¿Qué es lo literario? Explicarlo ha llevado a sesudas reflexiones a muchas personas sabias y, al parecer, no hay una única respuesta; cada quien aporta sus ideas y aproximaciones y ayuda a alumbrar una parte de esa esencia inasible y casi indescriptible que convierte un texto en arte.
A pesar de que la mayoría no seríamos capaces de dar una respuesta a la pregunta ¿qué es lo literario?, todos tenemos una idea de su sentido, de lo que queremos significar cuando usamos ese término. Cuando leemos un texto, todos nosotros somos capaces de decir si es o no literario, y, de serlo, si lo es en mayor o menor medida. Todos tenemos un sentido de lo literario.
Quizá, entonces, podamos abordar la cuestión de otra forma y preguntarnos: ¿quién decide qué es literario? La respuesta a esa pregunta tampoco es sencilla, menos aún unívoca, pero puede conducir a reflexiones interesantes. Aquí van las nuestras.
Qué es lo literario
Como queda dicho, cada uno de nosotros somos capaces de decir, enfrentados a un texto dado, si es literario o no, y en qué medida lo es. Eso vendría a significar que es cada persona —cada lector— quien decide qué es para ella lo literario.
Sin duda hay unos parámetros comunes, aspectos en los que casi todos coincidiríamos; por ejemplo, con respecto a un determinado modo de usar el lenguaje. Pero, al tiempo, cada lector, cada persona, aportará sus matices y grados.
Cada lector desarrolla, por tanto, su sentido de lo literario. Como es lógico (y lo que aquí nos interesa), también lo hace cada escritor. Y ese sentido de lo literario empapará toda su obra, conformando de alguna manera su carácter y el tipo de lectores a los que llegará.
De dónde surge el sentido de lo literario
Los creadores, y entre ellos los escritores, se dedican a la creación porque tienen una idea propia de la estética, entendida como teoría del arte; en el caso de los escritores, hablaríamos de una teoría del arte literario, de una poética.
Cuando un autor comienza a escribir sus primeros textos tiene una noción de la obra ideal que le gustaría crear. A veces esa noción no es del todo consciente, pero existe. Y con sus obras, con cada una de ellas, el autor trata de alcanzar ese ideal.
Ahora bien, ¿de dónde ha surgido esa imagen de la obra ideal que el escritor trata de alcanzar? Casi en un cien por cien, de sus lecturas.
Hemos dicho que cada uno de nosotros, como lectores, tiene una idea de lo que es literario. Leemos una novela, un relato, una poesía y decimos «esto es literario» o bien «esto no es literario»; incluso «esto es literario hasta cierto punto, pero falla en esto o en aquello que yo considero imprescindible para poner sin dudar la etiqueta de literario».
Esa idea de lo literario se ha ido conformando en nosotros a través de nuestras lecturas, de todas y cada una de ellas, desde el momento en que comenzamos a leer. Como jóvenes lectores nuestro sentido de lo literario suele ser al principio algo tosco, pero muy dúctil. Creemos que «esto» es lo literario, hasta que leemos otra novela o descubrimos a otro autor y comprendemos que «esto otro» es más literario y sustituimos un parámetro por otro.
Así, nuestras ideas sobre lo literario van evolucionando, refinándose, asentándose… sin que el proceso acabe nunca en realidad. Como lectores maduros podemos tener una idea más compacta y estable de lo que es el sentido de lo literario para nosotros, pero siempre hay una lectura que viene a matizarla y mutarla, aunque sea ya de forma muy sutil.
Ese proceso, por supuesto, lo vive también el escritor que, primero que escritor, fue lector.
El sentido de lo literario en el escritor
De manera que cuando un escritor comienza a escribir, cuando concibe y da a luz sus primeros textos, lo hace desde ese sentido de lo literario que lleva años cultivando como lector. Quiere escribir algo que esté por completo imbuido de su sentido de lo literario.
Cierto es que hay casos —curiosos, sin duda— en que el acercamiento es a la inversa: el escritor solo siente interés por la lectura cuando siente la pulsión de escribir. Entonces, su sentido de lo literario será embrionario y es más que probable que eso quede reflejado en sus textos. Deberá hacer horas extra con la lectura para construirse a ritmo acelerado un sentido de lo literario propio y bien afinado.
