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title: "Escribir con el cerebro en llamas"
description: "En su libro Cómo piensan los escritores, Richard Cohen menciona una carta de Honoré de Balzac en la que el ilustre escritor francés confesaba que no había salido de su estudio ni una vez en..."
url: https://www.sinjania.com/el-cerebro-en-llamas/
date: 2020-02-06
modified: 2026-06-03
author: "Sinjania Formación para Escritores"
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categories: ["Mentalidad para escritores"]
tags: ["cerebro en llamas", "improvisación", "inspiración", "intuición", "Italo Calvino", "John Cheever", "Marcel Proust", "Mario Vargas Llosa", "mentalidad para escritores", "mindset para escritores", "recursos para escritores", "Richard Cohen", "subconsciente"]
type: post
lang: es
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# Escribir con el cerebro en llamas

En su libro [*Cómo piensan los escritores,* Richard Cohen](https://www.blackiebooks.org/catalogo/como-piensan-los-escritores-cubierta-de-jane-austen/) menciona una carta de Honoré de Balzac en la que el ilustre escritor francés confesaba que no había salido de su estudio ni una vez en veintiséis días y añadía: «A veces creo que tengo el cerebro en llamas».

Si eres miembro de nuestra comunidad de escritores y nos lees desde hace tiempo sabrás que en Sinjania creemos sobre todo en el trabajo. El talento, la musa, la inspiración, el éxtasis de la escritura… [forman parte de lo que nosotros hemos dado en llamar *la mística de la escritura.*](https://www.sinjania.com/mistica-del-escritor/)

Los escritores noveles soléis fantasear con elementos que quedan fuera
de vuestro control: «no estoy inspirado», «no sé si tengo talento», etc., y los
usáis como excusa para no hacer lo que tenéis que hacer: leer sin tasa,
formaros y ¡poneros a escribir!

Es consolador poner la culpa fuera, lo sabemos. Cuando te dices que estás bloqueado o que las musas no te han visitado ese día, en realidad sabes que te estás contando un cuento que te permita abandonar el escritorio y enchufarte a Netflix. Porque eso es más fácil que asumir la propia responsabilidad del trabajo por hacer. Es más fácil que perseverar aunque cueste, más fácil que sudar cada palabra.

A pesar de todo ello, no cabe duda de que en ocasiones hay momentos
felices en los que los escritores tenéis el *cerebro en llamas,* como
decía Balzac. Nuestra experiencia de más de diez años trabajando codo con codo
junto a cientos de escritores nos permite atestiguarlo.

## Momentos privilegiados

No solo Balzac, también William Faulkner, George Eliot o Thomas Mann hablaron de un especial estado de consciencia que les acometía en ocasiones mientras escribían. Proust los llamaba «momentos privilegiados».

Estos autores aluden a experiencias en las que «otro» parece tomar las
riendas. La escritura fluye, el tiempo parece detenerse o alargarse y la obra
avanza de un modo que el escritor sabe perfecto. Algo semejante a lo que
comúnmente se denomina «un rapto de inspiración».

En efecto, la inspiración parece entrar en juego en esos momentos
privilegiados durante los cuales el escritor tiene *el cerebro en llamas,*
pero no es el único factor. En el artículo repasaremos algunos de los elementos
que intervienen en la consecución de esos raptos de inspiración.

Ahora bien, vaya por delante la advertencia de que estos momentos
privilegiados son eso: momentos. Aunque pueda adquirirse cierta habilidad para
fomentarlos, como veremos, no parece posible convertirlos en algo cotidiano; precisamente
porque intervienen diversos factores, todos ellos muy delicados y casi siempre
aleatorios.

## Escribir es una línea directa con el subconsciente

John
Cheever decía que escribir es como tener una línea directa con el
subconsciente.

En su
libro, Richard Cohen cita también a Schiller, quien al parecer decía:

> En los cerebros creadores sospecho que la Razón relaja su vigilancia frente a las puertas de entrada dejando que las ideas irrumpan sin orden ni concierto.

Inconsciente
y subconsciente tienen mucha importancia en la escritura. Miedos latentes,
deseos inconscientes, ideas, sueños, recuerdos reprimidos, opciones
descartadas… Todo eso que forma parte del sustrato de la psique del autor se
encarna un día en palabras, toma la forma de historias y personajes.

Y es esa «cara oculta» la que, cuando se manifiesta o se vuelve más claramente perceptible, hace que el escritor sienta que es «otro» el que escribe. También la que lleva a que en ocasiones considere que la historia o el argumento se le han escapado de las manos, como explicamos en el artículo titulado [*Qué hacer cuando los personajes no obedecen al escritor.*](https://www.sinjania.com/que-hacer-cuando-los-personajes-no-obedecen-al-escritor/)

En *Historia
secreta de una novela,* Mario Vargas Llosa escribe:

> Fue por esta época que descubrí que las novelas se escriben principalmente con obsesiones y no con convicciones, que la contribución de lo irracional era, por lo menos, tan importante como la de lo racional en la hechura de una ficción.

## La intuición

Además del
subconsciente, también la intuición está íntimamente ligada con la obra de
arte.

Gracias
a la intuición se añaden componentes emocionales, elementos psicológicos,
elementos simbólicos e incluso atávicos… que ponen en relación la obra con aquello
que de más humano, para bien o para mal, hay en nosotros.

