Termina agosto, mes vacacional por excelencia. En la playa, junto a la piscina, a la sombra fresca de un Ɣrbol o tumbado al sol, espero que este mes te haya brindado ocasiones para leer y terminar algunos libros.
A mĆ agosto me deja las siguientes lecturas:
Retorno a Brideshead, de Evelyn Waugh. Una novela correcta, con mansión inglesa y familia aristocrĆ”tica (Āæalguien se sabe resistir a una novela con esos ingredientes?), pero en la que el tema religioso que toca āla presencia de la gracia divina en la vida de los personajesā no me parece trabajado con la nitidez que ese asunto pide.
Pantaleón y las visitadoras, de Mario Vargas Llosa, un libro que leĆ al menos un par de veces en mi cada vez mĆ”s lejana juventud y que no es para nada lo que recordaba. Pero sĆ es una excelente y divertida novela donde Vargas Llosa hace un estupendo despliegue de tĆ©cnica literaria, como es habitual en Ć©l: multiplicidad de voces sin un narrador Ā«tradicionalĀ», diĆ”logos telescópicos, estructura en collage, fragmentación espacio-temporal…
Espejo roto, de MercĆØ Rodoreda. Narra la vida de una familia a lo largo de varias generaciones, con sus trivialidades, pero tambiĆ©n con sus oscuros secretos. Los temas del paso del tiempo y el recuerdo estĆ”n trabajados, a mi juicio, con acierto: podemos percibir la nostalgia de los personajes por los dĆas idos. El estilo es, sin embargo, algo descuidado y, como sucedĆa con Romanticismo, de Manuel Longares, mi impresión es que la multiplicidad de personajes y lo dilatado del periodo temporal que abarca restan vigor y definición a lĆneas argumentales y personajes. No obstante, hay momentos muy deleitosos como el monólogo interior del capĆtulo titulado Ā«El camión de mudanzasĀ», el notable uso del estilo indirecto libre de Ā«El notario, muy viejo, sale de paseoĀ» o el cambio de punto de vista en Ā«Los hombres del camión de mudanzasĀ».
Estas han sido mis lecturas del mes, ¿qué me dices de las tuyas? Puedes compartirlas en los comentarios aquà debajo.
”Felices lecturas!