Ocho ideas que te ayudarán a escribir

Bien sea porque estás bloqueado, porque has terminado una obra y buscas nuevas ideas, o simplemente porque llevas una temporada sin escribir, a veces necesitas un impulso para volver a ponerte ante la hoja en blanco.

Hemos recopilado ocho técnicas que te van a ayudar a ponerte a escribir. Son ideas cien por cien prácticas con las que puedes ponerte en cuanto acabes de leer este post.

1. Reescribe un hecho real

Piensa en algo que te haya sucedido a ti o alguien que conoces o bien inspírate en una noticia del periódico del día. Una vez tengas el hecho, pregúntate «¿Qué pasaría si…?»

¿Qué pasaría si fuera tu casa la que ardió por culpa de una lámpara estropeada? ¿Qué pasaría si decidieras vengarte de ese compañero de trabajo que te hace la vida imposible? ¿Qué pasaría si tu mejor amigo llevara una doble vida?

Busca un hecho interesante y trata de imaginar de la manera más realista posible qué sucedería si tuviera lugar.

2. Ensaya la precisión

Piensa en una emoción fuerte. Por ejemplo, la rabia.

Escribe a continuación una lista de diez situaciones que inspiran esa emoción. Por ejemplo: cuando alguien daña a un miembro de tu familia, presenciar una injusticia y no poder hacer nada por evitarla, que alguien se cuele en la cola del autobús, etc.

Elige una de esas situaciones y esboza varios escenarios para cada una. Por ejemplo, para la situación en la que la rabia brota porque alguien le hace daño a un miembro de la familia, podríamos crear una situación en la que un exnovio ha roto por despecho la porcelana heredada de la abuela. Otra situación sería que la madre de la protagonista ha sido despedida de su trabajo.

A continuación, precisa todavía más la trama. Usando el ejemplo de la madre del personaje que ha sido despedida, pueden darse varias opciones: puede tratarse de un caso de acoso sexual o tal vez un compañero de trabajo envidioso está diciendo mentiras sobre ella.

Sigue adelante, concretando cada vez más, hasta encontrar una historia que quieras escribir.

3. Dilo  en voz alta

Tienes ante ti la página en blanco y no sabes por dónde empezar a escribir esa historia que te ronda. Prueba lo siguiente: grábate describiendo la historia que quieres contar (puedes usar la grabadora del móvil). Cuenta lo que quieres escribir como lo harías con un amigo. A continuación, transcribe la grabación.

Ahora ya no te enfrentas a una página en blanco. Tiene un texto escrito que puedes utilizar como punto de partida. Lee lo que tienes y decide qué añadir, cortar, reorganizar. Empieza a construir sobre ese texto tu narración.

4. Básate en un nombre

Elige el nombre de cualquier desconocido: puedes usar una guía de teléfonos, mirar los buzones del portal de un amigo o revisar la lista de aprobados de una oposición en el B.O.E. Después, trata de imaginar cómo es alguien que lleva ese nombre. ¿Es Lidia Suárez una joven de pelo teñido y tatuajes en las muñecas? ¿O una funcionaria de mediana edad que acaba de perder a su padre? ¿Tal vez la presidenta ejecutiva de una gran empresa que va a ser absorbida por una multinacional?

Hazte a ti mismo toda clase de preguntas sobre la persona que lleva el nombre que hayas elegido: ¿tiene trabajo?, ¿está casado?, ¿cuáles son sueños y temores? Cuando tengas una imagen clara de quién es tu personaje, enfréntalo a un problema: ¿cómo reacciona? Comienza por ahí a escribir una historia.

Aquí tienes cuatro ejercicios para conocer mejor a un personaje.

5. Observa desconocidos

Acude a un lugar público: un café, una biblioteca, una exposición, etc., observa a la gente que tienes alrededor e imagina cómo son sus vidas. Todo el mundo tiene problemas, todo el mundo guarda secretos… ¿cuáles son los de la chica que estudia concentrada a tu lado?, ¿y los del hombre de traje que bebe una infusión en la barra del bar?

Una ventaja adicional: este ejercicio te aleja de tu escritorio durante un rato. Un cambio de escenario puede ser justo lo que necesitas para inyectar nueva energía a tu escritura.

6. Escribe un diario

Lleva un diario donde describir a la gente, lugares y eventos de tu día a día. Procura anotar detalles como los sonidos, los olores y los sabores de tu vida. A la hora de escribir, nada mejor que servirse de las experiencias sensoriales que hemos cosechado nosotros mismos. Si usamos las notas de nuestro diario en nuestra ficción, le daremos profundidad y la textura de la realidad.

Además, cuando te falten las ideas, siempre puedes prospectar tu diario en busca de material.

7. Haz un curso de escritura

La escritura también se aprende y la creatividad puede entrenarse.

Hay muchas cosas que conseguirás gracias a un curso de escritura: averiguar cuáles son los puntos fuertes de tu escritura, aprender a manejar las críticas, conocer gente que comparte tu pasión, adoptar nuevas técnicas de escritura, crear el hábito de la escritura y un largo etcétera.

8. Escribe durante 28 días seguidos

Los expertos dicen que necesitas repetir una acción durante veintiocho días para crear un hábito.

Así que si escribes durante 28 días seguidos, habrás desarrollado el hábito de la escritura y a partir de entonces no te resultará difícil dedicar todos los días un rato a escribir. ¿Te imaginas los progresos que podrías hacer?

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CATEGORÍAS: Escritura Creativa

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  • Todo tiene su momento. Cuando el manantial está lleno se encuentra el cauce y el agua mana naturalmente. La escritura no puede forzarse. ¿Ensayar la precisión del sentimiento? Se puede mejorar la técnica, perfeccionar la creatividad, pulir el talento… pero lo esencial es sentir en tu interior que hay algo que debe ser contado y hacerlo. Escribir no es una elección. Es una necesidad.

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