Cinco preguntas para elegir un narrador

Cinco preguntas para elegir un narrador

Si escribes con frecuencia sabrás que elegir un narrador u otro puede cambiar por completo una narración. Por eso a veces te pueden surgir dudas sobre cuál narrador sería más apropiado para la historia que tienes en mente.

Responder a estas sencillas preguntas te ayudará a saber cómo quieres que tu historia sea narrada, haciendo más sencilla la elección de uno u otro punto de vista.

1 ¿Desde qué perspectiva quieres contar tu historia?

  • Desde fuera, viendo todo absolutamente.
  • Desde cerca de un personaje o de varios personajes.
  • Desde delante del personaje elegido, viendo las acciones que están por llegar.
  • Desde detrás del personaje elegido, viendo sólo las acciones de los personajes sin adelantar nada.
  • Como si fuera el protagonista, conociendo cómo se siente y qué piensa.
  • Como si fuera otro personaje que no es el protagonista, que narra la historia como un testigo.

Nota: frecuentemente el narrador puede ser un personaje que no tiene que aparecer en la historia como un “amigo” del protagonista, sino que narra los hechos como si él mismo los estuviera viviendo. Incluso puede dar sus opiniones. Tenlo en cuenta al elegir un narrador.

2 ¿En qué tono quieres contarlo?

  • Tono alto, sabiendo más que el lector de todo. Por ejemplo, como si el narrador fuera un científico.
  • Tono medio, cuando el narrador sabe lo mismo que el lector. Este es el caso más común.
  • Tono bajo, cuando el narrador sabe menos de lo que sabe el lector. Por ejemplo, cuando el narrador es un niño pequeño.

3 ¿En qué registro vas a contarlo?

El registro del habla se define en el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua (DRAE) como el “modo de expresarse en función de las circunstancias”.

Es decir, no hablas igual con un amigo que con el médico, con tu madre que con tu jefe. Y es que el registro del habla viene marcado por nuestro interlocutor, pero también por nuestra cultura, formación, experiencia, etc.

De modo que, al elegir un narrador, debes tener cuidado con esto. Si el registro del habla no es conocido por el lector, es probable que eventualmente pierda interés. Por ejemplo, si la historia transcurre en un transatlántico y el registro imita el habla de los marinos, con términos técnicos, puedes estar invitando al lector a abandonar la historia.

4 ¿Conoces a tu narrador?

  • Sí, es mi personaje principal (contado en primera persona o como un diario)
  • Sí, es un narrador puramente identificado, que lo sabe todo de mis personajes.
  • No, pero me narra sólo hechos genéricos.
  • No, pero me narra detalles concretos de uno o varios personajes.
  • No, pero va cambiando dependiendo del capítulo.

5 ¿Cómo habla tu narrador?

  • Cuidado cuando tu narrador está dando opiniones, no todos los narradores pueden dedicarse a dar opiniones.
  • Cuidado cuando tu narrador está dando información que debería ser “mostrada”, y no “contada”
  • Cuidado con qué cosas cuenta tu narrador. La gracia está en que sea el lector quién vaya sacando las conclusiones. Un narrador molesto es aquel que saca las conclusiones para el lector.

Esperamos que ahora te resulta más fácil elegir un narrador. Y si quieres más ideas que te ayuden a mejorar tu escritura, deja abajo tu correo y únete ahora a nuestra comunidad de escritores para recibir todas las semanas ideas así de inspiradoras.

  • jade azuzena dice:

    tengo una duda…
    por ejemplo si yo quiero escribir en tercera persona y para el final del capitulo, deseo que el personaje escriba un diario en primera, relatando cual es su sentir, estaría
    mal?

    • sinjania dice:

      Hola, Jade:

      Como decimos a menudo en literatura no hay nada que esté mal. Puedes proponerle al lector cuantos juegos quieras. El único requisito es que resulten comprensibles.

      Procura que quede claro que el cambio de narrador se produce al introducir fragmentos del diario de un personaje y con eso bastará.