Porque es el sentido de lo literario lo que guía al escritor en su escritura y es lo que lo ayuda a escribir las mejores obras de las que es capaz en su intento de llegar a ese ideal del que antes hablábamos.
Cuando escribes algo que sabes flojo, que no te gusta y que incluso te decepciona, lo que sucede es simplemente que estás comparando tu trabajo con tu ideal y siendo consciente de la distancia entre ambos. Es tu sentido de lo literario el que hace que su trabajo te decepcione.
Como es lógico, en los primeros tiempos la falta de técnica, de un estilo y una voz propios, de un adecuado manejo de las herramientas y recursos del escritor, hace que el autor sea dolorosamente consciente de sus fallos y sea consciente de que lo que produce dista todavía de su ideal.
Pero a medida que pasa el tiempo y el escritor conoce y maneja mejor sus materiales, esa distancia se va disminuyendo. Hasta que por fin el escritor entra dentro de su sentido de lo literario. Ahora cumple sus propios estándares y puede estar satisfecho en líneas generales de su producción.
Nunca por completo, es cierto, porque a medida que domine técnica y herramientas, a medida que conozca más sobre la producción literaria de toda la historia de la humanidad, su sentido de lo literario se irá refinando cada vez más. Y eso hará que sea capaz de evaluar su obra con justeza y de apreciarla en lo que vale. Y seguirá trabajando esforzadamente por alcanzar su ideal, lo que redundará en beneficio de sus textos y de sus lectores.
Cómo cultivar tu sentido de lo literario
Ahora que sabes cómo nace el sentido de lo literario y cómo opera en el escritor, acicateándolo a alcanzar el ideal que él mismo se ha impuesto, es probable que te estés preguntando: ¿cómo desarrollo yo mi sentido de lo literario?, ¿cómo lo refino para asegurarme así de que me espolea a escribir grandes obras?
La respuesta pasa por algo que nunca nos cansaremos de recomendar, algo básico para un escritor: leer mucho y leer bueno. Cuanto más variada sea tu dieta lectora más se matizará y refinará tu sentido de lo literario. Nosotros te proponemos una velocidad de crucero de cincuenta títulos al año.
La metáfora de la dieta es exacta. Imagina que siempre comes lo mismo: por mucho que te guste ese plato tu paladar acabará por embotarse y desconocerá un montón de gustos y texturas diferentes. Pero si amplias tu dieta, si pruebas alimentos y recetas que nunca habías saboreado antes, tu gusto se afinará: hay dulce, salado, amargo, ácido, caliente, frío, picante, cremoso, áspero, crujiente… y todo ello con una mirada de gradaciones y combinaciones. Lo mismo sucede con la literatura.
Es ese abrirse a las mil formas que la literatura adopta y ha adaptado a lo largo de los siglos lo que hará de tu sentido de lo literario un constructo sólido y facetado.
Pero hay algo más que puede ayudarte a cultivar tu sentido de lo literario: desarrollar tu propia poética.
Todo escritor debería, desde sus comienzos, ir desarrollando una poética, un modo personal de hacer y de entender la literatura que empape sus textos y recorra el conjunto de su obra.
Esa poética estará, de nuevo, marcada por tus lecturas y el sentido de lo literario que has encontrado en ellas. Pero también debe relacionarse con tu modo de hacer literatura.
Como escritor deberías detenerte a pensar en qué tipo de obras quieres escribir y por qué quieres hacerlo, en cuál es tu visión personal del mundo, de la vida, del ser humano y en cómo convertir esa visión en obras excelentes, en qué temas te interesan y cómo podrías desarrollarlos de manera inteligente y persuasiva, en qué mensaje quieres trasladarles a tus lectores, etc.
Deberías también reflexionar sobre tu proceso creativo y el modo en que lo abordas para extraer los principios por los que se rige; principios que serán válidos para ti y quizá para ningún otro escritor (aunque seguramente tendrán puntos en común con las poéticas de otros autores).
Solo a través de la lectura y de la reflexión sobre tu propia obra y sobre las obras de los grandes escritores de todos los tiempos podrás desarrollar y alcanzar tu sentido de lo literario.