Pero
esa intuición no suele ser, como se cree, un chispazo azaroso. En realidad,
para ser válida y verdaderamente fructífera, la intuición debe ser fruto del
conocimiento y de la madurez de las ideas.

Cuando
se tienen conocimiento y experiencia, se sabe qué hacer, por dónde conducir la
obra casi sin tener que detenerse a pensarlo. Simplemente el conocimiento
acumulado permite que tu cerebro, actuando como un superordenador, evalúe
opciones y tome una decisión acertada en cuestión de milésimas de segundo.

La
intuición puede por tanto desarrollarse y de hecho lo hará como resultado de tu
experiencia. Una vez más debemos insistir en que leas e inviertas tiempo en el
análisis de las obras de los maestros.

Fórmate también para conocer los mecanismos de la ficción. Aprende a distinguir los elementos que interviene en las buenas obras literarias, también los que intervienen en las malas. Así afinarás tu intuición y ella sabrá llevarte por el camino correcto.

[El Curso de Novela puede ayudarte, porque te enseñará todos los recursos que tienes que manejar para escribir mejor. Cómo desarrollar un proceso de escritura efectivo, cómo construir buenos personajes, cómo elegir el narrador o planificar la trama son algunas de las cosas que aprenderas en este completo curso que puedes empezar hoy mismo.](https://www.sinjania.com/curso-de-novela/)

Y, por supuesto, escribe. Es la experiencia del día a día la que afina la intuición. Además, escribir mucho y de continuo facilita el entrar en uno de esos momentos privilegiados, como veremos después.

## La inspiración

Más
arriba hemos mencionado la inspiración, cuando llega en forma de un rapto que posee
al escritor y parece llevarlo en volandas.

No solo eso, la inspiración concede al escritor la seguridad inapelable de que lo que está escribiendo es bueno, que será un fragmento que apenas necesite reescritura o corrección; algo que, como probablemente sepas, no sucede a menudo.

Pero ya
conoces el dicho: «Que la inspiración te encuentre trabajando». Porque ese
rapto es imprevisible, nunca se sabe cuándo puede llegar uno. Y no puedes
confiar en escribir una obra, al menos en un plazo razonable de tiempo, si te
limitas a aguardar esos momentos extáticos de inspiración.

## La improvisación

La
improvisación se relaciona de manera muy cercana con la inspiración: llega uno
de esos raptos e improvisas.

Sin
embargo, con la improvisación sucede como con la intuición: para que funcione de
verdad tienes que disponer de amplios conocimientos y muchas horas de escritura
a tus espaldas.

«Después
de cuarenta años he llegado a escribir de forma espontanea», apuntó Italo
Calvino.

Aunque
se suele creer lo contrario, los frutos de la improvisación no acostumbran a
ser los mejores. Se suele considerar que lo improvisado siempre resulta
original, pero en realidad no suele ser así.

La originalidad no es consecuencia de la improvisación, sino de la reelaboración de modelos, ideas, temas, personajes… tomados de las creaciones de los autores que te preceden. [También hemos hablado ya acerca de la originalidad, si te interesa el tema.](https://www.sinjania.com/originalidad/)

No olvides que las buenas obras no se improvisan. Hay mucho trabajo tras ellas, [muchas decisiones,](https://www.sinjania.com/escribir-es-tomar-decisiones/) muchos desvelos. Nadie escribe una obra memorable a base únicamente de improvisación.

## Cómo se entra en ese estado

Hemos repasado algunos de los elementos que podrían intervenir en esos
momentos privilegiados que refería Proust. La intuición, la inspiración, la
improvisación, cierta conexión con el subconsciente son algunos de los factores,
un tanto azarosos, que contribuyen a crear la sensación de tener *el cerebro
en llamas.*

También hemos mencionado que estos momentos son aleatorios, no parece
posible inducirlos. Por ello no es recomendable que aguardes a experimentar uno
para entonces ponerte a trabajar en tu obra. El trabajo continuo y
perseverante, la formación y la lectura son un camino mucho más seguro si
quieres culminar una obra que merezca la pena.

Volviendo a Richard Cohen, el autor considera que en la escritura «deben estar presentes lo apolíneo y lo dionisiaco, la espontaneidad y la contención, la emoción y la disciplina». Es decir, estudia, planifica, prepárate y escribe siempre, pero acepta con gozo esos momentos en los que la escritura se convierte en éxtasis. Son un don.

Por nuestra parte, creemos que precisamente hacer un buen trabajo
previo y tener conocimientos sólidos sobre narratología facilita la llegada de los
momentos privilegiados.

Por eso tantos escritores adoran [el NaNoWriMo](https://www.sinjania.com/que-es-nanowrimo/). Al escribir una media de mil quinientas palabras durante treinta días, entran en un flujo de trabajo que facilita la creatividad y el desarrollo de la idea. Lo bueno es que se puede hacer un NaNoWriMo en cualquier mes del año y tal vez lo ideal sería hacerlo de enero a diciembre, con algunas pausas para descansar, por supuesto, [porque descansar también es necesario](https://www.sinjania.com/por-que-descansar-es-bueno-para-aumentar-la-productividad/).

¿Has tenido tú alguno de estos momentos privilegiados?, ¿te suceden con frecuencia? ¿Qué factores crees que intervienen en ellos? ¿Cómo te sientes al experimentarlos? Nos encantará conocer tus respuestas a estas preguntas en los comentarios.

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