      No obstante, habría que ver la obra en su conjunto para discernir si ese recurso es el mejor para lograr el efecto que buscas. ¿Por qué no puede el narrador en tercera contar los sentimientos del personaje? Si es omnisciente, los conoce tan bien como el propio personaje (de hecho, puede conocerlos mejor).

      Saludos.

  • sara dice:

    Hola, me gusta que siempre publiques cosas que ayudan bastantes a un escritor pero tengo dudas, es la primera vez que voy a escribir un libro y quiero que salga todo bien y no se exactamente que tipo de narrador escoger ya que en mi libro habrá 2 protagonistas, los demás serán secundarios, no se si me explico bien. De todas formas para usted ¿cual seria más conveniente?

    • sinjania dice:

      Hola, Sara:

      Lo primero, no te presiones desde el primer momento pensando que todo tiene que salir perfecto. Es la primera novela que escribes y es imposible que todo salga bien a la primera.

      Vas a tener que trabajar duramente, pero también darte margen para cometer errores. Para eso está el proceso de revisión y reescritura, para solventar los fallos en los que inevitablemente se cae.

      En cuanto al narrador, esa es una decisión que tienes que tomar tú. Repasa tus posibilidades, incluso haz varias pruebas con los diferentes narradores para sopesar mejor los pros y contras.

      De todas maneras, a medida que planificas (trabajo que esperamos que estés haciendo) muchas respuestas irán surgiendo. Porque verás que quieres contar la historia de esta o aquella manera y que entonces el narrador que necesitas es uno u otro.

      Mucha suerte. Verás que lo vas a hacer muy bien.

      Saludos.

  • ana dice:

    Gracias por la información por la información es importante para mí

  • Fiorella dice:

    Hola, me gustaría saber si es correcto que el narrador este en el presente contando la historia en pasado, quiero decir, no voy a usar tiempos simultáneamente solo el pasado, pero quien cuenta la historia ni siquiera estuvo en ella y solo se guía por un diario intimo de aquel que si protagonizó la historia. ¿Se entiende? Mil gracias

    • sinjania dice:

      Hola, Fiorella:

      Ten presente que cuando hablamos de escribir no hay nada incorrecto (excepto lo que atañe a ortografía y gramática). Se tata más bien de encontrar la mejor manera de narrar la historia y de no cometer incongruencias que puedan afectar a la trama o confundir al lector. Con esto claro, puedes hacer cuanto imagines.

      Saludos.

    • Mireia dice:

      Si está leyendo de un diario, piensa que el que escribió el diario no lo hizo mientras iba viviendo la historia. Lo lógico sería que escribiera lo vivido durante un día por la noche o al día siguiente, por lo tanto escribiría en pasado.

      Es solo mi punto de vista ?

  • […] el punto de vista desde el que se narra cada capítulo puede ser un gran recurso. Contar cada capítulo desde el punto de vista de uno de tus protagonistas abre un abanico de nuevas posibilidades. Puedes hacer que cada uno de los personajes contradiga o […]

  • Pablo dice:

    Hola gracias y todo eso. Yo acabo de empezar una historia que pretendia contar toda en primera persona, pero por determinadas razones, entre ellas que la protagonista es muy mayor y debe dejar que su objetivo lo cumpla otra persona, he pensado en pasar de narrar en primera persona más o menos un tramo de la novela a narrar en tercera persona. Puede que resulte complicado pero lo que me preocupa ahora es saber si se puede hacer o si es una locura cambiar de narrador. Porqué incluso he pensado en un narrador omniscente en el último tramo de la novela. ¿ Pueden vivir varios narradores en una misma historia? muchas gracias y espero que no parezca descabellado, y si acaso es descabellado, sólo tenía una forma de averiguarlo; preguntando. Un saludo.

