El escollo de la distribución para autores autopublicados

Uno de los lectores del blog nos ha preguntado en varias ocasiones sobre cómo funciona la distribución para autores autopublicados.

Le hemos dado respuesta a través de los comentarios, pero sin duda este es un tema que os puede interesar a muchos y que merece ser tratado ampliamente en un artículo.

Una vez que tengo mi libro publicado, ¿cómo lo distribuyo?, ¿cómo hago que llegue al mayor número de lectores?, ¿cómo lo coloco en las librerías?

Son preguntas importantes porque, como cualquier editor os confirmará, la distribución es un elemento clave en la cadena del libro.

Por tanto, ¿cómo afrontar la distribución si eres un escritor autoeditado?

¿Autopublicación o coedición?

Lo primero que hay que distinguir es cómo has publicado tu libro.

Muchos escritores confunden autopublicación con coedición y no son lo mismo. Así, creen que han autoeditado su libro cuando en realidad lo han coeditado.

En este artículo hablamos sobre los diferentes tipos de edición a los que puedes optar para tu libro,  pero vamos a repasar brevemente las dos que nos interesan.

  • Si has autoeditado tu libro, tú te has encargado de todas las labores de edición: has corregido, maquetado, diseñado la portada (o contratado a profesionales que te ayudaran con esas labores fundamentales). También tendrás que encargarte de la distribución y el marketing.
  • Si has coeditado has pagado una determinada cantidad a una editorial que se habrá encargado de todas esas tareas y que, en principio, también se encargará de la distribución y la promoción. Tu dinero, entonces, estaría destinado a ayudar a cubrir esas partidas y luego recibirás un porcentaje de las ventas. Es como si fueras socio del editor.

En resumen, con la autoedición la distribución corre por tu cuenta. Con la coedición debería ser el editor el que se encargara de ese tema, aunque a la hora de la verdad no siempre es así.

¿Digital o papel?

Todavía hay que hacer una distinción más. ¿Tu libro está en formato digital o en papel?

Si tu libro está en formato digital la distribución es relativamente sencilla. Solo tienes que subir tus archivos a las diferentes plataformas que comercializan libros: Amazon, Tagus, iBook Store, etc.

Pero, cuidado, porque tener tu libro disponible en esas plataformas no asegura las ventas. Necesitas enviar tráfico hacia ellas, personas interesadas en comprar tu libro, de otro modo tus ventas serán residuales.

¿Cómo se envía tráfico hacia la página de tu libro en Amazon, por ejemplo? Haciendo buenas campañas de marketing.

Solo que en este caso surge un pequeño problema: cuando haces una buena campaña de marketing y envías tráfico a tu página de ventas en Amazon, el potencial comprador no solo va a ver tu libro. Justo debajo aparecen otros libros recomendados y basta que uno de ellos tenga una portada o un título más sugerentes para que tu visita se vaya y puede que ya nunca vuelva. Tus esfuerzos de marketing se habrán ido entonces al garete. Por eso vender tus libros a través de tu propia plataforma es tan buena opción.

Pero nos estamos desviando del tema.

Si has coeditado en digital, la editorial se encargará de subir tus libros a las diversas plataformas. Puede incluso que tenga su propia plataforma de venta.

Ahora bien, nos encontramos con el mismo problema: hay que enviar tráfico a esas plataformas a través de campañas de marketing. Esas campañas debería hacerlas y sufragarlas la propia editorial, lo que a la hora de la verdad no siempre sucede; al margen de que tú quieras emprender tus propias acciones de promoción, lo que sin duda te recomendamos.

En cualquier caso, y dejando de lado el tráfico y las ventas que tu ebook pueda tener, cuando está disponible en las diferentes plataformas puede considerarse que la distribución está hecha.

Otro caso muy diferente es si has publicado en papel.

Autopublicar en papel

Tú has autopublicado en papel.

¿Quién puede resistirse a ver su obra en letra impresa? ¿Hojear sus páginas y olfatear el aroma de la tinta? Es la aspiración de muchos escritores. Y es una aspiración legítima.

