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title: "Cómo aplicar la Teoría del Iceberg en tu escritura"
description: "Probablemente ya hayas oído hablar de la Teoría del iceberg, postulada por Ernest Hemingway en las primeras décadas del pasado siglo. En su obra París era una fiesta, que es en parte una crónica..."
url: https://www.sinjania.com/teoria-del-iceberg/
date: 2019-11-28
modified: 2026-05-02
author: "Sinjania Formación para Escritores"
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categories: ["Escribir una novela", "Escritura Creativa", "Técnicas narrativas"]
tags: ["aprender a escribir", "consejos de escritores", "curso de novela", "Ernest Hemingway", "escritura creativa", "fase de revisión", "recursos para escritores", "teoría del iceberg"]
type: post
lang: es
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# Cómo aplicar la Teoría del Iceberg en tu escritura

Probablemente ya hayas oído hablar de la *Teoría del iceberg*, postulada por [Ernest Hemingway](https://es.wikipedia.org/wiki/Ernest_Hemingway) en las primeras décadas del pasado siglo. En su obra *París era una fiesta,* que es en parte una crónica de su formación como escritor, escribió:

> Sentado allí en Lipp, seguí pensando y recordé el primer cuento que logré escribir después de la pérdida de mis manuscritos. Fue en Cortina d’Ampezzo, adonde había vuelto a reunirme con Hadley. Después de una temporada de esquí en primavera, interrumpida para ir a hacer un reportaje a Renania y al Rhur. Era un cuento muy sencillo titulado Out of season, en el cual omití el verdadero final, que era que el viejo protagonista se ahorcaba. Lo omití basándome en mi recién estrenada teoría de que uno puede omitir cualquier parte de un relato a condición de saber muy bien lo que uno omite, y de que la parte omitida comunica más fuerza al relato, y le da la sensación de que hay más de lo que se le ha dicho.

Para Hemingway, un
texto literario recoge solo una novena parte de la historia narrada, mientras
las ocho partes restantes no aparecen explícitamente relatadas. Como si de un
iceberg se tratara, el lector solo ve una minúscula parte; solo el escritor conoce
la enorme parte sumergida bajo las frías aguas que rodean al iceberg.

[Aplicar la *Teoría del iceberg* implica tener una gran confianza en el lector. ](https://www.sinjania.com/relacion-entre-escritor-y-lector/)Saber que va a ser capaz de comprender toda la historia que subyace entre líneas y tener la seguridad de que el lector completará la obra con inteligencia y acierto.

Como muestra de
la *Teoría del iceberg* sirva este microrrelato que el propio Ernest
Hemingway escribió como respuesta a un reto que le proponía contar una historia
en tan solo seis palabras:

> Se venden. Botitas de bebé. Nuevas.

Seis simples palabras, tres frases, cuentan una historia completa. El texto solo narra que se venden unas botas de bebé. Esa es la punta del iceberg. Por debajo de ella se esconde la tragedia de los padres que compraron esas botas para su hijo, que ha muerto sin llegar a usarlas.

## Cómo aplicar la *Teoría
del iceberg*

De modo que en
literatura también se puede aplicar el adagio «Menos es más». Pero ¿cómo
hacerlo?

[Permaneciendo muy atento durante todo el proceso de escritura,](https://www.sinjania.com/claves-proceso-de-escritura/) para que la historia no medre más allá de ciertos límites. Más o menos como si cultivases un bonsái.

### Durante la fase
de planificación

Cuando realizas
el trabajo previo de planificación de tu novela (o de tu relato, que también
hay que planificarlos) debes ceñirte a lo importante. Sopesa qué datos sobre tu
personaje, sobre el contexto, sobre la acción son necesarios, primero, para que
la propia acción se desarrolle; segundo, para que el lector comprenda lo que
sucede.

Cíñete a la
historia que quieres contar, no te distraigas demasiado con el antes ni con el
después, como tampoco con el dónde.

Aunque siempre
encarecemos la importancia del trabajo previo, no es menos cierto que hay
escritores a los que se les escapa de las manos. No porque acumules más y más
información durante esta fase tu novela será mejor. Basta con que te centres en
lo importante: los hechos que acontecen, su orden, la relación causa-efecto
entre ellos y las motivaciones y objetivos de los personajes principales.

[Por eso te conviene tener un método eficaz de trabajo previo, como el de nuestro Curso de Novela, para trabajar con orden y criterio y saber ceñirte a lo importante. ](https://www.sinjania.com/curso-de-novela/)

Hay tres momentos
durante la planificación en los que puedes correr el riesgo de extenderte en
detalles superfluos, que al final harán que la parte visible del iceberg de tu
historia sea del tamaño de Groenlandia y que no exista el subtexto, porque todo
ha sido narrado de manera explícita y prolija:

- Durante la creación del personaje.
- En la fase de documentación.
- Durante el *worldbuilding,* si escribes fantasía o ciencia ficción

#### 1. El personaje

Tú eres un
escritor con ciertos conocimientos (para eso nos lees) y sabes que los
personajes son una pieza clave en cualquier relato o novela. También sabes que
tienes que conocerlos muy bien para después ser capaz de «manejarlos» mientras
escribes. Por eso acostumbras a realizar fichas de personaje.

El problema es
que a menudo estas fichas no se abordan de manera correcta. Te esmeras en
anotar una enorme ristra de datos sobre el personaje sin tener en cuenta que basta
con apuntar aquellos que son relevantes para el desarrollo de la historia, y
que es más importante hacer hincapié en los aspectos psicológicos y éticos del
personaje, en su carácter, que en datos físicos o externos.