    • sinjania dice:

      Hola, Pablo:

      En escritura se puede hacer todo. No hay reglas inamovibles. El quid está en hacerlo bien y en que las elecciones que haces como escritor se enfoquen en presentar tu historia de la manera más adecuada, interesante y literaria.

      De hecho, cambiar de narrador es algo que muchos grandes autores han hecho antes que tú, así que, de algún modo, es una práctica sancionada.

      Saludos.

  • V'essa dice:

    Hola! Enhorabuena por la web. Contiene información muy útil.
    Respecto al uso del narrador tengo algunas dudas. Quiero emplear un narrador externo, el Omnisciente, pero también me gustaría intercalar partes en primera persona en donde el protagonista describa episodios y su sentir. No sería exactamente un monólogo interior porque no es una descripción caótica o una sucesión de ideas, es mas bien una descripción de escenas puntuales, muy precisas que vive en el momento y en donde narra lo que le están generando interiormente…no sé si esto es posible o hay algunas referencias literarias.
    Muchísimas gracias!

    • sinjania dice:

      Hola, V’essa:

      Claro que es posible y que hay referencias literarias.
      Lo que tú quieres usar es un narrador omnisciente con partes de estilo indirecto libre. En estas partes el dicurso del narrador se mezcla con el discurso del personaje. La Wikipedia lo define así:
      «El estilo indirecto libre (o discurso indirecto libre) es un estilo narrativo en el que se insertan en la voz del narrador enunciados propios de un personaje, que se reconocen mediante marcas que descartan la vinculación de ese registro del lenguaje o punto de vista con el narrador».
      Saludos.

      • V'essa dice:

        Hola de nuevo!!!!
        La verdad es que mi narrador me está planteando algunos conflictos…
        Me gustaría que fuera en primera persona. Éste describiría los acontecimientos que esta viviendo en ese momento, en PRESENTE y, de vez en cuando, quiero que acuda al pasado para entender porque ha llegado al punto o momento actual. Hasta aquí bien, pero… ¡dilema! me gustaría que en esa descripción de momentos en tiempo presente… el protagonista se esté dirigiendo al antagonista (pero desde sus pensamientos o su yo más interno, es decir, sin que el otro lo escuche) e intercalar el discurso con diálogos entre ambos.

        Creo que explicado así es complejo; Pongo un ejemplo que se me ocurre ahora para entender mejor lo que quiero decir, ok?

        ” … me miras fijamente, pero siento que aún no he conseguido descifrar el lenguaje de tus ojos. Acaricio tu rostro y dejas escapar una lágrima que desciende, que se precipita a un mar de lamentos del que de pronto necesito salvarte. Te acercas a mi, lentamente, como si fueras etérea y noto como si te conociera de siempre. Mi pequeña bailarina. No temas. Y seco tu pena, tu dolor, tus dudas… Y me besas, te beso. Y nos perdemos en una corriente de emociones sin saber discernir entre realidad y ficción.
        – Ale, deberías descansar un poco – digo preocupado
        -No importa,de verdad, sigamos una vez más.
        Me pides que coja tu cintura, que te eleve de nuevo pese a tener los pies ensangrentados. Lo hago y mientras vienes corriendo hacia mi, acuden a mi cabeza los días previos a este encuentro.
        Me había inscrito a un casting. Una de las tantas pruebas a las que ya me había presentado en el último mes. Y de pronto la vi. Era ella, de nuevo, la chica de la estación…”

        Lo más común sería decir (pero me parece menos intimista) “.. me MIRA fijamente, pero siento que aún no he conseguido descifrar el lenguaje de SUS ojos. Acaricio SU rostro y DEJA escapar una lágrima que desciende…”

        En fin, la cuestión es ¿Se puede hacer de la primera forma? Hay referencias literarias de ello? ¿Cuáles? ¿Me podéis recomendar algún título?

        Espero no haberos aburrido con la extensión de la duda y haberme explicado correctamente. Muchísimas gracias, una vez más.

        Un saludo!!!!

