El estilo es algo que preocupa (o deberĆa) a los escritores.
Puede que no lo haga en un primer momento, cuando dominar la técnica y las argucias narrativas es su principal objetivo, pero andando el tiempo es inevitable comenzar a hacerse preguntas sobre el propio estilo y plantearse cómo depurar uno propio y personal que distinga la obra particular y sea reconocible por los lectores.
Como apuntaba Edith Wharton, «El estilo es el ingrediente mÔs personal en la combinación de los componentes de los que estÔ hecha cualquier obra de arte». De modo que hablar del estilo es hablar casi de algo inasible o, por lo menos, inefable. El estilo no es fÔcil de describir, pero todos sabemos cuÔndo lo hay, de igual manera que notamos dolorosamente su ausencia. Y, cuando hay estilo, el escritor tiene una parte importante de su labor hecha en lo referente a persuadir al lector.
En el artĆculo de hoy, intentamos definir quĆ© es el estilo (con la ayuda de Truman Capote y Marcel Proust), y repasamos, para detectar ideas comunes, lo que dicen algunos escritores al respecto de este sutil elemento de la buena literatura. Creemos que sobre estas ideas puedes tĆŗ mismo comenzar a reflexionar acerca del estilo, en general, y de tu estilo en particular.
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QuƩ es el estilo
En una entrevista con The Paris Review, Truman Capote decĆa que le parecĆa que el estilo podĆa ser Ā«el espejo de la sensibilidad de un artistaĀ». Y que no creĆa que el estilo pudiera aprenderse.
No, no creo que se llegue al estilo de manera consciente, lo mismo que no se controla el color de los ojos. DespuĆ©s de todo, tu estilo eres tĆŗ. Al final, la personalidad de cada escritor tiene mucho que ver con su obra. Humanamente, la personalidad tiene que estar ahĆ. [ā¦] La humanidad individual del escritor, su palabra o actitud ante el mundo, tiene que aparecer casi como un personaje que entra en contacto con el lector. Si la personalidad es difusa o confusa o meramente literaria, Ƨa ne va plus.
Capote parece coincidir con la idea que ya Marcel Proust expresara a travĆ©s de su narrador en A la busca del tiempo perdido, quien decĆa que Ā«El estilo es para el escritor lo mismo que el color para el pintor, no es una cuestión de tĆ©cnica sino de visiónĀ».
El estilo es, por tanto, algo que trasciende la técnica y los recursos empleados por el escritor (aunque de algún modo también se alimenta de ellos). Y tiene que ver con la visión del mundo que el autor tiene y con la personalidad con la que se enfrenta a ese mundo.
Pero no olvidemos que Ā«el mundoĀ» de un escritor es tambiĆ©n āy sobre todoā un mundo literario. Es decir, que su actitud ante el mundo se refiere en gran parte a su visión propia de la narrativa y de la creación literaria. Por eso en Sinjania siempre te instamos a desarrollar tu propia poĆ©tica.
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Dos ideas sobre el estilo
El estilo, entonces, parece tener que ver con la visión de la literatura y de su literatura que el autor cultiva. Y esa visión suele asentarse en dos bases: el conocimiento de lo que otros escritores han hecho antes que él, por un lado, y, por otro, el deseo de innovar, de, precisamente, romper con lo ya hecho.
Para Ernest Hemingway, el estilo «suele ser el resultado inevitable de los primeros y torpes intentos por hacer algo que no se haya hecho antes. Los nuevos clÔsicos casi nunca tienen parecido con los clÔsicos anteriores». Es en esa exploración en busca de una voz nueva, diferente de las voces antiguas, donde el escritor empieza a ensayar un estilo propio.
Lawrence Durrell, autor de El cuarteto de AlejandrĆa, lo explicaba de la siguiente forma: cada escritor (y el conjunto de los escritores de una Ć©poca) busca resumir mediante una metĆ”fora āsu obraā la cosmologĆa del momento particular en que vive, de la sociedad, las ideas y las costumbres de su tiempo. Cuando un escritor acierta a hacerlo de manera categórica āDurrell pone como ejemplo a Proustā, a los escritores que vienen detrĆ”s no les queda otro remedio que buscar nuevas formas de expresión, probar nuevas maneras de escribir y narrar.
Es como si algunos grandes autores alcanzasen una cĆŗspide tras la cual ya no tiene sentido para los demĆ”s seguir transitando ese camino. La Ćŗnica opción posible parece buscar nuevas vĆas.
De modo que los escritores cuyos estilos mÔs admiramos pertenecen a dos clases: los que han logrado crear la metÔfora perfecta de su época. O aquellos que, espoleados por los primeros, se han esforzado en buscar nuevas formas, fórmulas y formatos después de que se alcanzase una especie de culmen.
