Doce aspectos físicos del libro en que fijarse al escribir una reseña literaria

A menudo en una reseña crítica, sobre todo en blogs literarios amateur o en los vídeos de los booktubers, se ensalza un libro diciendo que es «una bonita edición». Con esas palabras el reseñista suele referirse a que el libro tiene una hermosa imagen de cubierta o bien que es una edición en tapa dura.

Es evidente que el libro, además de por su contenido puede juzgarse por su continente, en cuanto es un objeto de arte en sí mismo. Pero para decir que una edición es buena (que no bonita) hay que atender a muchos aspectos aparte de la imagen de la cubierta.

Estos aspectos van desde el material de la cubierta, el color del papel, pasando por los márgenes e incluso el cosido o pegado de los pliegos. Veamos a continuación algunos de los elementos en que debemos fijarnos

  • Cubierta. Se debe prestar atención no solo a la imagen, también a la tipografía y a la manera en que se han dispuesto los diferentes elementos (título, imagen, autor, sello editorial) en ella. También al material en el que está impresa.
  • Gramaje del papel. Un papel demasiado grueso convertirá el ejemplar en demasiado pesado y dificultará pasar las páginas, entorpeciendo la lectura.
  • Pliegos. En ocasiones el cosido o pegado de los pliegos se resiente con la lectura y acaban por separarse.
  • Color del papel. Lo ideal es que sea de un color ahuesado. Cuando es demasiado blanco molesta los ojos durante la lectura.
  • Tinta. ¿Se ha corrido, hay páginas que se ven borrosas?
  • Tipografía. Lo usual es usar tipografías con serifa, puesto que dan continuidad a la línea. Hay que atender a que se usen tipografías innovadoras, distintas de las habituales.
  • Mancha del texto. Este término se refiere a la «mancha» que forma el texto a simple vista en cada página. La mancha del texto se forma según la tipografía, el interlineado y los márgenes. Debe ser homogénea y regular.
  • Interlineado. Un interlineado demasiado escaso dificulta la lectura. Uno demasiado ancho afea la mancha del texto.
  • Márgenes. El texto debe tener margen suficiente. Es muy común que las editoriales aprovechen la maqueta de los libros en cartoné (tapa dura) para imprimir los libros en bolsillo. Al hacerlo así, como el tamaño de la página se ha reducido, pero la caja de texto tiene las mismas dimensiones, desaparecen los márgenes y el texto ahoga la página.
  • Finales de capítulo. Que no queden menos de tres líneas solas en una página al terminar el capítulo.
  • Paginación. Hay que prestar a si baila a lo largo del libro, en lugar de ser consecutiva.
  • Libro de bolsillo. Se tiende a despreciar el libro de bolsillo, que es el «hermano pobre» de las ediciones en formato mayor, «cartoné», «tapa dura» o «de regalo». Sin embargo, un libro de bolsillo puede tener una edición correcta y cuidada. Aunque la reseña sea de un libro de bolsillo, también se debe prestar atención a cómo se han cuidado en el libro los aspectos que se enumeran arriba.

Como reza el adagio, no se puede juzgar un libro por su cubierta. Por eso, incluso para valorar un libro en cuanto objeto, es preciso tener en cuenta muchos más factores que meramente la imagen que el editor ha elegido para su cubierta; por bonita, atractiva o llamativa que esta pueda ser.

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CATEGORÍAS: Crítica literaria

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