La nueva crítica literaria en Internet

En el número de octubre de la revista Qué Leer, el coordinador de la sección de reseñas daba cuenta de un debate mantenido en el blog de crítica literaria La medicina de Tongoy sobre la endogamia del medio literario y el modo en que afecta al mundo de la crítica.

En La medicina de Tongoy se daba cuenta del supuesto anhelo de los medios tradicionales dedicados a la crítica (revistas, secciones culturales de periódicos) por desacreditar a la nueva crítica nacida al abrigo de Internet que, en teoría, supondría una amenaza para estos medios. Por el contrario, en Qué Leer consideran que «Internet ha democratizado la opinión», aunque «eso conduce a la discrepancia». Aunque la discrepancia puede ser muy sana.

«La Red puede representar un complemento a nuestra aproximación a la literatura pero, sobre todo, nos ofrece un estudio de mercado directo y gratuito sobre los intereses, lamentos y deseos del lector medio de este país.» Pero también sirve para constatar el desapego del lector con respecto al sector de la crítica cultural.

El lector se viene lamentando del tono demasiado académico de algunas voces de la crítica tradicional. En ese sentido, Internet habría dado voz al lector a pie de calle, prescindiendo del presunto elitismo de los críticos pertenecientes al establishment. A la vez, a esta nueva crítica se le supone una mayor independencia fruto de su menor relación con los autores y con el gremio editorial. La endogamia de la crítica tradicional hace sospechar que sean amiguismos a rencillas personales quienes dirijan la pluma del crítico a la hora de abordar la reseña de una obra.

Ahora bien, como se apunta en la reseña «es inevitable que el crítico mantenga relaciones de algún tipo con autores, editores o jefas de prensa, pero la simpatía personal no tiene por qué traducirse en un aumento del número de tinteros». Sin embargo, será responsabilidad última del crítico y de su honorabilidad no incurrir en posibles conflictos de intereses que puedan llevar al lector a dudar de su buen hacer. Pues por encima de cualquier otra consideración el crítico se deba al lector que confía en su criterio.

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CATEGORÍAS: Crítica literaria

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