Podemos pues aseverar que la innovación y la ruptura forman parte de esa bĆŗsqueda de un estilo personal que cada escritor deberĆa emprender. Pero GaudĆ decĆa que la originalidad consiste en el retorno al origen. Es decir, no se puede buscar la originalidad, esa ruptura con lo establecido, si no se tiene un buen conocimiento de aquello con lo que se quiere romper.
El proceso parece ser el siguiente: el escritor busca una manera genuina, suya, de expresarse. Repasa las maneras existentes (lo que implica necesariamente conocerlas) y comprueba que ninguna le sirve. Entonces no lo queda otro remedio que buscar una fórmula nueva.
BorĆs Pasternak lo explicaba asĆ:
Los descubrimientos mƔs extraordinarios tienen lugar cuando el artista se siente abrumado por aquello que tiene que decir y, en su urgencia por expresarse, utiliza un lenguaje antiguo, el cual se transforma desde dentro en el proceso creativo.
De acuerdo con esto, el escritor transforma desde dentro lo que ya hay. Se sirve de lo preexistente, pero al usarlo lo transforma. Esta idea tiene todo el sentido, porque el estilo, por Ćŗnico que sea, se forma a fin de cuentas a partir de los mismos ingredientes que usan todos los escritores.
Un escritor con un estilo propio muy definido (que no necesariamente tiene que ser un escritor rupturista) usa el mismo lenguaje ālas mismas palabrasā, las mismas tĆ©cnicas y recursos que el resto de sus compaƱeros de oficio. Pero su bĆŗsqueda, el camino que Ć©l ha emprendido en su intento de expresar de la mejor manera posible sus ideas y su visión del mundo, le han llevado por un camino Ćŗnico, por un camino que parece destinado solo a Ć©l (si queremos creer en el destino). Y esa senda personal por la que ha transitado le ha conducido a su estilo, que es algo asĆ como su huella dactilar o, como decĆa Capote, su color de ojos.
En resumen, el estilo no se aprende, pero se trabaja. Es la huella de tu sensibilidad y tiene que ver con cómo usas tú las herramientas y recursos literarios para lanzar tu mensaje al mundo por medio de las obras literarias que construyes a modo de metÔforas de tu visión particular de las cosas.
Trabajar el estilo pasa por conocer bien lo que ya se ha hecho. Por eso un escritor necesita dominar la tradición literaria: solo asĆ tendrĆ”s una visión de las maneras posibles de componer tu obra y podrĆ”s valorar si alguna de ellas encaja contigo. SerĆ” al usar esas formas cuando, desde dentro, las transformes, las ajustes, las adaptes a ti y crees tu propia manera de hacer: tu estilo. Y si lo haces muy bien, lograrĆ”s quizĆ” innovaciones que te conviertan en un escritor seƱalado, en un nuevo clĆ”sico, como decĆa Hemingway.
Para terminar, tu estilo puede ser entendido como una expresión de tu poĆ©tica. Por eso conviene dedicar tiempo a pensar āun escritor necesita pensar muchoā cómo es tu proceso creativo, por quĆ© escribes y cómo escribes, cuĆ”l es ese mensaje que quieres transmitir. En esos puntos anida tu voz.
Te animamos a buscar tu voz, tu estilo. Trabajando y reflexionando.
Cuéntanos sobre tu búsqueda en los comentarios. ¿La inicias ahora o ya llevas tiempo en ella? ¿A qué conclusiones has llegado? Tu experiencia nos iluminarÔ a todos.
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Interesante artĆculo, que me ha hecho reflexionar sobre cómi escribo y cómo debiera escribir
Muchas gracias por este artĆculo sobre el estilo. Me ha hecho reflexionar, como todos los vuestros.
En mi opinión el estilo es algo parecido a la caligrafĆa : no existen dos iguales. Escribimos las mismas letras, idĆ©nticas palabras, frases parecidas, pero lo que dejamos es nuestra huella mĆ”s personal. Eso es el estilo.
Hola a todos. Gracias Sinjania por un artĆculo que ayuda a clarificar y reflexionar sobre tan importante tema. Creo que el estilo es el espĆritu del escritor. Todos lo tienen, algunos son malos otros buenos, los menos perversos (jeje)…a partir de allĆ puedes pulirlo, pero nada mĆ”s…Ā»Zalamanca no lo prestaĀ». El estilo es como el pan, todos los panes tienen los mismos ingredientes y cocción pero, Ā”sin duda! hay algunos mucho mĆ”s ricos que otros. Finalmente lo considero tambiĆ©n como el acento o sentimiento que frecuentemente utiliza determinado escritor en sus obras y que lo caracteriza.
De todas formas, siempre un intangible…por suerte.
Un artĆculo con muy buena información.
El estilo genuino se basa en conocer a lo demƔs.
Me parece un repaso muy inspirador. Gracias
Excelente texto, felicitaciones