Así que has acudido a una imprenta y ahora tienes un montón de ejemplares guardados en cajas que abarrotan una habitación, el trastero o la casa de tus padres.

¿Cómo colocarlos en las librerías? ¿Cómo afrontar la distribución?

Si has confiado en la coedición puede que en el contrato se estipulase que la venta de un determinado número de ejemplares corre por tu cuenta. ¿Qué hacer con ellos?

O bien la editorial de coedición te aseguró que la distribución corría por su cuenta, pero a la hora de la verdad te encuentras con que tu novela no está en las librerías —desde luego no en las principales, como te prometieron. ¿Qué pasa con tu libro?, ¿quién lo está distribuyendo?

Para responder a tan pertinentes preguntas es necesario conocer cómo funciona la distribución.

Cómo funciona la distribución

El distribuidor es el intermediario entre el editor (o el autor, en el caso de la autopublicación) y la librería.

Simplificando, coge los libros del uno y se los ofrece al otro, cobrando un porcentaje por ello. Un porcentaje que, por cierto, va desde el 30 % al 50 % del precio de venta.

En la edición tradicional este porcentaje lo abona el editor. Con frecuencia se acusa a los editores de entregar un porcentaje muy pequeño al autor en concepto de regalías, pero si tenemos en cuenta que el editor debe pagar también al distribuidor (y al maquetador, al corrector, al diseñador…) todo cuadra mejor. El editor no es un monstruo ambicioso. Simplemente tiene que pagar a los diversos actores que intervienen en la cadena del libro.

Una vez rota una lanza a favor de los editores, volvemos a poner el foco en los distribuidores. ¿Cómo trabajan?

Como queda dicho, el distribuidor pone los libros del editor en la librería (y los almacena mientras tanto). Se encarga de que la librería siempre esté surtida de los títulos que distribuye. Incluso tiene sus propios comerciales que recorren las librerías para convencer al librero de que venda sus títulos.

¡Qué maravilla!, estarás pensando, ¿qué hay que hacer para acceder a esa bicoca?

Pues ser un editor.

Las distribuidoras funcionan según el esquema de la edición tradicional, donde hay una editorial con un proyecto de catálogo para los próximos meses e incluso años.

El editor se reúne con el distribuidor y le muestra su catálogo. Los libros que ya tiene a la venta (si los hay) y los que planea publicar en el futuro.

Los editores funcionan con calendarios editoriales y saben en enero lo que lanzarán en diciembre, porque eso les permite ajustar el tiempo del que disponen para hacer todas las labores de edición del libro (corregir, maquetar, imprimir, etc.). Este es el motivo por el que muchos editores rechazan originales: simplemente ya tienen su calendario listo para los próximos meses.

Así que el distribuidor analiza el catálogo del editor y valora si esos títulos pueden funcionar bien en librerías. Y en función de eso acepta o no distribuir al editor. Puede incluso hacer sugerencias de cambios de títulos, de diseño de portadas o de formatos. Y el editor suele avenirse a esas sugerencias.

Tal es el poder del distribuidor. Un poder que se basa en años de experiencia en saber lo que funciona y lo que no. Por eso los editores se pliegan a sus consejos.

También porque contar con un buen distribuidor (como UDL o Machado Libros) es garantía de ventas.

La distribución para autores autopublicados

Y este es el motivo por el que acceder a la distribución es tan difícil, si no directamente imposible, para los autores autopublicados.

Un autor autopublicado no suele tener un catálogo. Ni mucho menos una previsión de títulos para los próximos meses o años. Puede tener ideas para futuras obras, pero nada más: ni portadas, ni sinopsis, nada.

Si un autor autoeditado se reuniera con un distribuidor, ¿qué le enseñaría? Una única novela de un autor desconocido, tal vez incluso editada de manera amateur, con un mal diseño de portada e interiores.

El distribuidor no va a poner en marcha su poderosa maquinaria para una única novela que, además, tiene pocas garantías de venderse bien.

Vale, pero ¿y los escritores que han optado por la coedición?