        • sinjania dice:

          Hola, V’essa:

          Eso no es un narrador en primera persona, sino en segunda. Y sí, ha sido utilizado antes, por ejemplo lo usó Miguel Delibes en Cinco horas con Mario, Carlos Fuentes en Aura o Italo Calvino en Si una noche de invierno un viajero.

          Es un narrador poco frecuente y tiene sus complejidades, pero su punto fuerte es que crea una atmósfera de intimidad entre el narrador y la persona a la que este «habla», atmósfera que incluye también al lector, creando así una especie de triángulo narrativo.

          Saludos.

          • V'essa dice:

            Vaya, no termino de verlo claro ¿Narrador en segunda persona? ¿Por qué? Me lo podrías explicar un poquito más, por favor:-(

            Es decir, no entiendo bien que corresponda a un narrador en segunda persona si mi narrador es quien cuenta y expone los hechos, quien relata su propia historia sólo que en determinados momentos (las partes de la novela en tiempo presente) que es a su vez cuando está con el antagonista, acude a reflexiones y descripciones internas de lo que está viviendo y sintiendo con y por él.

            Éstas van dirigidas al antagonista aunque él no las oye …. pero al lector a su vez le sirve para comprender una parte de la historia.

            No obstante, segurísimo que tienes razón pero si no es molestia, me encantaría tener una explicación un poco más ampliada para poder hacerme una mejor idea y verlo más claro.

            Muchísimas gracias de nuevo!! ?

          • sinjania dice:

            Hola V’essa:

            El narrador en primera persona cuenta la historia desde el punto de vista del “yo”: «Sabía que Luis siempre llegaba puntual, por eso salí de casa con tiempo».

            El narrador en segunda cuenta la historia directamente a un “tú”, aunque no es necesario que ese “tú” esté presente: «Sabías que Luis siempre llegaba puntual, por eso saliste de casa con tiempo».

            Mientras que en el narrador en tercera persona cuenta lo que “él” o “ella” (los personajes) hace: «Sabía que Luis siempre llegaba puntual, por eso salió de casa con tiempo».

            Si te vas a dirigir al antagonista, esos fragmentos estarán escritos en segunda persona. Es decir, alternarás un narrador en primera con un narrador en segunda.

            Si no estás muy ducha en la escritura, y para evitar tropiezos y lapsus, tal vez sería mejor que te decantases por un narrador en tercera, que es mucho más maniobrable.

            Saludos.

          • V'essa dice:

            Muchas gracias! Entendido.
            Bueno, siempre escribo en tercera y la verdad es que quiero probar esta forma. Me resulta mucho mas interesante para determinadas historias así que, voy a intentarlo. ?

            Saludos!!!

  • Luz Guerra dice:

    ¡Buen día! Interesante y de riqueza resultan las inquietudes y respuestas oportunas que fortalecen el trabajo que todos intentamos realizar y mejorar. Gracias, por socializar el conocimientos y sus habilidades.

  • Stefany dice:

    ¡Hola!
    Gracias por el contenido tan interesante, me ha gustado mucho.

  • Esther dice:

    Me encanta leer todo lo que publicáis, me parece de lo más interesante, y os quería plantear una duda: ¿Cómo saber cuándo hacer que hable el narrador y cuándo se deben establecer diálogos?. Mi protagonista es el narrador y cuenta su propia historia, pero, ¿cómo saber qué partes deben ser narradas y cuándo interactuar mediante el diálogo con otros personajes, para aportar realismo y cercanía a su historia?.
    Agradecería vuestra ayuda en este tema.
    Gracias y saludos.

    • sinjania dice:

      Hola, Esther:

      Lo primero que hay que decir es que no hay ninguna obligación de usar diálogos en una novela. Usarlos o no es voluntad de estilo del autor, forma parte de su propia poética.

