Escribir una reseña: más allá del argumento

Una crítica literaria no es sólo un resumen del argumento de un libro (aunque el argumento debe mencionarse). Una crítica literaria es sobre todo una evaluación de las fortalezas y debilidades de una obra.

Tampoco «crítica» significa que se deba poner el foco únicamente en los aspectos negativos, como ya vimos en esta otra entrada. Lo que se debe hacer es argumentar qué tiene de bueno y qué tiene de malo el libro reseñado, centrándose en el porqué.

Una buena reseña debe incluir, según queda dicho, un breve resumen del argumento. Además debes reflexionar sobre aquellos aspectos de la trama (personajes, atmósferas, técnicas literarias) que durante la lectura hayan llamado tu atención, incidiendo en la pericia con la que el autor los ha utilizado para cumplir sus propósitos. Por supuesto, la reseña debe incluir una conclusión final que anime o disuada de la lectura del libro comentado.

Esos son los mimbres básicos con los que construir una reseña. Manejarlos bien no es tan sencillo, pero en el Curso de Crítica Literaria puedes aprender a hacerlo con soltura.

Si crees que ya los manejas bien, puedes ir un paso más allá para darle más enjundia a tus reseñas literarias. ¿Cómo? Incluyendo en ellas un análisis de la tesis del libro y la manera en que la aborda y desarrolla el autor.

La tesis

Cuidado, la tesis no es el argumento. El argumento es la historia que el autor nos narra. Por ejemplo, una mujer pierde su empleo como consecuencia de su adicción al alcohol. Sin embargo, la tesis o tema es una idea más profunda que subyace a esa historia.

Para encontrar la tesis debes responder a las preguntas: ¿cuál es la idea principal que pretende desarrollar el autor?, ¿cuál es la historia última que cuenta la historia que hemos leído? En última instancia, ¿sobre qué nos invita a reflexionar?

En nuestro ejemplo, la mujer bebe para combatir un sentimiento de soledad. El autor nos narra la vida de la protagonista, una mujer sin apenas amigos, sin contacto con sus hijos. Es su sensación de abandono la que la ha impulsado a buscar algún tipo de consuelo en la bebida, en el estado de embriaguez.

De manera que la soledad, y la forma en que se afronta o se huye de ella, es la tesis del libro.

Subtemas

Por supuesto, puede haber subtemas.

La mujer de nuestro ejemplo está sola porque sus hijos, ya adultos, a los que educó sola después de que su marido la abandonara, no tienen tiempo para dedicarle.

El subtema sería entonces la ausencia de una recompensa segura para la abnegación maternal.

Alcance de la tesis

Una vez consignada en la reseña cuál es la tesis (y las subtesis, si las hubiera) del libro, puedes también apuntar diferentes cuestiones sobre la misma.

Por ejemplo, si es fácil comprender cuál es la tesis del libro para el lector, si esta se desprende por sí misma del argumento y de la manera en que este está desarrollado. O si por el contrario cuesta comprender el tema que el autor ha querido abordar.

Al tiempo, puedes fijarte en sí el tema está bien tratado, de un modo interesante, aportando ideas y puntos de vista originales y novedosos. En ese sentido también puedes cotejar el libro con otros títulos que desarrollen la misma tesis, para comparar la manera de abordarla de ambos. Ese ejercicio de comparación no es preciso que figure en la reseña, pero puede servirte como trabajo previo para sopesar la originalidad o el punto de vista desde el que se desarrolla la tesis.

Como ves, un libro tiene una multitud de capas. Una buena reseña literaria debe intentar separar y analizar cada una de ellas para dar una imagen completa, profunda y compleja del libro a su posible lector.

¿Sueles tú apuntar la tesis del libro en tus reseñas? ¿Cómo sueles hacerlo? Anímate a contarlo en los comentarios.

0 COMENTARIOS

CATEGORÍAS: Crítica literaria

__CONFIG_colors_palette__{"active_palette":0,"config":{"colors":{"62516":{"name":"Main Accent","parent":-1}},"gradients":[]},"palettes":[{"name":"Default Palette","value":{"colors":{"62516":{"val":"var(--tcb-skin-color-0)"}},"gradients":[]},"original":{"colors":{"62516":{"val":"rgb(19, 114, 211)","hsl":{"h":210,"s":0.83,"l":0.45}}},"gradients":[]}}]}__CONFIG_colors_palette__
__CONFIG_colors_palette__{"active_palette":0,"config":{"colors":{"89b00":{"name":"Main Accent","parent":-1},"f4f63":{"name":"Accent Dark","parent":"89b00","lock":{"saturation":1}}},"gradients":[]},"palettes":[{"name":"Default","value":{"colors":{"89b00":{"val":"var(--tcb-skin-color-0)"},"f4f63":{"val":"rgb(28, 40, 49)","hsl_parent_dependency":{"h":206,"l":0.15,"s":0.27}}},"gradients":[]},"original":{"colors":{"89b00":{"val":"rgb(19, 114, 211)","hsl":{"h":210,"s":0.83,"l":0.45,"a":1}},"f4f63":{"val":"rgb(12, 17, 21)","hsl_parent_dependency":{"h":206,"s":0.27,"l":0.06,"a":1}}},"gradients":[]}}]}__CONFIG_colors_palette__
« ARTÍCULO ANTERIOR
__CONFIG_colors_palette__{"active_palette":0,"config":{"colors":{"89b00":{"name":"Main Accent","parent":-1},"f4f63":{"name":"Accent Dark","parent":"89b00","lock":{"saturation":1}}},"gradients":[]},"palettes":[{"name":"Default","value":{"colors":{"89b00":{"val":"var(--tcb-skin-color-0)"},"f4f63":{"val":"rgb(28, 40, 49)","hsl_parent_dependency":{"h":206,"l":0.15,"s":0.27}}},"gradients":[]},"original":{"colors":{"89b00":{"val":"rgb(19, 114, 211)","hsl":{"h":210,"s":0.83,"l":0.45,"a":1}},"f4f63":{"val":"rgb(12, 17, 21)","hsl_parent_dependency":{"h":206,"s":0.27,"l":0.06,"a":1}}},"gradients":[]}}]}__CONFIG_colors_palette__
SIGUIENTE ARTÍCULO »

Otros artículos:

{"email":"Email address invalid","url":"Website address invalid","required":"Required field missing"}
>
 
Gracias por compartir este contenido.
Puedes seguirnos en las redes para estar al tanto con los próximos artículos:
Comparte esto con quien quieras