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title: "Tres aspectos para trabajar el narrador"
description: "Hemos dicho en más de una ocasión que el narrador es uno de los aspectos más importantes de toda creación literaria. Aunque con frecuencia se dedica más atención a los personajes, en especial..."
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date: 2025-02-13
modified: 2026-02-14
author: "Sinjania Formación para Escritores"
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categories: ["Escribir una novela", "Escritura Creativa", "Narrador"]
tags: ["creación literaria", "elegir narrador", "escritura creativa", "narración omnisciente", "narrador", "narrador en primera", "narrador en primera persona", "narrador en tercera persona", "recursos para escritores", "trabajar el narrador"]
type: post
lang: es
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# Tres aspectos para trabajar el narrador

Hemos dicho en más de una ocasión que el narrador es uno de los aspectos más importantes de toda creación literaria. Aunque con frecuencia se dedica más atención a los personajes, en especial al protagonista, la voz que narrará la historia, omnipresente a lo largo de toda la obra, es un elemento crucial.

Hoy queremos reflexionar sobre tres aspectos que le atañen y a los que a menudo no se presta la suficiente atención, lo que no solo puede dar lugar a errores en el manejo de la información que hace el narrador, sino que además resta profundidad a esa voz narradora y, con ella, al conjunto de la obra, ya sea una novela, ya un relato.

Estos tres aspectos son el aspecto óptico, el aspecto cognitivo y el aspecto epistémico. Suena complejo, pero enseguida verás que no lo es. Estos tres aspectos son mencionados por Silvia Adela Kohan en su libro *Recursos de estilo y juegos literarios.* Kohan los menciona como modo de integrar «las tres actitudes básicas de la creación», es decir, los relaciona con la actitud que adopta el escritor al trabajar; y aunque sin duda operan también en ese ámbito, a nuestro juicio también encajan muy bien con lo relativo al narrador y a su voz.

Repasemos, pues, esos tres aspectos para ver lo que nos pueden revelar sobre la voz que narra.

## Escritor, narrador, protagonista

Antes de adentrarnos en este interesante tema, tal vez conviene explicar algo que, aunque es básico, a menudo no se tiene claro: escritor, narrador y protagonista no son la misma persona necesariamente. De hecho, lo raro es que coincidan (aunque en ocasiones lo hacen).

- El escritor de una obra es fácilmente identificable: es el nombre que figura en la portada (aunque ese nombre en ocasiones es un pseudónimo). El escritor es una persona como cualquier otra, pero su oficio es la escritura.

- El narrador es la voz que el escritor usa para contar la historia. El narrador no es el escritor. El narrador es simplemente uno de los elementos de los que el autor se sirve para crear su obra, como los personajes, la estructura, los diálogos o las descripciones.

- Por su parte, los personajes son los entes que llevan a cabo las acciones contadas por el narrador. Sin duda gran parte de la confusión entre narrador y personaje proviene de textos en los que se usa un narrador en primera persona que se corresponde con el protagonista. En esos casos la identificación entre narrador y personaje es correcta.

Por supuesto, hay obras autobiográficas o de autoficción en las que escritor, narrador y protagonista sí son la misma persona, o al menos en parte. Pero por lo general son tres entidades separadas y como tal deben considerarse.

Si te interesa este tema, ya le hemos dedicado un artículo, con ejemplos para que comprendas mejor las diferencias entre unos y otros. [Se titula *Escritor, narrador y personaje, tres identidades diferentes (o no)* y puedes leerlo siguiendo el enlace.](https://www.sinjania.com/escritor-narrador-personaje/)

Ahora que hemos repasado este punto, adentrémonos en los aspectos ópticos, cognitivos y epistémicos de la voz narradora.

## Aspecto óptico

De acuerdo con Silvia Adela Kohan, el aspecto óptico es «lo que veo desde el lugar en el que me encuentro (literal) – *ver*». Aplicado al narrador, se correspondería con lo que este ve (o ha visto).

Aquí es fundamental hacer una distinción. Por lo general el narrador no narra únicamente lo que ve o ha visto, sino lo que sabe. Conoce la historia de principio a fin, por eso la cuenta.

Un narrador en tercera persona no tiene que haber visto ninguno de los hechos que narra para contarlos. De hecho, un narrador en tercera no ha participado en la historia que cuenta, no tiene otra función que contar esta ni más entidad que las palabras que narra y el modo en que organiza la información.