      Por ejemplo, Unamuno abogaba por el uso de diálogo. En Niebla, a través precisamente de uno de sus personajes, defiende que una novela debe tener mucho diálogo, para que parezca «que el autor no dice las cosas por sí, no nos molesta con su personalidad, con su yo satánico. Aunque, por supuesto, todo lo que digan mis personajes lo digo yo…»

      Sin embargo hay obras sin ningún diálogo en absoluto, o muy poco. Como La carretera, de Cormac McCarthy. Por tanto, lo que impera es la voluntad del autor, su concepción tanto de la novela en general como de la novela que escribe en ese momento en concreto.

      En tu comentario mencionas el uso del diálogo para aportar realismo y naturalidad a la historia. Pero lo que debes tener en cuenta es que el lector no busca realismo en la historia, lo que busca es una historia bien contada. Lo que busca es, precisamente, literatura.

      Por tanto, y según eso, lo que debes buscar es contar bien tu historia. Y eso supone que unas veces necesitarás usar el diálogo y otras no. No hay una norma, sino que debes pensar en cómo quieres contar tú esa historia.

      Lo que sí debes tener en cuenta es que cuando te decidas a usar el diálogo, este debe aportar algo a la historia. Que no sea relleno, que no sea poner a hablar a los personajes solo porque parece que una novela tiene que tener diálogos. El dialogo tiene que hacer avanzar la historia, aportar información. El diálogo tiene que ser útil.

      Y luego, por supuesto, tiene que corresponderse con el registro del habla de los personajes que hablan. Y guardar un equilibrio entre lo literario y el lenguaje coloquial.

      Esperamos que este rollazo que te hemos metido (perdón por ello) te pueda ayudar.

      Un saludo.

      • Esther dice:

        Mil gracias por la rapidez y la amplitud en la respuesta.
        No ha sido para nada rollazo, más bien, me ha ayudado a poner una pieza más en el puzzle que es para mí el escribir mi primera novela.
        Son muchas las dudas que tengo y, respuestas largas, detalladas y bien explicadas como esta que me habéis dado son más que bienvenidas, al menos yo, las aprecio muchísimo.
        Espero poder seguir contando con vosotros y, por favor, no dejéis de escribir y compartir tan interesantes contenidos.
        Gracias de nuevo y saludos cordiales.

  • ana gil dice:

    Me parece muy bueno este artículo, pero tengo una duda….
    Cuando se elige un narrador para una novela ¿tiene que ser el mismo de principio a fin? ¿Sería recomendable poder cambiar de narrador dependiendo del capítulo o la escena sin que por ello se creara confusión?
    Muchas gracias.

    • sinjania dice:

      Buenos días, Ana:

      Una pregunta muy interesante. Por supuesto, puedes cambiar el narrador a lo largo del texto. De hecho, hay grandes obras que así lo hacen, como El ruido y la furia, de William Faulkner, o El cuarteto de Alejandría de Lawrence Durrell. De esta manera el lector tiene diferentes puntos de vista sobre una misma historia.

      Es una forma de narrar que surge con las vanguardias, cuyos autores defendían que no existe una única realidad (como pretendían los autores del siglo XIX, con sus narradores omniscientes), sino tantas realidades como personas.

      Usar varios narradores implica hacer muy bien el trabajo por parte del escritor. Pero también necesita de un lector activo que acepte y disfrute ese cambio de punto de vista. Precisamente por esto último no te recomendamos cambiar el narrador de escena a escena. Puede resultar muy confuso para el lector y es más fácil que dé lugar a errores en el manejo del punto de vista, sobre todo si el escritor no tiene muchas tablas.

      Esperamos haber resuelto tus dudas.

      Un saludo.

  • Angelica dice:

    ¡Muy útil e interesante!

    • sinjania dice:

      Gracias, Angélica.

    • ana gil dice:

      Pues sí, de hecho tomaré como referencia los títulos que me indicas, puesto que aunque sé que es una técnica de autores ya consagrados siento una especial atracción por aprender la riqueza de este estilo. Muchas gracias por toda la explicación, me ha encantado!!!
      Un saludo!!

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