia dice que las conexiones neuronales se crean tambiĆ©n cuando se realiza una actividad. El cerebro es increĆblemente plĆ”stico y se Ā«formateaĀ» cuando hacemos algo con constancia y entrega.
Y si ciertamente el oĆdo absoluto es algo innato, es necesario tener conocimientos musicales para que Ā«sirva de algoĀ». Si yo escucho el trino de un pĆ”jaro que canta en sol sostenido, necesito saber previamente que eso es un sol sostenido, de otro modo solo podrĆ© decir que ese trino suena igual que el chirrido de una ventana al cerrarse, por ejemplo. Es decir, al final topamos siempre con el conocimiento y la prĆ”ctica.
Abrazos.
Estamos de acuerdo entonces en que el talento existe como una capacidad innata, pero que a esta capacidad se llega a un nivel alto con esfuerzo, trabajo y prƔctica continuada. Saludos.
Lo cual no significa que no se pueda ser un escritor (o mĆŗsico o deportista…) de primerĆsima lĆnea sin talento, pero con un nivel alto de esfuerzo y prĆ”ctica. Del mismo modo que, pese a que se tenga talento, si no se hace el esfuerzo y se aprende lo necesario, no se destacarĆ” en una disciplina. Y siendo asĆ, el talento no es un rasgo diferencial. Puede tenerse y no usarse, y puede llegarse a la excelencia sin tenerlo.
Un abrazo.
Estoy totalmente de acuerdo contigo, Reinaldo, el talento es algo innato y quién lo posee marca la diferencia con el resto, que intentan llegar con esfuerzo y dedicación, pero que nunca lograrÔn su nivel.
1. La tecnologĆa* no tiene palabra.
2. La IA como tecnologĆa no se equivoca, sino que ha sido alimentada con datos humanos.
3. El remplazo en la vida y el trabajo es eminente, solo que no se percibe de forma abrupta se lleva a cabo todos los dĆas de poco a poco como la muerte.
4. Las herramientas no incorporan un esquema Ʃtico o moral en ellas solo son tan buenas o malas como la mano (o la mente) que las usa.
5. No es necesario poseer grandes conocimientos en un Ôrea determinada para utilizar una IA. Hoy nadie los tiene para usar un celular que resulta, en todo caso si fue cierto, mÔs poderoso que cualquier computadora de la NASA cuando se envió al hombre a la luna.
6. Solo la creatividad mƔs pura convive con el error para lograr obtener ideas brillantes.
7. La creatividad de que nace de restricciones se vuelve mƔs contundente.
8. El estilo es una forma en que se disfrazan nuestras limitaciones. Y eso es lo enriquecedor.
9. La mejor manera de comprender algo es experimentarlo.
10. Enamorarse es coleccionar tempestades.
* EntiĆ©ndase por tecnologĆa cualquier tipo de herramienta fĆsica o mental que permita realizar un trabajo de cualquier forma.
Creo que la AI es una excelente herramienta que todo escritor deberĆa usar, aprender a usarla, porque simplifica y ahorra tiempo. No utilizarla serĆa colocarse en desventaja, excepción hecha para los genios. Pero desde luego, el toque personal es lo que harĆ” la diferencia de una obra, que sea excepcional o del montón. AdemĆ”s, la AI nunca va a sustituir el placer de escribir y el tratar de poner en cada palabra algo de uno mismo, nuestras vivencias, lo que uno sabe, lo que uno siente.
Hola buenos dĆas
Excelente artĆculo. Yo no he querido ahondar mucho en el tema de las IA, pero creo que ya es momento de hacerlo. Como escritora principiante, quisiera que las ideas nacieran de lo mĆ”s profundo de mi ser. A veces pienso que si empiezo a tratar de sacar ideas de una IA para lo que voy a escribir, esto puede quizĆ” contaminar mi idea ( puedo estar equivocada claro estĆ”). Me gustarĆa usarlas en procesos de corrección. En el caso de la lectura: cuando leo un libro, me gusta investigar sobre su autor, su vida. Como han influido sus vivencias en sus escritos, eso para mĆ es vital. Tal como lo dice el artĆculo, pienso que los escritos son el resultado de un cĆŗmulo de experiencias y una mezcla de las mismas.
Muchas gracias
La inteligencia artificial, bajo mi humilde opinión, nunca podrÔ dar ese toque humano; de sentimientos, experiencias. Ese calor que transmite un escritor, jamÔs lo tendrÔ la IA.
La IA solo podrĆ” aportar texto frĆos y planos.
La IA no es creativa, solo copia.
Un saludo.
De momento, no. Pero dale tiempo, ya verÔs cómo llega a superarnos
Te pregunto lo mismo que le pregunté a otro usuario: «Ya verÔs como llega a superarnos» ¿En que basas esa afirmación?
