Cómo trabajar la credibilidad en los personajes

Es evidente que una narración suele tratar de personas y, en consecuencia, los personajes son fundamentales para contar historias.

Los personajes no son meros viajeros del recorrido que propone la historia que vamos a contar. Los personajes son la fuerza motriz y por ello resultan un elemento central. Deben ser creíbles, creativos y complejos.

Con el fin de evitar crear personajes de dos dimensiones, como figuras de cartón, y lograr darles credibilidad, necesitamos conocer a nuestros personajes de adentro hacia fuera casi tan bien como a nosotros mismos.

A pesar de que apenas usaremos una fracción de los datos que reuniremos, una buena propuesta para lograr la credibilidad y la autenticidad de nuestros personajes es tomar una hoja de papel, una ficha de cartulina o una tabla de una hoja de cálculo, y hacer un perfil de cada personaje.

Ese perfil debe incluir:

  • Atributos físicos del personaje: tales como color de ojos y pelo, constitución, porte y postura, estilo, destrezas, etc.
  • Aspectos históricos: lugar y fecha de nacimiento, historia familiar, educación, estado civil, amistades, intereses, etc.
  • Rasgos de su personalidad: determinar si nuestro personaje es introvertido, extrovertido, colérico, amable, bondadoso, serio, depresivo, creativo, etc.

Como ya hemos dicho a la hora de elaborar un perfil de cada personaje, no es una mala idea usar una hoja grande de papel (o una hoja de cálculo en nuestro ordenador). Las fichas de personajes son simplemente un recordatorio visual para que no cometamos  errores a lo largo de la escritura, y que los ojos azules de la página cuatro se conviertan en unos ojos marrones en la página ciento cuatro.

Según el tipo de personajes que creemos daremos lugar a armonía o conflictos entre ellos cuando se desarrollan entre sí, dando base a la trama.

Aprende más sobre el personaje en el curso Cómo Escribir Una Novela. Además de recursos teóricos, tendrás prácticas fichas descargables que te ayudarán a crear personaje irresistibles.

7 COMENTARIOS


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  • Hasta este momento se me ha hecho fácil entender un poco…
    «Merce ¿En serio no les vas a preguntar?»
    -¿Qué cosa, mente?
    «Sabes de qué hablo: Si bien nos enseñan ha crear personajes, es obvio que un niño no es igual a un adolescente, ni un adolescente es igual a un adulto»
    -Usaste mal el verbo haber…
    «No me desvíes del tema ¿Cuáles son las diferencias?, tú quieres preguntarles cómo hacer un personaje acorde a su edad mental y tal vez física»
    -Mente, ¿Por qué recriminas tanto?
    «¡NO TE ESTOY RECRIMINANDO, TONTA! Te estoy ayudando con tus dudas. Y lo peor de todo es que eres muy joven para saber cómo se comporta un adulto varón. Ni siquiera sabes exactamente qué es lo que diferencia en carácter a ambos géneros, ¿Por qué ellos dicen que son más analíticos y menos sensitivos si tú has conocido chicos muy sensitivos y menos analíticos?»
    -Es cierto, estoy en un lío con eso del género y la edad.
    «Pronto vendré a sermonearte, mientras tanto reza para que te respondan las dudas»

    • Planteas una duda de complicada respuesta, Mercedes.

      Lo primero que te recomendamos es que recuerdes que un personaje debe parecerse lo más posible a un ser humano, y nunca a un estereotipo. Así que huye de las ideas de «cómo se supone que debe comportarse» un niño, una mujer o un hombre y piensa más bien en cómo nos comportamos los seres humanos en la realidad.

      La observación directa es la mejor escuela. Presta atención a cómo se comportan, qué piensan, qué dicen y qué hacen (y las contradicciones entre todo ello) las personas a tu alrededor y ejercítate en volcar lo que aprendas al papel.

      Leer, como siempre, es algo que también te ayudará en este sentido. Fíjate en cómo reflejan y desarrollan a sus personajes los autores que lees.

      Después es tu sensibilidad la que hará el resto. Muchos escritores jóvenes han creado personajes adultos, muchos escritores varones han creado personajes femeninos inolvidables. No conocer algo de primera mano nunca ha sido algo que detenga a un buen escritor.

      Gracias por leernos. Saludos.

      • -¡Gracias, gracias! De verdad estoy a punto que lloro, el género había sido uno de mis más grandes problemas.
        «¿Mejor? Ya tienes una base para empezar con los personajes»
        -Muchísimo mejor… De verdad.
        «Le agradecemos su ayuda, a veces hace falta un poco de orientación»-la sonrisa de sus labios llegó a la altura de sus mejillas, completamente tenebroso si te fijabas en sus colmillos filosos-«Le agradezco mucho, en serio. Quiero que empiece a crearme y ella y sus confusiones son horribles»
        -La práctica hace al maestro, mente.

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