Es una pregunta que me toma «fuera de base». Simplemente, nunca lo había pensado. Lectora incansable desde los 7 años. Los cuentos ilustrados que me regalaba mi madre, después de leerlos, yo contaba otro cuento en cada página según las iustraciones, que debían coincidir con el nuevo relato. Como dice el artículo hoy, solo leía «bueno» porque en mi casa eran buenos lectores. Creo que eso, como primera cosa me ha dado un camino en mi sentir, no en mi mente porque mi escritura viene de mis sentimientos. También siempre he leído policiales, especialmente cuando quiero despejar mi cabeza. Ese sentimiento, si es nostálgico, comenzará con nostalgia. Jamás pienso lo que voy a escribir, solo después de tener ese primer contacto con la primera hoja. Después estudié, pero el estudio nunca alcanza, siempre falta algo para nuestra meta. Solo leo en voz alta. Eso me es muy importante porque la música debe coincidir con el sentimiento que hizo comenzar el relato, tal vez se me da porque también soy pianista. Creo que lo literario, para cada escritor debe ser algo distinto, algo que va con la personalidad de cada quien. También para quién queremos escribir. ¿Para cierto público de acuerdo a nuestra personalidad? ¿Para nosotros mismos? ¿Para dejar una constancia a nuestra familia? ¿Para despejar un dolor antiguo? Deseo siempre aprender algo más, perfeccionar lo que sé y, jamás, pensar que he llegado, jamás se llega. En mi caso creo que lo literario debe ser algo con emoción, misterio, sensibilidad y ritmo. Creo que mi escritura es decimonónica, no moderna pero me siento cómoda en ella. Creo que he hecho una catarsis y me disculpo pero hoy me llamó la atención que Sinjania pide comentarios y, aunque no acostumbro hacerlos de mi persona, bueno, salió esa catarsis.
En mi caso empecé a leer desde muy niña. Luego, la poesía se volvió un marco referente. Si lees un poeta y te marca, empiezas a escribir como él. Cuando lees más, hay escritores que te impactan demasiado, esos son los que te vuelven literario lo que vas haciendo.
Ahora, si te enfrentas a hacerlo cada día y con un formato de novela, la exigencia personal te hace refinar tu lenguaje, lo que dices, etc. Repetir mil veces es un truco infalible!
Lecturas que NO SON LITERARIAS te afinan el lenguaje mucho más! Yo he leído de todo!
Y, por último, tener una vida personal con un mundo construido que nunca fue como el de todo el mundo, eso de por sí te da una ventaja superlativa. Tu vida también es tu creación.
Un tema muy bueno esto de » lo literario». Un abrazo.
Gracias por este faro! Tanto he escrito que no tiene ni una pizca de literatura, y tanto he leído… mis textos literarios son minoría, pero también ¡mis más amados!
Sin embargo, no me animaría a decir que fueran menos valiosos. Y es que no estamos enjuiciando… lo sé, pero a veces en ese “derecho canónico” de la literatura condenamos a la hoguera a muchos textos, apenas por no ajustarse a una expectativa o a algún criterio rancio.
Para expresar qué es el sentido de lo literario, debo retroceder hasta antes de existir la escritura. Las historias se transmitían de modo oral, generación tras generación, con relatos o historias que eran contados una y otra vez, y el narrador las dotaba con el énfasis y los silencios precisos para hacerlas memorables y poder eternizarlas.
Así es el sentido de la literatura para el escritor. Debe emplear las reglas, el ritmo, las pausas y la magia de las palabras para crear un texto eterno, aplicando sus conocimientos y su estilo.
Y eso, no es fácil.
Interesante artículo, que merece tener en cuemna y reflexionar sobre él.
Queda una duda qeu grita a lo largo del texto: que es el sentido de lo literario? no se puede escribir asumiendo la sapiencia de lector, -que es bastante arrogante- al contario, se debe escribir con la elementalidad del ignorante que ha aprendido y entonces aclara e ilumina.
Muy buena observación, Juano. Como apuntamos en el artículo, el tema del sentido de lo literario es amplio y complejo, y da para numerosas reflexiones que, seguro, iremos compartiendo por aquí.
No obstante, este artículo pretende, justamente, no dar una definición ni hablar del sentido de lo literario «oficial», canónico o como queramos llamarlo. Sino aludir a ese sentido que cada autor desarrolla y alimenta por su cuenta. Estamos seguros de que tú tienes tu propia idea de qué es lo literario para ti, y lo reconoces tanto en tus textos como en los ajenos. El artículo es una invitación a meditar sobre él, porque esa es una manera de comenzar a tomar conciencia de él.
UN abrazo.