Yo parto del por que me dedique a la ingenierĆa de sistemas, fue porque nos dijeron que ālas mĆ”quinas reemplazarĆan al hombreā y dije tengo que estudiar como me van a reemplazar y aquĆ estoy 35 aƱos trabajĆ© en Sistemas de la información y nunca me reemplazó!!. Con la IA debemos actuar tomĆ”ndola como una herramienta para escribir nuestras obras, las mĆ”quinas jamĆ”s nos quitarĆ”n nuestros sentimientos y emociones, eso es lo que han tenido y seguirĆ”n teniendo nuestras nuevas obras, eso ni las mĆ”quinas cuĆ”nticas lo cambiarĆ”n.
Y si la IA llegase a desarrollar emociones?
ĀæComo lo harian?
Recuban un saludo. Agradecida siempre por cada artĆculo compartido. Yo en lo particular usaria la inteligencia artifcial como una herramienta no para el estilo, no para que escriba por mi, sino para los detalles de ortografĆa y gramĆ”tica que siempre se nos escapan y quedan allĆ esperando ser corregidos. Considero que cada autor maneja su propio estilo y siempre destacarĆ”n sus obras gracias a lo ya comentado: experiencia y conociminetos. Y es obvio que un ser humano promedio no estarĆ” al alcance de la IA ya que, la misma esta construida en base a mĆ”s de un programador de lenguaje de informĆ”tica con muchos conocimientos y experiencias. Por lo que Solo debemos hacer de la IA una herramienta para agilizar trabajos y proyectos, no para ceder espacio como si la misma fuese un humano mĆ”s.
Buenas tardes,
un 10 para este artĆculo, su temĆ”tica es muy interesante, actual y, por supuesto, necesaria.
En mi opinión, la IA ha llegado para quedarse y cada vez serÔ mÔs poderosa y tendrÔ mÔs funcionalidades.
Realmente, el hecho de introducirla como una herramienta mĆ”s del proceso creativo, escritor o profesional, entre otros, no me preocupa. Creo que es un aliciente, que puede elevar el nivel de desarrollo personal y laboral al manejar nuevas soluciones, alternativas e ideas que de otro modo quizĆ”s no se nos ocurrirĆan. Pienso que nos enriquece.
Personalmente, diré que a veces me gusta dedicar un ratito a «charlar» con el ChatGPT para obtener ideas literarias u opciones de negocio y emprendimiento.
No obstante, el mayor problema que encuentro es la capacidad crĆtica de las personas que manejan este software. Para seguir siendo Ā«mĆ”s humanosĀ» que la mĆ”quina, debemos ser capaces de poner en tela de juicio aquellas palabras, textos o información que esta nos lanza; en vez de dar por sentado su veracidad, porque las mĆ”quinas TAMBIĆN se equivocan. Debemos aprender a utilizar este recurso como un generador o disparador de ideas que no nos anule sino que simplemente arroje un poco de luz a aquello que le preguntamos. Y, por desgracia, no todo el mundo estĆ” dispuesto a Ā«perderĀ» el tiempo en ello.
Por otra parte, no he leĆdo ninguna obra escrita por IA (aĆŗn o que yo sepa). No lo descarto pero quiero pensar que dichos textos carecerĆ”n de algo y seguirĆ© trabajando mi conciencia y capacidad crĆtica para saber identificarlo. No quiero ser parte de la masa que se deja llevar o embaucar por lo primero que le llegue a sus manos.
En esta lĆnea, quiero creer tambiĆ©n que la escritura no estarĆ” al alcance de cualquiera. Publicar un libro, por ejemplo, requiere de algo mĆ”s que escribir un texto de una determinada extensión y caracterĆsticas (esto es algo que podrĆ” hacer la IA); implica un proceso de corrección, edición, maquetación, diseƱo de una portada, promoción y marketing, bĆŗsqueda de una editorial que te ofrezca buenas condiciones para publicarlo, etc. Y esto, afortunadamente, no puede hacerlo la IA.
Lo mismo ocurre con todo lo demĆ”s, el software puede lanzarte ideas maravillosas pero eres tĆŗ quien decide, quien actĆŗa, quien se pone en marcha, quien invierte, quien dedica su tiempo y esfuerzo…
Por todo ello, creo que ninguna mƔquina podrƔ reemplazarme, reemplazarnos, ni como escritores ni como profesionales, mƔs que a quien antes de la IA ya ni era escritor ni profesional.
La tecnologĆa es una herramienta diseƱada por humanos para ser usada por humanos, asĆ que el control sobre ellas es nuestro y su repercusión, tambiĆ©n.
Un saludo,
MarĆa.
Totalmente de acuerdo, MarĆa. La herramienta es tan buena como la mano (o la mente) que la usa.
Abrazos.