[Lo que verdaderamente importa de un personaje es su desarrollo, cómo cambia a lo largo de la novela debido a los hechos a los que se enfrenta. Y eso es lo que debe recoger tu ficha. ](https://www.sinjania.com/trabajar-desarrollo-personaje/)

#### 2. La documentación

La fase de documentación también pone en peligro el escribir aplicando la *Teoría del iceberg,* porque durante ella se recopilan toneladas de información que luego se meten con calzador en la novela.

Ya que has
invertido tanto tiempo en localizar toda esa información, sientes que sería un
desperdicio no incluirla en la historia. Así que la incluyes. Sin embargo, además
de unas cuantas dosis de *infodumpig,* lo único que lograrás es sobredimensionar
la narración.

De nuevo la mayor
parte de tu iceberg estará por encima del agua y poco será lo que se sitúe por
debajo de la línea de flotación, formando parte del subtexto de tu historia.

La clave de una
documentación eficaz es sencilla: tener claro qué es lo que necesitas
saber y limitarte a recopilar esos datos. Por eso lo ideal es abordar esa fase
una vez has hecho el trabajo previo y conoces la información que necesitas
incluir para que la trama avance y se comprenda.

[Cuidado con la documentación, porque es una de las cuatro fuentes de procrastinación del escritor. Descúbrelas todas aquí. ](https://www.sinjania.com/procrastinacion-del-escritor/)

#### 3. El *worldbuilding*

Para los que escribís
fantasía o ciencia ficción, la preparación del *worldbuilding *también es
un momento delicado que puede conducir a que, en lugar de omitir, como proponía
Hemingway en su *Teoría del iceberg,* se añada.

Sucede como con
la documentación: cuando te has esmerado tanto en crear el mundo imaginario en
que el sucederá la acción no puedes resistirte a acabar incluyéndolo todo en la
novela.

Por eso el *worldbuilding,*
como la documentación, debe abordarse después de la fase de trabajo previo. Cuando
ya sabes cómo se desarrollará el argumento, sabes también qué contexto debes
desarrollar para él. Si en tu novela no se menciona la religión, no tiene
sentido que inventes siete dioses con sus respectivos cultos.

[Sobre los problemas que plantea un exceso de *worldbuilding* ya hemos hablado en este otro artículo. ](https://www.sinjania.com/worldbuilding/)

### Durante la fase
de escritura

Durante la fase
de escritura también puedes aplicar la *Teoría del iceberg* y mantener tu
texto escueto. No solo respecto a la historia, cuidando de presentarla de forma
sucinta, sino también respecto a las palabras.

Hemingway podría haber escrito: «El bebé había muerto. Los padres, compungidos, pusieron a la venta sus botitas en la sección de anuncios del diario local. No había llegado a estrenarlas». Pero logró contar lo mismo en tan solo seis palabras.

Por tanto mantén
tu escritura concisa, precisa, sobria. No te deshagas en palabras. Si puedes
usar una frase, no uses dos; si puedes expresarlo con una palabra, no uses más.

[Recuerda que no se trata de acumular palabras, sino de reflexionar hasta dar con la palabra exacta, *le mot juste,* como proponía Gustave Flaubert.](https://www.sinjania.com/usar-el-lenguaje-para-mejorar-una-novela/)

En el manejo del
lenguaje se ve la verdadera talla de un escritor.

### Durante la fase
de revisión

Hemingway, el
promotor de la *Teoría del iceberg,* apuntó en una ocasión que eliminaba
la mitad de lo que escribía. ¡La mitad!

Por su parte Stephen
King es más comedido y propone reducir el texto en torno a un diez por ciento.

Chéjov no daba
cifras, pero su consejo era «¡Cortar, cortar y cortar!».

La fase de revisión
es el momento de (entre otras cosas) eliminar todo lo superfluo. Eliminar
duele, lo sabemos, pero en el fondo es como limpiar una herida.

Puede haber
tramas secundarias que sobren, personajes, diálogos, escenas… En ocasiones será
necesario eliminarlos, pero otras veces bastará con resumirlos y sintetizarlos.

Por nuestra
experiencia, por lo general es la primera parte de la historia, su planteamiento,
la que debe ser podada con más esmero. Por una parte, porque el escritor tiende
a dar muchas explicaciones en la creencia de que el lector las necesita para
comprender todo lo que va a suceder a continuación.

De nuevo de
Stephen King recomienda:

> No pierdas el
> tiempo de tus lectores con explicaciones sobre el trasfondo de la historia,
> largas introducciones o más largas anécdotas. Reduce el ruido. Reduce los
> balbuceos.

El otro motivo por el que el planteamiento suele alargarse innecesariamente se debe a que el escritor necesita un tiempo para «entrar» en la historia, hasta hacerse con las riendas. Por eso las primeras páginas son como un tanteo. No es que el lector necesite meterse en la historia, el que lo necesita eres tú.

En una segunda revisión puedes prestar atención al lenguaje para eliminar todas las palabras y frases superfluas. De este modo el mensaje ganará en claridad y cumplirá el objetivo de contar mucho con pocas palabras, como en el microrrelato de las botitas de bebé de Hemingway.

[Si quieres saber más sobre cómo afrontar la revisión de una novela, te lo contamos aquí.](https://www.sinjania.com/revision/)

En resumen, para
aplicar la *Teoría del iceberg* céntrate en lo importante, ten presente la
punta del iceberg. Por supuesto, puedes conocer la mole subacuática, pero no la
viertas en el texto.

Recuerda que
omitir alguna parte, si sabes lo que omites y por qué, va a reforzar el sentido
de la historia.

Y confía en el lector.
Él sabrá intuir y comprender todo lo que subyace debajo de tus palabras.

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