Pero un narrador en primera sí forma parte de la historia narrada, de la que por lo general es el protagonista. En este caso, sí es importante tener en cuenta lo que el narrador ha visto. Seguramente algunos hechos los ha presenciado de primera mano, porque le han ocurrido a él o al menos han ocurrido mientras él estaba presente.

Cuando elegimos un narrador en primera persona es fundamental tener en cuenta el aspecto óptico. Hemos de tener claro lo que ha visto, lo que ha presenciado y por tanto puede contar. Y pensar si hay partes de la historia que, aun siendo importantes, él no ha podido ver. En ese caso, es necesario decidir de qué manera se ha hecho nuestro narrador en primera con esa información sobre hechos que no presenció para así poder contarla. Si no tenemos manera lógica de resolver este punto, el narrador en primera persona no es la opción adecuada para contar la historia.

## Aspecto cognitivo

El aspecto cognitivo, siempre de acuerdo con Kohan, es «Lo que sé, (figurado) – *saber*». Aplicado al narrador, nos invita a pensar en lo que el narrador sabe.

Si es un narrador en primera, sabrá lo que ha visto y presenciado, pero también puede saber lo que otros personajes le han contado.

Si es un narrador en tercera los grados de saber del narrador varían. Si es omnisciente lo sabe todo. Todo: sobre la historia, por supuesto, pero también atesora todo el conocimiento humano (sobre ciencia, historia, arte, filosofía…) y puede echar mano de él si la narración lo precisa para, por ejemplo, dar el dato del año en que fue fundada y la población que tiene la ciudad en la que vive un personaje. Aunque, por lo general, la omnisciencia de este narrador se aplica únicamente a la historia.

Pero hay narradores en tercera que no son omniscientes, sino cuasi omniscientes o limitados. Entonces su conocimiento de la historia que narran no es total, hay partes que quedan fuera de él. A veces porque estos narradores focalizan en los personajes y solo saben lo que estos saben. A veces por mero deseo del autor, que prefiere dejar partes de la historia en la sombra.

Reflexionar acerca de lo que nuestro narrador sabe acerca de la historia que narra (y de sus personajes) es muy importante.

## Aspecto epistémico

Por último, tenemos el aspecto epistémico. Silvia Adela Kohan lo define como «Lo que me concierne, sistemas de valores y creencias (metafórico) – *creer».* En efecto, el narrador tiene un sistema de valores y creencias y es desde él desde donde cuenta la historia. Ese sistema filtra la historia, la matiza y se relaciona con aspectos tan relevantes como el tono y el lenguaje que usa el narrador para contar.

Este es, quizá, el aspecto al que menos atención se presta cuando se decide el narrador y cuando se trabaja en su discurso, pero es elemental.

El narrador tiene una perspectiva ética a través de la cual filtrará la historia. Esto sucede sin duda con un narrador en primera, cuyas vivencias, educación, carácter… determinan el modo en que juzga y por tanto cuenta los sucesos que narra. Puede que los acontecimientos que narra le parezcan reprensibles, o le causen admiración, o le provoquen tristeza… Y es desde esa impresión desde donde va a narrar.

Pero esa perspectiva ética es igualmente achacable a un narrador en tercera. Un narrador en tercera también puede presentar la historia desde la admiración, la tristeza, la ironía, la indignación… no tiene que ser necesariamente un narrador netamente objetivo y aséptico (aunque también puede serlo).

Como ves, el aspecto epistémico, la actitud ética, nos conduce hacia el tono que empleará el narrador. El tono de la voz que narra no será igual si narra desde la tristeza que si lo hace desde la ironía. Lo que enlaza a su vez con el lenguaje. El tono se construye con el lenguaje y no usaremos las mismas palabras para narrar una historia triste que una irónica.

[Hemos desarrollado estas ideas con mayor extensión en el artículo *La importancia del alcance ético e intelectual del narrador en primera persona.* Aunque en ese artículo nos referimos al narrador en primera, esas ideas son extrapolables a un narrador en tercera. Puedes leer el artículo siguiendo este enlace.](https://www.sinjania.com/narrador-en-primera/)

Confiamos en que estas ideas que hemos compartido te ayuden a comprender la absoluta importancia que tiene el narrador. Y a entender que decidir quién narrará la historia no consiste en decantarse simplemente por una primera o una tercera persona. El narrador es un ente hecho solo de palabras, como dice Vargas Llosa, pero, quizá por ello, de una gran complejidad. Decantarse por uno u otro no es una decisión simple y requiere buenas dosis de reflexión.