Pues sucede que las editoriales de coedición tienen tan pocas oportunidades de acceder a la distribución como el autor.

Su proyecto editorial, ecléctico y en ocasiones oportunista, no interesa al distribuidor.

Como señala Mariana Eguaras en este estupendo artículo que no debes dejar de leer, muchas veces el negocio de esos editores está en el dinero que cobran al autor, no en la venta de libros. Eso hace que el baremo para ser publicado es que el autor tenga dinero, no calidad.

Pero incluso con su mejor voluntad la realidad es que las editoriales de coedición no tiene acceso a las grandes distribuidoras. De hecho, lo mismo les sucede a muchos pequeños sellos editoriales independientes.

En resumen, las grandes distribuidoras no parecen (todavía) interesadas en los autores autopublicados. Y las distribuidoras más modestas tienen menor poder de penetración en librerías, lo que tampoco asegura una buena distribución.

Así que podría decirse que no hay distribución para autores autopublicados que hayan optado por imprimir su libro en papel.

Cómo hacer para que distribuyan tus libros

A pesar de todo, tú estás dispuesto a no rendirte sin presentar batalla. ¿Qué puedes hacer para intentar encontrar una buena distribución para tus libros?

  • Catálogo

Lo primero de todo necesitas un catálogo. Si tienes ya varias obras publicadas, puedes intentar jugar tu baza.

Si solo tienes un par de novelas, ni lo intentes. Como hemos dicho, el distribuidor no va a poner su maquinaría en marcha por un único título.

  • Plataforma de autor

Además de tu catálogo, si tienes una plataforma de escritor potente y puedes demostrar que tus libros se están vendiendo (con cifras y datos reales), el distribuidor puede estar más dispuesto a recibirte y escuchar tu propuesta.

  • Profesionalidad

Los libros que presentes al distribuidor tiene que ser profesionales. Si tú mismo diseñaste la portada y el interior no ha conocido a un maquetador, la desestimación está asegurada.

Tienes que ofrecer un buen producto. De otro modo es como si estuviese intentado convencer al frutero de que venda tus manzanas pochas. El frutero sabe que no las va a vender y no aceptará ningún trato contigo.

  • Dosier

Prepara un dosier con el conjunto de tus obras.

La apariencia de ese dosier también cuenta: usa buenas imágenes de tus portadas, prepara sinopsis bien planteadas que demuestren que conoces cómo vender tus libros a tus lectores ideales.

Puedes enviar este dosier por correo electrónico e intentar concertar una entrevista a la que acudirás bien preparado y con ejemplares de muestra.

  • Dinero

Conseguir distribuidor va a implicar gastos. Tienes que contratar a los profesionales que dejen tu libro impecable (o aprender tú mismo a hacerlo). Imprimir ejemplares para entregar de muestra. Imprimir el dosier. Y, si tienes suerte y consigues una reunión con un distribuidor, desplazarte hasta donde este se encuentre.

No olvides también que el distribuidor se va a llevar un porcentaje importante de las ventas.

No es fácil

A pesar de estos consejos que te acabamos de dar, lo más probable es que no tengas fácil acceso a la distribución.

Basamos estos consejos en nuestro conocimiento de cómo funciona el mercado editorial, pero no tenemos constancia de ningún autor que lo haya intentado. Tampoco de ninguno que lo haya logrado.

Si has conseguido una buena distribución siendo autor autopublicado, nos encantaría que nos contaras tu experiencia.

La realidad es que los autores autopublicados tenéis que ser conscientes de que sois outsiders del mundo editorial tradicional y tenéis que aprender a moveros en los márgenes de este. A buscar vuestras oportunidades y a abrir nuevos caminos.

Estamos seguros de que con el tiempo esta situación cambiará y de que las distribuidoras verán el enorme potencial de los escritores autoeditados.

Pero hoy en día tu mejor baza sigue estando en publicar buenas obras, cuidar cómo las presentas al mundo y aprender a hacer buen marketing que te ponga ante los ojos de tu lector ideal y te asegure ventas.

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